Cual Fue La Influencia Del Positivismo En La Educacion?

Cual Fue La Influencia Del Positivismo En La Educacion
La influencia de su pensamiento positivista derivaría en la promulgación de la Ley Orgánica de Instrucción Pública, el 2 de diciembre de 1867, que estableció los contenidos esenciales de la educación primaria, secundaria, preparatoria, escuelas normales, y la apertura de escuelas de sordomudos, artes y oficios, entre
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¿Qué influencia tuvo el positivismo?

ARTÍCULOS ESPECIALES TEORIZACIONES La influencia del positivismo en la investigación y práctica de enfermería Influence of positivism on nursing research and practice Erick Landeros-Olvera 1, Bertha C. Salazar-González 2, Edith Cruz-Quevedo 3 1 Estudiante de Doctorado en Ciencias de Enfermería.2 Doctor of Philosophy, Facultad de Enfermería.3 Doctorado en Ciencias de Enfermería, Investigadora de la Facultad de Enfermería. Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, México Dirección para correspondencia RESUMEN Propósito: describir la parte que le corresponde al positivismo como una de las principales corrientes que influyen en la investigación y práctica de enfermería. Las características del positivismo estriban en que el conocimiento es concreto y los fenómenos son factibles de medición. Para la enfermería esto se traduce en mantener privilegio por lo orgánico, negando indirectamente la parte subjetiva, lo que importa es el dato clínico que puede ser verificado con ayuda de tecnología o técnicas concretas como la exploración física. Con respecto a la investigación, el fin es replicar las intervenciones del cuidado enfermero en diferentes muestras para acumular la suficiente evidencia (matemáticamente significativa) para que ese cuidado en específico sea útil en la práctica. Se concluye que la vinculación entre práctica e investigación bajo esta corriente es la que ha generado más conocimiento que hoy en día es base para la práctica de enfermería en hospitales y comunidades. Palabras clave: Filosofía, positivismo, enfermería, práctica, Investigación. ABSTRACT Purpose: To describe the corresponding parto to positivism as one of the mainstream thoughs influencing nursing research and practice. Positivism characteristics assert that knowledge is concrete and phenomena are feasible to measure. For nursing this translates into keeping privilege for that what is organic; indirectly denying the subjective part, what matters is the clinical data that can be verified using concrete technology or techniques such as physical exploration. Regarding research, replication of nursing care interventions in different samples serves the goal to accumulate enough specific evidence (mathematically significant) as to be useful in practice. In conclusion the links between practice and research based under this thought have generated most of nursing knowledge and remains foundational to nursing practice in hospital and communities as well. Key words: Philosophy, positivism, nursing, practice, research. Introducción La forma de adquirir conocimiento puede ser explicada desde diferentes corrientes filosóficas de pensamiento tales como el empirismo, el pragmatismo, el realismo, o el positivismo, entre otras. La perspectiva filosófica de cualquiera de ellas implica defender bajo sus propios argumentos los conceptos que desarrollan para adquirir nuevo conocimiento. El positivismo afirma que el conocimiento proviene de lo observable, es objetivo, desde esta perspectiva, los fenómenos son factibles de medición y conteo, por tanto pueden ser investigados y contribuir a la ciencia. Las llamadas “ciencias duras” (matemáticas, física, química, etc.) se han guiado bajo la perspectiva positivista para desarrollar conocimiento, su influencia se ha extendido a las ciencias biológicas como la medicina y la enfermería, que tradicionalmente han sido configuradas bajo este paradigma filosófico.1 La principal característica de las ciencias del positivismo versa en la explicación científica en donde los resultados de la investigación pueden ser contrastados mediante el número de eventos favorables, es decir, evidencia acumulada en situaciones específicas que dan sustento a la generación de hipótesis, leyes e inclusive generalizaciones universales.2,3 En consecuencia describe relaciones entre fenómenos en términos de sucesión, semejanza, coexistencia. Sus explicaciones se caracterizan por el uso de las matemáticas, la lógica, la observación, la experimentación y control. Precisamente la explicación científica es una de las metas de la investigación de enfermería en torno a la práctica del cuidado; en nuestra disciplina idealmente se tiende a obtener evidencia acumulada para hacerla útil en la práctica de manera que sus resultados concretos puedan ser verificados mediante indicadores cuantitativos.4 Esta forma de proceder ha sido producto de la influencia del positivismo, para la enfermería la evidencia acumulada significa cuidados de salud bajo sustento científico y no simplemente práctica por rutina.5,6 Debido a la naturaleza de la disciplina de enfermería -combinación de una postura biologicista y psico-social- ésta puede ser influida por diversas corrientes filosóficas; sin embargo, el propósito de este trabajo es describir la parte que le corresponde al positivismo como una de las principales corrientes que influyen en la investigación y la práctica de enfermería. Postulados fundamentales del positivismo El término positivismo fue acuñado por Auguste Comte a finales del siglo XIX para designar el conocimiento científico como punto culminante del saber humano. El auge del positivismo data de 1907, cuando se conformó el círculo de Viena, representado principalmente por el físico Philipp Frank, el matemático Hans Hahn, y el economista Otto Neurath. Sus reuniones tenían el objetivo de discutir temas de filosofía de la ciencia, originando un nuevo movimiento denominado “positivismo lógico”.7 El atributo de lógico fue añadido para indicar el apoyo a nuevas formas de explicación científica con base a la lógica formal. Tradicionalmente bajo esta corriente el investigador (la enfermera) se tiene que fiar de lo que puede medir y de lo que puede contar, lo que no puede explicar mediante un lenguaje matemático, no existe para la ciencia y por tanto queda en el terreno de la metafísica.7,8 El positivismo lógico construyó su doctrina sobre las pautas que guían el conocimiento científico, y distinguió que todo aquello que carece de carácter empírico y que no puede ser sometido al proceso de contrastación, no es ciencia. Siguiendo estas premisas, de acuerdo con Katouzian, 9 los postulados fundamentales del positivismo son: 1) La investigación científica empieza con la observación o experiencia personal.2) Las observaciones son formuladas mediante hipótesis primarias o enunciados singulares, totalmente libres de prejuicios, describiendo un determinado acontecimiento o estado de las cosas en un lugar y un momento prefijados.3) Los enunciados singulares, proceden de enunciados universales (generales).4) Mediante el procedimiento de desarrollo de conceptos se llega a la elaboración de teorías generales que se someten a contrastación por medio de un método adecuado de observación que incluye la experimentación y verificación de sus implicaciones. Si la contrastación tiene éxito se acepta la teoría, de otro modo se rechaza. El positivismo en la ciencia de enfermería La primera concepción de Enfermería dentro del positivismo alude a Nightingale a razón del momento histórico que se vivió a finales del siglo XIX.7 La creación del positivismo coincide con el movimiento de enfermería de Nightingale, quien con su trascendental publicación Notes on Nursing 10 (Apuntes de Enfermería), inició la corriente higienista del medio ambiente con los principios de limpieza, espacio, luz y aire. Nightingale utilizó la estadística para medir el estado de salud de los soldados, identificando causas de mortalidad, evaluando servicios de salud y reformando instituciones, su intervención resultó en la disminución de infecciones y muerte de los soldados de Crimea en la sala de enfermería, sus registros fueron la evidencia concreta, el dato observable que sirvió a la enfermería a incursionar formalmente dentro de las ciencias de la salud y a Nightingale su ingreso como miembro honorario de la Asociación Americana de Estadística en 1847 por su contribución a la práctica basada en evidencia. Con las aportaciones de Nightingale en el terreno del positivismo más la tradición formativa de las enfermeras bajo la corriente biomédica, la enfermería encargada del cuidado del paciente es configurada bajo el paradigma cuantitativo.11 Hoy en día en muchas de las instituciones de educación superior e instituciones de salud en México donde se forman enfermeras y enfermeros, mantienen un privilegio por lo orgánico, negando indirectamente la parte emocional o subjetiva, que sin duda ayuda a la recuperación del paciente, sin embargo, lo que importa es el dato clínico, es decir, la formación de estudiantes versa su práctica en las cuestiones biológicas que se pueden medir, que dan resultados que pueden ser verificados con ayuda de la tecnología o con técnicas empíricas concretas como la exploración física. Ejemplos: toma de presión arterial con un esfigmomanómetro, conteo y características de la frecuencia cardiaca por palpación, verificación de gases arteriales para ajustar los parámetros de ventilación en un respirador artificial, precisión del perfil hemodinámico por medio de un catéter de Swan Ganz para ajustar el gasto cardiaco, identificación de arritmias cardiacas por déficit de electrolitos, una exploración neurológica por medio de una escala de Glasgow, hipertermia originada por una infección bacteriana y verificada con un cultivo, baja concentración de hemoglobina ante un déficit de nutrientes, entre un sin fin de datos clínicos. Todos estos parámetros son factibles de verificación matemática, es decir, pueden ser medidos, y el dato concreto indica a la enfermera lo que tiene que hacer para mantener o recuperar los niveles normales, aunque se pase por alto las necesidades emocionales del paciente, lo que importa es su estabilidad orgánica, a lo demás le resta importancia, porque lo principal es la recuperación, claro ejemplo de la objetividad del positivismo que demanda el mercado de trabajo en el ámbito hospitalario. El positivismo: de la investigación a la práctica de enfermería El positivismo no sólo tiene una clara influencia en el área clínica, en la mayoría de las investigaciones de enfermería se refleja una clara influencia de esta corriente al utilizar el método propio del positivismo a través del razonamiento inductivo, razonamiento que se caracteriza por el proceso de observaciones o experiencias particulares para llegar a un resultado que pueda generalizarse.12 Bajo este razonamiento lógico, la investigación en enfermería al igual que en varias disciplinas, utiliza el método científico, método por excelencia del positivismo. Por ejemplo, en enfermería, el principal instrumento que deriva directamente del método científico es el proceso de atención de enfermería (PAE). Sin embargo, en investigación se utilizan otros instrumentos o cuestionarios con escalas cuantitativas que se construyen para medir conceptos transformados a variables (mediante procesos de concreción de lo abstracto del concepto).13 Los conceptos representan las unidades particulares de donde parte el razonamiento inductivo, para ser sujetos a medición se transforman a reactivos o indicadores que se acompañan de números o escalas para que puedan ser traducidos a una representación estadística.4 El resultado o dato es interpretado con base a la matemática y ésta determina si es o no significativo para la muestra investigada. Cuando el protocolo de investigación es replicado en condiciones específicas en muestras diferentes, puede llegarse a la generalización de sus resultados dependiendo del número de eventos favorables, es decir en qué condiciones específicas se habrá de reproducir el fenómeno; por ejemplo, al ver el resultado de cierta intervención de ejercicio que tuvo éxito en la normalización de la adiponectina en un grupo de mujeres con obesidad (la adiponectina es una hormona que se relaciona con los procesos de aterosclerosis, hipertensión arterial y diabetes), 14 podemos preguntar ¿puede ser útil esa dosis de ejercicio en la práctica clínica en todas las mujeres con obesidad? Para contestar a esto, la investigación tiene que pasar por un proceso de réplica en diferentes áreas geográficas en poblaciones con características similares, así podremos saber en qué condiciones específicas se reproducirá el fenómeno que se estudia. Por tanto, los conocimientos que se derivan de los resultados de la investigación son datos numéricos que dan sustento a las intervenciones o acciones de enfermería para replicar la dosis de ejercicio en mujeres con obesidad bajo un “fundamento científico”. Para ser más claros, para llegar a un cuidado de enfermería bajo fundamento científico es necesario la verificación de varios resultados previos que pueden ser contrastados, y esto se hace mediante una revisión sistemática de resultados de investigación publicados. En palabras de Hempel, 15 “la contrastabilidad demuestra datos empíricos y puede explicar bajo qué condiciones específicas se reproducirá el fenómeno, los enunciados que constituyen una explicación científica, requieren de contrastación empírica”. Por tanto, la contrastabilidad es una explicación que se da en forma científica, la explicación es la base que argumenta la verificación del conocimiento generado por el análisis y la comparación de varias investigaciones. Por tanto, la ciencia le da significados al fenómeno que se explica por medio del método de verificación, cuando el fenómeno se repite en ciertas condiciones, se prueba su veracidad, es así como emanan postulados, leyes y generalizaciones científicas.3 El razonamiento es el siguiente: la teoría de enfermería (como ciencia biológica) tiene el propósito de explicar o describir los fenómenos de cuidado de la salud mediante la formulación de postulados, enunciados o hipótesis, 13 y éstos deben de ser contrastados mediante el apoyo teórico y el número de eventos favorables, es decir, la evidencia se acumula, se contrasta y se verifica en diferentes escenarios.16 El objetivo de cada investigación que se realiza en enfermería es proporcionar una fracción contributaria para explicar o describir científicamente los fenómenos en torno al cuidado de la salud, la evidencia del conjunto de los resultados posee el potencial para modificar los procedimientos técnicos de la práctica clínica y comunitaria, las formas de prevención de enfermedades y riesgos, proponer técnicas innovadoras para determinado grupo de pacientes con una enfermedad en particular entre otros. Por otra parte, la tendencia positivista de la investigación en América del Norte, ha influido en la investigación Latinoamericana al inclinarse por el uso de modelos y teorías de enfermería, 6,17 cuyos conceptos pueden ser sujetos a verificación, y aunque no se generen leyes, existe una aproximación sustentada en la lógica matemática que se demuestra en la estadística de forma objetiva para la producción y avance de conocimientos. De acuerdo con Gálvez, 11 “la evidencia científica de enfermería se desarrolla en el terreno del positivismo más profundo… se defiende el criterio del paciente y la experiencia del profesional, pero en realidad todo su soporte está en el mundo de la estadística y lo cuantitativo, lo aleatorio controlado”. Se ha observado con mayor frecuencia el uso de diseños descriptivos, y la tendencia es utilizar diseños correlacionales, experimentales o cuasi-experimentales. Estos diseños son utilizados frecuentemente para responder a una pregunta de investigación cuya respuesta genere conocimiento que pueda verificar la relación de conceptos derivados de postulados teóricos de enfermería, y así aproximarse a la explicación de la realidad del cuidado en la salud de los grupos humanos. Conclusión La Enfermería no es una ciencia dura, tampoco es una ciencia totalmente biológica, pues trata con la totalidad de la persona, por lo que no tiene la estructura necesaria para establecer leyes universales del cuidado de la salud humana. La naturaleza abstracta tan profunda que representa el fenómeno del cuidado y sus múltiples variantes en torno a la respuesta humana hace que predecir las conductas tenga una serie de limitaciones. Consideramos que ninguna corriente filosófica tiene la verdad absoluta ni la mejor vía para generar conocimiento, sin embargo, es el positivismo el que impera en enfermería y su influencia es totalmente marcada en la práctica hospitalaria que utiliza la evidencia científica con base al dato clínico cuantificable, por tradición lo que importa en el resultado de un cuidado de enfermería es el dato numérico. Finalmente, el positivismo es utilizado en la investigación mediante el uso de modelos teóricos de enfermería, evidenciando su utilidad concreta en la práctica clínica, mostrando un círculo entre la práctica e investigación para generar y aplicar conocimiento. Bibliografía 1. Triviño, Zaider; Sanhueza, Olivia. Paradigmas de investigación en Enfermería. Ciencia y Enfermería.2005; XI(1): 17-24.2. Martínez Miguélez, Miguel. El paradigma científico postpositivista. En: La investigación cualitativa etnográfica en educación: manual teórico-práctico. México: Trillas, 1999 (3 a ed.); 13-27.3. Kuhn Thomas, Samuel. El camino hacia la ciencia normal. En: La estructura de las revoluciones científicas. México: Fondo de la Cultura Económica, 2007; 70-87.4. Feher Waltz, Carolyne; Lea Strickland, Ora; Lenz; Elizabeth. Methods and Instrument for Collecting Data. In: Measurement in Nursing and Health Research. New York: Springer Publishing Company, Inc., 2005; 231-366.5. Polit, Denise; Tatano Beck, Cherly. Foundations of nursing research. In: Nursing Research. Principles and Methods. USA: Lippincott Williams & Wilkins, 2004 (7a ed.); 3-25.6. Landeros Olvera, Erick; Salazar Gómez, Teresa de J. Reflexiones sobre el cuidado. Revista de Enfermería del Instituto Mexicano del Seguro Social.2006; 14(3): 121-122.7. Hernández Conesa J, Moral de Calatrava P, Esteban Albert M. Objeto y método de la filosofía de la ciencia: lógica, semántica y epistemología. En: Fundamentos de la enfermería. Teoría y método. Madrid: McGraw-Hill Interamericana, 2003 (2 a ed.); 47-62.8. Torres López, Ana. Cuando el positivismo se vuelve una pesada losa para el paciente y su familia. Enfermera. Empresa Pública de Emergencias Sanitarias. Granada 2000. Disponible en: http://www.saecc.com/Revista/Revista01/vivencias/vivencias.htm,9. Katouzian H. Ideología y Método en Economía. Madrid: Blume, 1982.10. Nightingale, Florence. Notes on Nursing. What it is, and What it is not. New York: Barnes & Noble, 2008 (originally published in 1859).11. Gálvez Toro, Alberto. La otra evidencia. Index de Enfermería (edición digital) 2000; 28-29. Disponible en http://www.index-f.com/index-enfermeria/28-29revista/28-29_articulo_66.php >,12. Burns, Nancy; Grove, Susan. Discovering the World of Nursing Research. In: The Practice of Nursing Research. USA: Elsevier Saunders, 2005 (5 ta ed.); 2-15.13. Fawcett, Jacqueline. Analysis and Evaluation of Contemporary Nursing Knowledge: Nursing Models and Theories.F.A. Davis; Philadelphia, 2005.14. Nassis, George; Papantakou, Katerina; Skenderi, Katerina; Triandafillpoulou, Maria; Kavouras, Stavros; Yannakoulia Mary, et al. Aerobic exercise training improves insulin sensitivity changes in body weight, body fat, adiponectine, and inflammatory markers in overweight and obese girls. Metabolism, 2005; 54(11): 1472-1479.15. Hempel, Carl. Las leyes y su papel en la explicación científica. En: La filosofía de la ciencia natural. Madrid: Alianza Editorial, 2006; 76-106.16. Landeros Olvera, Erick; Amezcua, Manuel. Enfermería basada en evidencia: Principios básicos. Revista Mexicana de Enfermería Cardiológica, 2005; 13(1-2): 65-66.17. Meleis Afab. Theorethical nursing: Development and progress, Philadelphia, J.B. Lippincott Williams & Wilkins.2007 (4 th ed.). Dirección para correspondencia: Erick Landeros-Olvera. Facultad de Enfermería, Secretaría de Programas de Doctorado, Universidad Autónoma de Nuevo León. Av. Gonzalitos Norte 1500 Norte, colonia Mitras Centro, Monterrey Nuevo León, 64460 México [email protected] Manuscrito recibido el 20.4.2009 Manuscrito aceptado el 28.7.2009
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¿Qué fue y cómo influyo el positivismo?

