Qué Es El Bullying En La Escuela?

Qué Es El Bullying En La Escuela

Bullying es una palabra inglesa que significa intimidación. Se trata de una palabra actual debido a los innumerables casos de persecución y de agresiones que se están detectando en las escuelas y colegios, y que están llevando a muchos escolares a vivir situaciones verdaderamente aterradoras.

¿Qué es el bullying en las escuelas?

Artículo original Bullying en alumnos de secundaria. Características generales y factores asociados al riesgo Bullying in junior high school students. General characteristics and associated risk factors Víctor Manuel Joffre-Velázquez, 1,2 Gerardo García-Maldonado, 1,2 Atenógenes H.

Saldívar-González, 1 Gerardo Martínez-Perales, 1 Dolores Lin-Ochoa, 1 Sandra Quintanar-Martínez, 1 Alejandra Villasana-Guerra, 1 1 Departamento de Investigación, Facultad de Medicina Dr. Alberto Romo Caballero, Universidad Autónoma de Tamaulipas 2 Departamento de Investigación Clínica, Hospital Psiquiátrico de Tampico, Secretaria de Salud, Tampico, Tamaulipas, México Autor de correspondencia: Dr.

Gerardo García Maldonado Correo electrónico: [email protected] com Fecha de recepción: 12-08-10 Fecha de aceptación: 14-12-10 Resumen Introducción. El bullying es una conducta de hostigamiento físico y/o psicológico entre los alumnos en un plantel escolar.

En México 25% de los alumnos ha sufrido violencia en sus escuelas. El objetivo de este trabajo fue determinar prevalencia del bullying y explorar las variables asociadas con el riesgo de esta conducta. Métodos.

Mediante la resolución de un cuestionario autoaplicable se seleccionaron alumnos de entre la población de una misma secundaria pública, hombres y mujeres, con base en la presencia o la ausencia del rol de víctima, agresor o víctima-agresor. Para el análisis estadístico se aplicaron las pruebas X 2 y regresión logística.

Resultados. De un grupo de 688 alumnos con una media de edad de 13. 62 ± 0. 96 años se identificaron 20. 5% víctimas, 13. 1% agresores y 27. 4% víctimas-agresores. Los factores de riesgo relevantes para las víctimas fueron: tener algún defecto físico (X 2 = 21.

59, p = 0. 000, OR 2. 86, IC 95% 1. 82-4. 50), los padres consideran normal el problema (X 2 = 30. 23, p = 0. 000, OR 5. 79, IC 95% 2. 92-11. 47); para los agresores: preferir programas televisivos violentos (X 2 = 10. 38, p = 0. 001, OR 2. 22, IC 95% 1. 36-3. 62), tener amigos que pertenezcan a pandillas (X 2 = 31.

  1. 78, p = 0;
  2. 000, OR 4;
  3. 05, IC 95% 2;
  4. 45-6;
  5. 71); para las víctimas-agresores destaca la combinación de factores inherentes a ambos grupos por separado;
  6. Conclusiones;
  7. El bullying en la escuela es una conducta prevalente y los factores asociados al riesgo son diversos;

Palabras clave: bullying, víctima, agresor, víctima-agresor, intimidación, escuela. Abstract Background. Bullying is physical harassment and/or psychological abuse among students at school. In Mexico, up to 25% of the students have experienced violence at school.

The objective of this study was to determine the prevalence of bullying and to explore associated risk factors. Methods. Students of both genders from a junior high school were included and selected from the same population, based on the presence of being a victim, aggressor or victim-aggressor role according to self-reported questionnaire responses; X 2 and logistical regression statistics were applied.

Results. Six hundred eighty eight students with a mean age of 13. 62 ± 0. 96 years were included; 20. 5% victims, 13. 1% aggressors and 27. 4% victims-aggressors were identified. Major risk factors for victims were “have a physical defect” (X 2 = 21. 59, p = 0. 000, OR 2.

86, 95% CI 1. 82-4. 50) and “parents considering bullying a normal problem” (X 2 = 30. 23, p = 0. 000, OR 5. 79, 95% CI 2. 92-11. 47); for aggressors: “preference for violent television programs” (X 2 = 10. 38, p = 0.

001, OR 2. 22, 95% CI 1. 36-3. 62) and “friends who belongs to gangs” (X 2 = 31. 78, p = 0. 000, OR 4. 05, 95% CI 2. 45-6. 71); victims-aggressors present a highlighted combination of risks factors from both roles. Conclusions. There is a high prevalence of bullying at school with a variety of associated risk factors.

Keywords: bullying, victim, aggressor, victim-aggressor, harassment, school. INTRODUCCIÓN El bullying es un tipo de violencia presente en el ámbito escolar; tiene como actores a los propios alumnos e implica la presencia de conductas de intimidación, acoso, burla, amenaza, descalificación o insultos de unos alumnos (agresores, acosadores) contra otros (víctimas).

Sin embargo, en algunas ocasiones un mismo alumno puede ser la víctima y el agresor. 1-5 Dan Olweus, que ha sido citado por diversos autores, 2 definió este fenómeno como un conjunto de comportamientos físicos y/o verbales que un alumno, de forma hostil y abusando de un poder real o ficticio, dirige contra otro de forma repetida con intención de causar daño.

  • 3 En el bullying, a diferencia de otros tipos de violencia, no media una provocación por parte de la víctima, además de que existe un desequilibrio de poder entre los participantes;
  • Las modalidades del bullying y los criterios para identificar el fenómeno son diversos ( Cuadro I );

No siempre se presentan todos los elementos de manera conjunta y las razones por las que este fenómeno se presenta de una u otra manera aún no han sido identificadas. Estudios en Europa han demostrado el alto porcentaje de alumnos involucrados en este fenómeno.

  1. 6 En el caso de México, en Guadalajara se reportó que hasta 68% de los alumnos encuestados habían sido intimidados en algún momento;
  2. 7 Un estudio realizado con más de un millón de estudiantes de secundaria, de diversas ciudades en Brasil y también en el Distrito Federal, México, documentó que 83;

4% había mencionado la existencia de bullying en su escuela. 8 De los reportes publicados recientemente sobresale el de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) del 2006 que documentó que prácticamente la cuarta parte de los encuestados habían sido víctimas de bullying en algún momento, 9 mientras que la Secretaría de Educación Pública (SEP), en colaboración con la UNICEF en el 2009, reportaron entre otras cosas que 43.

  • 2% del personal docente sabía de la presencia de bullying en sus escuelas;
  • 10 Dentro de los aspectos que más se han estudiado destacan la variabilidad de los lugares en el interior del plantel educativo donde se produce la intimidación y la falta de apoyo de los compañeros no involucrados;

11-13 Con respecto a los padres, se ha abordado más lo referente a sus respuestas o actitudes al enterarse del problema; los resultados son diversos pero el rango varía desde la indiferencia hasta la sobreprotección. 14 En cuanto a los factores asociados al riesgo para el rol de víctima se han documentado diversas circunstancias.

Chui-Betancur y Chambi-Grande 14 y Menesini y cols. 15 señalan la ausencia de uno de los progenitores como elemento sobresaliente ya que, desde su perspectiva, ésta no favorece el adecuado reforzamiento de la autoestima ni la adaptación interpersonal.

El hecho de que los padres y los maestros reaccionen indiferentemente o hagan caso omiso a su problema, de acuerdo a la percepción de las víctimas, constituye otro factor asociado en la continuidad de este rol. 16-19 Para algunos expertos la presencia de algún defecto físico constituye un elemento preponderante de riesgo, 20,21 al igual que factores como la raza, el color de la piel o las creencias religiosas.

22 En contraste, para el grupo de agresores un factor asociado relevante es la inclinación a querer demostrar fuerza y agresividad. 23,24 Sin embargo, se han descrito otros elementos que están más relacionados con el entorno social en el que el menor puede estar inmerso (por sus circunstancias familiares o económicas), como el caso de tener amigos o conocidos que pertenezcan a pandillas o grupos delictivos o, en el peor de los casos, que el menor mismo forme parte de alguno.

