Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles?

Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles

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Telpochcalli (en náhuatl : telpochkalli   ‘casa de los mancebos’ ), eran centros en los que se educaba a los jóvenes del pueblo, a partir de los 15 años, para servir a su comunidad y para la guerra. A diferencia de los nobles que asistían al calmécac , conocidos generalmente como pipiltin , los hijos de los plebeyos, los macehualtin , asistían al telpochcalli. Estas escuelas para jóvenes se encontraban en cada barrio o calpulli. [ cita requerida ] El mundo mexica se caracterizaba por el cuidado que ponían los gobernantes en el buen funcionamiento de su sistema educativo.

Las escuelas de Tenochtitlan atendían a los jóvenes de acuerdo con su extracción social: los hijos de los nobles acudían al calmécac, institución que se hallaba dentro del recinto ceremonial, mientras que los vástagos de los demás pobladores, conocidos genéricamente como macehualtin, asistían a las escuelas de jóvenes, llamadas telpochcalli, que había en cada barrio.

[ cita requerida ].

¿Cómo se llamaba la escuela de los nobles?

–> Antes de la llegada de los conquistadores ya había escuelas en la ciudad, pero los sitios fueron destruidos y muchos de los conocimientos olvidados. Existe un antiguo Calmécac, que se descubrió hace algunos años, bajo el sótano de una construcción colonial @ignaciodealba Antes de la llegada de los Europeos la nobleza mexica daba a sus hijos el privilegio de la educación.

  1. Los jóvenes principales obtenían las enseñanzas de los sabios;
  2. Fray Bernardino de Sahagún entre lo mucho que compiló en “La Historia General de las Cosas de la Nueva España” relata: “En naciendo una criatura luego los padres y madres hacían voto y ofrecían la criatura a la casa de los ídolos (dioses), que se llama Calmécac o Telpochacalli” Al Calmécac acudían los niños que habían nacido para la vida religiosa, ahí se convertían en sacerdotes y sabios;

Por su parte, los que habían nacido bajo un signo guerrero eran educados como militares o gobernantes y acudían al Telpochaclli. La entrada a estos internados comenzaba con el pedimento a las autoridades, los padres del muchacho hacían una buena comida para los sacerdotes y mancebos que educarían al solicitante.

Ahí se hacía un largo y respetuoso pedimento para entra al Calmécac, entre los mucho se explicaba: “Os hacemos saber que nuestro señor fue servido de hacernos merced de darnos una criatura, como una joya o pluma rica que nos fue dada; si merecemos que este muchacho se críe y viva , y como es varón, no conviene que le mostremos oficio de mujer teniéndole en casa; por tanto, os le damos por vuestro hijo y os le encargamos, y ahora al presente ofrecémosle al señor Quetzalcóatl (dios sabio), para entrar a la casa del Calmécac”.

El pedimento era parecido si iba a la casa de los guerreros, sólo que ahí se hacía énfasis en la valentía del muchacho y se le ofrecía a los Tlaltecutli y Tonatiuh (tierra y sol) y Tezcatlipoca (asociado a la guerra). La respuesta de los futuros maestros no estaba exenta de benevolencia: “Nosotros, indignos siervos, con dudosa esperanza esperamos lo que será; no sabemos por cierto cosa cierta que os decir, esto será o esto será de vuestro hijo; esperamos en nuestro señor todo poderoso lo que tendrá por bien de hacer”.

Los padres del interesado llevaban al Calmécac papiros, copal, sartales de oro, plumas preciosas, jades y mantas. Se ofrendaba una parte a Quetzalcóatl. El muchacho se quedaba a vivir en el lugar, donde compartía las enseñanzas con otros niños privilegiados.

Los estudiantes iban por la leña y barrían desde la madrugada, también hacían obras de barro y procuraban los mantenimientos de esa casa común. Bernardino de Sahagún dice que los muchachos colaboraban haciendo las acequias y otras obras. “Solamente quedaban los que guardaban la casa y los que les llevaban la comida, y ninguno de ellos faltaba, con mucho orden y concierto trabajaban”.

