Que Son Las Nuevas Tecnologias Aplicadas A La Educacion?

Que Son Las Nuevas Tecnologias Aplicadas A La Educacion
¿Qué son las nuevas tecnologías en la educación? – Se trata de algo muy sencillo. No es más que el uso de las TIC o tecnologías de la información y comunicación en al ámbito educativo. El objetivo de su utilización es mejorar y favorecer tanto la docencia como la enseñanza. ¡Te contamos de qué manera! Que Son Las Nuevas Tecnologias Aplicadas A La Educacion
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¿Qué son las tecnologías aplicadas a la educación?

Aprendizaje con videojuegos. Los videojuegos se han vuelto una técnica revolucionaria en el campo educativo. Se ha demostrado con el pasar de los años que su uso mejora habilidades como la memoria, la concentración y el trabajo en equipo. Varias destrezas pueden ser desarrolladas a través de este método.
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¿Qué son las nuevas tecnologías del aprendizaje?

¿Qué es la tecnología educativa y por qué es tan importante? – Son todas las que buscan facilitar el aprendizaje y exponenciar el desempeño de profesores y alumnos con el objetivo de que el intercambio de conocimiento y el desarrollo de habilidades sean más eficaces.
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¿Cómo nos ayudan las nuevas tecnologías en la educación?

¿Qué es la tecnología educativa y por qué es importante? – La tecnología educativa se puede definir como la variedad de aplicaciones y dispositivos que facilitan la implementación de herramientas tecnológicas dentro de las metodologías educativas. En este sentido, la tecnología educativa sirve para que los educadores tengan la posibilidad de planificar y orientar el p roceso de aprendizaje de forma más eficiente, esto es posible con el uso de recursos como teléfonos inteligentes, computadoras, televisores, entre otros.
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¿Qué es tecnología educativa y cuáles son sus características?

La tecnología educativa es un sistema de interacción entre el profesor y los alumnos basado en un concepto específico definido por una finalidad, objetivos, principios, contenido, métodos y medios de enseñanza,
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¿Qué son las nuevas tecnologías y ejemplos?

ARTIGOS Nuevas tecnologías y educación New technologies and education Martín Pérez Lorido 1 Facultad de Ciencias de la Educación, Universidad de La Coruña Dirección para correspondencia RESUMEN Los cambios que han habilitado los desarrollos más recientes en tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) en prácticamente todos los ámbitos de las sociedades desarrolladas y que nos han llevado hacia la comúnmente denominada sociedad de la información y del conocimiento o sociedad informacional, parecerían justificar este creciente interés por la tecnología educativa.

No obstante, para comprender mejor esta inusual y en algunos casos diríamos que hasta excesiva presencia del discurso alrededor de las TIC en el ámbito de la educación, deberíamos tener en cuenta que los centros educativos son por definición instituciones sociales en las que las personas reciben una formación de manera intencional, sistemática y reglada en coherencia con las demandas de un determinado modelo social, de manera que las escuelas y universidades no pueden ni deben quedarse al margen de la influencia que las tecnologías digitales han ejercido sobre el conjunto de relaciones socioculturales y laborales que tienen lugar en el seno de la sociedad actual.

Palabras clave : Instituciones, Tecnologías de la información, Sociedad del conocimiento. ABSTRACT The changes that have qualified the most recent developments in technologies of the information and the communication (TIC) in practically all the scopes of the developed societies and that have taken to us towards commonly denominated society of the information and the knowledge or informational society, would seem to justify this increasing interest by the educative technology.

However, to include/understand better this unusual one and in some cases we would say that until excessive presence of the speech around the TIC in the scope of the education, we would have to consider that the educative centers are by definition social institutions in which the people receive a formation of intentional way, systematic and regulated in coherence with the demands of a determined social model, so that the schools and universities cannot nor must remain to the labor margin of the influence that the digital technologies have exerted on the set of sociocultural relations and that takes place in the present society.

Keywords : Institutions, Technologies of the information, Knowledge society, ¿Qué son nuevas tecnologías? Antes de realizar cualquier valoración sobre las nuevas tecnologías y su aplicación educativa, parece necesario precisar inicialmente a qué nos estamos refiriendo cuando hablamos de «nuevas tecnologías», habida cuenta de que puede resultar complicado tratar de expresar lo que se considera una novedad en términos absolutos.

Aunque emplear el calificativo «nuevas» tal vez puede proporcionar al lector una idea aproximada del tipo de tecnologías a las que hacemos referencia (aquéllas cuyo desarrollo ha sido más reciente), esto supone enfrentarnos también a la necesidad de especificar qué avances tecnológicos o qué tecnologías pueden ser considerados lo suficientemente recientes como para verse incluidos en esta taxonomía.

La vertiginosa velocidad con la que se suceden hoy en día avances en el terreno de las TIC, especialmente en informática, telecomunicaciones y en todos aquellos dispositivos y materiales que posibilitan avances en la comunicación mediada por ordenadores (CMC), hace que recursos que hoy pueden resultar innovadores, se conviertan en tecnologías obsoletas en muy breve tiempo.

Del mismo modo, y como expresábamos unas líneas más atrás, entendemos que la novedad en este contexto debería expresarse necesariamente en función de otras variables relevantes que la matizan, como la propia cultura a la que pertenecemos, las posibilidades de acceso que hemos tenido a los últimos desarrollos tecnológicos o la formación de la que disponemos para el uso de las TIC, además de otras valoraciones y criterios personales que pueden influir en esta definición.

Teniendo en cuenta estas consideraciones y situándonos de nuevo en el contexto de las sociedades desarrolladas, parece poder afirmarse que, cuando actualmente se hace referencia a las nuevas tecnologías educativas, ya no se tiene en especial consideración a medios como el vídeo o la televisión convencional, que hace unas décadas tuvieron un gran protagonismo en el campo de estudio de la tecnología educativa.

Las nuevas tecnologías en la actualidad comprenden básicamente el estudio y aplicación de las tecnologías digitales y los sistemas de telecomunicación; es decir, ordenadores multimedia y periféricos como el escáner, las impresoras, cámaras digitales, etc., y las redes de ordenadores, cuyo máximo exponente es la red Internet.

Estos medios no sólo han ampliado y mejorado exponencialmente nuestra capacidad para manejar, tratar y comunicar información y conocimiento por sí mismos, sino que además han asimilado prácticamente todos los demás recursos que ahora se integran en ellos.

  1. El ordenador multimedia podría ser definido en la actualidad como un macromedio dentro del cual se integran todos los demás.
  2. La fotografía, la televisión, el teléfono, el vídeo, el diseño gráfico o la composición musical tradicionales, por citar algunos ejemplos, han pasado por el tamiz de las tecnologías digitales ampliando sus posibilidades educativas en su versión digital.

El paradigma de las tecnologías de la información La clave del éxito de la versión digital de los recursos tradicionales y de los formatos propios que manejamos en los ordenadores y las redes, se encuentra en que la digitalización de la información (su transformación en cadenas de unos y ceros interpretables por los microprocesadores que se encuentran en el interior de los ordenadores), hace posible que ésta pueda ser almacenada, modificada y transferida sencillamente, superando de este modo muchas de las limitaciones que los formatos analógicos tradicionales presentaban en este sentido.

