La Familia Y La Escuela Como Entornos Educativos?

La Familia Y La Escuela Como Entornos Educativos
Hablar de la familia y la escuela es hablar, en primer lugar, de la responsabilidad de los padres en la educación de sus hijos, y, en segundo lugar, de la necesidad de una colaboración estrecha entre los padres y los educadores. La participación de los padres en la educación de los hijos debe ser considerada esencial y fundamental, pues son ellos los que ponen la primera piedra de ese importante edificio que marcará el futuro de cada ser humano.

¿Cuál es la relación que existe entre la familia y la escuela?

La familia y la escuela son los dos grandes agentes socializadores de los niños y niñas. Cada una presenta su propia independencia en su forma de hacer y a la vez es responsable de desempeñar unas acciones, con el objeto de favorecer el desarrollo armónico de los más pequeños.

¿Cómo apoyar el aprendizaje escolar y la relación de la familia con la escuela?

10 consejos para los padres – Como padre, usted puede reforzar en su casa esta importante colaboración de entre la familia e escuela. Para ayudar a sus hijos a estar mejor preparados, orientarlos y para ampliar sus oportunidades de aprendizaje escolar usted puede hacer lo siguiente:

  • Establecer una rutina diaria en familia, que incluya buenos hábitos de alimentación y de dormir
  • Destinar un lugar en casa y horario para hacer la tarea escolar
  • Revisar las tareas, deberes y proyectos
  • Hablar todos los días con su hijo/a sobre sus actividades
  • Promover la alfabetización, lea libros y también léale a su hijo/a
  • Limitar y supervisar el tiempo de que ven televisión, juegan, o pasan en las redes sociales y la computadora
  • Expresarle a su hijo que tiene altas expectativas y estándares en su aprendizaje
  • Asistir a las conferencias de padres y maestros, a los días de recepción y eventos de regreso escolares
  • Participar en las decisiones que afectan la educación de su hijo
  • Aprovechar de los recursos que hay en la comunidad y visitar las bibliotecas, museos, zoológicos y teatros, y fomentar la participación en los clubes de después de la jornada escolar, deportes y actividades artísticas

Contar con padres que estén comprometidos en un factor clave para ayudar a los estudiantes y a las escuelas a tener éxito. Con familias, escuelas y comunidades que trabajan juntos como socios, el rendimiento académico de los estudiantes es mejor y los niños están más preparados para llevar una vida feliz y productiva.

¿Cuál es la importancia de la familia en la escuela?

En el Ecuador se busca promover la relación entre familia y educación, pues esta se reconoce como el espacio natural que permite el desarrollo y crecimiento integral de sus miembros. – La familia es la base de la sociedad y es ahí donde se reciben las primeras enseñanzas: se aprende a hablar, cómo comportarse, modales y los principales valores que acompañan durante el crecimiento y desarrollo de las personas; también es un agente fundamental en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Es aquí donde reside la importancia de la relación entre familia y educación. La familia es un apoyo muy importante en la educación de una persona. La propia Constitución de la República reconoce que “las personas, las familias y la sociedad tienen el derecho y la responsabilidad de participar en el proceso educativo” (artículo 26).

¿Cómo influye la familia la escuela y la comunidad en el desarrollo del niño?

PRINCIPALES ASPECTOS TEORICOS – La familia y la escuela como agentes de socialización. La familia es el primer mundo social que encuentra el niño y la niña, y sus miembros el espejo en el que niños y niñas empiezan a verse, por esto, la familia constituye el agente más importante, especialmente durante los primeros años de vida.

La familia introduce a los niños y las niñas a las relaciones íntimas y personales, y les proporciona sus primeras experiencias; una de ellas, la de ser tratados como individuos distintos. La familia es el primer grupo referencial del niño y la niña, el primer grupo cuyas normas y valores adopta como propias y a la cual se refiere para emitir juicios sobre sí mismo.

De esta forma, el grupo familiar constituye el grupo original primario más importante para la mayoría de los niños y niñas. Las intensivas experiencias sociales que ocurren en el seno de la familia son la base de la personalidad, independientemente de los cambios que experimenten más tarde en la vida como adolescentes o como adultos.

En este sentido, la familia es responsable del proceso de transmisión cultural inicial cuyo papel consiste en introducir a los nuevos miembros de la sociedad en las diversas normas, pautas y valores que a futuro le permitirán vivir autónomamente en sociedad.

A pesar de que los padres no pueden determinar completamente el curso del desarrollo social de sus hijos e hijas, muchas dimensiones de su conducta y personalidad como actitudes, intereses, metas, creencias y prejuicios, se adquieren en el seno familiar.