¿Qué es el positivismo? Juliana Bezerra Licenciada en Historia El positivismo es una doctrina filosófica, sociológica y política que enfatiza la aplicación del método científico en los eventos del día a día. Se opone a las abstracciones teóricas, imaginativas y metafísicas.

  • El positivismo surgió en Francia en el inicio del siglo XIX con la afirmación de que el conocimiento científico es la única forma de conocimiento verdadero.
  • La corriente positivista promueve el culto a la ciencia, el mundo humano y el materialismo en detrimento de la metafísica y el mundo espiritual.

A partir de ese saber, se pueden explicar cosas prácticas, como las leyes de la física, de las relaciones sociales y de la ética. Es también una clasificación totalmente cientifista del conocimiento y de la ética humana, donde se desconfía de la introspección como medio de alcanzar el conocimiento.
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¿Qué influencia tuvo el positivismo en la Escuela Nacional Preparatoria?

Untitled Document El positivismo en la Escuela Nacional Preparatoria En 1868 Gabino Barreda funda la Escuela Nacional Preparatoria. Barreda es gran estudioso y seguidor del positivismo comtiano. Sin embargo, comprende que su proyecto no puede aplicarse íntegramente a México pues, a la par de una reforma educativa, el país requiere de una nueva organización económica, política y social.

Además, necesita forjarse una identidad nacional. A fin de alcanzar todos estos objetivos, debe acudir a disciplinas a las que Comte no confiere un rango científico, tales como la historia y la economía. Aun los positivistas ortodoxos – esto es, quienes aceptan, sin cuestionar, la filosofía de Augusto Comte –reconocen la necesidad de un estudio reflexivo sobre la historia de México, a fin de consolidar el nacionalismo deseado.

Y, por supuesto, advierten que un país recién independizado y apenas dueño de una economía propia, no puede menospreciar el estudio de las principales doctrinas económicas. Así, el positivismo mexicano del siglo XIX está lejos de ser una calca del positivismo comtiano.

Aunque filósofos e intelectuales como Barreda comulgaran con cada una de las propuestas del positivismo tradicional, sabían que no todas ellas eran aplicables a la circunstancia nacional, así que acudieron a pensadores como Spencer y Stuart Mill, cuyos proyectos eran más incluyentes que el de Comte.

Curiosamente, al no alinearse bajo los principios de una sola teoría, los positivistas mexicanos permanecieron fieles al ideal de su escuela filosófica: observar los hechos, atender a las circunstancias y postular un orden a partir de ellas. El plan de estudios que Barreda desarrolla para la Escuela Nacional Preparatoria, refleja esta postura.

• Matemáticas • Astronomía • Física • Biología • Química • Lógica

El plan refleja el ideal positivista de la búsqueda del conocimiento. Comienza con las matemáticas, pues son una herramienta esencial para toda investigación científica; continúa con el estudio de las ciencias que versan sobre fenómenos y concluye con la lógica, a fin de ejercitar al pensamiento para la formulación de leyes.