  1. La digitalización de textos, imágenes y sonidos abre nuevas posibilidades de acción porque rompe la primacía tradicional del formato analógico de la información.
  2. El formato digital que manejan y almacenan los ordenadores ya no es semejante a su representación original, como sucedía en el formato analógico, porque el lenguaje máquina (las cadenas de ceros y unos que mencionábamos anteriormente) tiene una estructura totalmente diferente de la de los lenguajes analógicos naturales.

Sin embargo, evidentemente, este formato digital de la información que manejan los ordenadores puede recomponerse y reproducirse en imágenes y sonidos analógicos (y por lo tanto comprensibles por nuestros sentidos), con la ventaja de que la información digitalizada puede ser manipulada recursivamente mediante algoritmos matemáticos rápida y eficientemente por los ordenadores, y ser enviada después hacia lugares remotos a través de la red con toda facilidad y prácticamente sin limitación alguna.

En este sentido puede afirmarse que los formatos digitales multimedia y las redes de ordenadores han supuesto un salto cualitativo tanto en el modo de almacenar, mostrar y compartir información, haciendo uso intensivo de textos, imágenes estáticas y en movimiento y sonidos que han sido previamente digitalizados de forma combinada, como en el modo de movernos a través de dicha información.

La secuencia lineal que estábamos acostumbrados a seguir tradicionalmente en los libros de texto ha derivado también hacia otras formas alternativas de navegar a través de los datos en función de nuestros intereses merced al hipertexto y los hipervínculos.

Características diferenciales de las tecnologías de la información Estamos convencidos de que las características diferenciales propias de cada recurso educativo del que disponemos en una situación particular (sea éste un libro de texto convencional, un DVD o una página web educativa) pueden ser aprovechadas convenientemente en beneficio de nuestros alumnos dentro de las aulas siempre que se empleen con un criterio pedagógico adecuado.

Sin embargo, situándonos al margen de otras particularidades características puntuales de estos medios digitales que constituyen las nuevas tecnologías, lo que a nuestro criterio les proporciona una mayor capacidad de acción respecto de otras tecnologías que las precedieron y les confiere un gran potencial educativo y transformador es que, al margen de su aplicación instrumental, las TIC, como afirma Castells (1997, p.58), no son sólo herramientas que aplicar sino también procesos que desarrollar, de manera que mediante estos medios los usuarios y los creadores de información pueden convertirse ahora en las mismas personas, tomando así en cierto modo el control de la tecnología, como podemos observar que está sucediendo con frecuencia en el caso de la red Internet.

Así, la característica diferencial propia de las TIC que manejamos en la actualidad que las distingue especialmente en cuanto a nuestras posibilidades de acción respecto de otros medios y recursos didácticos tradicionales, haciendo más necesario si cabe su estudio y aplicación práctica dentro de la escuela, es su capacidad para ampliar exponencialmente su alcance y potenciar su dimensión socioeducativa al ser apropiadas y redefinidas activamente por profesores y alumnos.

Ésta es la virtud más destacable de los medios digitales en su conjunto: brindar a los usuarios la oportunidad de crear, modificar, distribuir, compartir y reinterpretar activamente la información y el conocimiento de un modo que no presenta las limitaciones de los medios analógicos tradicionales.

  1. A nuestro criterio, este potencial mediático correctamente canalizado en las aulas puede realizar interesantes aportaciones al proceso didáctico tradicional y trasciende por completo el valor instrumental de la tecnología educativa.
  2. Cinco rasgos característicos del paradigma de la tecnología de la información Nos gustaría reflejar aquí los cinco rasgos característicos expresados por Castells (1997, pp.88-89) de lo que ya ha sido definido por los expertos como el paradigma de la tecnología de la información, porque entendemos que su lectura puede contribuir sin duda a una comprensión adecuada de la incidencia y repercusión que las TIC han tenido en las últimas décadas en el conjunto de la sociedad actual y, consecuentemente, también hacernos reflexionar sobre el modo en el que las escuelas pueden contribuir a asimilar estos cambios con un mayor conocimiento de causa: La primera característica del nuevo paradigma es que la información es su materia prima: son tecnologías para actuar sobre la información, no sólo información para actuar sobre la tecnología, como era el caso en las revoluciones tecnológicas previas.

El segundo rasgo hace referencia a la capacidad de penetración de los efectos de las nuevas tecnologías. Puesto que la información es una parte integral de toda actividad humana, todos los procesos de nuestra existencia individual y colectiva están directamente moldeados (aunque sin duda no determinados) por el nuevo medio tecnológico.

  • La tercera característica alude a la lógica de interconexión de todo sistema o conjunto de relaciones que utilizan estas nuevas tecnologías de la información.
  • La morfología de red parece estar bien adaptada para una complejidad de interacción creciente y para pautas de desarrollo impredecibles que surgen del poder creativo de esa interacción.

Esta configuración topológica, la red, ahora puede materializarse en todo tipo de procesos y organizaciones mediante tecnologías de la información de reciente disposición. Sin ellas, sería demasiado engorroso poner en práctica la lógica de interconexión.

No obstante, ésta es necesaria para estructurar lo no estructurado mientras se preserva su flexibilidad, ya que lo no estructurado es la fuerza impulsora de la innovación en la actividad humana. En cuarto lugar y relacionado con la interacción, aunque es un rasgo claramente diferente, el paradigma de la información se basa sobre la flexibilidad.

No sólo los procesos son reversibles, sino que pueden modificarse las organizaciones y las instituciones e incluso alterarse de forma fundamental mediante la reordenación de sus componentes. Lo que es distintivo de la configuración del nuevo paradigma tecnológico es su capacidad para reconfigurarse, un rasgo decisivo en una sociedad caracterizada por el cambio constante y la fluidez organizativa.

Cambiar de arriba abajo las reglas sin destruir la organización se ha convertido en una posibilidad debido a que la base material de la organización puede reprogramarse y reequiparse. Sin embargo, debemos evitar un juicio de valor unido a este rasgo tecnológico. Porque la flexibilidad puede ser una fuerza liberadora, pero también una tendencia represiva si quienes reescriben las leyes son siempre los mismos poderes.

Una quinta característica de esta revolución tecnológica es la convergencia creciente de tecnologías específicas en un sistema altamente integrado, dentro del cual las antiguas trayectorias tecnológicas separadas se vuelven prácticamente indistinguibles.

  • Así, la microelectrónica, las telecomunicaciones, la optoelectrónica y los ordenadores están ahora integrados en sistemas de información.
  • Castells (1997) precisa un poco más estos cinco rasgos cuando afirma que: “(…) el paradigma de la tecnología de la información no evoluciona hacia su cierre como sistema, sino hacia su apertura como una red multifacética, poderoso e imponente en su materialidad, pero adaptable y abierto en su desarrollo histórico.
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Sus cualidades decisivas son su carácter integrador, la complejidad y la interconexión. “ (1997, p.92) Entendemos que todas estas características del paradigma de la tecnología de la información, brillantemente identificadas y precisadas por Castells, y especialmente aquéllas que inciden en la posibilidad de acción y en el margen de maniobra del que todavía disponemos para actuar con las TIC, pueden sugerirnos alternativas de trabajo que deben ser aprovechadas convenientemente dentro del ámbito educativo, tanto más cuando somos conscientes de que los planteamientos positivistas y las políticas tecnócratas han glorificado con frecuencia los avances en el terreno de la tecnología buscando fundamentalmente el beneficio económico por encima de un valor educativo, social, democrático y solidario de la técnica, que tal y como los expertos han sabido destacar (Apple y Beans, 1997; Torres, 2001) es quizás más necesario ahora que nunca.