Lo que los niños y niñas aprenden de sus padres no es simplemente el resultado de lo que ellos les han enseñado, sino que reciben también influencias de otros miembros de otros grupos sociales vinculados a la familia, de allí que la personalidad posterior dependa de las influencias de los distintos ambientes durante los primeros años de vida.

La familia es también la esfera de la vida social donde se aprenden por primera vez los tipos de conductas y actitudes consideradas socialmente aceptables y apropiadas según género. Es decir, en la familia se aprende a ser niño o niña. Además, la familia proporciona a los niños y niñas una posición social.

Es a través de ella que ellos y ellas se insertan dentro de la sociedad. Muchas características adscritas que existen al nacer o se adquieren a través de la vida como clase social, religión, raza y etnicidad, son determinadas por el origen familiar.

Sin lugar a dudas, es posible alterar algunos de estos aspectos; sin embargo, su influencia estará siempre presente a lo largo de la vida. Cabe recordar también que los orígenes familiares inciden en los niveles de oportunidad, prestigio y poder a los que los niños y las niñas podrán acceder en el futuro.

  • Si bien la familia es el primer mundo social del niño y la niña en sus primeros años de vida, actualmente la familia ya no desempeña el rol socializador totalizante que le correspondió en otras épocas;

Hoy en día otros agentes sociales han asumido muchas de las funciones que antes correspondían a la familia. Uno de estos agentes es la escuela. La escuela, como institución social encargada de llevar a cabo la educación en forma organizada, apoyada por planes y programas de estudios impartidos en diferentes niveles, tiene distintas funciones, entre las cuales se pueden señalar:

a) transmitir a las nuevas generaciones conocimientos que han sido adquiridos paulatinamente de generaciones anteriores;
b) buscar en la educación las aptitudes naturales para desarrollarlas y contribuir de ese modo a la formación de su personalidad;
c) desarrollar en el educando habilidades y destrezas, pero principalmente inculcarle valores humanos, que de alguna manera orientarán su vida;
d) despertar, mantener y acrecentar en los integrantes de la comunidad el interés por elevar su nivel cultural.

De este modo, la escuela pretende formar al educando para que realice diferentes papeles en la vida social ya que desarrollará sus aptitudes físicas, morales y mentales. Por lo tanto, ayuda a formar una personalidad bien definida, lo cual contribuirá a que logre una mejor convivencia social. Así, la escuela juega un importante papel en la preparación de los niños y las niñas para la vida adulta, especialmente en las sociedades altamente industrializadas y modernas, en donde las funciones productivas son muy complejas y extensas como para permanecer dentro de los marcos de la familia.

De esta forma, en la escuela los niños y niñas tienen la posibilidad de enfrentarse a una diversidad social más amplia ( Gilbert 1997 ). Una de las funciones más importantes de la escuela, en lo relativo a su rol como agente socializador, es introducir a los niños y niñas a un amplio bagaje de conocimientos y oficios.

Durante los primeros años de vida la escuela transmite elementos básicos tales como lectura, escritura y aritmética, con el fin de prepararlos gradualmente para adquirir conocimientos superiores especializados y oficios necesarios para mantener el funcionamiento de la sociedad.

Así, en los diferentes niveles de enseñanza se va entrenando a los individuos para especializarse en los diferentes roles productivos y en la mantención de la sociedad. En la escuela los niños y las niñas aprenden a interactuar con otras personas que no forman parte de sus grupos primarios o grupos vinculados al núcleo familiar.

El conocimiento que los niños y niñas adquieren en la escuela no sólo corresponde a las materias contenidas en el currículo oficial, sino también incluye importantes elementos culturales como valores y pautas de conducta que no están explícitas. Muchos de los aprendizajes del niño y la niña en la escuela son el resultado de este currículo paralelo u oculto: aprenden a ser competitivos, a buscar el éxito y a que sus formas de vida, incluyendo las políticas y económicas, son prácticas correctas.

También aprenden pautas y conductas sexuales socialmente aprobadas. Otra de las funciones del currículo oculto es preparar a los niños y niñas para ser evaluados de acuerdo a sus habilidades y rendimientos basados en estándares universales, en lugar de características personales particulares.

La evaluación está presente en todos los niveles de enseñanza y permite introducir a los niños y niñas a que se observen a sí mismos, actúen y se comporten en relación al resto del grupo. Además, la escuela, por su forma de organización, es la primera organización burocrática con la que el niño y la niña tienen contacto.