Ya cuando se ponía el sol, los muchachos se bañaba e iban a hacer oración. Parte de los trabajos espirituales consistía en ir a buscar magueyes para quitarles las espinas, luego se las clavaban en el cuerpo y ofrecían la sangre a sus celosos dioses.

Estaba muy penada la ingesta de bebidas alcohólicas. Sólo los más grandes lo bebían “muy secretamente” pero sin llegar a emborracharse. Los que eran descubiertos le daban palazos en frente de sus compañeros, en algunos casos hasta la muerte. Una de las partes centrales de la educación estaba en enseñar los cantos, la riquísima tradición nahua que Miguel León Portilla describió así: “Valiéndose de una metáfora, de las muchas que posee la rica lengua náhuatl, afirmaron en incontables ocasiones que tal vez la única manera posible de decir palabras verdaderas en la tierra era por el camino de la poesía y el arte”.

  • Por medio de la tradición oral se resguardaron muchos de los acontecimientos de la historia de los mexicas;
  • También se enseñaba a los estudiantes del Calmécac hacer pictogramas para los códices y a interpretarlos;

Un poeta náhuatl expresó: “Yo canto las pinturas del libro, lo voy desplegando, soy cual florido papagayo, hago hablar los códices, en el interior de la casa de las pinturas. ” En 1521, con la conquista europea, se destruyó deliberadamente casi todo el patrimonio cultural mexica.

  1. La tradición oral quedó perdida en el nebuloso pasado y la mayoría de los códices fueron destruidos o enviados a Europa;
  2. Lo poco que sabemos del Calmécac y el Telpochacalli es gracias a algunos relatos;
  3. Fue hasta el 2006 que el Centro Cultural España, ubicado entre las calles Guatemala y Donceles, en el Centro Histórico, dio a conocer que, en los trabajos de ampliación del edificio, se encontraron basamentos prehispánicos;

Después de una investigación se determinó que el sitio era el Calmécac, a donde acudía la nobleza mexica. El sótano del lugar fue acondicionado como museo. Cronista interesado en la historia y autor de la columna Cartohistoria que se publica en Pie de Página, medio del que es reportero fundador. Desde 2014 ha recorrido el país para contar historias de desigualdad, despojo y sobre víctimas de la violencia derivada del conflicto armado interno. Integrante de los equipos ganadores del Premio Nacional Rostros de la Discriminación (2016); Premio Gabriel García Márquez (2017); y el Premio Nacional de Periodismo (2019).

¿Que se enseñaba en la escuela Calmecac?

En esta institución se les entrenaba para ser sacerdotes, guerreros de la élite, jueces, maestros o gobernantes, educándolos en historia, astronomía y otras ciencias, la medición del tiempo, música y filosofía, religión, hábitos de limpieza, cuestiones de economía y gobierno, y, sobre todo, disciplina y valores morales.

¿Que se enseñaban en la escuela Telpochcalli?

Al Telpochcalli asistían los tenochcas con el objetivo de aprender sobre su historia, religión y prepararse para la guerra. – El Telpochcalli fue una escuela a la que acudían los macehualtin. Ahí debían aprender sobre la historia de su pueblo, religión y, sobre todo, prepararse para la guerra.

Las familias de Tenochtitlan consideraban a sus hijos como una dádiva de los dioses. Esto debido a que los hijos darían continuidad al linaje. Además, colaborarían en las actividades productivas de la familia.

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También aprenderían a respetar a sus mayores y a vene­rar a las deidades. Algún día celebrarían su matrimonio. De esta manera, conformarían así un nuevo pilar en la organización social del calpulli. Era muy importante que al interior de la familia los niños aprendieran que en la generación del universo, llevada a cabo por los dioses supremos, las energías masculina y femenina se habían unido para dar fuerza a la creación de la vida.