Las tecnologías de la información y de la comunicación aplicadas a la Educación La creciente presencia de las TIC en la sociedad moderna ha llevado a las administraciones educativas a considerar relevante el conocimiento, uso e incorporación de dichas tecnologías a la escuela. De un modo similar a como las TIC están influyendo en la sociedad, alterando los principios que se han venido manteniendo sobre la comunicación a lo largo del tiempo, podemos inferir que sus repercusiones afectan a todas las estructuras sociales, entre las que debería destacarse el sistema educativo.

En este último apartado trataremos de indagar en el modo el que sería deseable la incorporación de las TIC a la escuela y en la manera en que podemos propiciar un aprovechamiento de las potencialidades informativas y comunicativas de estos recursos, así como un conocimiento crítico de los mismos, con la intención de no perder de vista el hecho de que estos medios forman parte de una sociedad en la que muchos otros elementos están cambiando y que en último término se remiten a la educación como ente formador y generador de la capacidad de adaptación a estas nuevas situaciones (De Pablos J.

  1. Y Jiménez J., 1998, p.49).
  2. A nuestro criterio, en los últimos años se ha venido vinculando con bastante frecuencia la idea de innovación educativa con la incorporación física de las TIC a la escuela.
  3. En un momento histórico en el que día a día se suceden avances en el terreno de las tecnologías (especialmente en las tecnologías informáticas y de telecomunicaciones) y en el que la comunicación mediada por ordenadores está generando nuevas posibilidades de relación social y económica, la preocupación porque el sistema educativo proporcione una formación adecuada para vivir en esta sociedad emergente genera una gran inquietud a nivel estatal.

Esta inquietud se ve ampliada, si cabe, por un fenómeno peculiar que se está produciendo actualmente alrededor de las TIC y que puede resumirse en el hecho de que probablemente ésta sea la primera ocasión en la que el dominio de un medio de gran proyección (refiriéndonos desde luego exclusivamente a su manejo técnico) está considerablemente más extendido en su uso entre las generaciones más recientes (la por algunos denominada informalmente como «generación Nintendo») que en las que la precedieron.

De algún modo, puede percibirse entre los padres una sensación de indefensión frente a este desembarco tecnológico sobre el que sus hijos parecen tener más control que ellos mismos y este fenómeno está teniendo en cierta medida su paralelismo también en la política educativa en lo que a la incorporación de las TIC a la escuela se refiere.

Parece existir cierta ansiedad por la incorporación de la herramienta (el ordenador o la implantación de redes) a los centros educativos, aunque en ocasiones no resulta tan evidente que se tenga tan claro para qué y cómo emplearlos. De este modo, nosotros consideramos que más allá de la incorporación del hardware a las escuelas, debe hacerse un esfuerzo por identificar qué es lo que realmente pueden aportar las TIC al proceso educativo, cómo y en qué momento se pueden aprovechar las características diferenciales de cada medio y de qué manera abordar la formación mediante las TIC.

En este sentido compartimos el criterio de Cebrián y Ríos (2000) cuando afirman que: “(…) la introducción de nuevas tecnologías no produce automáticamente un cambio educativo que mejore los procesos de enseñanza-aprendizaje y que el profesorado no debe usar indiscriminadamente cualquier tecnología, ni sustituir, guiados por las modas, unos medios por otros; sino que, deberá buscar cuáles son los recursos y tecnologías que pueden propiciar un mejor aprendizaje de su alumnado.

La introducción de nuevas tecnologías debe implicar cambios metodológicos acordes con la naturaleza de las mismas. Es bastante frecuente y desalentador ver que en muchos centros que tienen recursos tecnológicos los usan con metodologías tradicionales.

“ (2000, pp 18-19) Un programa coherente de innovación educativa Con esta breve argumentación no tratamos aquí de descalificar el hecho de que se conceda prioridad a la incorporación de hardware a la escuela, puesto que lógicamente ésta es también una premisa imprescindible para la integración plena de las TIC en ella.

Lo que entendemos más bien es que adquirir dicho hardware es algo relativamente sencillo (y también fácil de mostrar de cara a la galería) pero absolutamente inútil si no se lleva a cabo dentro de un programa de innovación educativa coherente, en el que ésta no sea entendida como la simple presencia de tecnologías novedosas en los centros educativos porque esto, como afirma De Pablos (1998, pp.62-63), no garantiza la innovación en su significado real.

  • La innovación debe ser entendida como el cambio producido en el modo de concebir la enseñanza y los proyectos educativos; en la manera de organizarlos y de llevarlos a la práctica.
  • El hecho de que las nuevas tecnologías propicien maneras alternativas de trabajo escolar frente a las fórmulas más tradicionales, es lo significativo.

Si los procedimientos para acceder a la información, las estrategias para analizar, extrapolar o valorar los conocimientos, los hábitos y las actitudes, son diferentes de las pautas de trabajo formativo propiciadas por metodologías didácticas tradicionales como la lección magistral, la utilización casi exclusiva del libro de texto o, en definitiva, el recurso a procedimientos de enseñanza poco flexibles, es lo realmente valorable desde una perspectiva de innovación educativa.

Comprendiendo el sentido de la innovación de un modo similar se expresa también claramente Escudero (1995), cuando afirma que la innovación educativa vinculada a la tecnología de la educación debería entenderse no tanto como una mirada externa, sino como una mirada interna constitutiva de la propia tecnología educativa, de sus fundamentos teóricos, valores, propósitos, contribuciones y articulación en el sistema escolar, así como de su incidencia en el quehacer, en el pensamiento de alumnos y profesores, en las interacciones que propicie de manera específica y, en definitiva, su aportación real a los procesos de enseñanza y aprendizaje.

A nuestro modo de ver, la innovación no puede venir de la mano de tecnología alguna, por grande que sea su capacidad informativa y comunicativa, sin que se produzca un cambio en la actitud de aquellos que manejamos los recursos didácticos en las aulas.

De nuevo De Pablos (1998) lo expresa con claridad cuando afirma que en último término, no podemos olvidar que el sentido real de la acción de innovar (cambiar) conlleva un compromiso ético personal que persigue mejorar las situaciones cotidianas “ (.) La posibilidad de hacer lo de antes aunque mediante otros procedimientos (más rápidos, más accesibles, más simples) no representa una innovación (cambio) profundo.

Visto de esta manera, la innovación educativa comporta un componente personal, ético, que debe dotar a las tecnologías y recursos del ‘valor de educar’. La innovación es humana. Las nuevas tecnologías aplicadas a la educación serán novedad, en su sentido básico, en la medida que sean dotadas de un espíritu progresista por quienes las utilizan y sobre todo, por quienes encuentran utilidades educativas que permitan formar mejor, educar de forma más completa, es decir, más libre.

  1. “ (De Pablo, 1998, p.63) El sistema escolar es un subsistema social formalmente configurado para la educación de las personas y, como tal, entendemos que no puede permanecer al margen de los cambios que demanda la sociedad informacional.
  2. Sin embargo, es necesario introducir dichos cambios comprensivamente en las escuelas, de modo que faciliten la incorporación racional de las TIC desde posturas bien fundamentadas pedagógicamente, adaptándolas a las exigencias y peculiaridades de los procesos educativos que se desarrollan en su seno y teniendo presente el hecho de que estas herramientas no fueron creadas originalmente con fines pedagógicos.