En el nivel de asignaturas complementarias, aunque no por ello carentes de importancia, quedaron la historia, la geografía y la sociología. Reiteramos el hecho de que las dos primeras disciplinas estaban excluidas del proyecto educativo de Comte, sin embargo eran indispensables para la reforma del estado mexicano.

Ya hemos hablado de lo importantes que resultan los estudios históricos para un país en proceso de darse una identidad. De hecho, Barreda trabajaba en una filosofía de la historia centrada en el estudio de la historia de México. Por otra parte, un conocimiento exhaustivo del territorio nacional, de sus límites y fronteras, sus poblados y entidades, era esencial para planear el nuevo orden social.

  • De ahí la necesidad de la geografía.
  • La sociología, en cambio, era fundamental para Comte y lo fue también para los positivistas mexicanos.
  • Se trataba, nada menos que de la ciencia encargada de investigar sobre los problemas morales y sociales,
  • Era, pues, una sociología positiva, basada en la observación y la investigación empírica de los fenómenos sociales y también de aquellos que se generan en el terreno de la moralidad, esto es, de las costumbres que norman la conducta de una comunidad.

A la par de la educación científica y del desarrollo de un espíritu nacionalista, los positivistas mexicanos tenían un profundo interés por la formación moral de los ciudadanos, Por tanto, la Escuela Nacional Preparatoria incorporó la enseñanza de la sociología positiva.

  1. Es en esta disciplina donde vemos el más claro antecedente de la definición actual de ética; lo anterior, por supuesto, dentro de los límites de la enseñanza de la filosofía en México.
  2. Admitimos que la ética como tal no figura entre las materias de aquel primer plan de estudios.
  3. Más aún, ni siquiera la filosofía lo hace.

Sin embargo, nos parece importante destacar la noción de sociología positiva pues encontramos en ella un primer intento por hacer de la moral el objeto de estudio de una ciencia. Cabe también señalar que, junto con la mencionada sociología positiva, Comte propuso lo que bien podríamos llamar un modelo ético, entendiendo esta última expresión como un código de comportamiento.

Se trata del altruismo, una actitud que implica contener o postergar la satisfacción de las necesidades y los intereses individuales, en beneficio del bien común. El positivismo mexicano recibió esta idea con beneplácito y la inscribió en la lista de objetivos hacia los cuales tendería la nación: “En el fondo del proyecto educativo positivista latía la esperanza (y la promesa) de formar una nueva sociedad con un nuevo ciudadano: científico, racional, altruista, ordenado y moral”,

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¿Qué aporto Comte a la educación?

Por el contrario, la función decisiva que Comte atribuye a la educación supone la independencia del poder espiritual con respecto del temporal : podríamos decir la independencia de la autoridad intelectual con respecto del poder político.
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¿Qué es el positivismo en la educación?

Podemos decir que el Positivismo, básicamente es una doctrina filosófica iniciada por Auguste Comte en el siglo XIX. En ella se afirma que en la realidad existe un orden único que tiende al progreso indefinido de la sociedad, y ese orden rige el curso de lo que ocurre.
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¿Cómo ha influido el positivismo en la educación en México?

Positivismo en México – Corriente Positivista, en la educación El sigo XIX para México representa una época de cambios, la lucha por la independencia de la corona española, así como las intervenciones y múltiples enfrentamientos que se desarrollan en el interior del país son un problema.

  1. La búsqueda de un proyecto de nación se refleja en los diferentes ámbitos sociales; dentro de la educación se plantea un desarrollo a través de una reforma en la educación (fundamento de todo el cambio).
  2. La segunda mitad del siglo XIX es el contexto en que se recibe y estudia la filosofía positivista del francés Augusto Comte.

El pensamiento de A. Comte sigue la línea de los primeros filósofos modernos que postularon a la razón y la investigación dirigida por el rigor de un método (herramientas confiables para conocer el mundo) como factor de desarrollo; en función de esto se desarrolla una orientación, y se establece un orden social más apegado a la racionalidad, la conciencia es vista como motor de una nueva sociedad.

El siglo XIX mexicano se ve impregnado de movimientos armados en un intento por la conformación del estado, a su vez las reformas en materia económica afectan a la iglesia, aun así el positivismo debe crecer en el seno de un estado laico (separación estado-iglesia no se da); recordando que la doctrina formulada por Comte establece tres niveles en el desarrollo de la sociedad, el tránsito por estos implica el crecimiento del individuo.

Ascender del nivel teológico al positivismo era equivalente a pasar de la infancia, a la mayoría de edad. El positivismo en México no fue tomado como tal, pero sí reconoció en él algunas de sus aspiraciones más importantes; tales como: El conocimiento, como base del orden social, el estado laico, la educación científica y el individuo armado con saberes prácticos; estas ideas ya se estaban formando en México, el positivismo reflejaba una formulación clara y ordenada de un plan.
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¿Que se logro con el positivismo?

1. Características generales – Con el término “positivismo” se suele indicar una corriente de pensamiento de carácter filosófico-cultural, dominante en Europa durante buena parte del siglo XIX, particularmente en Francia, Inglaterra, Alemania e Italia.

  1. El movimiento alcanzó también Estados Unidos y América latina.
  2. Debe su nombre a Saint-Simon —que lo usó por primera vez en el Cathéchisme des industriels, publicado en 1823—, pero fue precisado y popularizado, sobre todo, por Auguste Comte (1798-1857), que es considerado el padre del positivismo.
  3. El término “positivo” tiene distintas acepciones.

Significa lo que tiene su origen en un acto institucional, divino o humano, que ha sido establecido; se opone, por tanto, a natural, estable o eterno y, en este sentido, se habla, por ejemplo, de derecho positivo, o de religión positiva. Según otra acepción, que sigue más de cerca la etimología ( positum = “lo dado”, “el dato”), significa lo dado en la experiencia y, en consecuencia, lo directamente accesible a todos.

  1. Comte asume este segundo significado: para él, positivo indica, sobre todo, lo que es “real” (opuesto a ficticio o abstracto, o quimérico), lo observable, lo que puede controlarse experimentalmente, de manera que se sustrae a toda duda, es decir, lo “cierto”.
  2. En una tercera acepción, positivo significa también “fecundo”, “eficaz”, “útil”.

Este significado es aceptado también por Comte: positivo es lo útil, lo utilizable en beneficio del hombre, sobre todo, a través del dominio de la naturaleza. Finalmente, para el fundador del positivismo, el término positivo incluye el significado de “orgánico”, es decir, aquello que se puede relacionar en un conjunto dotado de unidad, de sistematicidad.

Suelen distinguirse el positivismo científico y el filosófico. El primero sería un modo de entender la ciencia, que se limita a afirmar que el conocimiento científico debe atenerse exclusivamente a los “hechos” o fenómenos observables, a su descripción y a la formulación de las leyes que los relacionan.

Esta modalidad del positivismo no niega la metafísica, al menos explícitamente. El positivismo filosófico, en cambio, niega a priori la metafísica, al considerar que los hechos empíricos puros son la única base del conocimiento, vanificando la pretensión de ir más allá de lo empírico.

«Todo lo que no es estrictamente reducible al simple enunciado de un hecho particular o general, no puede tener ningún sentido real o inteligible», Esta versión se centra principalmente en la doctrina de Comte, que marca el inicio de lo que propiamente se entiende por positivismo: el sistema que considera objeto de conocimiento únicamente los hechos de experiencia y sus conexiones; se debe abandonar, por tanto, la pretensión ilusoria de alcanzar la realidad en su esencia y en sus causas reales.

El objeto de la ciencia no será ya la investigación de la causa, sino la determinación de las leyes invariables a las que están sometidas las realidades naturales. El positivismo limita el saber al estudio matemático de los fenómenos sensibles, Por otra parte, el conocimiento de las leyes no tiene otro sentido que hacer posible la previsión racional de los hechos futuros, permitiendo el dominio sobre las cosas: conocer para prever y dominar,

  • El propio Comte hace notar la filiación baconiana de estas ideas, al recordar la identificación que estableció el filósofo inglés entre ciencia y poder ( scientia et potentia in unum coincidunt ).
  • La especulación positiva no pretende ser contemplación de la verdad, visión de las cosas, sino posesión de la ley de sucesión de los fenómenos para dominar el curso de los acontecimientos naturales.

El único valor de la ciencia consiste, entonces, en proporcionar la base teórica para la acción del hombre sobre las cosas. En el positivismo, el conocimiento científico ha quedado reducido a técnica, a instrumento de poder, Comte entendió la nueva ciencia como la forma más prometedora de acceso a la realidad y como la mejor apuesta a favor del progreso humano.

  • Su capacidad de previsión la convertía en instrumento perfecto para el dominio racional del universo y de la sociedad.
  • El positivismo llegó al extremo de ver en la ciencia un sustitutivo de la filosofía y de la religión, un saber absoluto, capaz de resolver todos los problemas y de liberar de todas las miserias humanas: la ciencia venía a ser la religión de los tiempos modernos.

Esta corriente de pensamiento se desarrolló en el siglo XIX, cuando las ciencias experimentales —separadas ya de la filosofía— habían alcanzado un desarrollo antes no imaginado. En matemáticas pueden citarse las aportaciones de Cauchy, Weierstrass, Dedekind y Cantor; en geometría, las de Riemann, Bolilla, Lobachevski y Klein; en física los logros de Faraday, Maxwell, Helmholtz, Joule y Clausius; en química, los trabajos de Mendeléiev y von Liebig; en biología, los de Bernard, Pasteur y Koch.

En Europa, la revolución industrial estaba cambiando radicalmente el modo de vivir. Era una época en la que aumentó enormemente la producción y la riqueza, creció la red de intercambios comerciales, y la medicina se mostraba capaz de vencer enfermedades que, hasta entonces, habían angustiado a la humanidad.

Para muchos de los filósofos e intelectuales del siglo XIX, la física newtoniana era la forma definitiva de la ciencia y, por eso, la imagen verdadera del mundo. Se pensaba que el desarrollo científico iba a consistir en su aplicación a los diferentes ámbitos (incluido el humano).

  • Toda la realidad parecía estar regulada por leyes mecánicas, de tal modo que, conociéndolas, se podría determinar con precisión el pasado y el futuro.
  • El éxito de la ciencia newtoniana —interpretado ideológicamente— acabó por transmutar lo que en realidad era un método válido (mecánica) en una filosofía mecanicista.

El positivismo hizo suya esta visión mecanicista y determinista de la realidad, y difundió la idea de un progreso humano y social imposible de detener, pues la ciencia disponía —a su entender— de los instrumentos capaces de solucionar todos los problemas.
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¿Cómo ha influido el positivismo en la sociedad?