¿Cuál fue la escuela para los nobles y que aprendieron?

Dentro de la sociedad mexica, los jóvenes del pueblo o hijos de la nobleza tenían algo en común: la educación. No importando el estrato social, los tenochcas iniciaban desde muy temprano sus actividades en las instituciones que les asignarían un rol a desempeñar, desde artesanos hasta gobernantes de la gran urbe de México-Tenochtitlan.

  • Cuando los primeros españoles llegaron a nuestro país, a principios del siglo XVI, la cultura mexica dominaba gran parte del territorio;
  • Este hecho no se debió a una casualidad, sino que fue la culminación de un largo proceso de desarrollo que involucró todos los ámbitos de aquella admirable sociedad;

Los mexicas, que habían llegado al valle de México en calidad de errantes, lograron, en poco tiempo, construir uno de los estados más impresionantes de la historia universal. Para hacerlo, siguieron una serie de pasos que hoy podemos rastrear: se dieron a la tarea de ser mejores, aprendieron, asimilaron, crearon y refinaron las técnicas artísticas, militares, arquitectónicas, religiosas y educativas.

En su afán por destacar, aprendieron de quienes suponían habían sido los mejores: los teotihuacanos y los toltecas. Los primeros conquistadores que ingresaron a la ciudad de México-Tenochtitlan, el 8 de noviembre de 1519, se toparon con una urbe maravillosa.

No solo era impresionante desde el punto de vista ingenieril (construir la capital de un imperio sobre un islote semiartificial a la mitad de un inmenso lago salado no fue cualquier cosa), sino también por su funcionamiento. En aquella urbe reinaba la armonía, la civilidad y el balance. Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles Foto: Códice Mendoza Para entender ciertos conceptos referentes a la educación azteca es necesario partir de algunos puntos. El primero es que los niños eran sumamente importantes para ellos. De hecho, se les consideraba regalos de los dioses. Al referirse a ellos, sus padres les llamaban “mis joyas”, “mis plumas preciosas”, es decir, lo mejor, lo más fino, lo más valioso que tengo.

  • La sociedad mexica logró ascender y dominar su entorno porque fueron educados con disciplina y para la grandeza;
  • De ambas cosas se encargaban los padres, pero también los maestros de las rigurosas escuelas mexicas;

Se creía que los niños habían sido forjados en el más alto de los cielos. Igualmente, se pensaba que eran intermediarios entre los hombres y algunas deidades. También, eran regeneradores del tiempo cíclico. El hecho de ofrecerlos en sacrificio significaba algo sumamente especial: la continuidad y la restauración de la vida.

  • Para convertir a un niño en ciudadano modelo se utilizaban diversas herramientas, que iban desde las palabras, los consejos y los ejemplos, hasta severos y a veces muy crueles castigos;
  • La educación de un niño comenzaba en el momento mismo de su nacimiento y era específica dependiendo de su sexo;

La partera era la encargada de darles la bienvenida a este mundo. Las primeras palabras que escuchaban los niños mexicas les recalcaban que su principal oficio y su mayor obligación era “dar de comer y beber” al sol con el cuerpo y con la sangre de los enemigos.

  • Al cuarto día de nacido, se realizaba una significativa ceremonia;
  • En el caso de los niños, el cordón umbilical era enterrado en el campo de batalla junto con algún objeto relacionado al oficio de su padre; si era niña, el cordón umbilical se enterraba al lado de su casa, acompañado de un instrumento propio de la limpieza del hogar, de la cocina o del tejido;

Así es, los niños eran un tesoro tan hermoso e invaluable que la educación comenzaba en casa, pero terminaba en la escuela. Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles Foto: Códice Florentino En la sociedad mexica existían dos clases de escuelas. La primera era el telpochcalli (casa de los mancebos o de los jóvenes). Se trataba de centros de enseñanza para los muchachos del pueblo en general. Los hijos de los nobles, de los sacerdotes, de los grandes guerreros, acudían, por su parte, al calmécac.