La escuela debería ser un centro de formación siempre permeable a los cambios que se producen en la sociedad, porque la renovación de la escuela pasa por la incorporación de las innovaciones tecnológicas desde orientaciones bien definidas que permitan optimizar todos los procesos que tienen lugar en ella, respondiendo al sentido educativo que orienta su labor: instruir, formar, guiar el desarrollo físico, afectivo, social y moral de las personas, capacitándolas para que puedan enfrentarse a las transformaciones sociales con relación a los nuevos valores que ésta genera (Fernández Muñoz, 1998, p.28).

  • Los problemas a enfrentar Uno de los problemas de fondo que dificultan la adecuada incorporación de las TIC a la escuela lo constituye sin duda el hecho de que la tecnología está corriendo mucho más rápido que la reflexión en torno a las consecuencias sociales, económicas, políticas, etc.
  • De sus múltiples aplicaciones, y que habitualmente este análisis se realiza a posteriori,

Aunque entendemos que en la actualidad es especialmente difícil conseguir que la escuela supere la tradicional distancia que separa la realidad de dentro y fuera de ésta, también consideramos más necesario que nunca realizar un esfuerzo para responder a las necesidades formativas de la sociedad de la información, integrando en sus espacios las TIC y las formas de comunicación que le son características, compartiendo sus símbolos y su código, adaptándose al tipo de cualidades y organización del mercado laboral que demanda la sociedad del conocimiento y también –quizás especialmente– reconociendo y reaccionando críticamente ante sus excesos.

  1. Como ya ha sido reflejado con claridad por Tiffin y Rajasingham (1997), las escuelas, tal y como las conocemos hoy en día, están diseñadas básicamente para preparar a las personas para vivir en una sociedad industrial.
  2. Los sistemas educativos preparan a las personas para ocupar un lugar en la sociedad emulando las fábricas y oficinas de una sociedad industrial, y el modo en el que se estructura el tiempo en los horarios escolares, la división de las asignaturas para su estudio y la manera en la que se organizan las escuelas como burocracias, son anticipaciones del período laboral adulto.

Esta organización tradicional de las escuelas es coherente con la organización de una sociedad industrial con una fuerte dependencia del movimiento físico de las personas y las mercancías. Sin embargo, la infraestructura tecnológica fundamental sobre la que se sustenta la sociedad informacional es la red de telecomunicaciones y, si queremos preparar adecuadamente a las personas para vivir en una sociedad de la información, también parece necesario conseguir un sistema educativo que tenga en cuenta el papel que están jugando, y el que en el futuro desempeñarán, en todos los sentidos, las telecomunicaciones en dicha sociedad.

  • Entendemos que no sería deseable esperar (como por desgracia ya está ocurriendo) que los alumnos tengan que reconocer por su cuenta las virtudes y defectos de estas tecnologías fuera del contexto escolar.
  • La incorporación de las TIC a escuelas parece haber propiciado un discurso orientado hacia el cambio fundamentalmente desde dos perspectivas: en una se las contemplaría como catalizadoras de procesos de innovación y en la otra como un elemento más a añadir a las ya de por sí numerosas funciones y acciones a desarrollar en este ámbito.

En este sentido, Pérez Pérez (1998, p.113) se refiere también a dos grandes visiones o enfoques de las TIC en relación a los sistemas educativos: por una parte se refiere a una visión restringida y unilateral, más centrada en el proceso tecnológico como referente deseable para el proceso educativo, beneficiado en este caso por el uso de los medios de comunicación, y una visión más completa, abierta y plural, en la que el referente tecnológico o los medios de esta naturaleza no son más que otro elemento a tener en cuenta en la consideración del proceso educativo.

Situándonos más bien dentro de este último enfoque, lo que nosotros entendemos que resultaría interesante llegar a definir es el modo de articular una formación que integre los medios tradicionales con los más recientes, que aproveche las posibilidades educativas de todos los recursos que estén a nuestro alcance, y que permita diseñar procesos de enseñanza y aprendizaje que favorezcan un desarrollo óptimo de la sociedad en su conjunto, con una visión amplia que debería caracterizar precisamente, a nuestro entender, el sentido global de la educación.

Mena y Marcos (1994) también parecen comprender que en la actualidad estamos asistiendo a un divorcio entre los sistemas educativos y las realidades socioculturales, debido en parte a que la tecnologización de la sociedad se centra más en productos (en el hardware) que en los procesos, generalizándose de este modo una tecnología externa, vacía, con poca afectación de los procesos socioculturales, más allá de simples procesos instructivos.

Esta situación se reflejaría en un discurso pedagógico que no habría superado todavía una postura analítica, en la que apenas se hace referencia a aspectos relevantes en relación con lo que supone la incorporación de nuevos valores socioculturales y a la evaluación de los impactos de la tecnología en la sociedad.

También se pronuncia en este sentido Pérez Pérez (1998, p.114) cuando afirma que no se ha sobrepasado el umbral de la tecnología como instrumento o medio, lo que ha llevado a considerar aspectos pedagógicos o didácticos relacionados con procesos de reelaboración curricular excesivamente restringidos y muy apegados a cuestiones excesivamente practicistas o centradas en la actividad, como la elaboración de materiales, aplicaciones del software, utilización de medios, etc., pero de escasa repercusión en otros aspectos más profundos de la cultura y vida social: aquellos que afectan a los valores, a los modos de comprender, a los lenguajes tanto en su estructura como en su forma, impactos antropológico-etnográficos de las tecnologías, etc.

Ventajas y desventajas de las tecnología de la información y de la comunicación A nuestro parecer, en una visión de conjunto, la presencia de las TIC en el ámbito educativo puede aprovecharse básicamente para conseguir tres grandes finalidades: educar con los medios, de manera que consigamos que éstos se conviertan en una herramienta al servicio de la escuela; formar en los medios, tratando de propiciar un conocimiento crítico y reflexivo de los mismos, y enseñar a utilizar productivamente los medios, consiguiendo aprovechar todas sus potencialidades adecuadamente.

Neil Postman refiriéndose a las consecuencias de las TIC sobre la educación y la sociedad en general, aporta también algunos interesantes elementos para la reflexión en su conferencia «Infancia y Aprendizaje» del Congreso Internacional sobre Educación Infantil celebrado en Tel-Aviv, que Fernández Muñoz (1998, p.26) resume en estas siete premisas: Todo cambio tecnológico tiene ventajas, pero debemos ser conscientes de sus desventajas.

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El televisor ha significado un adelanto incuestionable para la transmisión de información, pero también su uso ha traído una disminución del tiempo de comunicación entre las personas. Las ventajas y desventajas de las nuevas tecnologías no están distribuidas justamente. La tecnología de la información y de la comunicación transmite y desarrolla conceptos de política que benefician de forma específica a algún grupo social.

Toda nueva tecnología lleva implícita una idea o un perjuicio. En una cultura sin televisión, la imaginación ocupa un papel importante no siéndolo tanto en una cultura en que las imágenes nos vienen dadas. Toda nueva tecnología lleva en sí un conflicto, el conflicto del poder por el control.

  • Es importante conocer lo que implican estas luchas por el poder dentro del ámbito escolar.
  • Los cambios tecnológicos pueden penetrar y modificar las estructuras sociales, trayendo cambios impredecibles e irreversibles.
  • Las nuevas tecnologías suelen mitificarse y aceptarse como dones de la naturaleza.
  • Esta percepción mágica puede ser peligrosa, pues lleva a aceptarla sin someterla a análisis, revisiones y cambios críticos.