ARTÍCULOS ESPECIALES REVISIONES Modernidad, positivismo y tecnología: Influencia en la enfermería y en pacientes que necesitan equipamiento tecnológico Modernity, positivism and technology: The influence of nursing in patients who need technology equipment Domingo Palacios-Ceña Diplomado en Enfermería, Licenciado en Humanidades, Secretario del Comité de Ética Asistencial, Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Universitario de Fuenlabrada, Madrid, España Dirección para correspondencia RESUMEN La modernidad ha sido una etapa histórica que junto al positivismo ha establecido una visión del mundo caracterizada por un papel protagonista de la razón a todos los niveles de la persona, la ciencia como fuente de respuestas a todas las preguntas del ser humano y la presencia de la técnica y de la tecnología como herramienta de ayuda destinada a mejorar las condiciones de las personas. Esta visión sigue influyendo en múltiples aspectos de la asistencia y del cuidado. Con este trabajo se pretende describir la modernidad, la corriente positivista, su influencia en la ciencia y en la investigación, como afecta la aplicación de su principal herramienta, la técnica y la tecnología, en la enfermería y en las personas enfermas que precisan de equipamiento tecnológico complejo para su proceso de enfermedad. Palabras clave : Modernidad, positivismo, cuidados básicos de enfermería, enfermería y tecnología. ABSTRACT Modernity was a historic stage which, together with the positivism, established a world vision characterized by a protagonist role of the reasoning at all human levels, the science as source of questions related to the human person and the presence of the technique and technology as helping tools aimed to increasing the health quality of the humans. This vision still is influencing in several aspects of the assistance and care. In the present manuscript our aim was to describe the modernity, the positivism tendency, their influence on science and research, and how they affect on the application of their principal tool, the technique and technology, in nurse and in those patients who need of these complex equipments during their illness. Key words: Modernity, positivism, primary nursing care, nursing and technology. Introducción Una de las épocas de la historia que más ha influido y sigue influyendo en la actualidad ha sido la modernidad. Periodo de la historia que comenzó a mediados del siglo XVII y que algunos autores como Paredes datan hasta el fin de la primera Guerra Mundial a principios del siglo XIX.1 Este periodo se caracteriza por el fin del Antiguo Régimen y la revisión de los argumentos de esa época, desde el orden político establecido, pasando por el papel del individuo como sujeto político, social y su relación con la naturaleza y con el mundo, hasta las creencias y estructuras del pensamiento y conocimiento establecido. Posteriormente en este periodo surgió el positivismo, una corriente de pensamiento que marcó toda una época y que influyó notablemente no sólo en el pensamiento sino en la manera de percibir el mundo, de concebir la realidad, de observar y estudiar la naturaleza y al hombre. Con este trabajo se pretende describir: la modernidad y el positivismo; identificar como han influido en la construcción de la ciencia, en la obtención del conocimiento y en la tecnología; la influencia de la tecnología en la enfermería y en las personas enfermas que precisan de equipamiento tecnológico complejo para su proceso. Contexto histórico La modernidad fue una época relativamente tranquila, existía paz en los países Europeos con la presencia de algunos conflictos locales, la expansión colonialista había llegado a su cenit, el triunfo de la segunda revolución industrial se extendía en toda Europa, se produjo un crecimiento económico y de las grandes ciudades, extensión de la instrucción y primeros intentos de educación a la población, se empiezan a vencer las enfermedades infecciosas, surgen avances en la comunicación y en el transporte de mercancías y personas y aparece una aplicación industrial y doméstica de los avances obtenidos.2 Pero la cultura moderna no surgió de manera espontánea como reacción a un periodo anterior (antiguo régimen), el resultado de la modernidad se debe como describe Montero, a que: ”el hombre del mundo contemporáneo se ha auto comprendido de una forma determinada y de acuerdo a ella ha intentado construir el mundo en el que vive. Esa auto comprensión ha descansado sobre la convicción de entenderse a sí mismo como un ser radicalmente libre, no dependiente de nada ni de nadie… el núcleo básico de la cultura de la modernidad, es el rechazo consciente de cualquier norma ajena al hombre mismo que pueda regular su actuar.” 3 Esto condiciona que el hombre es libre para auto explicar su significado en el mundo y para explicar todos los fenómenos de la naturaleza de una manera racional sin necesidad del componente divino. El resultado fue la aparición del positivismo, de un aumento del prestigio de la ciencia y del método cognoscitivo empírico racional de las ciencias naturales, un utilitarismo y búsqueda de resultados y eficacia de los métodos de producción y distribución, se valora lo pragmático, lo útil y se coloca en un segundo plano lo subjetivo, las creencias, las percepciones personales de las cosas. La corriente positivista fue el resultado inevitable de todos los cambios descritos. El autor al que se atribuye su creación fue Auguste Comte. La época de desarrollo y triunfo se extiende desde aproximadamente 1840 al inicio de la 1ª Guerra Mundial pero sus influencias han marcado todo el pensamiento y concepción de la ciencia hasta nuestros días. Se traduce en la necesidad de probar todo científicamente, a través del método científico, que no es otro que el planteamiento de una hipótesis como conclusión, la cual será necesario demostrar.4 Las características de la modernidad y del pensamiento positivista son: -La razón y el conocimiento hará libre a las personas. -Existe una confianza en la ciencia y en el progreso obtenido con ella. -La técnica resolverá los problemas del ser humano. -Las grandes esperanzas de este periodo descansan en la ciencia (obtener las certezas de verdades absolutas en la vida) y en la técnica (ayudará a las personas en aspectos como el trabajo, el transporte, la locomoción, etc). -Existe un optimismo moral/racionalista, basado en la creencia de que los problemas se resolverán con, y gracias al conocimiento. -Progresivamente la importancia del pensamiento sobre los aspectos emocionales, la intuición, lo subjetivo de épocas anteriores (romanticismo) va siendo sustituido por lo racional, lo objetivo y lo tangible. -Se comienzan a rechazar todas las legitimaciones de cualquier tipo basadas en Dios. La divinidad y la creencia religiosa o espiritual adquieren un papel secundario en la ética moderna. -Se sustituye la confianza divina por la confianza en la “razón humana” para resolver los problemas éticos, políticos y epistémicos. Se pueden definir tres características básicas en la modernidad o triada moderna: -La presencia de la razón a todos los niveles de la persona: ético, religioso, político, económico, cultural, laboral, social, etc. -La aparición de la técnica como herramienta de ayuda y de aplicación del conocimiento de la ciencia en beneficio y progreso de las personas. -La ciencia como fuente de conocimiento y de respuesta para todas las dudas e incertidumbres del ser humano. Con el tiempo la propia ciencia desarrollaría su propio método de obtención del conocimiento y de los mecanismos para su validación y así determinar que se considera como conocimiento válido. Influencia de la modernidad y del positivismo en las ciencias, en la tecnología y la obtención del conocimiento Lo más destacado es la aplicabilidad de los conocimientos obtenidos por las ciencias, a través de la tecnología. Esta surge como algo útil para la sociedad. Es esa utilidad social lo que determinará la aceptación, en el futuro, de las diferentes disciplinas de la ciencia. La aceptación social comienza a cobrar importancia, como indica Moya Cantero en su obra La disputa del positivismo en la filosofía contemporánea: ”La autoridad de la verdad es la autoridad de la sociedad”.5 Si bien es cierto que a principios del siglo XIX el mundo tecnológico y el de la investigación científica estaban separados, fue su unión posterior, por un lado la episteme (conocimiento) y por el otro la techné (técnica) la que propulsaría la industria, la ciencia y la tecnología en la edad moderna.6 A pesar de la crisis que sufrieron las creencias y el pensamiento moderno a principios del siglo XX (tras la Gran Guerra al ponerse en duda la beneficencia de la tecnología y el conocimiento) su influencia persistió. Montero señala que mientras en la física se aceptaba que lo único posible por asegurar era que nada era seguro y se renunciaba a la explicación y se centraba en la descripción de la naturaleza, otras disciplinas siguieron desarrollándose bajo un paradigma moderno-positivista.3 Así lo señala Sánchez Ron, 7 al crecer su tecnificación y la complejidad de sus técnicas y métodos de estudio, siendo la tecnología a finales del siglo XX un elemento imprescindible en las ciencias de la salud. Si bien es cierto que desde su aparición en la modernidad, la cultura, las ideologías, las creencias y la sociedad han cambiado, su influencia permanece a todos los niveles y en todas las disciplinas de la ciencia. Aún hoy es posible identificarlas en la enfermería y en la aplicación de cuidados dentro de un medio sanitario orientado hacia la curación y basado en un método de obtención del conocimiento y en un paradigma positivista racional8 que influye incluso en su relación con la persona enferma y su familia. La duda respecto a determinados modelos y paradigmas de la ciencia y de algunos de sus axiomas fundamentales por autores como Thomas S. Khun, Lakatos, Foucault, 9-11 ha generado un estado de incertidumbre en la ciencia. Ha provocado un movimiento revisionista de los fundamentos y modelos teóricos que daban significado y sentido a las diferentes disciplinas desde la física, la astronomía y la química, hasta la historia, la sociología y la enfermería. La revisión de los fundamentos teóricos de la enfermería, de sus influencias, de las corrientes de pensamiento que la guían, los paradigmas existentes, como obtiene el conocimiento enfermero que le es propio, sus fuentes y los métodos para conseguirlas son aspectos que en la actualidad han cobrado de nuevo una importancia vital a nivel educativo ya que en función de la formación impartida y en qué preceptos se base, la visión que la futura enfermera tendrá de ciertos elementos, proceso salud-enfermedad, la persona y la familia, el cuidado, el entorno y ella misma, estará condicionada y determinada variando la capacidad de identificar y resolver problemas mediante la aplicación de los cuidados. Influencia de la modernidad y del positivismo en la relación de la tecnología y la enfermería Existe otro elemento vinculado a las influencias de la modernidad y la corriente positivista que por sus particulares características es necesario desarrollar; y es la presencia y el uso de la tecnología. La tecnología comenzó a utilizarse como herramienta del conocimiento que se iba obteniendo a través de la ciencia. Aquí se marca su carácter de medio, no es un fin es sí misma, es una herramienta que sirve para algo, la utilidad, el beneficio de la tecnología hacia la sociedad y sobre todo su aplicabilidad son sus rasgos distintivos. Dentro de este concepto amplio, Dias et al definen la tecnología en salud como: “el conjunto de saberes específicos, procedimientos técnicos, instrumentos y equipamientos utilizados en prácticas de salud”.12 Barnad y Sandelowski hacen una distinción entre lo que es tecnología y lo que es técnica. Ellos entienden que el concepto de técnica contiene al de tecnología, al asociar a esta última solamente como equipamiento, la máquina, el objeto. Mientras que la técnica se refiere: “a la formación de un sistema que comprende lo humano, las estructuras organizativas, políticas y económicas, las cuales se dirigen hacia la eficacia absoluta de métodos y medios en cada campo del esfuerzo humano”.13 Autores como Barra et al creen que esta tecnología afecta a la enfermería en dos aspectos: modificando el tipo de cuidado dado y sobre aquellos a los que se les aplica.14 ¿Qué valores y patrones de trabajo son influidos por esta tecnología? La tecnología ayuda a la enfermera pero también provoca cambios en sus comportamientos, pudiendo dejar de lado la visión integral de la persona, dando más importancia a la máquina. Esta distinción entre cuidados humanos y aplicación tecnológica, en la que la enfermera adopta el papel de nexo de unión entre ambas es una paradoja que se repite sin cesar, autores como Barnard y Sandelowski afirman que es el resultado de una construcción social que realizan las propias enfermeras. El cuidado humanista y la tecnología son entidades construidas socialmente que influyen en las acciones y posicionamiento de la enfermera a la hora de aplicar cuidados. La verdadera diferencia entre ambas está en el uso que se de a esa tecnología. Autores como Barnard y Sandelowski, 13 Bastos, 15 Mahon, 16 Del Llano Señaris, 17 Dragon 18 y Escudero Rodríguez 19 están de acuerdo al afirmar que la tecnología por sí misma es un elemento neutro y en función del uso y del significado que se le dé ésta tendrá efectos positivos y negativos en el cuidado y en las personas. La construcción cultural, el paradigma científico por el que la enfermera ha sido educada y el significado que adquiere la tecnología en su trabajo diario es lo que determina la utilización de la tecnología como un medio o como un fin, traduciéndose en cuidar a la persona como un sujeto/individuo con un papel activo o como un objeto pasivo al que se le aplican procedimientos. Algunos trabajos muestran como la tecnología debe ser considerada como una herramienta que ayuda al profesional, un medio, no un fin en sí misma.15,17,18,20 Es importante pero no imprescindible, nunca puede sustituir al contacto de la enfermera y debe primar el juicio y la valoración de la enfermera sobre la tecnología aplicada. Otro aspecto de la influencia de la tecnología en la enfermería es respecto al desarrollo de ésta como disciplina. Existen trabajos que muestran como el empleo de tecnología es percibido como una oportunidad de crecimiento de la enfermería y de la propia enfermera y de ayuda para mejorar la opinión de la sociedad.13 Además existe una construcción social de jerarquía y prestigio en base a ese conocimiento y manejo de la tecnología 15 no el hecho de pertenecer a unidades con mayor complejidad como las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Pero hay autores como Haghenbeck que afirman que existe demasiada dependencia de la enfermería a la hora de manejar tecnología.20 Este autor observó que el empleo de tecnología supone para las enfermeras un proceso de adaptación que conlleva sentimientos y sensaciones de falta de autoestima, estrés, incertidumbre y en los casos que existe mal funcionamiento de esta tecnología culpabilidad y frustración. En el estudio Haghenbeck mostraba las tecnologías que a las enfermeras les provocaban más estrés; por orden de prioridad estaba la ventilación mecánica, drenajes de tórax, bombas de infusión continuas y la monitorización de la presión intracraneal. Otro punto es la presencia de tecnología en los centros de cuidados paliativos y la idoneidad de su uso en estos centros. Mahon afirma que lo primero es determinar qué clase de tecnología y equipamiento se pretende utilizar en estos centros, ya que existe una imprecisión en la utilización de términos relacionados con los cuidados paliativos, enfermo terminal y pronóstico vital que puede llevar a utilizar de manera incorrecta los criterios de ingreso en centros de paliativos (hospice).16 El autor plantea que denegar el ingreso a uno de estos centros por necesitar la persona determinados equipamientos y máquinas puede ser un error, porque esas tecnologías pueden estar destinadas a mejorar el confort y no prolongar la vida con sufrimiento. A modo de ejemplo describe como el perfil de los pacientes sometidos a cuidados paliativos ha variado en los últimos años y como el empleo de nuevas tecnologías como bombas de perfusión de morfina auto inyectadas, ventilación no invasiva y diálisis puede ser ideal para algunos pacientes pero no para otros por su pronóstico, evolución y patología. Reitera la necesidad de ser flexibles en la utilización de la tecnología en los centros de paliativos y no hacer discriminaciones de acceso por el simple hecho de necesitar una máquina. Influencia de la tecnología en las personas enfermas que precisan de equipamiento tecnológico complejo Recientes trabajos como los de Leidy et al, 21 Marden, 22 Moore y Wasson 23 y Perry 24 muestran el aumento de la opinión y perspectiva de los pacientes sobre la tecnología y sus efectos en las personas enfermas no sólo como evaluaciones de calidad de vida sino también con su opinión sobre los requerimientos y sus necesidades. Jordan et al, 25 Lehoux, 26 Ingadottir y Jonsdottir 27 y Hagren et al 28 en sus artículos muestran que la característica común de los efectos de la aplicación de una tecnología en las personas, es que independientemente de la efectividad y eficacia de esa aplicación tecnológica en su proceso, el paciente la vive como una afectación de su relación con su familia, con su pareja y con su medio social en general. Se percibe la tecnología en su proceso como una barrera que le limita para realizar su vida diaria y provoca aislamiento. Dentro de los pacientes crónicos, que dependen o utilizan tecnología durante largo tiempo, surge otro problema y es el del manejo diario de la máquina o tecnología por el mismo paciente. La instauración de estas tecnologías en el domicilio del paciente no siempre da autonomía y seguridad, 25-27 al tener que requerir de la adquisición de cierta destreza y habilidad en su uso como señala Heaton et al en su trabajo.29 Además, se tolera por su capacidad de solución o de ayuda en su enfermedad, pero no se percibe que su uso sea sencillo o fácil por el paciente y la familia. Sus aparentes beneficios no son tales para las personas enfermas, ya que hay estudios que muestran una ambivalencia entre las ventajas y desventajas de la tecnología. Los estudios de Ingadottir y Jonsdottir 27 y de Lehoux, Saint-Arnaud, Richard 30 detallan que es considerada beneficiosa siempre y cuando no provoque limitaciones sociales y mantenga la autonomía del paciente para participar en su medio social, cosa que no suele ocurrir. Esto podría ser sólo en adultos, porque por otro lado, el estudio de Stevens et al 31 realizados en niños muestran que la aplicación de la tecnología en medio domiciliario, concretamente en la administración de quimioterapia, provoca menos disrupciones en la familia, en los padres y en los niños al no abandonar su medio habitual, reduce la visita al hospital y permite al niño realizar actividades normales como ir al colegio. A pesar de ello algunos padres prefieren ir al hospital para administrar este tratamiento al darles mayor seguridad. Además esta tecnología implica una dependencia de ella, en su manejo y mantenimiento. Así lo muestran algunos estudios como el de Feudtner et al 32 y Wang, 33 en el que estudiaban como crecía el uso y la dependencia de la tecnología en los niños dados de alta desde el hospital. Una complicación propia del uso de tecnología en el domicilio es la presencia de situaciones denominadas quemamiento por el tratamiento, “burden of treatment”, en los que la persona presenta diversas sintomatologías y complicaciones derivadas del uso de la tecnología, no físicas, sino psicológicas y de adaptación a su empleo.25 Johansson et al 34 describen entre otras estrés y ansiedad. La aplicación de una tecnología en el domicilio debe estar acompañada de sesiones formativas de educación y un sistema de apoyo para facilitar su manejo y evitar ansiedad asociada a la responsabilidad del manejo de la tecnología en el caso de pacientes y de sus familiares. En los estudios de Agrell 35 y de Stricklin 36 se encontró que la aceptación más clara a la tecnología era de aquellos avances que implicaban una escasa o nula intervención física de los pacientes, como la incorporación de software y sistemas de control y monitorización. Conclusiones La presencia de influencias de la modernidad y del positivismo en aspectos de la enfermería ha condicionado que ésta adopte visiones de la realidad y “creencias” respecto a qué es “verdadero conocimiento” y a su manera de trabajar que le han distanciado de su verdadero cometido, que es cuidar. El problema no radica en la existencia de una dualidad formada por la episteme/conocimiento y la techné/técnica de tecnología. La etapa moderna nos muestra como la unión de estos dos elementos ha sido el impulsor de un gran desarrollo de múltiples disciplinas.6 Una de las soluciones es aceptar e integrar estos dos elementos como parte inherente de la enfermería y poder distinguir cada una de ellas y su influencia en el conjunto, que no es otro que el individuo como sujeto y no como objeto. La tecnología es un elemento neutro, son las actuaciones de la enfermera lo que determina la mayor o menor deshumanización de la aplicación de una tecnología. Su responsabilidad en esto es inherente a su trabajo. La educación pregrado es vital para determinar como construir el significado de la enfermera y su relación con la tecnología y la técnica. Utilizar una herramienta como la tecnología para ayudar a cuidar cobra una especial importancia cuando esta tecnología es aplicada a la persona en su medio lejos del hospital y por tanto del personal entrenado para manejarlas. La aplicación de esta tecnología en medios como el domicilio y residencias debe ser evaluada por la enfermera, el paciente y sobre todo por la familia o el cuidador principal encargada de la persona enferma. El motivo es claro, la tecnología ofrece beneficios en el proceso de la enfermedad pero lleva consigo una gran carga de incertidumbre, ansiedad y estrés relacionado con su manejo y con la responsabilidad de poder provocar un daño involuntariamente por falta de conocimiento y habilidad. Bibliografía 1. Paredes J, editor. Historia Universal Contemporánea I. 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¿Cómo influyo el positivismo en el siglo XIX?