Al telpochcalli asistían los jóvenes varones a partir de los 15 años de edad. La finalidad de la enseñanza era que aprendieran a servir a su comunidad mediante un oficio y que dominaran el arte de la guerra.

Estaban tan seguros de la calidad de la educación que consideraban que un joven, al egresar de esta escuela, estaba listo para el matrimonio y para encabezar una familia. La sociedad mexica se dividía en de barrios llamados calpulli. Calli significa “casa”, en tanto que calpulli es el superlativo: “gran casa”. Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles Foto: Códice Florentino Los estudiantes de estas escuelas eran personas comunes y corrientes, del pueblo. En una palabra, macehuales o macehualtin : personas sencillas. Sin embargo, la distinción entre el alumnado de cada escuela no se trataba de un hecho elitista ni discriminatorio. Para empezar, los macehuales no eran vasallos ni esclavos, sino guerreros. De hecho, el sustento y la gloria de toda la ciudad se debía a ellos.

En ese sentido: unión de casas o agrupación de familias en torno a un mismo fin. De este modo, cada calpulli contaba con una telpochcalli. Si los jóvenes del “pueblo” asistían a una escuela y los hijos de la nobleza acudían a otra, se debía a que estos centros de enseñanza eran tan especializados que se les educaba para las tareas que desempeñarían en sociedad.

Por ejemplo, el artesano era educado para buscar la belleza, en tanto que el gobernante, para ser justo. Sin embargo, todos recibían un riguroso entrenamiento militar, ya que la vocación mexica era guerrera por excelencia. En el telpochcalli la vida no era sencilla.

  1. Se desconoce la hora exacta en la que comenzaban sus actividades, no obstante, los cronistas aseguran que iniciaban “de madrugada” y con un baño de agua helada;
  2. Después venía un desayuno muy ligero;
  3. Durante el día recibían clases específicas, memorizaban, por ejemplo, cantares en los que se recordaban las glorias de sus antepasados y la manera en la que los dioses habían creado el mundo y a ellos mismos;

La tarea no debió ser sencilla, considerando que el panteón divino de los mexicas era en extremo abundante y complejo. En el terreno práctico, aprendían y se especializaban en el uso de las armas. Una de ellas era el átlatl , un propulsor, lanzadardos o “brazo extendido”, conocido en diversas regiones del mundo.

  • Una herramienta similar se ha encontrado en Europa y data del Paleolítico Superior (entre 40,000 y 10,000 a;
  • Otra de las armas que aprendían a manejar era el macuahuitl , una especie de espada de madera con fuertes filos de obsidiana;

Sus demás actividades incluían reparar los templos, acarrear materiales (piedra, madera) y trabajar las tierras comunes. Educar a los niños y a los jóvenes era sumamente importante. Por medio de la educación podían preservar sus raíces, su arraigo, su pertenencia.

En una palabra, gracias a la educación podían saber quiénes eran. Precisamente porque lo sabían, respetaban su pasado y reverenciaban a sus mayores. Una parte indispensable de la educación de los jóvenes era aprender la “Regla de vida de los ancianos” o “Antigua regla de vida”.

Esto es, las enseñanzas que contenían sus tradiciones y sus costumbres; aquello en lo que siempre habían creído. Muchos de estos conceptos se los atribuían a Quetzalcóatl, quien –así lo creían– les había enseñado lo bueno y lo útil. Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles Foto: Códice Florentino Los castigos eras parte de la educación mexica. Los regaños, llenos de palabras implacables, eran la reprimenda más ligera. Los jóvenes rebeldes que no mostraban mejoría eran azotados. Si insistían en su comportamiento, el castigo se intensificaba: les pinchaban la piel con espinas de maguey y, en casos extremos, los semiasfixiaban con el humo de chiles quemados.