Las nuevas tecnologías y los medios de comunicación no son la misma cosa. Entre un medio de comunicación y su tecnología correspondiente existe una relación similar a la que existe entre la mente y el cerebro. No estamos indefensos ante ella, podemos conocerla y domarla, haciendo que se comporte debidamente.

  • Entendemos que la verdadera dimensión educativa de la tecnología se encuentra en la medida en que ésta puede contribuir a abrir horizontes a las personas, proporcionándoles la oportunidad de pensar, decidir y actuar libre y autónomamente.
  • Sin duda las nuevas tecnologías pueden realizar interesantes aportaciones en este sentido, pero una vez más, la clave para aprovechar todo su potencial está en el factor humano, en nuestra capacidad para poner la tecnología al servicio de propuestas con un sentido plenamente educativo.

Referências Bibliográficas Apple M. y Beans J. (1997) Escuelas democráticas, Madrid, ES.: Morata D.L. Castells M., (1994) Flujos, redes e identidades: una teoría crítica de la sociedad informacional. In Castells M., Flecha R., Freire P., Giroux H., Macedo D.

  1. Y Willis P., Nuevas perspectivas críticas en educación, p.15-50, Barcelona, ES.: Paidós Educador.
  2. Castells M., (1997) La era de la información: economía, sociedad y cultura (Vol.1º).
  3. La sociedad Red, Madrid, ES.: Alianza Editorial.
  4. Cebrián M.
  5. Y Ríos J.M.
  6. 2000) Nuevas tecnologías de la información y de la comunicación aplicadas a la educación, Málaga, ES.: Aljibe.

De Pablos J., (1998) Nuevas tecnologías aplicadas a la educación: Una vía para la innovación. In De Pablos J. y JIménez J. (eds.), Nuevas tecnologías, comunicación audiovisual y educación, pp.49-70, Barcelona, ES.: Cedecs. Escudero J.M.,(1995) Tecnología e innovación educativa.

In Bordón, nº 47 (2), pp.161-175. Fernández Muñoz R. (1998) Nuevas tecnologías, educación y sociedad». En Sevillano M.L. (ed.), Nuevas tecnologías, medios de comunicación y educación. Formación inicial y permanente del profesorado, pp.1-46, Madrid, ES.: CCS. Mena B. y Marcos M.(1994) Nuevas Tecnologías para la enseñanza, Madri, ES.: Ediciones de la Torre Pérez Pérez R., (1998) Nuevas tecnologías y nuevos modelos de enseñanza».

En Sevillano M.L. (ed.), Nuevas tecnologías, medios de comunicación y educación. Formación inicial y permanente del profesorado, pp.101-146, Madrid, ES.: CCS. Tiffin J. y Rajasingham L. (1997) En busca de la clase virtual. La educación en la sociedad de la información, Barcelona, ES.: Paidós. Dirección para correspondencia E-mail: [email protected] 1 Doutor em Ciencias da Educação pela Universidad de La Coruña
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¿Cuáles son las características de las nuevas tecnologías?

CARACTERÍSTICAS Inmaterialidad, interconexión, instantaneidad, aparición de nuevos códigos y lenguajes, elevados parámetros de calidad de imagen y sonido, digitalización, innovación, tendencia hacia la automatización, diversidad, etc.
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¿Qué es la tecnología educativa y por qué es importante?

Las tecnologías de la educación buscan abarcar estilos de aprendizaje diversos para fomentar el aprendizaje autodirigido. Estas tecnologías se enfocan en la identificación y desarrollo de competencias-meta de acorde a las características particulares de cada estudiante.
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¿Cuál es la importancia de las nuevas tecnologías?

Conclusión – La importancia de la tecnología es clave para la renovación continua en nuestra forma de vivir. A través de ella hemos alcanzado niveles nunca antes imaginados y seguimos avanzando. Sin los avances tecnológicos, nuestras vidas no serían tan complejas.

Las influencias tecnológicas dan sentido a la manera en que actuamos. Debido a la pandemia de COVID-19, el trabajo remoto se convirtió en una necesidad en 2020 y 2021. Sin embargo, esta tendencia no es transitoria. Trabajar de esta forma se convertirá en la nueva normalidad, y contar con una tecnología que permita el acceso y soporte remoto será fundamental.

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¿Cuál ha sido el impacto de las TIC en la educación?

Las TIC, como herramientas tecnológicas han incrementado el grado de significancia y concepción educativa, estableciendo nuevos modelos de comunicación, además de generar espacios de formación, información, debate, reflexión, entre otros; rompiendo con las barreras del tradicionalismo, en el aula.
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¿Qué podemos esperar de la tecnología educativa en el futuro?

La era digital corre a pasos rápidos y agigantados, la tecnología enfocada en la educación no puede ni debe quedarse atrás. Uno de los aspectos más importantes en los que ha de enfocarse radican en el control del aprendizaje del alumno. El seguimiento y revisión del alumnado es un factor importante para la incorporación de tecnologías dentro de cualquier clase.

  1. Al final, las herramientas tecnológicas se están enfocando en dar solución para al seguimiento del alumnado y sobre todo a que este pueda aprender y adaptarse a los constantes cambios de tecnología.
  2. Otro aspecto, es que los alumnos ya no tienen por qué seguir el ritmo dictado por el profesor, lo que elimina parte de la tensión del alumno hacia el aprendizaje.

De esta manera el alumno desarrolla habilidades y aptitudes a su tiempo, forma y gusto de manera totalmente personalizada. Sencillez, seguimiento y adaptación del usuario, son los aspectos principales en los que la tecnología educativa puede enfocarse para la innovación de nuevas herramientas y a nuevos métodos de trabajar en un futuro.

  1. Se predice que las herramientas de tecnología de la educación encontrarán espacios en la telefonía móvil de un modo mucho mejor al que se encuentran hoy en día.
  2. Prohibir estos dispositivos en las aulas será cosa del pasado.
  3. La formación de docentes que sean capaces de crear contenidos educativos para el teléfono celular será una necesidad.

Otra área de oportunidad para la tecnología de la educación es la inteligencia artificial. El desarrollo de esta tecnología ha crecido rápidamente, pero su implementación en los salones de clase tardará un poco más. Su accionamiento puede enfocarse en sistemas de tutoría inteligentes mejores.
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¿Que son y para qué sirven las tecnologías del aprendizaje y el conocimiento?

Introducción Las TIC están cada vez más presentes en los procesos de enseñanza-aprendizaje, ya no es posible hablar de la pertinencia de la educación sin su presencia; resignifican tanto la enseñanza como el aprendizaje hacia modelos constructivistas, que centran el proceso activo en los estudiantes, dando una nueva concepción a las funciones del profesor, quien pasa a ocupar el rol de facilitador ( Viñals-Blanco & Cuenca-Amigo, 2016 ).

Realidad que impone un reto ineludible a la formación docente, más cuando estás tecnologías fueron diseñadas con otros fines y posteriormente adoptadas por el proceso educativo sin el diseño previo de una metodología, la que se ha ido configurando mediante el empleo práctico de estos medios y de la apropiación de procedimientos de otras ciencias.