El Positivismo surge en el siglo XIX, caracterizándose por lo social y motivándose por: – La consolidación de las sociedades industriales fundadas en los avances de la ciencia. – Los sucesos sociales como la revolución francesa que produjeron una crisis social que solo se podía salvar con un nuevo orden social.
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¿Qué aportaciones tuvo la escuela positivista?

La escuela positiva consiste en lo siguiente: estudiar al delito, primero en su génesis natural, y después en sus efectos jurídicos, para adaptar jurídicamente diversos remedios a las varias causas que lo producen los que, en consecuencia serán eficaces.
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¿Qué enseñaban en la escuela positivista?

El positivismo criminológico, también conocido como escuela positivista, es corriente criminológica cuyas principales ideas consisten en la aplicación de los métodos de las ciencias naturales para explicar la delincuencia y que la existencia del fenómeno delictivo, así como la conducta criminal, está determinada biológicamente, Esta corriente surge en Italia a fines del siglo XIX, y sus autores más destacados fueron Cesare Lombroso, Enrico Ferri y Raffaele Garofalo, Los autores positivistas defienden la anormalidad biológica del delincuente, si bien no sostienen que la criminalidad se deba únicamente a factores biológicos, pero sí postulan que en caso de que la persona carezca de predisposición biológica en ningún caso delinquirá.

  • El positivismo se opone de manera radical a la concepción de racionalidad en el acto delictivo de la Escuela Clásica de Criminología, en la cual rige el libre albedrío,
  • Cesare Lombroso es considerado el fundador de la “Escuela Positivista”, siendo “El hombre delincuente” (1876) su primera y más emblemática obra.

El autor, influido por las teorías de Darwin, formula la hipótesis de que los criminales son seres atávicos, es decir, que han quedado en un estadio anterior de la evolución humana que el resto de la población. Para corroborar su hipótesis, realizó investigaciones sobre cráneos de criminales convictos, analizando sus semejanzas con los del hombre primitivo descendiente del mono, concluyendo que una gran parte de los delincuentes analizados compartirían rasgos característicos de atavismo,
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¿Quién fue el introductor del positivismo en la educación?