25,26 También mostrar mayor gusto por programas televisivos y juegos de video violentos implica riesgo. 27- 30 Al igual que en las víctimas, aunque evidentemente con otros efectos emocionales, afectivos y conductuales, sobresale también como riesgo el hecho de vivir con sólo un progenitor, que además no logre estructurar disciplina, normas y valores.

  1. 16,17 La percepción de los agresores, de que sus padres y sus maestros reaccionan de manera permisiva ante su conducta agresiva, constituye un incentivo para el reforzamiento de esta conducta ( Cuadro II );

31,32 En cuanto a los menores que indistintamente son víctimas y agresores, hasta el momento no se han identificado factores asociados que sean específicos para esta modalidad; 33 sin embargo, pueden presentar simultáneamente circunstancias que son inherentes al rol de víctima y al de agresor.

En algunos estudios se han señalado la poca sociabilidad, la violencia intrafamiliar, el rechazo familiar y el vandalismo como factores asociados a este doble rol. 33,34 Finalmente, diversos trabajos han demostrado que el género masculino es un factor de riesgo más para el desarrollo de este fenómeno en cualquiera de las tres variantes mencionadas.

35-38 Considerando lo prevalente y grave de este problema en los planteles educativos de nuestro país y basados en hallazgos científicos que reportan complicaciones en la salud mental de los participantes y considerando que no conocemos que haya información al respecto en el estado de Tamaulipas, se efectuó este estudio en la zona sur de la entidad.

Los objetivos de este trabajo fueron: 1) reportar la prevalencia del bullying; 2) describir diversas características inherentes a este fenómeno; 3) explorar la relación de los agresores, las víctimas y las víctimas-agresores con algunas variables que, según la bibliografía, son probables circunstancias asociadas al riesgo y, si existe alguna relación, 4) establecer el índice o magnitud de la misma.

MÉTODOS Muestra La población total fueron 786 estudiantes del turno matutino de una escuela secundaria pública localizada en el municipio de Ciudad Madero, en la zona sur del estado de Tamaulipas; matriculados en el ciclo escolar 2009-2010 y cuyo rango de edad fue desde 11 hasta 16 años.

Sin embargo, la muestra de participantes estuvo conformada solamente por 688 alumnos; de esta muestra final 350 fueron del sexo masculino (50. 9%) y 338 del femenino (49. 1%), prácticamente una relación 1:1.

Alumnos de primer año: 35. 9%, de segundo: 34. 8% y de tercero: 29. 3%. Este plantel cuenta con 6 grupos por cada grado. El proyecto fue revisado y aprobado por los comités de ética de la Facultad de Medicina de Tampico, de la Universidad Autónoma de Tamaulipas y del Hospital Psiquiátrico de Tampico (sedes de adscripción de los investigadores) después de certificar que se apegaba a los lineamientos de la Ley General de Salud en materia de Investigación para la Salud en Seres Humanos de nuestro país y a la Declaración de Helsinki.

Asimismo, se obtuvo el dictamen de aprobación por parte de las autoridades del plantel. Todos los alumnos participantes firmaron un consentimiento informado. Instrumento Se utilizó el cuestionario conocido como CIMEI (Concepciones sobre Intimidación y Maltrato entre Iguales).

Este instrumento fue adaptado y validado al español por Avilés en 1999. 39 El análisis de consistencia interna del instrumento se efectuó mediante el alfa de Cronbach, que permitió valorar los coeficientes de Habilidad de las variables integradas en cada uno de los ítems y fue de 0.

  • 8278;
  • Para la validez de contenido se llevó a cabo un análisis de los componentes principales del instrumento con el propósito de analizar la estructura subyacente de los datos, utilizando el método de escalamiento óptimo de componentes principales no lineales (Princalps);

La validez de contenido fue de 8. 612. 4,39 Este cuestionario es un instrumento autoaplicable y que permite conocer las impresiones relativas a la conducta de acoso o maltrato en el medio escolar. Consta de tres secciones con 42 ítems en total. La primera sección está dirigida a alumnos, la segunda a padres de familia y la última a maestros.

En esta investigación sólo se reporta la información proporcionada por los alumnos. Para este grupo etario el cuestionario se compone de 12 ítems con respuestas descriptivas de opción múltiple. El cuestionario se concibió a partir de seis dimensiones teóricas que exploran lo siguiente: la situación del alumnado, los perfiles de las víctimas, las condiciones de las intimidaciones, los perfiles de los agresores, los perfiles de los observadores y las propuestas de solución.

Los 12 ítems del instrumento formulados específicamente para los alumnos se integran de la siguiente manera: • Formas de intimidación (ítem 1) • Lugares donde se produce el acoso o maltrato y quién trata de evitarlo (ítems 4, 6) • Impresiones de la víctima (ítems 2, 3, 5, 8) • Impresiones del agresor (ítems 7, 9) • Impresiones de los observadores (ítems 10, 11) • Propuestas de salida del problema (ítem 12) Las definiciones operacionales se estructuraron de la siguiente manera: a) La definición de bullying fue la utilizada por Olweus en sus trabajos.

2,3 b) Se definió el rol de víctima cuando el participante señalaba cualquiera de las respuestas de los ítems 2, 3, 5 y 8, a excepción de la primera opción de cada uno de estos ítems (Nunca, Nadie me ha intimidado nunca, Nadie me intimida, Nadie me ha intimidado alguna vez, respectivamente).

c) Se definió como agresor al alumno que optara por cualquier opción de respuesta a las preguntas 7 y 9 a excepción de la primera (Nunca me meto con nadie y No he intimidado a nadie, respectivamente). d) Para considerar el rol de víctima-agresor, se tomó en cuenta que el participante contestara simultáneamente ítems inherentes al papel de víctima y agresor de acuerdo a las premisas establecidas con anterioridad.

e) Se definió que un alumno se comportaba como observador si contestaba cualquier opción de respuesta de los ítems 10 y 11 y que hubiera contestado la primera opción de respuesta de las preguntas 2, 3, 5, 8, 7 y 9.

Finalmente, se administró una hoja de recolección de datos con una estructura dicotómica (Si/presente-No/ausente). Procedimiento Días antes se efectuó una reunión informativa con los directivos de la escuela para señalarles los propósitos del estudio y acordar la fecha y la hora para el trabajo operativo dentro del plantel.

  1. Los alumnos que aceptaron participar lo hicieron de forma voluntaria y anónima;
  2. Toda la información proporcionada por los estudiantes se manejó de forma confidencial;
  3. Los encuestadores, capacitados y entrenados previamente, se presentaron en el aula de cada uno de los grupos de primero, segundo y tercer grado, para hacer contacto con los alumnos y explicarles los pormenores de la investigación;

Siempre se contó con el apoyo de los profesores que en ese momento estaban dando su clase. Se puso especial cuidado en que los encuestadores supieran transmitir las instrucciones y las observaciones que garantizaran a los alumnos la confidencialidad y el absoluto anonimato de sus respuestas.

Antes de repartir los cuestionarios se solicitó que los estudiantes entregaran el consentimiento escrito firmado por ellos mismos. Se integró, de manera complementaria, un grupo de coordinadores para el trabajo de campo que tuvieron la tarea de detectar cuestionarios con respuestas incompletas; si era el caso, solicitaban al participante en ese momento que completara las respuestas faltantes.

Nueve alumnos se negaron a hacerlo (7 hombres y 2 mujeres). El tiempo promedio para contestar el instrumento fue de 12 minutos. Análisis estadístico En este estudio transversal se abren dos brazos, uno de involucrados y otro de observadores. Los involucrados son víctimas-agresores, víctimas o agresores; estos tres grupos se analizaron por separado respecto del grupo de observadores.

You might be interested:  Como Promover La Igualdad De Genero En La Escuela?

La decisión de utilizar a los observadores como grupo control permitió que estos representaran a la población que no desarrolló el evento en estudio. Se consideró también que este grupo corresponde a la subpoblación de individuos que está en riesgo de desarrollar el evento y, en caso de que lo desarrollaran, quedarían incluidos dentro de la población de involucrados.

Una vez seleccionados los involucrados y los observadores se comparó la exposición relativa de cada grupo con factores que, de acuerdo con la bibliografía, tienen relevancia para el desarrollo de bullying. Para el análisis de la información se utilizó estadística descriptiva: X 2 para la relación de variables categóricas.