A pesar de ello, la implementación de las tecnologías en los procesos educativos es un hecho irrevocable, éstas como recursos didácticos adecuadamente utilizados por los docentes y discentes genera el desarrollo de habilidades para el aprendizaje autónomo como premisa de sólidos conocimientos; aunque se corre el riesgo que con una mala práctica cause problemas físicos y conductuales; de ahí la importancia de contar con métodos propicios para su empleo.

Aspecto que motiva y llama a la reflexión a investigadores y especialistas del tema en la búsqueda de metodologías que garanticen la calidad en el resultado del proceso de enseñanza-aprendizaje; entre ellos podemos mencionar por el interés para este estudio a: Cabero (2015 ); Fernández & Torres (2015 ); Moreno (2015 ); Alberto (2016 ), Martínez (2016 ); Matos & Sánchez (2016 ); Pinto, Díaz & Alfaro (2016 ); Álvarez (2017 ); Cantor & Velásquez (2017 ); González (2017 ); Granados, et al.

(2017); Fernández (2018) ; Flores-Cuevas (2018 ); Garrido (2018 ); y Luna (2018 ), quienes consideran que estas tecnologías tienen una contribución significativa en la mediación pedagógica; la práctica ha demostrado que los nuevos modos de acceso a la información, los recursos y diferentes herramientas con que cuentan permiten el procesamiento y transformación de ésta en conocimientos, así como su transferencia; convirtiéndolas en vía y sustento material de los modelos de innovación educativa actuales.

Por otro lado, entre los principales obstáculos para su plena inclusión en las aulas están la limitada formación tecnológica, insuficiente preparación metodológica y la desidia del profesorado; es por ello que los docentes precisan del conocimiento y metodologías para la construcción del conocimiento desde los nuevos espacios y oportunidades de aprendizaje que brindan estos recursos; suceso que necesita de la sistematización de estudios sobre las formas de empleo e impacto en el desarrollo cognoscitivo humano.

Contexto en el cual se inserta esta investigación con el objetivo de analizar la importancia de las tecnologías del aprendizaje y el conocimiento (TAC) desde la perspectiva de la formación docente. Desarrollo En la década de los años 80 del pasado siglo se incia la experiencia de la introducción de la Informática en los centros educativos, dando paso a la llamada Informática Educativa; que en algunos países se produce de manera mecánica, sin una clara percepción del ¿por qué? y ¿para qué? desde el punto de vista pedagógico.

Este acercamiento de la Infromática al sistema educacional contó con la dotación de equipamientos (ordenadores) a los centros de enseñanza y la formación emergente del profesorado a través de cursos sobre tecnología. El contenido de los cursos y la preparación tecnológica recibida marcó profundamente las primeras actuaciones del docente en las aulas y derivó en una serie de propuestas desvinculadas del currículum y centradas en la herramienta informática ( Álvarez, 2017 ).

Ya en los años 90 se da un nuevo paso y de la informática se transita al uso de las TIC en los espacios educativos. Es del interés de los gobiernos la implementación de estas tecnologías en los sistemas de enseñanza; se promueven planes de integración de estas llamadas nuevas tecnologías a los planes de estudio; con el propósito de introducir en el currículo elementos de tecnología, hecho que mengua la asimilación metodológica de éstas en los procesos educativos.

A partir de los primero años de la actual centuria se observa una intención marcada en los sistemas de educación por el uso de las tecnologías para aprender y no aprender sobre ellas; se reconocen así las potencialidades educativas de las TIC; dando importancia tanto a los aspectos técnicos como pedagógicos.

En tal sentido las palabras de Sancho (2008 ), son esclarecedoras: “la función de este servicio no es sólo la integración de las TIC en el aula, sino intentar que éstas sean un instrumento de inclusión digital, un recurso para el aprendizaje y un agente de innovación educativa”.

(p.20) De esta forma, se comienza a estructurar un nuevo concepto, el de las Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento; las que van más allá de aprender a usar las TIC, se direccionan al uso formativo de las tecnologías; se trata de su empleo como medio didáctico al servicio de aprendizaje y de la adquisición de conocimientos, y no solo de desarrollar habilidades tecnológicas; aspiración que es acompañada de algunas propuestas metodológicas y modalidades formativas aún insuficientes para convertir estas herramientas tecnológicas en verdaderos recursos didácticos, que permitan a los docentes y discentes una visión más activa del aprendizaje, que estimulen la capacidad de reformular la realidad y dar soluciones creativas e innovadoras a los problemas ( Cabero, 2015 ).

Al decir de Granados-Romero, López-Fernández, Avello-Martíne, Luna- Álvarez, Luna-Álvarez & Luna-Álvarez (2017 ), el objetivo de las TAC es remodelar la metodología del empleo de la tecnología, pero no sólo para asegurar el dominio de éstas sino, más bien, para conocer y usar las TIC como medios didácticos en el aprendizaje y adquisición de conocimientos.

La óptima implementación de las TAC implica un cambio en la actuación del docente, se requiere sea innovador y capaz de transformar su propia superación ( Moreno, 2015 ), para que desde su actuación esta aspiración deje de ser un mero discurso y se convierta en una acción práctica, en la que como verdadero agente promueva situaciones de desarrollo de capacidades para el aprendizaje; transformaciones que atañen a las bases del sistema edcucativo y representan la adopción de modelos pedagógicos fundamentados en novedosas metodologías que al fin resuelvan el desencuentro existente entre las TIC y la educación.

La formación profesional requiere de un proceso permanente de adquisición, estructuración y reestructuración de competencias, conocimientos, habilidades y valores para el desempeño de una determinada función ( Alberto, 2016 ); en el caso de la formación docente estamos hablando de habilidades profesionales desde la perspectiva de la ciencia pedagógica, la tecnología educativa y las relaciones sociales ( Martínez, 2016 ).

Para lo que se precisa de metodologías de enseñanza que provoquen en el futuro docente la inconformidad por el conocimiento ya elaborado; despertando el interés por la reflexión y la confrontación crítica permanente de la información, obtenida mediante la indagación y la búsqueda en diferentes fuentes.

Sin embargo, la formación de los educadores en muchas ocasiones no ha tenido una sólida preparación metodológica para el empleo de las tecnologías, en el mejor de los casos fueron entrenados para el uso de las TIC como herramientas de acceso y transmisión de información, restringiendo el empleo de las tecnologías educativas a un contexto tradicional de educación.

Por otro lado, la capacitación emergente de muchos docentes, para la implementación de las TIC en las aulas se ha limitado a talleres y seminarios centrados en aspectos procedimentales, fracturando el vínculo entre el cómo enseñar con el cómo aprender y el contenido a enseñar; reafirmando de esta manera el papel del profesor como ejecutor y no como facilitador del proceso; además de desconocer sus capacidades investigativas y posibilidades de actuación innovadora sobre la base del conocimiento de la ciencia que imparte, acarreando la desidia por el empleo de estos medios en su labor didáctica.