  • Esto es de vital importancia ya que éstos podrán aprender a cómo actuar dentro de las organizaciones burocráticas formales más amplias de la sociedad ( Gilbert 1997 );
  • Ahora bien, si se compara a la escuela con la familia, se observa, como dice Havighurst (1962: 35-36) : “una diferencia fundamental en la forma como ésta cumple su tarea socializadora;

Cuando el niño ingresa en la escuela no es ya una personalidad neutral, sin formación previa, que pueda ser modelada en muchas de las diversas formas posibles. No es ya, como lo fue en el momento de nacer, una criatura no socializada y sin experiencia, sin actitudes ni objetivos ni ideas propias.

  • Cuando penetra a la sala de clases es, por el contrario, un producto de la educación familiar y tiene tras sí una larga historia social;
  • Aun cuando ejerza una fuerte influencia y cambie su comportamiento en muchos e importantes aspectos, la escuela nunca opera sola, lo hace siempre en relación con la familia”;
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Aún más, la acción socializadora de estos agentes se da simultáneamente durante parte importante de la vida de los individuos. De ahí que sea necesario tomar en cuenta la calidad de la familia y de la escuela para el desarrollo biopsicosocial y afectivo de los niños y niñas.

  1. De la calidad de la familia y de la escuela depende que los niños y niñas aprendan, desde la más temprana edad, el sentido de justicia, la valoración de su dignidad humana y del conocimiento, así como el desarrollo de actitudes asertivas frente a todo tipo de abusos contra las personas;

De ambas agencias también dependerá, en gran medida, que los niños desarrollen hábitos alimenticios adecuados, valoren la salud física y mental, aprendan a rechazar conductas indeseables y aprendan a valorar y cuidar el patrimonio cultural. Es, al mismo tiempo, en la familia y en la escuela donde el individuo en su más temprana edad, aprende a respetar la diversidad política, religiosa, racial y de género, así como a contribuir en la construcción progresiva de los cimientos de una sociedad cuidadosa de las personas y de su medio ambiente.

En fin, es en la familia y en la escuela donde podemos aprender a valorar a la familia y a la escuela, y asumirlas como dos espacios necesarios para el desarrollo armónico de las personas. Es necesario señalar, entonces, que la familia y la escuela por separado no podrán jamás cumplir con los propósitos descritos en los párrafos anteriores.

Por lo tanto, es necesario propiciar y promover una alianza o pacto social entre estas agencias, ya que ambas se necesitan para poder diseñar y aplicar estrategias solidarias a favor del desarrollo de los niños. Sin el apoyo diario de la familia es muy difícil que la escuela pueda formar sujetos capaces de respetarse a sí mismos y a los demás y ser también capaces de aprender hábitos y valores necesarios para lograr una mejor calidad de vida Estudios recientes indican que cuando la familia participa en las actividades escolares y se involucra con la tarea escolar de sus hijos e hijas, éstos tendrán más oportunidades de sobresalir académicamente.

  1. Es así como la investigación educativa provee numerosas evidencias en el sentido de que una adecuada intervención de los padres puede producir cambios positivos, significativos en el desempeño escolar de los alumnos y de las alumnas;

Rich (1985) y Sattes (1985), por ejemplo, encontraron en sus respectivos estudios que cuando los padres se involucran en la educación de sus hijos e hijas se producen resultados positivos como una mayor asistencia, mejoramiento de las actitudes y conducta de los niños y niñas, una comunicación positiva entre padres y sus hijos e hijas y un mayor apoyo de la comunidad a la escuela.

Al mismo tiempo Swaps (1987) encontró que se produce un efecto positivo fundamental cuando los padres se involucran, y en una mejoría en las relaciones padres y sus hijos e hijas. También, y en un sentido inverso, otros estudios muestran que la desatención de los padres a sus hijos e hijas escolares trae consigo, frecuentemente, una declinación de los aprendizajes ( Guevara 1996 ).

En consecuencia, debería existir un vínculo entre la familia y la escuela, ya que la educación de los niños y niñas se ve favorecida cuando ambas agencias entran en colaboración mutua. Sin embargo, dicho vínculo más que una realidad es sólo una utopía ya que no se ha logrado establecer un verdadero ensamblaje entre la escuela y la familia.

  1. Ni siquiera con la reforma se ha logrado incorporar a los padres como actores del proceso educativo de sus hijos e hijas ( CIDE 2000 );
  2. Esto se relaciona con múltiples factores, entre los cuales juegan un papel importante las percepciones que de la escuela, la familia y su relación tienen los actores sociales involucrados: niños y niñas, padres, profesores y profesoras;

Schmelkes et al. (1979) señalan que algunos elementos que entran en juego en la relación entre familia y escuela pueden expresarse de la siguiente manera: la familia tiene una determinada concepción de la escuela y, por lo tanto, determinadas expectativas respecto de la misma.