  1. Para probar la hipótesis acerca de los factores asociados al riesgo y su correlación con los grupos de involucrados se efectuó un análisis de regresión logística calculando el rango de probabilidades (OR) con intervalos de confianza de 95% (IC 95%);

Se consideró un nivel de significación estadística cuando p ≤ 0. 05. Para el análisis se dicotomizaron los tres grupos de involucrados con valores (0-1), al igual que los factores asociados al riesgo considerados para este estudio. Se utilizó el paquete estadístico SPSS ® versión 14.

RESULTADOS Variables sociodemográficas En cuanto a la edad se documentó una media de 13. 62 ± 0. 96 años. Por grado escolar se calculó una media de edad de 12. 68 ± 0. 54 años para alumnos de primero; 13. 71 ± 0. 57 para alumnos de segundo y de 14.

66 ± 0. 52 para los de tercero. Por género la media fue de 13. 67 ± 0. 96 y 13. 57 ± 0. 57 para varones y mujeres, respectivamente. Como se esperaba 99. 9% de la muestra eran originarios del estado de Tamaulipas, predominando los que tenían su residencia en el municipio de Ciudad Madero (61.

4%), seguidos de los que residían en Tampico y Altamira (34 y 4. 4%, respectivamente). Prevalencia del bullying De la muestra evaluada 20. 5% constituyeron el grupo de víctimas, 13. 1% el de agresores y 27. 4% el de las víctimas-agresores.

En el cuadro III se aprecia con detalle la distribución de estos tres grupos por género y por grado escolar. Riesgos generales En cuanto a los riesgos 21. 9% de los estudiantes refirió vivir únicamente con su madre, 2. 9% con su padre y 2. 9% con otras personas; en contraste, 72.

  • 2% refirió vivir con ambos padres;
  • Por otra parte, 40;
  • 2% de los alumnos refirió tener amigos que pertenecen a pandillas, 20;
  • 3% perteneció a pandillas alguna vez y 9;
  • 3% pertenecía en ese momento a una pandilla;

Se documentó que 4. 7% había sido expulsado alguna vez de la escuela, que 22. 5% había estado bajo tratamiento psicológico en algún momento y que 40. 2% gustaba de ver programas televisivos con contenido violento. Se logró también recabar la siguiente información: 28.

  • 1% consideró tener algún defecto físico, 90;
  • 9% manifestó que son más agresivos los hombres y 79;
  • 7% estimó que los hombres son más burlones en comparación con las mujeres;
  • Los participantes mencionaron que, en los últimos tres meses, los problemas de acoso o maltrato se dan prácticamente todos los días (40;

1%). Se reportó que las personas a las que más recurren los alumnos cuando son victimizados son: a otro compañero (18. 1%), a la familia (7. 5%) y a los profesores (1. 8%); sin embargo, 13. 3% considera que el problema no se comenta. En opinión de los estudiantes el profesorado del sexo masculino es el que más interviene para evitar el acoso o el maltrato; sin embargo, 17.

  1. 2% de alumnos señaló que lo más habitual es que nadie intervenga y 29;
  2. 2% contestó que la solución a estas circunstancias debe recaer en el profesorado, en general;
  3. Formas de acoso o maltrato Entre las formas más frecuentes de maltrato entre compañeros documentamos que los insultos y los apodos predominan en 40;

9% de los casos; las burlas y humillaciones en 16. 5%. El daño físico directo a través de empujones, golpes, patadas y otras acciones se encontró en 15. 9%; entre las modalidades menos frecuentes de acoso o maltrato hallamos las siguientes: amenazas y chantajes (1.

8%), rechazo y aislamiento (4. 1%) y generar rumores o hablar mal de alguien (4. 7%). Cabe destacar que 15. 6% de los participantes encuentran que hay casos de maltrato con dos o más modalidades sobre una misma persona.

Percepción sobre la reacción parental Para la mayoría de los alumnos (18. 9%) la reacción más común de los padres cuyos hijos son víctimas de bullying es la de hablar con el maestro; sin embargo, hay quienes consideran que la respuesta habitual de los progenitores es decirles a sus hijos que esas circunstancias son normales (3.

7%), que regresen la agresión (3. 5%), no les hacen caso (2. 1%) o no les creen (0. 4%). Lugar donde predomina el acoso o maltrato Con respecto a los lugares donde se suelen producir las intimidaciones encontramos que 22.

1% ocurre en el aula cuando no se encuentra el profesor, 6. 5% aún en presencia del maestro, 5. 2% en la entrada principal del plantel, 2. 7% en la vía pública, 1. 9% en los pasillos de la escuela, 1. 3% en los baños y 0. 6% en el patio durante el tiempo de descanso.

Vale la pena mencionar que 59. 4% de los alumnos respondió con más de dos opciones en este rubro. Factores asociados al riesgo para el rol de víctima Las variables “expulsión de la escuela alguna vez” [X 2 = 0.

196, p = 0. 658, OR = 0. 78, IC 95% (0. 27-2. 28)] y “considerar a la escuela segura” [X 2 = 3. 03, p = 0. 082, OR = 0. 68, IC 95% (0. 45-1. 04)] no constituyeron factores asociados al riesgo. El resto de los factores considerados sí fueron de riesgo al tener un OR > 1; sin embargo, solamente cinco tuvieron significación estadística ( Cuadro IV ).

De estos, al menos tres están relacionados con la reacción de los padres al enterarse del problema. El riesgo más elevado fue para los casos en los que los padres opinan que es normal que ocurran estas circunstancias [X 2 = 30.

23, p = 0. 000, OR = 5. 79, IC 95% (2. 92-11. 47)]. Otra variable asociada importante fue la que se relaciona con el hecho de tener un defecto físico [X 2 = 21. 59, p = 0. 000, OR = 2. 86, IC 95% (1. 82-4. 50)]. Factores asociados al riesgo para el rol de agresor Considerar que se tiene algún defecto físico [X 2 = 0.

03, p = 0. 854, OR = 0. 94, IC 95% (0. 51-1. 70)] y que los padres no consideran que realmente sucede este problema [X 2 = 0. 000,p = 0. 995, OR = 0. 99, IC 95% (0. 10-9. 66)] no constituyeron elementos de riesgo para este grupo al tener un OR 4 aquellos factores donde los alumnos están relacionados con pandillas ( Cuadro IV ).

Factores asociados al riesgo para el rol de víctima-agresor Con respecto a este grupo los factores relacionados al fenómeno de pandillerismo, así como el gusto por programas televisivos con contenido violento, demostrar dentro de la escuela que se es el más fuerte y considerar que se tiene un defecto físico fueron los que tuvieron relevancia estadística significativa y que además tuvieron un OR > 2.

Destaca lo relacionado a tener vínculos con pandillas: “pertenecer a pandillas alguna vez” [X 2 = 17. 07, p = 0. 000, OR = 2. 80, IC 95% (1. 69-4. 62)], “pertenecer a pandillas actualmente” [X 2 = 6. 39, p = 0. 011, OR = 2.

46, IC 95% (1. 20-5. 06)] y “tener amigos que pertenezcan a una pandilla” [x 2 = 20. 56, p = 0. 000, OR = 2. 46, IC 95% (1. 66-6. 65)] ( Cuadro V ). DISCUSIÓN Tradicionalmente, hablar de situaciones violentas en los contextos escolares se ha interpretado como referirse a las peleas entre los alumnos, los robos o el maltrato a las instalaciones.

Sin embargo, las situaciones violentas también incluyen fenómenos de acoso o maltrato entre los estudiantes que dan lugar, por decir lo menos, a casos de menores que se rehúsan a ir al colegio sin motivo aparente o que fingen dolencias físicas que justifiquen ante sus padres la no asistencia antes de confesar que están siendo víctimas de intimidación.

Nuestro estudio concuerda con lo que ya se ha señalado en otros estudios 10-12, 35 acerca de la prevalencia de este problema. Hemos documentado una alta presencia de alumnos involucrados directamente en el bullying (20. 5% víctimas, 13. 1% agresores y 27. 4% víctimas-agresores).