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Las niñas no se salvaban de los castigos físicos. Aunque eran educadas en casa, una jovencita desobediente, chismosa, floja o coqueta era acreedora a los mismos castigos que recibía un hombre, pero además se le obligaba a barrer la calle de noche, lo cual representaba una vergüenza pública.

En casos extremos, se le cortaba el cabello, lo que la ponía en evidencia durante meses. Estos castigos eran válidos tanto para los jóvenes del pueblo como para los hijos de los nobles. El calmécac estaba muy lejos de ser un lugar de descanso. Aquí se educaba y entrenaba a los futuros sacerdotes, maestros, jueces, guerreros de élite y gobernantes.

Recibían lecciones de historia, astronomía, medicina, música, religión, filosofía, economía, lecciones de higiene y valores morales, entre otros. El día comenzaba también de madrugada y también con un baño de agua helada.

Teniendo en cuenta que a este internado acudían los jóvenes que tendrían el destino de la nación mexica en sus manos, la educación era doblemente rigurosa. Ingresaban entre los siete y los quince años de edad. Solían ayunar, hacer penitencia y autosacrificio con puntas de maguey, además de que sus ropas eran siempre ligeras, para que aprendieran a soportar el frío, pues dominar el dolor era una manera de forjar el carácter.

Durante el día se dedicaban al trabajo duro y durante las noches realizaban rituales de purificación. Conforme avanzaba su entrenamiento, las enseñanzas que recibían se volvían más específicas de acuerdo con la labor que desempeñarían: gobernante, sacerdote o guerrero.

Lo más importante era forjar hombres de bien, nobles de corazón y justos de espíritu. En pocas palabras: rostro y corazón, nobleza y dignidad. Gracias a estas enseñanzas, los mexicas lograron dominar gran parte de su entorno. Pueden seguir a Carlos Eduardo Díaz en Twitter aquí.

¿Qué es el Telpochcalli y el Calmécac?

El tepochcalli era el centro de enseñanza para la sociedad en general, mientras que el calmécac era la escuela para los hijos de nobles, sacerdotes y guerreros.

¿Qué fue el Telpochcalli?

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Telpochcalli (en náhuatl : telpochkalli   ‘casa de los mancebos’ ), eran centros en los que se educaba a los jóvenes del pueblo, a partir de los 15 años, para servir a su comunidad y para la guerra. A diferencia de los nobles que asistían al calmécac , conocidos generalmente como pipiltin , los hijos de los plebeyos, los macehualtin , asistían al telpochcalli. Estas escuelas para jóvenes se encontraban en cada barrio o calpulli. [ cita requerida ] El mundo mexica se caracterizaba por el cuidado que ponían los gobernantes en el buen funcionamiento de su sistema educativo.

Las escuelas de Tenochtitlan atendían a los jóvenes de acuerdo con su extracción social: los hijos de los nobles acudían al calmécac, institución que se hallaba dentro del recinto ceremonial, mientras que los vástagos de los demás pobladores, conocidos genéricamente como macehualtin, asistían a las escuelas de jóvenes, llamadas telpochcalli, que había en cada barrio.

[ cita requerida ].

¿Cuáles son las 3 escuelas de los mexicas?

Fotos: Cortesía | Pinterest – Daniela Ocampo | Diario de Querétaro Un aspecto fundamental para la vida de todos es la educación, y así era también para los antiguos aztecas quienes dividían su educación en dos escuelas de formación que dependían de la clase social, el Calmécac y el Telpochcalli.

Para los hijos nobles aztecas estaba el Calmécac en donde se encargaban de preparar a los jóvenes para ser sacerdotes, guerreros de élite, jueces, senadores, maestros o gobernantes, recibían educación en historia, astronomía, la medición del tiempo, música, filosofía, religión, gobierno, economía, hábitos de limpieza, todo basado en disciplina y valores morales.