La escuela, en su propio quehacer cotidiano hacia adentro del aula y hacia la comunidad y a través de sus miembros, emite una serie de mensajes que van reforzando, conformando o modificando la concepción que la familia tiene de la escuela y, por ende, de sus expectativas con respecto a ella.

Por otra parte, la familia plantea a partir de las expectativas preexistentes o generadas con respecto a la escuela una serie de demandas sobre la misma. La escuela responde a esas demandas o exigencias parcial o totalmente, positiva o negativamente, generándose así un proceso de comunicación y retroalimentación entre la familia y la escuela, lo que produce una dinámica propia que puede, en un momento dado, explicar la interacción escuela y familia.

  1. Es necesario destacar, también, que los procesos a través de los cuales se da este flujo comunicativo son principalmente informales y, por lo tanto, difíciles de detectar;
  2. Al respecto, Guevara (1996) señala que algunos resultados de encuestas aisladas permiten inferir que en general la comunicación entre padres y profesores y profesoras es insuficiente, y a veces, pobre;

Los padres saben poco de las escuelas a las que asisten sus hijos e hijas, y a su vez, los profesores y las profesoras saben muy poco del mundo familiar del que provienen sus alumnos y alumnas. Esta falta de comunicación repercute creando vacíos, prejuicios, conflictos y desmotivación, lo que afecta los aprendizajes.

Si bien los antecedentes ya señalados pueden estar presentes en la interacción familia y escuela en cualquier contexto, las relaciones que se establecen entre la familia y la escuela son complejas, ya que éstas ocultan gran heterogeneidad, por lo que el proceso de interacción entre estos dos agentes de socialización puede asumir distintas características.

En consecuencia, es necesario, como dice Korinfeld (2000) , estudiar la relación familia-escuela en diversos contextos y desde diferentes perspectivas, ya que la forma concreta como se da dicha relación puede variar en cada uno de ellos. A pesar de la importancia de la temática interacción familia y escuela, los estudios en este campo son muy escasos y lo son más aún en el ámbito rural, ya que se trata de un contexto teórico con poco desarrollo en especial en nuestro país, sobre el cual se posee una información reducida y dispersa.

¿Qué papel juega la familia y cómo influye en el desarrollo académico del alumno?

La familia ocupa un lugar esencial en la educación; es donde se dan los primeros pasos de enseñanza y aprendizaje sobre los que se construirá la vida personal y social de sus miembros. La familia debe preparar a sus miembros desde el nacimiento para que puedan participar de una forma activa en la sociedad.

¿Qué rol cumple la escuela y la familia dentro de una sociedad?

4- LA FAMILIA Y LA ESCUELA Es, por tanto, muy importante esta institución ya que forma a los individuos desde pequeños adquiriendo valores y aprendiendo a adaptarnos en nuestra cultura y sociedad. Además tenemos que decir que es la institución más cercana y donde encontramos mayor afecto.

¿Cómo influye la comunidad en el desarrollo del niño?

Con más del 80 % del aprendizaje de un niño obtenido fuera del salón de clases, el rol de la comunidad en su desarrollo y educación es de vital importancia. En todo el mundo, los niños de muchas comunidades apenas pueden soñar con alcanzar su potencial debido al lugar donde nacieron o a los ingresos de su familia.

¿Cómo influye la escuela en el desarrollo del niño?

27 Ago La importancia de la escuela infantil para el desarrollo del niño – Posted at 17:01h in Artículos Los tres primeros años de vida son cruciales en el desarrollo del niño. En este período aprende a mantenerse en pie, a caminar, a sentarse adecuadamente, a interactuar con los demás, a comunicarse y desarrollar las habilidades cognitivas básicas.

Al incorporarse a la escuela podrá interactuar con niños de su edad y encontrará un nuevo entorno que estimula otras capacidades, no solo a nivel cognitivo, también social y emocional. Los centros de educación infantil de primer ciclo (0-3 años) llevan a cabo una labor extraordinaria con los niños y todo ello no sería posible sin el trabajo de educadoras competentes e implicadas con y para los pequeños.