Al realizar la diferenciación por grado escolar, observamos que el rol de víctima es más común en los alumnos de primer año; para el caso de los agresores, se documentó que este papel es más frecuente en alumnos de segundo.

Este último dato podría ser inexacto, pues una amplia proporción de alumnos de tercer año no se encontraban en el plantel el día de la recolección de datos. En el caso de los participantes que se desempeñaban como víctimas-agresores la mayoría pertenecía al segundo año.

La mayor cantidad de víctimas en los alumnos de primero no es inusual si consideramos que los de reciente ingreso a un plantel escolar son el grupo más vulnerable. Con respecto al género es notable el predominio del sexo masculino en los tres roles, tal como se señala en otros trabajos.

35-38 Sin embargo, el involucramiento del sexo femenino es cada vez más frecuente. No es inusual, en esta zona del estado, conocer casos de bullying con consecuencias graves donde están involucradas alumnas de enseñanza media básica. En la población estudiada, la modalidad de maltrato o agresión más frecuente fue insultar o poner apodos; sin embargo, en más de 15% de los casos predomina la agresión física directa, como lo reportan otros autores, 5,8 aunque hay situaciones donde sobresalen dos o más modalidades de acoso.

Paredes y cols. 11 y Contreras 12 señalan que los lugares dentro del plantel escolar donde se producen las agresiones son muy diversos. En este trabajo documentamos que el lugar más común es el aula en ausencia del maestro, lo cual habla de la dificultad, en algunos casos, para establecer el orden y la disciplina; sin embargo, lo más grave es cuando sucede en presencia del profesor.

Aun cuando la percepción de la mayoría de los alumnos es que los padres, al enterarse de que su hijo es víctima de maltrato, tratan de hablar con los maestros, una proporción de menores considera que sus familiares no muestran interés en apoyarlos o ayudarlos. 2,40,42 En los tres grupos, víctimas, agresores y víctimas-agresores, observamos algunas variables que muestran un OR < 1, lo que refleja que la exposición (variable de riesgo) está asociada de manera inversa con el evento (bullying); esto es, que la exposición disminuye la posibilidad de desarrollar el evento. Para las víctimas, si bien el OR más alto fue para la variable "los padres opinan que es normal que ocurran estos problemas" y, a pesar de que el valor se encuentra dentro del intervalo de confianza, el resultado deberá tomarse con reserva, ya que este intervalo es muy amplio y por ende poco preciso, lo que puede deberse al poco poder del estudio para esta variable en particular.

  • Esta circunstancia impacta en la autoestima de las víctimas y se ha vinculado con depresión, la ansiedad y con intentos de suicidio;
  • 40,41 Por el contrario, en el caso del agresor esto estimula la continuidad de sus acciones al no tener elementos de contención externa o autocontrol, lo que finalmente también repercute en el desarrollo de su personalidad y adaptación;

Esto no sucede para la variable “considerar que se tiene algún defecto físico”, donde el intervalo de confianza no es amplio, por lo que el efecto del azar no es muy elevado. Otros reportes han señalado la relevancia de esta variable en el rol de víctima.

  1. 10,20 Para los agresores, la mayoría de los factores asociados al riesgo considerados fueron relevantes, aunque no todos con significación estadística, lo que es consistente con lo reportado por otros estudios;

24,27 Con referencia a los menores con el rol de víctima-agresor se reitera que es un grupo en el que los estudios son limitados, pero destaca la combinación de factores asociados al riesgo inherentes al rol de uno y otro por separado. Algunos aspectos no fueron considerados en este trabajo (violencia intrafamiliar, rechazo familiar, falta de expresión afectiva hacia el menor y dificultades en la interacción social con sus pares), 37,38 pero convendría explorarlos en otra oportunidad ya que también se reporta su importancia para los involucrados con un rol mixto.

En conclusión, es innegable la presencia de bullying en el plantel escolar pues más de la mitad de la población está involucrada en el problema, ya sea como víctima, como agresor o como víctima-agresor.

Como se esperaba, la proporción de víctimas, sobre todo en el primer año de secundaria, y la de agresores en grados superiores es relevante, pero la presencia de alumnos con un rol de víctima-agresor es sobresaliente. En cualquiera de los roles presentes en el fenómeno de bullying predomina el sexo masculino, aunque en algunas circunstancias las diferencias con el sexo femenino no son considerables.

  • Las variables asociadas al riesgo estudiadas fueron diversas, pero de entre las más importantes para las víctimas encontramos el tener algún defecto físico o considerar como indiferentes las respuestas de los padres al problema;

En el caso de los agresores fueron relevantes las circunstancias relacionadas con el pandillerismo y la preferencia por programas televisivos con alto contenido de violencia. Para las víctimas-agresores los hallazgos fueron una combinación de las variables encontradas en las otras dos modalidades de participación.

El bullying es un problema real, de actualidad y con un serio potencial para generar secuelas en la calidad de vida de los involucrados, sea cual sea el papel representado. Se considera necesario explorar otros factores asociados al riesgo pero, sobre todo, identificar aquéllos que son más críticos en la génesis de este fenómeno.

Es fundamental que los educadores, los padres de familia, las autoridades escolares y los propios alumnos, en conjunto, aprendan a prevenir este problema. REFERENCIAS 1. De la Torre MJ, Cruz-García M, de la Villa-Carpio M, Casanova PF. Relaciones entre violencia escolar y autoconcepto multidimensional en adolescentes de Educación Secundaria Obligatoria.

Eur J Educ Psychol 2008;1:57-70. [ Links ] 2. Ortega R, Del Rey R, Mora-Merchán J. Violencia entre escolares. Conceptos y etiquetas verbales que definen el fenómeno del maltrato entre iguales. Rev Interuniversitaria de Formación de Profesorado 2001; 41:95-113.

[ Links ] 3. Olweus D. Bullying at School. Massachusetts: Blackwell Publishers Inc; 1993. [ Links ] 4. Avilés-Martínez JM. Cuestionario PRECONCIMEI. En: Bullying. Intimidación y Maltrato entre el Alumnado. Madrid: STEE-ILAS; 2002. pp. 28-36. [ Links ] 5.

You might be interested:  Qué Es El Bullying O El Acoso En La Escuela?

Rivero-Espinosa E, Barona-Ríos C, Saenge-Pedrero C. Convivencia, disciplina y violencia en las escuelas. En: Memorias X Congreso Nacional de Investigación Educativa. Cuernavaca, Morelos: Secretaria de Educación; 2005.

pp. 2-10. [ Links ] 6. Consejo Escolar de Andalucía. Algunos estudios y conclusiones sobre el estado de la convivencia escolar en Europa y España. En: Informe sobre la Convivencia en los Centros Educativos. España: Proyecto Sur Industrias Gráficas, SL; 2006.

  • pp;
  • 39-68;
  • [ Links ] 7;
  • Valadez-Figueroa I;
  • Violencia escolar: maltrato entre iguales en escuelas secundarias de la zona metropolitana de Guadalajara;
  • Informe de estudio;
  • México: Colección Salud Materno Infantil;

Serie Procesos Educativos; 2008. [ Links ] 8. Abramovay M. Victimización en las escuelas. Ambiente escolar, robos y agresiones físicas. Rev Mex Invest Educ 2005; 10:833-864. [ Links ] 9. Olaiz F, Rivera D, Shamah L, Rojas R, Villalpando H. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006.

Cuernavaca, México: Instituto Nacional de Salud Pública; 2006. [ Links ] 10. Secretaria de Educación Pública. UNICEF México. Informe Nacional Sobre Violencia de Género en la Educación Básica en México 2009.

México: SEP; 2009. [ Links ] 11. Paredes MT, Álvarez MC, Lega LI, Vernon A. Estudio exploratorio sobre el fenómeno del “bullying” en la ciudad de Cali, Colombia. Rev Latinoam Cienc Soc Niñez Juv 2008;6:295-317. [ Links ] 12. Contreras A. Hacia una comprensión de la violencia o maltrato entre iguales en la escuela y el aula.