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Esta capacitación ha tenido un limitado e insuficiente impacto en la práctica educativa, no se han experimentado cambios significativos. Es por esta razón que la capacitación y formación docente deben ser reformuladas y encaminadas a lograr un profesional con las competencias necesarias para incorporar las TAC de manera consciente en su práctica pedagógica; comprometido con una educación acorde con su tiempo y a las necesidades de la sociedad; competente para diseñar e implementar estrategias metodológicas que incluyan estas tecnologías como medios de soporte educativo, evaluando previamente las posibilidades y limitaciones de cada una de las herramientas digitales que tienen a su disposición, y los posibles significados de su empleo en el aula ( Martínez, 2016 ); debe tener habilidad para combinar estas herramientas y las llamadas tradicionales; ser crítico, pensar siempre en adaptar las tecnologías a la enseñanza y no la enseñanza a las tecnologías; así como propiciar espacios de aprendizaje colaborativo y cooperativo ( Fernández & Torres, 2015 ); que realmente provoquen cambios paradigmáticos, que superen el tradicional estilo de la pedagogía centrada en el profesor y propicien en el estudiantado el desarrollo de la independencia cognoscitiva mediante el fomento del pensamiento analítico, crítico y reflexivo.

Para de esta forma poder decir, que estamos en presencia de un profesor con dominio de las TAC, al que muchos llaman profesor TAC, que sabe emplear metodologías orientadas al aprendizaje colaborativo y a la creación del conocimiento, motiva el interés de los discentes por el saber y los enseña a seleccionar y utilizar de manera adecuada las tecnologías para acceder a la información, procesarla y convertirla en conocimiento; así como consolidarlo, compartirlo y transferirlo.

Ciertamente las TAC son una oportunidad para provocar el salto cualitativo en los sistemas educacionales necesario para satisfacer las necesidades de la sociedad, que demanda cada vez más de profesionales capaces propulsar las constantes transformaciones que el propio desarrollo de la ciencia y la tecnología generan.

Esto requiere, sin lugar a dudas, la revisión urgente de la organización, currículos y metodologías de los procesos educativos ( Moriya, Schlünzen & Nascimento, 2016 ); en particular los relativos a la formación docente, por ser este profesional el encargado de la educación de las nuevas generaciones, responsables de la continuidad del desarrollo de las naciones.

En todo proceso formativo, la metodología es de vital importante para el logro de los objetivos de los programas; el diseño de estrategias metodológicas innovadoras son esenciales en la transformación de los procesos de aprendizaje y formación, ya que contribuye a asegurar la comprensión de los estudiantes del mundo en que viven ( Matos & Sánchez, 2016 ); tales estrategias, al ser contextualizadas y diseñadas de acuerdo con las necesidades de aprendizaje de los futuros docentes, no pueden eludir el empleo de las TAC como medios didácticos para alcanzar un aprendizaje significativo.

Por otro lado, como hemos visto las TAC son producto del uso de las TIC, con el propósito de aprender de una forma efectiva, a través de dinámicas y prácticas formativas sustentadas en los usos didácticos de la tecnología digital, gracias a sus atributos de interactividad, que convierte al aprendiz en protagonista de la construcción de su propio conocimiento, ajustando el proceso a sus individualidades, estilo y ritmo de aprendizaje; así como a la interconectividad que facilita la combinación de distintos medios y recursos digitales con propósitos multitareas, rompiendo las barreras de espacio y tiempo.

Lo que evidentemente requiere del diseño, implementación y evaluación de metodologías, que desborden el uso instrumental de estas tecnologías, para abarcar escenarios que favorezcan la gestión de aprendizaje, las que han de estar fundamentadas en: la alfabetización tecnológica, el desarrollo de competencias digitales y la construcción de conocimientos ( Pinto, Díaz & Alfaro, 2016 ).

Aunque el fin no es lograr el dominio tecnológico por parte del docente, si es necesario que aprenda sobre el manejo de estas herramientas y su utilidad didáctica, para así favorecer su implementación en el proceso de enseñanza-aprendizaje. La formación docente debe dirigir su atención a la necesidad de aprender a utilizar la tecnología, que ha de estar motivada y partir de la contradicción entre las posibilidades reales que dispone y las aspiraciones de su empleo para el óptimo desempeño de su labor profesional ( Pinto, et al., 2016 ).

Lógicamente, la implemetación de estos medios digitales requiere por parte del docente de la alfabetización tecnológica; para ello debe lograr adquirir una cultura básica referencial tecnológica que le permita conocer por qué y para qué necesita estos recursos, lo que en buena parte se crea a través del estudio de materiales relacionados con las tecnologías.

Alcanzar esta alfabetización representa la creación en el profesorado de competencias que les permita reconocer sus necesidades informativas y saber a través de qu vías puede satisfacerlas, para dar respuesta a los nuevos roles que impone la implementación de las TAC en los sistemas educativos en el siglo XXI.

Se refiere al desarrollo de habilidades en el manejo de la información necesaria en el proceso pedagógico, tales como: Gestionar información; supone el conocimiento, manejo y selección de diferentes motores de búsqueda y bases de datos según las necesidades informativas, analizar e interpretar esta información, cotejar y evaluar el contenido de los medios de comunicación en función de su validez, fiabilidad y adecuación entre las fuentes, tanto online como offline, saber transformar la información en conocimiento y poder almacenarla; Habilidades de comunicación; conocimiento del funcionamiento, ventajas y desventajas de los diferentes medios y paquetes de software de comunicación digital.

Saber emplear los diferentes espacios de participación y colaboración para la creación de contenidos de beneficio común, bajo los preceptos de la ética como la identidad digital y las normas de interacción digital; Habilidad para la creación de contenidos; conocer los diversos formatos de los contenidos digitales (texto, audio, vídeo, imágenes) y poder distinguir las aplicaciones y programas según el tipo de contenido a crear.

Contribuir al conocimiento del dominio público (foros públicos, wikis, artículos en revistas, etc.), respetando el derecho de autor y licencias de uso; Habilidades para proteger y asegurar la información; requiere del conocimiento de los riesgos de las tecnologías y las estrategias para evitarlos, también incluye el conocimiento del riesgo de adicción a éstas y pautas para impedirlo; y Capacidad para resolver problemas; demanda el conocimiento de la composición de los dispositivos digitales, sus bondades y limitaciones; así como saber cómo buscar ayuda para solucionar los problemas teóricos y técnicos ( Garrido, 2018 ).

Es cierto que la alfabetización del profesorado y el desarrollo de sus competencias digitales son elementos clave para favorecer el empleo de las TAC; el simple uso de las tecnologías digitales no garantiza la transformación de los sistemas educativos ni la calidad en los aprendizajes; es necesario también la concepción de nuevas estrategias de eneseñanza que propicien la innovación y termine con la tendencia al uso de estas tecnologías como el mero acceso o transmisión de información, manteniendo la esencia de la educación tradicional, centrada en el docente como transmisor de conocimientos.

Se hace necesaria una nueva percepción de este proceso que haciendo uso de las TAC innove en los métodos y procedimientos de enseñanza en función del aprendizaje del discente desde un posicionamiento constructivista. El constructivismo como teoría es el conjunto de elaboraciones epistemológicas y prácticas que parten de considerar el conocimiento como resultado de un proceso dinámico e interactivo a través del cual la información externa se interpreta y reinterpreta, recreada por la mente del aprendiz que va construyendo progresivamente modelos explicativos cada vez más complejos de la realidad, que constantemente se crean y modifican, siempre susceptibles de ser mejorados como consecuencia del propio proceso de construcción del conocimiento ( Fundación Chile, 2014 ).

Este paradigma educativo con el apoyo de los métodos activos: mapas conceptuales, exposición problémica, la conversación heurística, búsqueda parcial, método investigativo, trabajo colaborativo, trabajo cooperativo, etc. materializados a través de las actuales tecnologías, acercan la información al estudiante, quien debe gestionarla y procesarla para transformarla en conocimiento e incorporar este nuevo conocimiento al sistema de saberes que ya posee.