Augusto Comte – El positivista Auguste Comte El principal exponente de esta corriente fue el francés Augusto Comte, (1798-1897) el cual sostenía que adoptando una actitud científica se podía reestructurar intelectual, moral y políticamente el orden social. En su obra Curso de filosofía positiva, aseguraba que de la progresión de la Ciencia, como cualquier rama del saber, surgía una ley que se descomponía en tres fases y que esta ley rige el desarrollo de la humanidad.

Estado teológico, ficticio : Fase en la que los sucesos son explicados de una manera muy elemental. Se dan respuestas absolutas a los fenómenos que resultan extraños, difíciles de explicar. Se busca que todo se parezca o asimile al hombre y las explicaciones se basan en razones sobrenaturales. Domina la imaginación. Estado metafísico, abstracto : en este estadio se utilizan categorías filosóficas abstractas para explicar los sucesos. Como en el estado teológico, da explicaciones absolutas, pero a diferencia de éste, en el que dominaba la imaginación, en esta fase domina el razonamiento. “El espíritu metafísico no tiene la autoridad efectiva que tenía el estado teológico, aunque ha servido, pensaba Comte, entre los siglos XIII a XVIII para descomponer el sistema teológico en los distintos géneros del saber. Por eso es una fase destructiva y crítica, no constructiva.” ​ Estado positivo, real : en esta fase se aclaran materialmente las causas de los hechos, con el objetivo de llegar a generalizaciones comprobables. Es la última etapa del desarrollo del espíritu humano. “No busca el por qué de las cosas sino el cómo aparecen y se comportan los fenómenos. Solo interesa la descripción fenoménica y la regularidad de su obrar. Estado definitivo de la positividad racional, tiene como rasgo distintivo el de la subordinación constante de la imaginación a la observación; el espíritu humano renuncia a las explicaciones absolutas de etapas anteriores y ser circunscribe al dominio de la verdadera observación. Este estado se rige por la regla de que toda proposición que no pueda reducirse al mero enunciado de un hecho, particular o general, no tiene sentido (criterio de discriminación de Hume ).” ​

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¿Qué aporto el positivismo según Comte?

Por Francisco Núñez ( https://fnunezmosteo.wordpress.com/ ) AUGUSTE COMTE (1789-1857) Hoy hace 158 de la muerte de Auguste Comte. Muy probablemente lo que más se conoce de él es lo que se sintetiza en la entrada que Wikipedia le dedica: que fue un filósofo francés, considerado el fundador del positivismo y de la sociología. Sin embargo, el recuerdo que se tiene de él es muy difuso y más pequeño de lo que sería esperable dada su huella en el pensamiento contemporáneo. De hecho, el tratamiento que recibe en Wikipedia es más bien escaso, en catalán poco más de 20 líneas y un poco más en francés, inglés y alemán.

Presente, eso sí, en muchísimas lenguas. Es difícil tachar una vida de feliz o desgraciada. La de Auguste Comte estuvo marcada por la pobreza económica (mucho tiempo a remolque de la caridad de John Stuart Mill, que lo admiraba profundamente), la enfermedad (mental) y el poco reconocimiento de su obra (a la que dedicó esfuerzo y vida).

En la red se encuentra fácilmente información sobre las circunstancias más relevantes de esta biografía. Desde este blog de Humanidades, queremos traer a la memoria una figura y un pensamiento que fueron muy importantes en el siglo xx. Destacaré lo que creo que es más relevante de este autor y que nos puede ayudar a entender un poco más nuestro presente (para hacerlo, seguiré, principalmente, a R.

Aron y L. Kolakowski) Todavía ahora nos admiramos (en el sentido aristotélico del término, como fuente de nuestro interés intelectual) de las consecuencias, previstas o no, de las muchas «revoluciones» (políticas, industriales, científicas) que dieron el pistoletazo de salida de lo que llaman «modernidad», hace unos doscientos años.

Comte nace cuando todo este estruendo está teniendo lugar o está muy, muy vivo aún en su presente. Su mirada crítica, que caracteriza al humanista, no le deja indiferente y quiere entender —y explicar— qué está pasando, cuáles son las causas de todos los cambios que el mundo está sufriendo.

En este sentido, como bien saben los que habéis estudiado sociología en esta universidad, la mirada del sociólogo, del humanista, es hija de la admiración, sí, pero también del desconcierto, de lo que nos enfrenta y de la voluntad de comprender qué es lo que está pasando. También, quizá, del deseo que puede surgir de la voluntad de control y de sometimiento a la propia voluntad.

« ¿Cuáles son los rasgos particulares de las sociedades modernas, surgidas de estas revoluciones, y en qué se diferencian de las sociedades anteriores? » Esta es la pregunta que unirá a los considerados padres de la sociología. Para Comte, uno de estos «padres» fundadores, el advenimiento de la modernidad es consecuencia de los cambios que están produciéndose en las esferas del poder y del conocimiento (siempre unidas e implicadas).

  1. Cambios (como los de la Revolución Francesa de 1789, el año de su nacimiento) que no siempre son positivos.
  2. Su obra se inscribe en las reacciones a la Revolución Francesa (y a la Ilustración, responsable de dicha revolución), que consideraba que había dejado una situación de desorden y anarquía.
  3. Seguramente de ahí su propuesta «positiva» para luchar contra la filosofía «negativa» de la Ilustración.

De entrada, llamó a su propuesta física social y, más tarde, acuñó el término sociología, La sociología debía ser la ciencia por excelencia, la madre de todas las ciencias dado que las integraba todas. El objetivo era encontrar las leyes (¡naturales!) que impulsaban la vida social. En la propuesta de Comte, dice Aron, la sociología debe ser la ciencia que nos permitirá resolver la crisis del mundo moderno mediante el sistema de ideas (científicas) que han de presidir la organización social. Más allá de esta idea, que podría estar teñida de utopía (en un sentido no «positivo» del término, lo que es fundamental destacar de la propuesta de Comte y que, por eso es importante, supone una novedad y marcará el futuro del pensamiento sociológico es la consideración de la sociedad como una entidad supraindividual.

  • La sociedad, las estructuras sociales, no son el resultado de un pacto entre seres egoístas (Hobbes), realizado sobre la base del cálculo de costes y beneficios (liberalismo); al contrario, son los individuos los resultados de las estructuras sociales, constructos intelectuales.
  • Es la sociedad la que está dotada de realidad orgánica y, como todo organismo, experimenta unas etapas de desarrollo y crecimiento.
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Esta es la gran herencia de Comte. Desde esta perspectiva, la historia es vista como una sucesión de épocas orgánicas (conservación) y épocas críticas (cambio y disolución). Cada etapa orgánica supera a la anterior (como una especie de síntesis hegeliana).

  1. Este proceso es un devenir necesario.
  2. En este sentido debe interpretarse la famosa ley de los tres estadios (la tercera de las ideas más conocidas de Comte).
  3. La humanidad avanza desde sociedades dominadas por guerreros y sacerdotes ( estado teológico ), hasta una sociedad organizada a partir de la industria y el dominio del poder económico (una sociedad que reduce el poder militar y sustituye la religión por la ciencia ( estado positivo ).

En el ínterin, se ha pasado por un estado metafísico en el que la mente humana ya ha madurado lo suficiente para no ir a buscar fuera de la naturaleza las causas de los acontecimientos. Es muy importante destacar que lo que singulariza a Comte y le otorga un lugar importante en la historia del pensamiento es que esta ley de los tres estadios describe realidades sociológicas que tratan el saber humano, sus contenidos, como factores indisociables de la vida social (sigo la interpretación de Kolakoswki).

  • En relación con la herencia de Comte, aún quisiera destacar dos ideas importantes y muy influyentes.
  • Por un lado, el papel que otorga a la religión en el moderno estadio positivo y, por otro y sobre todo, la idea del positivismo.
  • Con relación a la religión, R.
  • Aron destaca que, en el pensamiento de Comte, esta resulta de una doble exigencia.

Toda sociedad implica necesariamente consenso, es decir, acuerdo entre las partes, unión de los miembros que constituyen la sociedad. La unidad social exige el reconocimiento de un principio de unidad por parte de todos los individuos, esto es, una religión.

  • La religión contiene ella misma la división ternaria característica de la naturaleza humana.
  • Incluye un aspecto intelectual, el dogma; un aspecto afectivo, el amor, que se expresa en el culto, y un aspecto práctico, que Comte denomina el régimen,
  • El culto regula los sentimientos, y el régimen la conducta privada o pública de los creyentes.

En su visión del futuro, Comte piensa que la religión deberá ser de inspiración positivista, aunque corresponde a una necesidad permanente del ser humano. El hombre tiene necesidad de religión porque tiene necesidad de amar algo que lo rebase. Las sociedades tienen necesidad de religión porque tienen necesidad de un poder espiritual, que consagre y modere el poder temporal y recuerde a los hombres que la jerarquía de las capacidades no es nada comparado con la jerarquía de los méritos. Comte, fascinado —afirma Kolakoswki— por el universalismo católico, cree que la religión de la humanidad ha de imitar exactamente el sistema de la Iglesia católica (ritos y rituales, sacramentos, clerecía). Deberá haber, entre otros, sacramentos, bautismo, confirmación, incluso habrá un santo padre positivo.

Los ángeles guardianes de esta nueva religión serán las mujeres. Comte llegó a hablar de una Gran Madre Virgen, que engendraría hijos gracias a la inseminación artificial. Más allá de esta anécdota, su visión no es sociológicamente muy relevante. En relación con el positivismo (y en esto también seguiré el pequeño-gran libro de Kolakowski), hay que decir que esta idea o, mejor, esta actitud intelectual, marcará sobremanera el devenir del pensamiento filosófico y científico del siglo xx.

El positivismo, para Comte, tenía muchas dimensiones: era un estado de la mente, un programa de enseñanza, una concepción del conocimiento científico, una etapa de la historia y un modelo de organización social. Todas ellas han influido para dar lugar (y para entender) nuestro mundo actual. No todos los «filósofos» analíticos serían tan contundentes como Wittgenstein, y Carnap, por ejemplo, incita únicamente a la distinción entre los enunciados que tienen sentido y los inverificables, puramente expresivos o líricos, y pide que no se confunda lo que solo expresan con lo que también significan.

En definitiva, lo que Carnap señala es que no se consideren los gestos emocionales, que solo son verbalizaciones metafísicas, religiosas, o los juicios de valor como convicciones auténticas, cuya fundamentación puede ser objeto de controversia En esta versión del positivismo la práctica de la metafísica es legítima en la actitud positivista, a condición de que no se le dé un valor cognitivo (estoy transcribiendo a Kolakowski).

Jasper, con el objeto de salvar la filosofía del ataque positivista, no la considera un conocimiento positivo, sino solo un esfuerzo por aclarar; y con ello no infringe el código positivista. Toda la fenomenología existencial podría aceptar esta distinción (entre estudio y meditación, exactitud científica y precisión filosófica, entre problema e interrogación, entre problema y misterio).