Revista ORBIS Ciencias Humanas 2007;2:85-118. [ Links ] 13. Trautmann A. Maltrato entre pares o “bullying”. Una visión actual. Rev Chil Pediatr 2008;79:13-20. [ Links ] 14. Chui-Betancur HN, Chambi-Grande JJ.

Violencia escolar: formas de prevenir y mitigar. Invest Educ 2009;13:57-66. [ Links ] 15. Menesini E, Modena M, Tani F. Bullying and victimization in adolescence: concurrent and stable roles and psychological health symptoms. J Genet Psychol 2009;170:115-133.

[ Links ] 16. Oliveros-Donohue M, Figueroa L, Mayorga G, Cano B, Quispe Y, Barrientos-Achata A. Violencia escolar (bullying) en colegios estatales de primaria en el Perú. Rev Peru Pediatr 2008;61:215-220.

[ Links ] 17. Schreier A, Wolke D, Thomas K, Horwood J, Hollis C, Gunnell D, et al. Prospective study of peer victimization in childhood and psychotic symptoms in a nonclinical population at age 12 years. Arch Gen Psychiatry 2009;66:527-536. [ Links ] 18.

Oliveros-Donohue M, Barrientos-Achata A. Incidencia y factores de riesgo de la intimidación (bullying) en un colegio particular de Lima-Perú. Rev Peru Pediatr 2007;60:150-155. [ Links ] 19. Kim YS, Boyce WT, Koh YJ, Leventhal BL.

Time trends, trajectories, and demographic predictors of bullying: a prospective study in Korean adolescents. J Adolesc Health 2009;45:360-367. [ Links ] 20. Amemiya I, Oliveros M, Barrientos A. Factores de riesgo de violencia escolar (bullying) severa en colegios privados de tres zonas de la sierra del Perú.

An Fac Med 2009;70:255-258. [ Links ] 21. Wang J, Iannotti RJ, Nansel TR. School bullying among adolescents in the United States: physical, verbal, relational, and cyber. J Adolesc Health 2009;45:368-375.

[ Links ] 22. Vervoort MH, Scholte RH, Overbeek G. Bullying and victimization among adolescents: the role of ethnicity and ethnic composition of school class. J Youth Adolesc 2010;39:1-11. [ Links ] 23. Mc Guckin C, Cummins PK, Lewis CA. Bully /victim problems in Northern Ireland’s schools: data from the 2003 Young Persons Behavior and Attitude Survey.

Adolescence 2009;44:347-358. [ Links ] 24. Postigo-Zegarra S, González-Barrón R, Matéu-Marqués C, Ferrero-Berlanga J, Martorell-Pallás C. Diferencias conductuales según género en convivencia escolar.

Psicothema 2009;21:453-458. [ Links ] 25. Organización Panamericana de la Salud. Organización Mundial de la Salud. Taller sobre la Violencia de los Adolescentes y las Pandillas (“Maras”) Juveniles. San Salvador, El Salvador; 1997. [ Links ] 26. Pittet I, Berchtold A, Akré C, Michaud PA, Surís JC.

  • Are adolescents with chronic conditions particularly at risk for bullying? Arch Dis Child 2010;95:711-716;
  • [ Links ] 27;
  • Martínez-Verdú R;
  • Bullying y medios de comunicación;
  • Rev Comunicación Ciudadanía 2006;5:67-73;

[ Links ] 28. Due P, Merlo J, Harel-Fisch Y, Damsgaard MT, Holstein BE, Hetland J, et al. Socioeconomic inequality in exposure to bullying during adolescence: a comparative, cross-sectional, multilevel study in 35 countries. Am J Public Health 2009;99:907-914.

  1. [ Links ] 29;
  2. Ortega R, Mora-Merchan J, Jager T;
  3. Acting against school bullying and violence;
  4. The role of media, local authorities and the Internet;
  5. Landau, Germany: Empirische Paedagogik; 2007;
  6. [ Links ] 30;

Farhat T, Iannotti RJ, Simons-Morton BG. Overweight, obesity, youth, and health-risk behaviors. Am J Prev Med 2010;38:258-267. [ Links ] 31. Loredo-Abdalá A, Perea-Martínez A, López-Navarrete GL. Bullying: acoso escolar. La violencia entre iguales. Problemática real en adolescentes.

Acta Pediatr Mex 2008;29:210-214. [ Links ] 32. Bowes L, Maughan B, Caspi A, Moffitt TE, Arseneault L. Families promote emotional and behavioural resilience to bullying: evidence of an environmental effect.

J Child Psychol Psychiatry 2010;51:809-817. [ Links ] 33. Perren S, Alsaker F. Social behavior and peer relationships of victims, bully-victims, and bullies in kindergarten. J Child Psychol Psychiatry 2006;47:45-57. [ Links ] 34. Bowes L, Arseneault L, Maughan B, Taylor A, Caspi A, Moffitt T.

School, neighborhood, and family factors are associated with children’s bullying involvement: A nationally representative longitudinal study. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry 2009;48:545-553. [ Links ] 35.

Blaya C, Debarbieux E, Del Rey-Alamillo R, Ortega Ruiz R. Clima y violencia escolar. Un estudio comparativo entre España y Francia. Revista de Educación 2006;339:293-315. [ Links ] 36. Del Rey R, Ortega R. Bullying en los países pobres: prevalencia y coexistencia con otras formas de violencia.

Internat J Psychol Psycholog Ther 2008;8:39-50. [ Links ] 37. Vanderbilt D, Augustyn M. The effects of bullying. Paediatr Child Health 2010;20:315-319. [ Links ] 38. Yang SJ, Kim JM, Kim SW, Shin IS, Yoon JS.

Bullying and victimization behaviors in boys and girls at South Korean primary schools. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry 2006;45:69-77. [ Links ] 39. Avilés-Martínez JM, Monjas-Casares I. Estudio de incidencia de la intimidación y el maltrato entre iguales en la educación secundaria obligatoria mediante el cuestionario CIMEI (Avilés, 1999).

Cuestionario sobre Intimidación y Maltrato entre Iguales. An Psicol 2005;21:27-41. [ Links ] 40. Andrés-Gómez S, Barrios-Fernández A. La actuación ante el maltrato entre iguales en el centro educativo.

Guía para el profesorado. Madrid: Estudios e Investigaciones; 2007. [ Links ] 41. Mobbing Opinion. Boletín de noticias sobre acoso psicológico. Sentencia caso Jokin de Hondarribia. Disponible en: http://mobbingopinion. bpweb. net/artman/publish/article_1752. shtml         [ Links ] 42.

¿Qué es el bullying y un ejemplo?

¿Cuáles son los tipos de acoso escolar? – Hay tres tipos de intimidación:

  • Acoso físico: Implica dañar el cuerpo o las pertenencias de una persona. Los ejemplos incluyen golpear, patear y robar o romper cosas de alguien
  • Intimidación social (también llamada intimidación relacional): Intimidación social (también llamada intimidación relacional): Daña la reputación o las relaciones de alguien. Algunos ejemplos son difundir rumores, avergonzar a alguien en público y hacer que alguien se sienta excluido
  • Acoso verbal: Consiste en decir o escribir cosas negativas, incluyendo insultos, burlas y amenazas

¿Qué es el bullying en resumen?

El bullying o acoso es la agresión para ejercer poder sobre otra persona. Concretamente, los investigadores lo han definido como una serie de amenazas hostiles, físicas o verbales que se repiten, angustiando a la víctima y estableciendo un desequilibrio de poder entre ella y su acosador.

¿Cómo nos afecta el bullying en la escuela?

Puntos destacados – El acoso escolar o bullying (termino en inglés), es un fenómeno común en los entornos escolares de nuestros países de la America Latina y el Caribe, que afecta por igual a ninas, niños y adolescentes sin distinción de edad, etnia o nivel socioeconómico.

Tanto si supone violencia física, psicológica o ambas, el acoso escolar tiene un impacto significativo de corto, mediano y largo plazo en la vida de los niños, ninas y adolescentes involucrados, ya sea como agresores, vfctimas u observadores.