En nuestra Escuela, las educadoras programan actividades a diario diseñadas para conseguir un desarrollo integral de los niños, planifican contenidos, objetivos, ejes transversales e integran el desarrollo de las inteligencias múltiples. Las principales ventajas de la Escuela Infantil son:

  • Crea nuevos espacios de interacción con niños de su misma edad y con adultos que potencian su desarrollo.
  • Estimula la comunicación verbal y gestual a través del juego y otras actividades grupales.
  • Fortalece los vínculos afectivos con las personas y estimula la empatía.
  • Contribuye al logro de la independencia y la autonomía infantil, así como a la formación de hábitos y rutinas.
  • Fortalece la autoestima y estimula el autocontrol emocional y la asertividad en la resolución de conflictos.
  • Desarrolla las habilidades motoras finas, fundamentalmente a través de los juegos y actividades plásticas. Además, también estimula la coordinación motora a partir de aquellos juegos que involucran las habilidades físicas.
  • Enseña al niño las normas básicas de convivencia y de respeto hacia los demás, así como las reglas y los límites.
  • Desarrolla su creatividad e imaginación, fundamentalmente a través de los cuentos y los juegos de roles.
  • Favorece el desarrollo del lenguaje y la adquisición de palabras nuevas, que amplían considerablemente el vocabulario del niño.
  • Potencia la adquisición de habilidades cognitivas complejas y estimula el desarrollo del pensamiento.

Marisa Serralta Martínez Coordinadora pedagógica.

¿Qué influencia tiene el medio familiar y escolar en la primera infancia?

Resumen – Las relaciones familiares influyen significativamente en el desarrollo físico y emocional del individuo, al ser la familia una de las principales instituciones de la sociedad. El objetivo de este artículo es analizar la influencia de las relaciones familiares en el desarrollo de la primera infancia.

Para la metodología se utilizó el enfoque cualitativo, desde la perspectiva hermenéutica, bajo la modalidad del estado del arte, por medio de una revisión documental. En los hallazgos encontrados prevalece que la familia es un factor protector influyente durante la primera infancia, y permite la construcción de valores y la instauración de normas; de acuerdo a la calidad del vínculo surgen oportunidades que propician la construcción de sus propias experiencias.

Una de las principales conclusiones es que cada familia es única y construye sus propias dinámicas con base en los límites y normas que allí se establecen, de acuerdo a sus creencias y cultura, que hacen que se diferencie una de otra.

¿Cuál es la influencia de la comunidad en la escuela?

Introducción La transición a la escuela es considerada un momento decisivo para la futura participación del niño en la escuela y para sus resultados en el estudio. 1,2 Los niños que tienen un comienzo positivo en la escuela están en una buena situación para desarrollar un sentimiento de pertenencia que promueve la participación en el entorno educativo.

3 En muchas conversaciones sobre el comienzo en la escuela, los términos “transición” y “disposición” se usan de forma intercambiable. Mientras que algunas de las conversaciones sobre disposición incorporan al niño, su familia, su escuela y su comunidad, 4 a menudo la conversación se centra en la disposición de los niños individuales o a veces de grupos de niños.

5,6 Por lo contrario, centrarse en la transición dirige nuestra atención a los procesos de continuidad y cambio que caracterizan los comienzos escolares de los niños. A pesar de que gran parte de la investigación sobre transiciones educativas está dirigida hacia el rol, la identidad, y el estatus 7 cambiante del niño, los estudios de transición también tratan sobre lo que ocurre en los contextos sociales y culturales del niño, en particular en la familia, 8 la escuela y la comunidad.

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9-11 Materia  El comienzo de la escuela es un punto de transición clave para el individuo. 12 El primer día de escuela está marcado con frecuencia por eventos y ritos especiales de profundo significado social e individual.

Por ejemplo, en algunas provincias de Alemania, los niños que empiezan la escuela reciben la “Schultüte”, un cono lleno de dulces y de material escolar, antes de comenzar a celebrar con las familias. En Australia, los niños llevan su uniforme escolar, y se hacen fotos.

Estos eventos marcan tanto la importancia de comenzar la escuela para el individuo como de proveer un reconocimiento social y cultural de que el comienzo de la escolarización es un acontecimiento vital importante.

Sin embargo, el primer día en la escuela no es el comienzo ni el final del proceso de transición, y que no solo es el individuo el que contribuye a la efectividad de las experiencias de transición. La transición ocurre a lo largo de un periodo de tiempo prolongado, e incorpora un rango de experiencias en las que participan el niño, la familia, la comunidad y los entornos educativos.

13   Hay investigación que indica la importancia de los factores escolares. Se ha demostrado que “prácticamente cualquier niño está en riesgo de tener una mala transición o una transición menos exitosa si sus características individuales son incompatibles con las características el entorno que encuentran”, 14 y que la “falta de disposición” no es un problema de los niños a los que les faltan habilidades de aprender en la escuela, sino que hay una discordancia entre los atributos de los niños y familias individuales y los recursos de la escuela o sistema para participar y responder apropiadamente”.