Algo muy importante para los aztecas era que sus gobernantes realmente se ganaran ese puesto y que estuvieran aptos para ese cargo. Con el propósito de formar un carácter fuerte, la educación era demasiado estricta; por las mañanas los jóvenes recibían baños de agua fría, hacían penitencia y autosacrificio, trabajaban duro, hacían rituales de purificación, se castigaba de forma dura si cometían alguna falta, entre otras cosas.

También se les instruía en los quehaceres cotidianos del campo, en la construcción de obras públicas, el cultivo de las bellas artes era obligatoria. Por otro lado, la institución educativa el Telpochcalli, era para todo el pueblo y había una escuela en cada barrio.

La obediencia y el respeto a los mayores eran de los aspectos más importantes y cuando esto se desobedecía, los niños y adolescentes rebeldes eran castigados. Las mujeres educaban a las hijas, mientras los varones instruían a los hijos, era así como niños y niñas aprendían las conductas adecuadas y diferentes para cada sexo.

  • Quienes tenían habilidad paga la pintura, eran los encargados de registrar la historia en códices, los alumnos del Calmécac debían dominar los giros literarios del náhuatl y conocer las creaciones poéticas de los antiguos;

Fuente: institutohistorico. org Un aspecto fundamental para la vida de todos es la educación, y así era también para los antiguos aztecas quienes dividían su educación en dos escuelas de formación que dependían de la clase social, el Calmécac y el Telpochcalli.

  1. Para los hijos nobles aztecas estaba el Calmécac en donde se encargaban de preparar a los jóvenes para ser sacerdotes, guerreros de élite, jueces, senadores, maestros o gobernantes, recibían educación en historia, astronomía, la medición del tiempo, música, filosofía, religión, gobierno, economía, hábitos de limpieza, todo basado en disciplina y valores morales;

Algo muy importante para los aztecas era que sus gobernantes realmente se ganaran ese puesto y que estuvieran aptos para ese cargo. Con el propósito de formar un carácter fuerte, la educación era demasiado estricta; por las mañanas los jóvenes recibían baños de agua fría, hacían penitencia y autosacrificio, trabajaban duro, hacían rituales de purificación, se castigaba de forma dura si cometían alguna falta, entre otras cosas.

  1. También se les instruía en los quehaceres cotidianos del campo, en la construcción de obras públicas, el cultivo de las bellas artes era obligatoria;
  2. Por otro lado, la institución educativa el Telpochcalli, era para todo el pueblo y había una escuela en cada barrio;

La obediencia y el respeto a los mayores eran de los aspectos más importantes y cuando esto se desobedecía, los niños y adolescentes rebeldes eran castigados. Las mujeres educaban a las hijas, mientras los varones instruían a los hijos, era así como niños y niñas aprendían las conductas adecuadas y diferentes para cada sexo.

Quienes tenían habilidad paga la pintura, eran los encargados de registrar la historia en códices, los alumnos del Calmécac debían dominar los giros literarios del náhuatl y conocer las creaciones poéticas de los antiguos.

Fuente: institutohistorico. org .

¿Cómo se llamaban las escuelas de Tenochtitlan?

Durante la época prehispánica, en Tenochtitlan, existían dos escuelas : el Calmécac, al que asistían los niños que pertenecían a la nobleza, y el Telpochcalli, a donde iban los niños que pertenecían al resto de la sociedad.

¿Que se enseñaba en el Cuicacalco?

Todos los mexicas recibían instrucción, que sin embargo dependía de su origen social y género. La mayoría de los mexicas varones ingresaban entre los 5 y 15 años a las escuelas y egresaban cuando estaban listos para casarse. Castigo corporal mexica. Los jóvenes nobles o pipiltin acudían a la escuela llamada – calmécac (casa en náhuatl); – allí recibían una educación muy estricta y claramente orientada a las tareas de dirigencia: la guerra, el sacerdocio y el gobierno. Algunos de estos jóvenes permanecerían en los templos como sacerdotes del reino y otros se incorporarían a las tareas de administración y gobierno.