Este tipo de violencia es relevante porque afecta negativamente a la víctima, disminuyendo su autoestima y confianza, lo que puede conllevar a que padezcan de frecuentes estados de ansiedad, depresión, autoagresi6n e incluso conducir al suicidio. En la región, el acoso escolar o bullying impide a ninos, niñas y adolescentes que sufren estos maltratos ejercer sus derechos fundamentales y gozar de experiencias enriquecedoras de educación, interacción social, desarrollo y libre expresión de la personalidad, participación y a sentirse a salvo en la escuela como lugar desde donde es posible construir sociedades más justas y pacíficas.

Muchos de los actos de acoso escolar han sido, y siguen siendo, constantemente considerados parte integrante de la experiencia escolar, propias de la dinámica del patio de recreo y una lección más de la escuela en la que, como anticipo de la vida, niños, niñas y adolescentes aprenden a “resistir”, a “defenderse”, a “hacerse respetar” e incluso a devolver el golpe.

El silencio de las víctimas y de los testigos, cuando no de los propios centros educativos, ha contribuido al desconocimiento de la magnitud del problema. Abordar esta compleja situación en su justa dimensión, sin minimizarla, es sin lugar a dudas una responsabilidad de toda la comunidad educativa.

¿Cuáles son las causas y consecuencias de bullying?

Sobre el Bullying – Se manifiesta en comportamientos o conductas repetidas y abusivas con la intención de infringir daño por parte de una o varias personas hacia otra, que no es capaz de defenderse a sí misma. La situación de bullying es presenciada por observadores o testigos.

Puede ser violencia de tipo verbal, físico, psicológica, de índole sexual, material, o cibernética. El bullying afecta toda la comunidad educativa: deteriora la convivencia. Tiene Consecuencias negativas en el bienestar, desarrollo y el ejercicio de los derechos de niñas, niños, adolescentes y jóvenes estudiantes.

Por todo lo anterior el bullying es una violación de los derechos de las niñas, niños y adolescentes. Tipos de bullying

  • Bullying físico
  • Bullying psicológico
  • Bullying verbal
  • Bullying sexual
  • Bullying social
  • Ciber-bullying o bullying cibernético
  • Ciber-bullying o bullying cibernético Consecuencias del bullying
  • Los individuos víctimas de bullying pueden presentar algunos de los siguientes síntomas:
  • Alteraciones del sueño.
  • Trastornos de la alimentación.
  • Irritabilidad.
  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Dolor de cabeza fatiga y agotamiento, entre otros.
  • Falta de apetito.

Consecuencias psicológicas:

  • Inestabilidad nerviosa, tiene sentimientos de insatisfacción, miedo, soledad, inseguridad, abandono, desconfianza en sí mismo/a.
  • Impacto en las relaciones familiares y sociales:
  • Es poco comunicativo. Podría tener una pobre red de apoyo

Consecuencias en la vida escolar:

  • Desmotivación, desinterés y falta de atención en las clases, bajo rendimiento académico, deserción escolar, puede presentar rechazo hacia su centro educativo. Conductas extremas: en estado avanzado del bullying, puede tender a la agresión hacia sí mismo/a o el victimario y, en el extremo, puede llegar a auto infligirse daño e incluso al suicidio. }
  • Culpabilización, relativa a la reacción que tienen algunas familias, profesorado y centros educativos de achacar a la víctima la culpa del problema con expresiones tales como: “El problema ha sido tuyo”, “Seguramente no has manejado bien las cosas”, “Algo habrás hecho para que te traten así”, “El problema es que los provocas” y otras similares.

Actores del bullying

  • Estudiante que violenta
  • Estudiante (violentado/a)
  • Estudiante observador o “patrocinador”

›Universidad y Empresa aliadas por un propósito común: El DESARROLLO SOCIAL Y CULTURAL.

¿Cuáles son los 7 tipos de bullying?

¿Cuál es el peor tipo de bullying?

El bullying carnal Posiblemente es el peor tipo de bullying y puede ocasionar graves problemas psicológicos en la víctima, marcando para siempre sus relaciones íntimas.

¿Cuáles son los tipos de maltrato escolar?

El acoso en el entorno escolar priva a millones de niños y jóvenes de su derecho fundamental a la educación. Un informe publicado recientemente por la UNESCO revela que más del 30% de los alumnos en el mundo han sido víctimas de acoso, algo que tiene consecuencias nefastas en materia de rendimiento escolar, abandono escolar y salud física y mental.

El 5 de noviembre se celebrará el primer Día contra la violencia y el acoso en la escuela, incluido el ciberacoso. A continuación, encontrará lo que debe saber acerca de la violencia y el acoso en la escuela.

¿Qué es la violencia en el entorno escolar? La violencia en el entorno escolar designa todas las formas de violencia que se manifiestan en la escuela y alrededor de esta, padecidas por los alumnos y perpetradas por otros alumnos, docentes y demás miembros del personal docente. ¿Cuáles son las formas de violencia en la escuela? Según encuestas internacionales que recopilan datos sobre la violencia en la escuela, la UNESCO reconoce las siguientes formas de violencia en el entorno escolar:

  • La violencia física, es decir, toda forma de agresión física perpetrada por los compañeros, los docentes o miembros del personal escolar con la intención de herir.
  • La violencia psicológica que se manifiesta mediante agresiones verbales o emocionales, en la que figuran todas las formas de exclusión, rechazo, insultos, propagación de rumores, mentiras, injurias, burlas, humillaciones, amenazas o castigos psicológicos.
  • La violencia sexual, que incluye la intimidación con carácter sexual, el acoso sexual, los toqueteos no deseados, la coerción sexual y la violación perpetrada por un docente, un miembro del personal escolar o un compañero de clases.
  • El acoso, mediante el que se define más bien un modo de comportamiento que incidentes aislados, y que puede definirse como un comportamiento intencional y agresivo que tiene lugar de manera repetida contra una víctima. Puede manifestarse de diferentes formas:
    • Acoso físico, incluidos puñetazos, patadas y destrucción de bienes;
    • Acoso psicológico, como burlas, insultos y amenazas; o en las relaciones, mediante la propagación de rumores y la exclusión del grupo; y
    • Acoso sexual, como el hecho de burlarse de la víctima mediante bromas, comentarios o gestos de carácter sexual, algo que puede interpretarse como acoso sexual en determinados países.
  • El ciberacoso es una forma de intimidación psicológica o sexual que tiene lugar en línea. Incluye la publicación o el envío de mensajes electrónicos, incluidos textos, fotos o vídeos, con el objetivo de acosar, amenazar o atacar a otra persona por conducto de diferentes redes sociales. El ciberacoso consiste fundamentalmente en propagar rumores, difundir informaciones falsas o mensajes hirientes, fotos o comentarios embarazosos o también excluir a alguien de las redes sociales u otros medios de comunicación.

¿Quiénes cometen violencia en la escuela? La violencia en la escuela es perpetrada por alumnos, docentes y otros miembros del personal docentes. No obstante, los datos disponibles demuestran que la violencia perpetrada por los compañeros es la más corriente. ¿Cuáles son las principales razones por las que un niño pudiera ser víctima de acoso? Todos los niños pueden ser víctimas de acoso, pero los hechos demuestran que los niños que son considerados como “diferentes” por una u otra razón son los más expuestos.

La violencia en la escuela incluye el acoso y el ciberacoso. El acoso es una de las formas más corrientes de violencia en la escuela, y afecta a uno de cada tres jóvenes. Las causas principales son las siguientes: la apariencia física; las diferencias étnicas, lingüísticas o culturales; el género, fundamentalmente el hecho de no responder a las normas y a los estereotipos de género; el estatus social; y algún impedimento físico.

¿Cuáles son las consecuencias de la violencia en la escuela? Las consecuencias en la vida escolar: el acoso socava el sentimiento de pertenencia a la escuela y afecta el acceso a la educación. Los niños que son acosados con frecuencia son más propensos a manifestar un sentimiento de exclusión y el deseo de abandonar la escuela al terminar sus estudios secundarios.

Los niños acosados obtienen rendimientos escolares inferiores a los demás. Consecuencias para la salud: el acoso afecta la salud mental y el bienestar de los niños. Son más los niños que han sido víctimas de acoso con sentimientos de soledad e ideas suicidas, así como los que presentan mayores tasas de consumo de tabaco, alcohol o cannabis y que confiesan sentirse menos satisfechos con sus vidas y estado de salud.