15 Además de los factores escolares, se ha establecido la importancia de la comunidad para apoyar el aprendizaje e impulsar la disposición de los niños para la escuela. 16,17 Este informe pone de relieve la importancia de los contextos escolar y comunitario, así como el impacto en la transición a la escuela.

Problemas Existen muchas maneras de conceptualizar la transición a la escuela. Por ejemplo, la transición puede describirse como el movimiento de niños individuales desde el entorno preescolar o del hogar a la escuela, como un rito de pasaje marcado por eventos específicos, y como un rango de procesos.

18 Recientemente, un grupo internacional de académicos definió la transición a la escuela como un periodo de “cambio social e individual, influido por comunidades y contextos, y, dentro de estos, las relaciones, identidades, agencia y poder de todos los participantes.

” 19 Para reformular las discusiones sobre los comienzos de la escuela y centrarlas en la transición, el grupo desarrolló el Transition to School: Position Statement (Transición a la escuela: declaración de posición), 20 que caracteriza las transiciones como momentos de oportunidades, expectativas, aspiraciones y derechos.

Una de las características principales de la Declaración de Posición es que reconoce los muchos participantes en la transición, y urge a la consideración de los cuatro constructos, no solo para los niños que comienzan la escuela, sino también para las familias, comunidades, escuelas y sistemas escolares que contribuyen a las experiencias de transición. Esta acción para reinterpretar el comienzo de la escuela como un momento de transición reconoce varios problemas en la investigación:

  1. ¿Quién participa en la transición a la escuela?
  2. ¿Qué puntos fuertes proporciona a los procesos de transición
  3. ¿Cómo definen los interesados una transición efectiva?
  4. ¿Qué estrategias facilitan una transición efectiva? 
  5. ¿Cuáles son los papeles que las escuelas y comunidades juegan para fomentar las transiciones positivas? 

Contexto de la Investigación  Recientemente, la atención global se ha dirigido a la importancia de los primeros años. 21 La atención a la educación temprana se ha ampliado a los primeros años de escuela y a la naturaleza de la transición entre la infancia temprana y la educación escolar. El desarrollo de nuevos programas para la educación de infancia temprana y la educación escolar en muchos países ha contribuido a este énfasis en la transición escolar. 23 Las consecuencias de este contexto incluyen: 

  1. presión para que los servicios preescolares implementen currículos académicos sólidos y sean más “similares a las escuelas”;
  2. presión para que las familias preparen a sus hijos para la escuela mediante experiencias específicas; y 
  3. consideración de los niños, familias y comunidades que no apoyan ni participan en estas experiencias como “deficitarios”.

Preguntas clave de Investigación  

  • ¿Cuáles son los roles de las escuelas y comunidades para facilitar la transición?
  • ¿Cómo pueden las experiencias de transición promover oportunidades, expectativas, aspiraciones y derechos para todos los participantes?
  • ¿Cuál es el potencial para promover la continuidad del aprendizaje entre los entornos de preescolar, el hogar, y la escuela?

Resultados de Investigaciones Recientes Las investigaciones, políticas públicas e iniciativas de los programas en Australia y otros países han buscado orientar estos temas. En esta conversación nos centramos en un informe de investigación reciente que tuvo lugar en Australia en 2013-2014. 3 ¿Cuáles son los roles de las escuelas y comunidades para facilitar la transición? La esencia de prácticas efectivas de transición es el compromiso para crear relaciones sólidas, respetuosas y recíprocas entre todos los participantes.

Existe una progresiva presión para reconocer las implicaciones globales de la educación y establecer programas educacionales que garanticen el desarrollo de una fuerza de trabajo altamente capacitada. 22 La educación de la primera infancia (preescolar) enfrenta la misma presión, con frecuencia esta presión se manifiesta como un currículo académico impuesto por las escuelas primarias, y una creciente presión de las escuelas y los sistemas educacionales para garantizar que los niños que ingresan a ellos estén listos para hacerlo, particularmente listos para las exigencias académicas.

A partir de estas relaciones, entre niños, familias, comunidades, docentes y entornos educativos, se crea la continuidad entre el hogar, preescolar y la escuela. Unas relaciones fuertes promueven transiciones efectivas. Si hay vínculos sólidos entre escuelas, entornos de preescolar y comunidades, cada uno de estos contextos es considerado un recurso valioso.

Las relaciones son mediadores clave de las competencias de los niños. 24 Las relaciones proporcionan recursos para los niños y sus familias al entrar en contextos nuevos y diferentes y al enfrentarse a nuevas expectativas y diferencias.