En el calmécac se vigilaba con esmero la conducta de los jóvenes y se buscaba evitar que entablaran relaciones con mujeres. A los niños que transgresaban las reglas estrictas se les sancionaba con diferentes castigos corporales como punzarse el cuerpo con espinas de maguey.

El calmécac dependía directamente de los templos sagrados y sus integrantes estaban consagrados a Quetzalcóatl. En él los tlamatinime o sabios de la sociedad se dedicaban a enseñar la escritura, la ciencia, el arte y las estrategias de guerra. Estos maestros eran los que dominaban “la tinta negra y roja”.

En un Huehuetlahtolli (libro de los consejos de padres a hijos) que se guarda en la biblioteca Bancroft de los Estados Unidos narra que “Se enseñaba también el arte plumario, el trabajo de los metales, la pintura de los códices, el pulido de las piedras preciosas, la composición de cantos, la oratoria, la música, el conocimiento de los cielos, la jardinería” (León-Portilla, M.

Niñez y juventud entre los nahuas. En Arqueología Mexicana. México: Editorial Raíces. 22-29. ) En el Telpochcalli (casa de los mancebos), que se encontraba en los calpulli o barrios, la disciplina era más relajada y la instrucción menos académica. De sus egresados se esperaba que los jóvenes adquirieran los valores mexicas y los conocimientos necesarios para desempeñar los mismos oficios que sus padres. Aquí los macehuales recibían instrucción de los guerreros experimentados, y quienes se distinguían por su valentía podían ascender hasta convertirse en capitanes o guerreros de élite, auténticos héroes a los ojos de aquella sociedad militarizada. Tareas que aprendían los jóvenes en la escuela Mujer tejiendo. Códice Mendocino. Las niñas recibían generalmente instrucción directa de su madre y algunas jóvenes nobles acudían a los ichpochcalli donde recibían instrucción sobre las tareas domésticas, las relaciones sexuales y sobre todo a tejer, hilar y bordar. Recibían una instrucción muy rígida y se hacía mucha énfasis en mantenerlas castas y apartadas de los vicios sexuales.

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También se introducía a los jóvenes en el trabajo comunal en beneficio del Estado: la siembre de los campos de cultivo, la elaboración de adobe, el cuidado de los templos y la construcción de obras públicas.

En los Cuicacalco (casa de canto), escuelas vespertinas, se daba una enseñanza artística con música y danza. A él acudían tanto los niños y las niñas a partir de los 12 años. Al igual que en el Calmécac la función básica del Cuicacalco era elaborar y transmitir la lengua culta, el “flor y canto”.

  1. Se tocaba el huéhuetl o tambor que era un cilindro de madera cubierta con piel de venado, el topanaztli , un tambor más pequeño con una hendidura en forma de H el ayacacaxtli o calabaza con agujeros y piedrecitas adentro, los caracoles marinos, los huesos agujereados, las flautas y silbatos;

Realiza ahora el ejercicio 8..

¿Cómo funcionaba el Calmécac?

Objetos del Calmécac son exhibidos en el Museo de Sitio del Centro Cultural de España en México. El calmécac fue la escuela de los hijos de los nobles mexicas de México-Tenochtitlan. Se les entrenaba para ser sacerdotes, guerreros de la élite, jueces, maestros o gobernantes , además de conseguir educarlos en historia, astronomía y otras ciencias, la medición del tiempo, música y filosofía, religión, hábitos de limpieza , cuestiones de economía y gobierno, y sobre todo, disciplina y valores morales.

El calmecan contaba con los maestros especiales que les enseñaban la tradición , y leían y aprendían de memoria las historias ilustradas en los códices. La escuela funcionaba como un internado, donde los jóvenes vivían, dormían y comían.