You might be interested:  Que Es Una Escuela Productiva?

La violencia en la escuela también puede provocar heridas y daños físicos. ¿Qué vínculos existen entre la violencia y el acoso escolar, la violencia relacionada con las cuestiones de género en el entorno escolar y la violencia basada en la orientación sexual y la identidad o la expresión de género? La violencia en la escuela puede ser generada por las normas y los estereotipos de género y surgir de una relación de fuerza desigual – es lo que se llama violencia basada en las cuestiones de género en el entorno escolar.

  • Esta abarca un tipo particular de violencia basada en el género, vinculada con la orientación sexual y la identidad o la expresión de género reales o sentidas por las víctimas, algo que incluye el acoso homófobo y transfóbico;

La violencia vinculada a las cuestiones de género en el entorno escolar representa una parte importante de la violencia escolar, y tratarla requiere de esfuerzos específicos. ¿La violencia de género en el entorno escolar solo se refiere a la violencia sexual contra las niñas? No.

La violencia de género en un entorno escolar se refiere a todas las formas de violencia en la escuela que tienen su origen en las normas y los estereotipos o derivan de estos, algo que incluye también la violencia contra los niños y entre estos.

¿La violencia en la escuela está vinculada al género? Son numerosos los factores que generan violencia en la escuela. El género es uno de los factores principales de violencia, pero todas las formas de violencia perpetrada en el entorno escolar no están basadas en el género.

Además, las encuestas internacionales no recopilan sistemáticamente los datos sobre la naturaleza sexual de la violencia en la escuela, ni sobre la violencia basada en la orientación sexual y de intensidad o la expresión de género.

Según otros análisis de los datos a escala mundial, no existen grandes diferencias entre la prevalencia de acosos contra los niños o contra las niñas. No obstante, existen ciertas diferencias entre los niños y las niñas en lo que respecta al tipo de acoso de que son víctimas.

  • Los niños están mucho más expuestos que las niñas al hostigamiento físico y a la violencia física en general;
  • Las niñas están ligeramente más expuestas a la intimidación psicológica, fundamentalmente al ciberacoso;

Según estos mismos datos, el acoso sexual afecta a las niñas y los niños en proporciones similares. Los datos que provienen de diferentes países demuestran que las niñas resultan cada vez más expuestas al acoso sexual en línea. ¿Cómo la UNESCO puede contribuir a los esfuerzos de prevención y de lucha contra la violencia y el acoso escolar? Los datos disponibles demuestran que las respuestas eficaces ante la violencia y el acoso escolar deben ser globales y disponer de una combinación de políticas e intervenciones. Estos elementos son los siguientes:

  • Un liderazgo político fuerte y un marco jurídico y político sólido para combatir la violencia y el acoso escolar;
  • Una formación de los docentes en materia de violencia y acoso escolar, pero también en materia de gestión positiva de las aulas;
  • Planes de estudio, un aprendizaje y una enseñanza que generen un ambiente escolar más amistoso (opuesto a la violencia y al acoso escolar), así como las competencias sociales y emocionales de los alumnos;
  • Un entorno seguro en las escuelas y en las aulas, tanto en lo psicológico como en lo físico;
  • Mecanismos de alerta destinados a las víctimas de la violencia o el acoso escolar, así como servicios de apoyo y de orientación;
  • Implicación de todas las partes interesadas, incluidos los padres;
  • Empoderamiento y participación de los alumnos;
  • Colaboración y alianzas entre el sector educativo y una amplia gama de asociados (otros sectores gubernamentales, ONG, universidades);
  • Datos fehacientes: seguimiento de la violencia y el acoso escolar y evaluación de las respuestas.

Más información sobre el trabajo realizado por la UNESCO en materia de prevención y lucha contra la violencia y el acoso escolar Publicación de la UNESCO Behind the numbers: Ending school violence and bullying (en inglés) Photo: Eakachai Leesin/Shutterstock. com.

¿Cuáles son algunos ejemplos del acoso escolar?

¿Cómo se origina el bullying en la escuela?

Frustración no origina necesariamente maltrato – La ira y el enojo surgen de la frustración. Y ésta resulta de la confrontación entre la expectativa sobre las acciones de los demás y la acción real. En resumen, el  bullying proviene de una fuerte frustración aunada a una escasa moderación y represión de respuestas agresivas aprendidas durante el proceso temprano de socialización.

  • No obstante, la frustración puede no conducir a la violencia, sino a la evitación de problemas, a la indiferencia y a la depresión;
  • Pero, además, el hecho de que la respuesta generalizada sea la agresión depende de la interpretación negativa de la frustración;

Es decir, la frustración se interpreta como ilegítima e injustificada. Por ello, conviene considerar los factores sociales que inciden en la interpretación de una frustración como injusta e ilegítima, y su relación con acciones de violencia. Para Bandura y Huston (1961), la reacción agresiva resulta de modelos adquiridos por experiencias directas e indirectas (familia, grupo, medios de comunicación).

¿Por qué se da el acoso escolar?

¿Qué le pasa a los niños que sufren de bullying?

La intimidación puede afectar la salud física y emocional, tanto a corto plazo como más adelante en la vida. Puede ocasionar lesiones físicas, problemas sociales, problemas emocionales e, incluso, la muerte. 1 Aquellos que son víctimas de intimidación tienen mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental, dolores de cabeza y problemas de adaptación en la escuela.

2 La intimidación también puede afectar la autoestima a largo plazo. 3 Los niños y adolescentes que intimidan a otros tienen un riesgo mayor de desarrollar abuso de sustancias, problemas académicos y violencia hacia los demás más adelante en sus vidas.

2 Los niños o adolescentes que intimidan y al mismo tiempo son víctimas de intimidación son los que sufren los efectos más graves de la intimidación y tienen un riesgo mayor de desarrollar problemas mentales y de comportamiento que aquellos que solo son víctimas o victimarios.

2 Los estudios de investigación del NICHD muestran que cualquier persona involucrada en la intimidación —ya sea que intimide a otros, sea víctima de intimidación, o que tenga ambos roles— corre más riesgo de desarrollar depresión.

4 En los estudios de investigación financiados por el NICHD también se encontró que, a diferencia de lo que ocurre con las formas tradicionales de intimidación, los jóvenes que son víctimas de intimidación cibernética —por ejemplo a través de la computadora o el celular— tienen un riesgo mayor de sufrir depresión que los jóvenes que realizan la intimidación.

5 Aún más sorprendente es que los mismos estudios observaron que las víctimas de intimidación cibernética tenían un riesgo mayor de depresión que los que realizaban la intimidación cibernética o los que eran víctimas y victimarios (es decir, aquellos que realizaban intimidación pero también eran intimidados), lo cual no se había observado en ninguna otra forma de intimidación.

Lea más sobre estos hallazgos en el comunicado de prensa del NICHD: Altos índices de depresión en los jóvenes víctimas de intimidación cibernética escolar. Informe de los investigadores de los NIH. ARRIBA.

¿Qué se puede hacer para prevenir el bullying?

¿Qué se puede hacer para detener el bullying?

¿Dónde se lleva a cabo el bullying?

Inflamación crónica sistémica hasta la edad adulta 14 – • En algún momento llora y muestra dolor físico o psíquico. • Tristeza, humor inestable y poco comunicativo. • Irascibilidad, ataques de ira o rabia. Ira o rabia contenida. • Somatizaciones diversas: dolores de cabeza, dolores de estómago, pérdida de apetito, insomnio, enuresis y descontrol de esfínteres, vómitos, tartamudeo, malestar generalizado.

• Finge dolencias para evitar determinadas situaciones y entornos. • Nerviosismo, ansiedad, angustia, pesadillas. • Conductas de infantilización y dependencia. El acoso escolar al igual que otras formas de maltrato produce secuelas biológicas (expresión de genes) y psicológicas.