Partiendo de estos aspectos se tendrá una nueva visión de la organización del proceso de enseñanza en el cual la presencia de las tecnologías sea vista como elemento inherente al currículo, que sirve de medio a través del cual se expresan los métodos en la consecución de los objetivos trazados.

Asimismo, estos medios didácticos tecnológicos han de estar orientados al desarrollo de la capacidad de independencia cognoscitiva del alumno; para lo cual existe una gran variedad, baste mencionar a modo de ejemplo los siguientes: Procesadores de texto, tabuladores electrónicos, gestores de bases de datos, etc.

que facilitan la representación del aprendizaje. Plataformas didácticas, también conocidas como plataformas telemáticas, son herramientas digitales que permiten crear cursos de aprendizaje, que establecen niveles de interacción entre docentes, discentes y recursos, muy útiles para el desarrollo del proceso de aprendizaje autónomo; además facilitan la autoevaluación, evaluación y control del aprendizaje.

Entre éstas tenemos el MOODLE (Entorno de Aprendizaje Dinámico Modular Orientado a Objeto) y Chamilo, que es un sistema Learning Management System (LMS) para gestión de la formación diseñada para apoyar a la educación online, pero también muy ventajoso para cursos híbridos ( Chamilo E-Learnig & Collaboration Software, 2015 ).

Editores de vídeo, que pemiten tanto a discentes como a docentes crear y editar sus pripios vídeos de manera sencilla; entre estos pueden utilizarse: Quik, Splice y Stupeflix. Vídeos interactivos, estos recursos permiten al docente convertir cualquier vídeo en una lección interactiva que captará la atención e interés del alumnado; entre ellos podemos mencionar Vizia y Edpuzzle.

Aula virtual, es el medio en la WWW en el cual los discentes y docentes se encuentran para realizar actividades que conducen al aprendizaje mediante: la aplicación práctica de los conocimientos; la comunicación entre pares y con el docente empleando el correo electrónico (e-mail) para compartir textos y archivos multimedia (imagen, texto, sonido y video); el chat, para establecer conversaciones en línea y en tiempo real, compartir la discusión o el análisis sobre un tema o recibir orientaciones en grupo por parte del docente; los foros, que de manera asincrónica facilita el debate sobre un asunto en particular; y los Quiz Interactivos, que facilitan la verificación de los aprendizajes, con la corrección automatizada; entre otras bondades del aula virtual ( Chamilo E-Learnig & Collaboration Software, 2015 ).

Buscadores, recursos que permiten la localización de información, en función del desarrollo de los contenidos, entre ellos el Google, YouTube y Kiddle. Aplicaciones para la construcción de mapas mentales como Mindomo y Bubble.us Software educativos, tutoriales, simuladores, multimedias, etc.

  • Herramientas de la web 2.0, blogs y wikis para generar trabajo colaborativo en la construcción y difusión de nuevos conocimientos.
  • Estos recursos TAC deben estar en correspondencia con los métodos activos que fundamentan la teoría constructivista; su adecuada combinación facilita la labor del docente en la creación de espacios colaborativos y cooperativos, convirtiendo al estudiante en un verdadero constructor y autoregulador de su aprendizaje ( Fernández & Torres, 2015 ); aspectos que han de estar presentes en la formación del docente de estos tiempos.

Asimismo, los procedimientos para utilizar las TAC como medios didácticos son variados y deben responder al contenido, a las habilidades y capacidades que se desean lograr, y a los objetivos que se persiguen alcanzar, sólo así estaremos hablando de tecnología puestas al servicio de la educación.

Pero, ya no es sólo el problema TIC o TAC, como consecuencia del desarrollo de las redes sociales, estas tecnologías no sólo se emplean para gestionar, comunicar o divulgar conocimiento, también se utilizan para incidir en las personas y crear tendencias; realidad en que propicia el surgimiento de un nuevo fenómeno sociotecnológico, que aglutina estas tecnologías, dado en llamarse TEP (Tecnologías para el Empoderamiento y la Participación).

Alrededor de ellas se agrupan las personas con intereses comunes, usuarios que asumen el uso de las redes sociales (Facebook, Youtube y Twitter) como espacios de participación ciudadana, mostrando un papel activo en el cual impulsan cambios sociales, abordan asuntos de interés comunitarios o causas solidarias; así como las aplicaciones web 2.0: Google docs, Prezi y Slideshare ( Garrido, 2018 ); ámbito que algunos docentes avezados comienzan a utilizar como novedosos instrumentos de aprendizaje.

Por ello, debemos comprender que la incorporación integral de las TAC y las TEP a los procesos educativos implica una resignificación del propio sistema educativo, con una nueva visión de la didáctica que no sólo se limite al espacio aúlico, precisa de novedosas maneras de diseñar estrategias de aprendizaje significativo; desde esta perspectiva se podrá lograr un proceso de eneñanza-aprendizaje, donde el centro sea el aprendizaje y no la enseñanza, que facilite el desarrollo de competencias y no sólo la trasmisión de conocimientos.

Por todos estos argumentos, la formación del docente del siglo XXI debe responder a las necesidades de la sociedad del conocimiento, donde enseñar y aprender incorpore ideas novedosas y soluciones reales en el escenario educativo, lo que mucho dependerá de las capacidades didácticas, metodológicas y tecnológicas; así como de la maestría pedagógica y la creatividad a lograr en el futuro educador; se trata de formar docentes que utilicen estrategias y metodologías para el uso de las tecnologías como medios didácticos y no de adiestrar tecnólogos.

Conclusiones Las TAC son las TIC empleadas como herramientas didácticas al servicio del aprendizaje; a través de ellas se hace posible la gestión del conocimiento, direccionado al uso formativo de las tecnologías, que aseguren la aprehensión del conocimiento y no solamente de desarrollar habilidades tecnológicas; lo que aún es una aspiración, las propuestas metodológicas y modalidades formativas son aún insuficientes para convertir estas herramientas tecnológicas en verdaderos recursos de aprendizaje y conocimiento.

La formación docente debe ser reformulada y encaminada a lograr un profesional con las competencias necesarias para incorporar las TAC de manera consciente en su práctica pedagógica; comprometido con una educación acorde con su tiempo y a las necesidades de la sociedad; capacitado para diseñar e implementar estrategias metodológicas que incluyan las TAC como medios de soporte educativo; ser crítico, pensar siempre en adaptar las tecnologías a la enseñanza, no la enseñanza a las tecnologías y propiciar espacios de aprendizaje colaborativo y cooperativo.

  1. El adecuado empleo de las TAC requiere del diseño, implementación y evaluación de metodologías, que desborden su uso instrumental, para abarcar escenarios que favorezcan la gestión de aprendizaje.
  2. Metodologías fundamentadas en la alfabetización tecnológica, el desarrollo de competencias digitales (gestionar información, habilidades de comunicación, habilidades para la creación de contenidos, habilidades para proteger y asegurar la información y capacidad para resolver problemas) y la construcción de conocimientos.

Entre los recursos de la TAC están: procesadores de texto, tabuladores electrónicos, gestores de bases de datos, plataformas didácticas, editores de vídeos, vídeos interactivos, aula virtual, buscadores, aplicaciones para la construcción de mapas mentales, software educativos, tutoriales, simuladores, multimedias, herramientas de la web 2.0, redes sociales, entre otros.
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