Incluso corrientes teológicas recientes (protestantes) aceptan el reto positivista y hacen una interpretación religiosa del mundo aceptando los postulados. No se preocupan de probar que la interpretación teológica del mundo se reduce a una descripción de los hechos o a la construcción de hipótesis. Reconocen dichos teólogos que se trata de una operación de interpretación gracias a la cual los hechos cobran una significación particular en su calidad de elementos que participan de un orden teológico, organizado por la intención de la Providencia.

Resumiendo: En su versión moderada, el positivismo solo sería una tentativa de la ciencia de constituirse a sí misma como distinta con respecto a la teología, la religión, la política y el arte. Es decir: una especie de secreción natural y conciencia de su posición irreductible en la vida social.

  • La versión radical tiene otro sentido cultural.
  • Es una tentativa de confirmación de la autarquía de la ciencia como actividad que agota toda asimilación intelectual posible del mundo.
  • Las realidades del mundo pueden interpretarse según las ciencias naturales, pero también constituyen para el ser humano un objeto de curiosidad existencial, una fuente de miedo o de preocupación, un lugar de compromiso o de rechazo.

Y todas estas realidades, si deben ser captadas por la reflexión y la palabra, se reducen, en la concepción empirista, a sus cualidades empíricas. El sufrimiento, la muerte, las luchas ideológicas, los antagonismos sociales, los conflictos de valores; todo se rodea, en virtud del principio de silencio, en un gesto de rechazo, cuyo principio de verificabilidad es la articulación.

El empirismo así entendido es un acto de fuga ante las cuestiones que comprometen, una fuga enmascarada por una definición de la ciencia que invalida estas cuestiones por ilusorias. El positivismo lleva a una concepción de la vida deliberadamente amputada, quiere imponer un lenguaje que libera del deber de tomar la palabra en los conflictos más importantes de la vida humana y constituye una armadura que insensibiliza frente los ineffabilis mundi, los datos indescriptibles de la experiencia, porque son cualitativos.

Podemos compartir o no la interpretación de Kolakowski. Soy consciente de que es muy polémica, justamente porque cuestiona el núcleo duro, el «dado por supuesto», el «es así» de buena parte de la ciencia del siglo xxi. Sin embargo, por esta razón, como humanistas, no debemos ignorarla y hay que dejarse importunar por sus exigencias.

:::::::::::::::::::::: Por más que se alejan del homenaje a la memoria de August Comte, que falleció un 5 de septiembre, no puedo dejar de repetir las profundas reflexiones de Kolakowski en relación con el positivismo que, insisto, es fundamental para entender las sacudidas intelectuales del siglo xx y las tensiones que experimentamos.

Puede constatarse que hay una ideología cientificista que propone exponer una especie de disciplina intelectual que pondría remedio a la arbitrariedad en el pensamiento, sometiéndose a la obligación irresistible del hecho implica una renuncia a la metafísica de manera irrevocable sin una segunda legitimación, ya no en el terreno de la verdad, sino de la utilidad (K, 1981: 253) Verdad, bien y belleza no pertenecen a los elementos de la experiencia; estos caracteres nacen al término de las modificaciones socialmente condicionadas de la experiencia y pertenecen siempre a «alguien».

  1. Por tanto, son las diversas circunstancias vinculadas a la situación ecológica del organismo las que deciden qué es la verdad, qué es falso, bueno o malo.
  2. La verdad es una actitud como el reconocimiento de un conjunto de experiencias como agradable y doloroso esta epistemología implica —dicen— una renuncia trágica al orgullo humano.

El mundo de los valores se deshace (y la objetividad y la eternidad) y se reduce a reacciones biológicas. Esta última afirmación es la interpretación no del positivismo, sino del naturalismo o, aún más, del pragmatismo, de toda doctrina que deliberadamente reduce la descripción de las actividades cognitivas a la descripción de un comportamiento biológico, privando de objeto la cuestión sobre la verdad.

En definitiva, ¿el positivismo evolucionista engendrado por el empuje de la teoría de Darwin (y arraigado en la crítica de Hume), esta reducción del conocimiento instrumento biológico de adaptación, es solo una variante del positivismo, una modificación, una aberración, una desviación? ¿O todo positivismo conduce a esta relativización biológica? El empirismo lógico, por ejemplo, solo se interesa por los procedimientos del conocimiento y el análisis de los resultados.

No se interroga sobre el origen y finalidad de las creencias metafísicas. Caracteriza las condiciones de la experiencia legítima rechazando o apartando la cuestión de su rango ontológico. (p.255) El positivismo solo puede dar una respuesta naturalista: el conocimiento es un comportamiento biológico.

Esta respuesta resuelve negativamente la cuestión de la verdad concebida en términos trascendentales, paraliza la posible fe en la experiencia o en la razón, que no nos dicen nada del mundo. Verdad y falsedad no tienen que ver con las cosas, sino con proposiciones: no puede saberse si las cosas son «verdaderamente verdaderas».

El problema, sin embargo, es verbal: al limitar el campo de aplicación del atributo verdadero, no se arruina la cuestión filosófica sobre los límites de la autenticidad del conocimiento. Hay posibilidades para distinguir conocimiento de error en los límites de una experiencia.

  • Ahora bien, si sobre lo que se interroga es sobre la totalidad de la experiencia, la pregunta no tiene sentido.
  • No puede dilucidarse una cuestión epistemológica, porque no es una cuestión, dado que no apela a datos de la experiencia.
  • Por el contrario, es una pregunta holista y, por tanto, metafísica.
  • No pueden formularse preguntas genéticas relativas al conocimiento.

Para dilucidar los temas de la percepción correcta, hay que remitirse al carácter «correcto», en la concordancia de la experiencia intersubjetiva de los hombres, y no puede atravesarse el terreno desde el punto de vista ontológico. Cada respuesta a la cuestión sobre la concordancia del conocimiento intersubjetivo debe referirse a la comunidad de caracteres humanos genéticos.

  • Cuando se plantean cuestiones genéticas, el neutralismo positivista se transforma en una interpretación naturalista, biológica, del conocimiento, y no puede evitar la relativización.
  • La verdad se reduce a la especie humana, que posee un grado considerable de constancia, pero se le rechazan los valores trascendentales (K, 1981: 257) De la relación sujeto-objeto, solo se mantiene la relación sistema nervioso-medio ambiente y la cuestión epistemológica se convierte en una parte de la biología, y el valor verdad es un género particular, explicable en términos biológicos, de la interpretación genérica hecha por los seres humanos de sus propias experiencias.

Kolakowski (1981: 258) afirma (como conclusión y planteándonos algunos interrogantes):

Si el positivismo es radical, renuncia a la concepción trascendental de la verdad y reduce los valores lógicos a rasgos de comportamiento del organismo. Rechazar la posibilidad de juicios sintéticos a priori (esto instituye al positivismo como doctrina), he aquí lo que puede identificarse como la reducción de todo conocimiento a reacciones biológicas. La inducción es un reflejo condicionado, e interrogarse por las condiciones de la inducción es preguntarse por las condiciones en que esto es favorable desde el punto de vista biológico No hay verdades que sean necesarias desde el punto de vista cognoscitivo y que también nos digan cómo debe ser el mundo y no cómo es efectivamente

Lo que diferencia a la ciencia del conocimiento de otros animales es que opera con un sistema de inscripciones abreviadas que ¡permite la acumulación y la transmisión de las asociaciones adquiridas! La pregunta que se nos formula (y que no interesa a los positivistas) es cómo explicar esta pretensión particular, muy viva en el pensamiento desde hace siglos, de encontrar los valores irreductibles de la razón como capacidad de descubrir las necesidades del mundo, ya que parece que son quiméricas.

Si la totalidad del conocimiento no analítico no tiene otro sentido que las experiencias singulares en las que se apoya (Kolakowsky 1981: 259), el deseo de un conocimiento necesario equivale a la nostalgia de un paraíso perdido (es comparable a la búsqueda del Grial). La persistencia en esta investigación (la autonomía de la razón) daría testimonio de cierta degeneración intelectual humana. ¿Cómo comprender, si no, tan estéril esfuerzo? Da testimonio de la decadencia biológica humana la vida intelectual del hombre: la búsqueda de la certeza metafísica no tiene valor desde el punto de vista biológico, al menos en la medida en que no multiplica las capacidades tecnológicas de la especie (Kolakowsky 1981: 260).

También podríamos suponer que la vida racional del ser humano es el resultado de la participación de este en un orden ontológico distinto de aquel en el que participa su cuerpo, sus necesidades animales. Lo que es fecundo para la ciencia (puede reducirse a reflejos condicionados articulados simbólicamente) pertenece a operaciones biológicas que solo el sistema de transmisión modificaría.

  • Todo lo que proviene de otros esfuerzos debería considerarse de la participación en otro mundo no animal.
  • No hay fundamentos «científicos» para decidirse por o escoger una u otra (o ninguna de las dos) hipótesis.
  • Se trata de una disquisición metafísica que no interesaría a los positivistas, que podría evitarse.

En definitiva, piensa Kolakowski, se trata de una animalización del esfuerzo del conocimiento, pero sin explicar lo que se opone a él (el anhelo metafísico) que tan solo se considera un error y que una vez reconocido como tal no exige ninguna otra interpretación.

Ignoro hasta qué punto A. Comte fue consciente de cuán radical podría llegar a ser la propuesta «positivista», pero su pensamiento desemboca en esta trascendental reflexión y este es un mérito que hay que reconocerle. Aron, R. (1994) Las etapas del pensamiento sociológico. Vol.I. Los fundadores. Montesquieu, Comte, Marx y Tocqueville.

Barcelona: Herder. Kolakowki, L. (1981) La filosofía positiva, Madrid: Cátedra. (Visited 19.173 times, 31 visits today)
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¿Qué teoría propone Comte?

La hipótesis de Comte es que una vez que la razón humana se ha circunscrito a su ‘dominio’, es decir, a lo que solo le es posible conocer a la humanidad, entrará en un estado de ‘armonía mental, individual y colectiva’ (Comte, 2007, p.11).
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¿Qué propone Comte?

Comte sólo reconocía el progreso en el marco del capitalismo y, apoyándose en la concepción idealista de la historia, la cual, según él, es el resultado de la evolución de las ideas, desarrollaba la ley de los ‘tres estados’ de la evolución social: el teológico, el metafísico y el positivo.
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¿Qué es el positivismo con tus propias palabras?

Qué es el Positivismo (y sus características) – El positivismo es una corriente filosófica que afirma que todo conocimiento deriva de alguna manera de la experiencia, la cual se puede respaldar por medio del método científico. Por tanto, rechaza cualquier conocimiento previo a la experiencia.

Positivismo, epistemológicamente hablando, significa ‘sin valor’ o ‘sin prejuicios’. Es decir, que no cree en las ideas previas o ideas a priori porque todo está en abierto hasta que se demuestre objetivamente a través de un método científico. El término positivismo surgió en Francia a mediados del siglo XIX.