Los niños que sufren acoso pueden experimentar inflamación crónica sistémica que persiste hasta la edad adulta, mientras que los agresores pueden experimentar beneficios para su salud por aumentar su estatus social a través de la intimidación. 14 Los resultados de investigaciones señalan las consecuencias biológicas de la intimidación y, mediante el estudio de un marcador de inflamación, ofrecen un potencial mecanismo de cómo esta interacción social puede afectar al funcionamiento de la salud más adelante”.

14 Estudios anteriores han sugerido que las víctimas de acoso infantil sufren consecuencias sociales y emocionales en la edad adulta, incluyendo un aumento de la ansiedad y la depresión. Sin embargo, los niños intimidados también presentan problemas de salud, como dolor y enfermedad, es decir, que ser susceptible de acoso puede extenderse más allá de los resultados psicológicos.

Entre las víctimas de acoso escolar, se ha señalado que hay un cierto impacto en el estado de salud en la edad adulta y muchas conductas antisociales y delictivas. 14 Aunque el acoso escolar es más común y se percibe como menos perjudicial que el abuso infantil o el maltrato, los resultados sugieren que la intimidación puede alterar los niveles de inflamación en la edad adulta, de forma similar a lo que se ve en otras formas de trauma infantil.

Los investigadores concluyeron que la reducción del ‘bullying’, así como la reducción de la inflamación en las víctimas de acoso escolar, podrían ser objetivos clave para promover la salud física y emocional y disminuir el riesgo de enfermedades asociadas con la inflamación.

14 Es importante tener presente la consideración de que el bullying puede tener efectos también para “los espectadores”, y estas pueden ser: miedo, sumisión, desensibilización, interiorización de conductas antisociales y delictivas para conseguir deseos, sentimientos de culpabilidad y persistencia de síntomas a largo plazo y en edad adulta.

  • Consideraciones finales El bullying es un fenómeno general que se produce en todos los estratos sociales y en todos los países en los que se ha investigado;
  • La escuela constituye un importante escenario cuya influencia en el desarrollo se lleva a cabo a través de la educación formal;

La finalidad educativa es promover la socialización de los niños, con una formación integral al abarcar todos los aspectos del desarrollo: afectivo, cognitivo y bio-social. Promueve aprendizajes y conocimientos variados de los elementos humanísticos, artísticos culturales y científicos de la cultura nacional y universal.

La escuela se convierte en la educación primera en la vida de una persona, es la primera experiencia social que tiene un individuo cuando es niño, por ende, es fundamental. En la vida cotidiana del estudiante se presentan conflictos, algunos por lo general son simples conductas lógicas de niños y adolescentes que comparte un espacio/tiempo en común, pero existen diferentes clases de agresividades que son repetitivas y crueles que cada vez se están volviendo más frecuentes en el ámbito escolar, hoy en día es un problema social (bullying o matoneo), el cual incrementa los problemas de salud mental, física, psicológica y la deserción escolar.

De ahí, la necesidad de conocer y prevenir el acoso escolar. La violencia se ha considerado como un fenómeno estructural que afecta a toda la sociedad, 15 y es uno de los principales problemas de Salud Pública en todo el mundo. 2 Bullying, aunque no es sinónimo de violencia escolar, sino más bien una forma específica de ésta, que se articula en la institución educativa, no escapa a este concepto.

No existen definiciones únicas respecto de su génesis; hay consenso entre los investigadores en que el bullying es un fenómeno complejo y multicausal, y por lo mismo, la integración de distintas perspectivas para abordarlo permite alcanzar una mayor comprensión.

Es importante destacar, teniendo en cuenta una perspectiva histórica, cultural y dialéctica de este fenómeno, que el acoso o violencia también puede ocurrir en otros lugares diferentes a la escuela, teniendo presente las formas actuales de violencia como el mobbing -violencia en el trabajo-, o la violencia doméstica y cotidiana.

2 Esto es de fácil comprensión cuando se considera que en los grupos sociales siempre hay una relación de poder en virtud de la fuerza, el tamaño, la habilidad, la personalidad o la jerarquía. Este poder puede utilizarse de manera abusiva, lo que se considere abuso dependerá del contexto social y cultural, pero es ineludible cuando examinamos la conducta humana.

Lo más importante es tener conciencia de la propia forma de comprender el fenómeno y desde qué perspectivas se está intentado su abordaje, donde los aspectos de la salud integral -presente y futura-, de todos los afectados y de la comunidad -donde viven sus ejecutores-, ha sido lo que menos se ha estudiado y en lo que también se debe hacer énfasis.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 1. Samaniego I. Antecedentes de la violencia escolar. Fenómeno histórico. 2014 [consultado 30 Oct 2016]. Disponible en: http://impresa. prensa. com/opinion/Antecedentes-violencia-escolar-Ivan-Samaniego_0_3616888345.

html 2. Muchembled R. Historia de la violencia. 2012 [consultado 30 Oct 2016]. Disponible en: http://www. elcultural. com/revista/letras/Historia-de-la-violencia/28750 3. Arón A. Un programa de educación para la no violencia. En: C. Berger & C. Lisboa (Eds. Violencia escolar: Estudios y posibilidades de intervención en Latinoamérica (Santiago, Chile: Editorial Universitaria; 2008.

265-96. Olweus D. Aggression in the schools: Bullies and whipping boys. Washington D. , USA: Hemisphere (Wiley); 1978. Marco histórico del Bullying. 2013 [consultado 22 Oct 2016]. Disponible en: http://bullyingenlasescuelasgrupo401.

blogspot. com/2013/05/marco-historico-del-bullying. html 6. Ojanen T, Grönroos M, Salmivalli C. An interpersonal circumplex model of children’s social goals: Links with peerreported behaviour and sociometric status. Developmental Psychology. 2005;41:699-710. Berger C, Lisboa C.

Hacia una comprensión ecológica de la agresividad entre pares en el microsistema escolar. En: C. Berger & C. Lisboa (Eds. ), Violencia escolar: Estudios y posibilidades de intervención en Latinoamérica Santiago, Chile: Editorial Universitaria; 2008.

59-83. Rigby K. Addressing bullying in schools: Theoretical perspectives and their implications. School Psychology International. 2004;(25):287-300. Côté S, Vaillancourt T, LeBlanc JC, Nagin DS, Tremblay RE. The development of physical aggression from toddlerhood to pre-adolescence: A nationwide longitudinal study of Canadian children.

Journal of Abnormal Child Psychology. 2006;34:71-85. 10. Cillessen AHN, Mayeux L. From censure to reinforcement: Developmental changes in the association between aggression and social status. Child Development. 2004;75:147-163.

11. Berger C, Rodkin P. Male and Female Victims of Male Bullies: Social Status Differences by Gender and Informant Source. Sex Roles. 2009;61:72-84. 12. Narvaz MG, Koller SH. Famílias e Patriarcado: da Prescrição Normativa à Subversão Criativa. Psicologia & Sociedade.

2007;18(1):45-55. 13. Orpinas P, Horne A. Bullying Prevention: Creating a Positive School Climate and Developing Social Competence. Washington DC, USA: American Psychological Association; 2006. 165-172. 14. Inflamación crónica sistémica hasta la edad adulta El ‘bullying’ puede tener consecuencias para la salud a largo plazo.

2014 [consultado 23 Oct 2016]. Disponible en: http://www. laregion. es/articulo/sociedad/bullying-puede-tener-consecuencias-salud-largo-plazo/20140512212026467605. html 15. Alfonso Rodríguez A. Violencia e identidades sexuales no hegemónicas y salida del closet. Revista Sexología y Sociedad.

2012:(18)50:4. 16. Sposito M. Um breve balanço da pesquisa sobre violência escolar no Brasil. Revista Educação e Pesquisa. 2001;27(1):87-103. Recibido: 2016-11-26. Aprobado: 2016-12-19. Dr. Miguel Lugones Botell. Policlínico Universitario “26 de Julio”.

Municipio Playa, La Habana, Cuba. Dirección electrónica: [email protected] sld. cu.

¿Qué es lo que causa el bullying?

Las causas del bullying pueden residir en los modelos educativos que son un referente para los niños, en la ausencia de valores, de límites y de reglas de convivencia; en recibir castigos a través de la violencia o la intimidación y en aprender a resolver los problemas y las dificultades con la violencia.