No solo las relaciones entre los niños son clave para realizar transiciones efectivas. Las relaciones entre las escuelas y los entornos de preescolar, entre los proveedores de servicios dentro de la comunidad, o entre las familias y las escuelas desempeñan un papel muy importante a la hora de construir un contexto basado en la colaboración.

Este sentimiento de colaboración, de trabajar juntos, es la clave para facilitar transiciones efectivas. 3 Las escuelas juegan un papel clave a la hora de establecer y mantener estas relaciones. Lo que ocurre en la escuela determina en gran medida el éxito del niño, tanto durante la transición como en la escuela más tarde, y es mucho más importante que factores como la edad en la que el niño comienza la escolarización o la disposición observada.

25 Las escuelas que realizan esfuerzos para comunicarse con las familias y construir conexiones transversales por servicios y agencias son recompensadas con mayores niveles de participación y conexión familiar con la escuela. 26-28 Este es particularmente el caso cuando los servicios escolares y preescolares colaboran, y cuando las relaciones iniciadas antes del comienzo de la escolarización del niño continúan en el nuevo entorno escolar.

  1. 29 Las escuelas existen dentro de comunidades;
  2. Las relaciones entre escuelas y comunidades influyen sobre la transición del niño a la escuela y su conexión continua con esta;
  3. 3 Las comunidades con mayores niveles de capital social, 30 ofrecen apoyo estructural y social para familias y niños en momentos de transición;

Entre las modalidades de apoyo se incluyen servicios como atención fuera del horario escolar y redes sociales que ofrecen información sobre la escuela y las expectativas educativas. El capital social es generado por la red de conexiones e interconexiones presente en las comunidades y la confianza y los valores compartidos que los apuntalan.

  • La teoría bioecológica 31 destaca la importancia de contextos interconectados para apoyar el desarrollo y el aprendizaje de los niños;
  • Las comunidades pueden diferir en muchos aspectos, incluyendo la disponibilidad y accesibilidad de recursos y oportunidades para interacciones que reafirmen los valores, las aspiraciones y las expectativas de la comunidad;

Hay un vínculo bien establecido entre el contexto de la comunidad local y el desarrollo y aprendizaje de los niños, 32-34 asociado en gran medida a la disponibilidad de oportunidades para participar en un rango de experiencias. 16 Cuando se construyen relaciones positivas entre familias, escuelas, entornos de preescolar y otros grupos comunitarios, hay un potencial de colaboración que a su vez fomenta el intercambio de información, el establecimiento de redes, y el aumento de la concienciación de distintos contextos y recursos. Por ejemplo: ¿Cómo proporcionan las experiencias y estrategias de transición oportunidades para lo siguiente?

  • Para que los niños continúen moldeando sus identidades y expandiendo sus conocimientos, habilidades y comprensiones existentes con adultos, compañeros y familia.
  • Para que los docentes compartan sus propios conocimientos, reconociendo a su vez los de los demás, cuando se comunican y crean conexiones con otros niños, otros educadores, familias y comunidades.
  • Para que las familias continúen reforzando y apoyando el aprendizaje y el desarrollo del niño.
  • Para que las comunidades comiencen a reconocer el comienzo de la escuela como un acontecimiento vital significativo en las vidas de los niños y sus familias.

¿En qué maneras los métodos de transición reconocen lo siguiente?

  • Las aspiraciones de los niños de hacer amistades y de adquirir el sentimiento de pertenencia a la escuela.
  • Las esperanzas de las familias para tener resultados educativos positivos para sus niños.
  • Las esperanzas de los docentes de que las asociaciones y el apoyo profesional creen un entorno de aprendizaje sólido para todos los niños.
  • La importancia aspiracional de la educación en comunidades.

¿Cómo respetan los enfoques de transición las expectativas de lo siguiente?

  • De los niños de aprender, enfrentarse a retos y recibir apoyo.
  • De las familias para que se reconozcan y se valoren sus conocimientos.
  • De los docentes para acceder al apoyo apropiado y conseguir reconocimiento profesional
  • De las comunidades de velar por el bienestar de todos los niños y la promoción de una ciudadanía activa.

¿Cómo reflejan los enfoques de transición los derechos a lo siguiente?

  • Derecho de todos los niños a acceder a ambientes pedagógicos de alta calidad.
  • Derecho de equidad y excelencia en todas las interacciones con los niños, familias, educadores y comunidades.
  • Reconocimiento profesional para educadores, entre entornos preescolares y escolares.
  • Al derecho de las comunidades de participar y contribuir a los entornos educativos.