Los aspirantes a sacerdotes se enfocaban en la religión, e incluía rituales, cantos a los dioses e interpretación de los sueños ; mientras que los guerreros de la élite recibían entrenamiento sobre tácticas militares y asuntos de economía y gobierno. Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles Los jóvenes nobles comenzaban su educación en casa cuando y entre los 7 y 15 años entraban al calmécac. Desde el momento  que cruzaban la puerta, se hacía un ritual en el que se hería al niño para acostumbrarlo a soportar el dolor. Su educación variaba de acuerdo a la edad, pero cuando eran adolescentes iniciaba su entrenamiento militar, y cuando eran jóvenes adultos, se les llevaba a la guerra.

Para los mexicas era muy importante que sus gobernantes fueran aptos para los cargos que desempeñaban, tuvieran la capacidad de tomar buenas decisiones y fuertes convicciones morales. En el calmécac los alumnos sufrían diversas pruebas, sobre todo en la guerra, para demostrar su valor y su habilidad militar.

A los que fracasaban, se les marcaba y rechazaba socialmente. Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los NoblesEscuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles Desde pequeños se les levantaba en la madrugada para recibir baños de agua fría. Hacían penitencia y autosacrificio, usando espinas de maguey, ayunaban frecuentemente y practicaban la abstinencia. Además usaban ropa ligera para desarrollar el control de sus cuerpos contra el frío. Trabajaban duro durante el día, y pasaban en vela muchas noches en rituales de purificación. Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles Foto CCEM Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles Foto CCEM Se quieres conocer más sobre el calmécac y ver los restos de dos etapas constructivas del edificio, visita el Museo de Sitio del Centro Cultural de España en México. En este edificio conviven el pasado y el presente, y alberga los vestigios de lo que fuera el Calmécac de la antigua Tenochtitlan. Los restos de esta antigua escuela y 88 piezas representativas de las etapas prehispánica, colonial y moderna , entre las que destacan dos almenas de barro con una altura de 2.

  • Si se quedaban dormidos o cometían una falta, se les castigaba de forma dura;
  • Todo esto servía para forjar un carácter fuerte y resistente, digno de un noble, y para probar a los que no pudieran desempeñarse en su vida de adultos;

38 metros, consideradas uno de los principales elementos arquitectónicos prehispánicos , y se exhiben en el recién creado “Calmécac” Museo de Sitio del Centro Cultural de España en México. Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles Foto CCEM Para el recinto fue una gran sorpresa el hallazgo de estos vestigios durante la excavación realizada en lo que sería el estacionamiento de este espacio; siendo el Museo de Sitio, único con estas características en el Centro Histórico. Los trabajos de excavación se realizaron de 2006 a 2008, con el interés de preservar este patrimonio cultural. Las piezas se presentan en 20 vitrinas colocadas alrededor de los vestigios del Calmécac , singular edificación prehispánica que se extendía hacia los extremos poniente y norte por debajo de lo que hoy es la calle de Donceles, y que constituyen una de las 78 edificaciones que, a decir de fray Bernardino de Sahagún, conformaban el recinto sagrado de Tenochtitlan. Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles    Foto ProtoplasmaKid Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles    Foto ProtoplasmaKid Son 714 metros cuadrados donde el público puede apreciar restos de una gran plaza abierta de lo que fue el colegio mexica. Además, se observan los restos de una subestructura del Calmécac , periodo del mandato de Ahuítzol como tlatoani de Tenochtitlan , representados por un piso de estuco con pilastras y una banqueta interior de dos metros de ancho adosada a un muro de piedra. Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles     Foto ProtoplasmaKid El recorrido por el Calmécac incluye un proyector multimedia que reproduce el proceso de excavación, así como una semblanza histórica del edificio y la etapa de restauración de los vestigios del colegio mexica. No te pierdas este sitio en tu próxima visita al centro histórico de la Ciudad de México. Escuela En Donde Enseñaban Estrategias De Guerra A Los Nobles.