¿Cuál es el potencial para apoyar la continuidad del aprendizaje entre los entornos de preescolar, el hogar, y preescolar? Una transición es simultáneamente un periodo de continuidad y de cambio. Se presta mucha atención a los cambios o discontinuidades encontrados durante la transición, como el cambio de entorno (físico y pedagógico), la pedagogía y el programa, expectativas, reglas y rutinas. 36,37 Sin embargo, también es importante observar que no todo cambia en los tiempos de transición: hay elementos que permanecen.

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35 Estos aspectos, a su vez, pueden contribuir a que todos se esfuercen en alcanzar los objetivos comunes. ¿Cómo pueden las experiencias de transición promover oportunidades, expectativas, aspiraciones y derechos? Utilizando el “Position Statement” se anima a los educadores a reflexionar sobre prácticas de transición desde un rango de diversas perspectivas.

Por ejemplo, los contextos familiares siguen apoyando a los niños, muchas relaciones permanecen, es posible que se pueda seguir accediendo a los recursos o apoyos de la comunidad, y los viajes pedagógicos de los niños continúan. Los enfoques pedagógicos en escuelas y entornos de preescolar pueden promover o inhibir la continuidad del aprendizaje de los niños.

37 La continuidad del aprendizaje, la pedagogía y el temario es facilitada por relaciones e interacciones positivas. De esto es parte integral la comunicación intersectorial, en la que los docentes de infancia temprana y del entorno escolar se comunican regularmente para promover el intercambio de información.

38,39 A pesar de los diversos retos que plantea esta comunicación, entre los que están la falta de concienciación del papel de los educadores en “otros” entornos, 37 y las diferentes expectativas sobre las experiencias de transición, 40 la presencia de esta comunicación es una sólida base para la continuidad.

3 Lagunas de la Investigación Mucha de la evidencia presentada en las discusiones sobre el papel que juega la escuela y la comunidad para apoyar la transición es anecdótica o aparece en investigaciones a pequeña escala y de relevancia local solamente.

Es importante que estos estudios no sean ignorados, ya que la mayoría de las decisiones e influencias relativas a transiciones exitosas proviene de opiniones, experiencias y expectativas individuales, así como de la comprensión de relevancia local y socialmente construida de la escuela y de quién tendrá éxito en ella.

41 Sin embargo, también es importante que estos estudios se complementen con estudios generalizables, de largo plazo y a gran escala. Muchos estudios de la influencia de la escuela y las comunidades en la transición a la escuela han tenido lugar en áreas urbanas, y se han centrado en las experiencias de los niños en la escuela primaria o secundaria.

Hay menos estudios que se centren en contextos más diversos, como escuelas y comunidades en áreas rurales, regionales o remotas, o que traten sobre niños más pequeños y sus experiencias de transición. También se han observado lagunas en la investigación en los factores identificados y estudiados en relación con las influencias de la escuela y la comunidad durante la transición a la escuela.

A pesar de que muchos estudios identifican factores de riesgo, vulnerabilidades, o el impacto de la desventaja en niños y sus transiciones a la escuela, hay menos que exploren los puntos fuertes inherentes a las familias, escuelas y comunidades.

Las asunciones sobre la desventaja y el déficit pueden sesgar los temas estudiados. Conclusiones Comenzar exitosamente la escuela es un esfuerzo social y comunitario. Las escuelas y comunidades hacen contribuciones significativas al facilitar los contactos de los niños con la escuela, tanto en el proceso de transición como en su participación posterior.

  1. Cuando los niños y sus familias se sienten vinculados a las escuelas, valorados, respetados y apoyados por los establecimientos y comunidades, tienen probabilidades de involucrarse en forma positiva con la escuela, con el consiguiente beneficio no sólo para los niños y sus familias,  sino también para las escuelas y comunidades;

Cuando ocurre lo contrario, y  los niños y sus familias se sienten aislados y sin apoyo de la comunidad, las comunidades y quienes las conforman resultan perjudicados. Implicaciones Para cumplir con las exigencias cada vez mayores de conseguir mejores resultados académicos,  puede resultar tentador enfocarse en aumentar los requisitos de desempeño individual para ingresar a la escuela. Las perspectivas de políticas públicas que apoyan el papel de las escuelas y comunidades en la transición se basan en: 

  1. la colaboración de los múltiples actores interesados a través de diversos contextos.
  2. la aceptación que la transición es una responsabilidad conjunta, y no algo “que pertenece” a un grupo particular;
  3. el reconocimiento de la importancia de las relaciones y la entrega de tiempo y recursos para apoyar la creación de nuevos lazos de amistad; y 
  4. la identificación de las fortalezas existentes, más que las debilidades de las familias y comunidades y el desarrollo de estrategias para construir y ampliar estas fortalezas.

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