El primero en hacer mención del positivismo fue el filósofo francés Saint-Simon, precursor de la filosofía social. No obstante, fue el sociólogo y filósofo francés Auguste Comte (1798 – 1857) quien popularizó dicha corriente filosófica junto con, el filósofo y político británico, John Stuart Mill (1806 – 1873).

Tanto Comte como Mill se basaban en la idea de que todo conocimiento o actividad filosófica o científica debía partir de hechos reales y posibles de comprobar a través del método científico, por lo que rechazaban cualquier tipo de conocimiento previo a la experiencia. El positivismo tiene su raíz en el Iluminismo o Ilustración francesa donde surge un énfasis en el racionalismo y del empirismo inglés del siglo XVIII representado por David Hume (1711 – 1776).

Asimismo, fue uno de los resultados que produjo la Revolución Francesa tras los cambios políticos, sociales y económicos, que colocaron a los individuos y a las sociedades como objetos de estudio partiendo de sus experiencias. Por tanto, el positivismo es una conjugación del empirismo, corriente filosófica que se basa en que todo conocimiento es adquirido a través de algún tipo de experiencia u observación, en la cual la lógica y las matemáticas van más allá de los hechos a través de la aplicación del método científico,

  1. El padre del método científico René Descartes (1596 – 1650) afirmó que las ideas eran innatas.
  2. Posteriormente, John Locke (1632 – 1704) refutó esta idea introduciendo la experiencia como catalizador de todo conocimiento.
  3. En otro orden de ideas, el término positivismo también se refiere a tomar una actitud más positiva, cómoda y práctica para ser feliz y obtener mejores beneficios.

Como se diría con la analogía psicológica del vaso medio lleno o el vaso medio vacío, el que practica el positivismo o, el que es positivo, ve siempre el vaso medio lleno.
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¿Cuál es la importancia del positivismo en la actualidad?

A lo largo de la historia, el hombre ha buscado siempre una respuesta al porqué de las cosas. Inicia la búsqueda de ese saber primero en la religión; pero al no obtener el resultado esperado, centra su atención en la ciencia, en la que encuentra respuestas lógicas, además de seguridad, confianza y confort.

En este momento histórico surge el Positivismo, hacia finales del siglo XIX y comienzos del XX, con el pensador francés Augusto Comte. El Positivismo es la doctrina filosófica que alega que el hombre debe indagar los fenómenos naturales y sus leyes para obtener conocimientos válidos. Por lo tanto, no debe admitir como científicos otros conocimientos que no procedan de la experiencia.

– 10 de marzo de 2006 – 09:03 Para el Positivismo, el hecho es la única realidad científica y los métodos propios de la ciencia son la experiencia y la inducción. El conocimiento positivo es aquel que se da por vía experimental; la metafísica y la teología son sistemas de conocimientos imperfectos e inadecuados.

  1. ORIGEN Algunas ideas positivistas ya se encuentran en los pensadores de siglos anteriores, como David Hume y Emmanuel Kant.
  2. Pero el término Positivismo fue utilizado por primera vez por Auguste Comte, en el siglo XIX.
  3. El filósofo escocés Hume consideraba que el conocimiento no podía ir más allá de los acontecimientos actuales de la existencia.

No aceptaba que existieran ideas innatas, ya que todos los contenidos de la conciencia provienen de la experiencia. Su espíritu analítico lo llevó al escepticismo. El filósofo alemán Kant reflexionó sobre el problema de las relaciones de la razón con la realidad.

  • Para él existen categorías o conceptos que no provienen de la experiencia, pero sostiene que la aplicación de estos conceptos a la realidad nunca podrá ir más allá de la experiencia sensible.
  • A partir de los cimientos de estos dos pensadores, Comte marca el comienzo de la doctrina positivista.
  • Principales representantes: Augusto Comte (fundador), Herbert Spencer y John Stuart Mill.

FUNDAMENTO DE LA DOCTINA POSITIVISTA Con la doctrina positivista, Comte pretendía la reorganización de la vida social para el bien de la humanidad, a través del conocimiento científico y el control de las fuerzas naturales. La base del Positivismo de Comte consiste en afirmar que todo enunciado que no se corresponda al testimonio de un hecho, no encierra ningún sentido real e inteligible.

  1. La Ley de los tres Estados de la sociedad de Comte son los fundamentos del Positivismo.
  2. Estos estadios son: Estadio mitológico teológico: Estadio conocido como fetichismo.
  3. En este periodo, el hombre atribuye poderes mágicos a fenómenos naturales.
  4. Es ficticio, provisional y preparatorio.
  5. Estadio metafísico: Es un período crítico, en el cual todo es explicado a partir de entidades abstractas.

Es un estadio transitorio. Estadio positivo: Es el estadio definitivo y superior. En este periodo se explica la realidad mediante la observación y la experimentación. El Positivismo renuncia al conocimiento de lo absoluto y pasa a buscar las leyes de los fenómenos.

El sentido del Positivismo Auguste Comte explica el sentido de la palabra Positivo mediante el análisis de sus diversas acepciones: Positivo como real por oposición a quimérico. Útil en contraste con inútil. Preciso frente a vago. Positivo como contrario a negativo. Relativo en contra de absoluto A partir de estas acepciones, Comte explica la esencia de la teoría positivista del conocimiento.

Exigencia de realidad: El conocimiento filosófico se limita a las investigaciones verdaderamente accesibles a la inteligencia humana. La exigencia de la realidad excluye permanentemente los impenetrables misterios. Lo posible a la inteligencia son los hechos.

  • La exigencia de la realidad se opone a toda construcción especulativa, a toda elaboración a priori o puramente racional del conocimiento.
  • En definitiva, va contra toda metafísica o todo cuanto no sea sensible material.
  • La utilidad del conocimiento positivista: El verdadero conocimiento no tiene un fin en sí mismo, sino en el mejoramiento continuo de la identidad individual y colectiva.

El conocimiento positivista no se limita a una utilidad instrumental y tecnológica, sino que contribuye a un mejoramiento del ser humano, ya que postula una ciencia de lo social, lo moral y lo político. La necesidad de precisión: El pensamiento de una acción final recuerda siempre la condición de una precisión conveniente.

El gran desarrollo de la tecnología y la revolución industrial no podían fundamentarse en conceptos vagos y confusos. Positivo como opuesto a negativo y relativo en oposición a lo absoluto: Estas dos acepciones introducen un nuevo tema: La historicidad del hombre. Esta plantea la relatividad del conocimiento, es decir, la valoración de una teoría científica deberá hacerse en función de las circunstancias históricas que la rodean.

Con el descubrimiento de la historicidad del hombre, Comte descubre también la historicidad de la ciencia. ACTUALIDAD DEL POSITIVISMO En la actualidad, los seres humanos están cada vez más acostumbrados por no decir adictos a la técnica y a las demostraciones a través de laboratorios e investigaciones.

  • Rechazan todo lo que no se pueda comprobar desde la óptica humana.
  • Así, de un modo inconsciente, muchas personas están dentro de la doctrina positivista.
  • Gracias al gran desarrollo de la ciencia, el Positivismo es en nuestros días una disciplina de verdadero conocimiento, puesto que todo lo que se vende, lo aceptado y lo creíble para nuestro tiempo, es solamente lo que se puede comprobar a través de la experiencia.

En América, el pensamiento positivista ha influido en casi todos los países; sobre todo, en el campo político, buscando formas de progreso. ACTIVIDADES I. Contesta: a)¿Qué es el Positivismo? b)¿Cómo surgió el Positivismo? II. Cita: a)Los principales representantes del Positivismo: b)Los tres estadios de la sociedad: III.
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¿Qué es positivismo resumen corto?

El positivismo, es una corriente filosófica que funda la ver- dad en el método experimental de las ciencias positivas y que rechaza o niega cualquier interpretación teológica y metafísica.
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¿Qué es el positivismo y cuáles son sus principales características?

¿Qué es el positivismo? – El positivismo es una corriente filosófica que sostiene que el conocimiento científico es el único conocimiento auténtico, Representa una actitud crítica hacia la filosofía tradicional, en especial la metafísica y la ontología,

Heredero del empirismo y la epistemología, el positivismo nació a mediados del siglo XIX y se consolidó a partir del pensamiento de Henri Saint-Simon (1760-1825) y Auguste Comte (1798-1857). Sostuvo que el único conocimiento auténtico al que se puede aspirar es el que surge de la aplicación del método científico,

Para el positivismo hay dos tipos de conocimiento genuino:

Conocimiento positivo, Es el conocimiento dado a posteriori, y se deriva exclusivamente de la experiencia natural, sus propiedades y relaciones. Conocimiento verdadero por definición, Es el conocimiento analítico y tautológico, y se desprende de premisas anteriores ya consideradas verdaderas. Es independiente a la experiencia.

Sin embargo, las limitaciones propias de esta perspectiva generaron una reacción negativa conocida como “antipositivismo” o “negativismo”, que negó el uso del método científico en las ciencias sociales, A la larga, este rechazo permitió el surgimiento de enfoques de investigación cualitativos y no exclusivamente cuantitativos, como era más común en el positivismo. Puede servirte: Naturalismo
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¿Cómo se manifiesta el positivismo en la actualidad?

En la actualidad, el paradigma positivista presenta ciertas características que es necesario precisar: su interés es explicar, controlar y predecir; la naturaleza de la realidad la describe como dada, singular, tangible, fragmentable y convergente; la relación sujeto objeto la manifiesta como independiente, neutral y
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¿Que se logro con el positivismo en México?

La base ideológica más importante del porfirismo fue el positivismo, corriente filosófica, sociológica e histórica que surge en el siglo XIX, en Francia con August Comte y Emile Durkheim, en Inglaterra con Herbert Spencer, entre otros. El positivismo es una ideología conservadora que tiene como fin el establecimiento de un “orden” en la sociedad.

“El francés Comte opuso a la ideología revolucionaria de libertad sin límite, la idea de una libertad ordenada, de una libertad que sirviera al orden. A la idea de igualdad opuso la idea de jerarquía social, Ningún hombre es igual a otro; todos los hombres tienen un determinado puesto social. Este lugar social estaba determinado por el trabajo y las capacidades de cada uno.

Comte considera que es necesario que haya en la sociedad hombres que dirijan y trabajadores que obedezcan. La sociedad tiene que estar por encima de los intereses de los individuos. En ellas los filósofos y los sabios bien preparados deberán dirigirla dentro del orden más estricto, conduciéndola hacia el progreso más alto. Cual Fue La Influencia Del Positivismo En La Educacion El positivismo fue introducido en México por Gabino Barreda, Porfirio Parra, Pablo Macedo, Justo Sierra, Joaquín D. Casasús, José Yves Limantour, Emilio Rabasa, entre otros. Los positivistas mexicanos o ” científicos ” ejercieron una gran influencia en la orientación política y administrativa del gobierno porfirista, ello se debe a que muchos de ellos ascendieron a los más altos niveles de la burocracia y de la escala social y se convirtieron en importantes asesores de Porfirio Díaz.

Señala María Eugenia Martínez Lira: “Los intelectuales porfiristas herederos de Gabino Barreda, hicieron numerosas interpretaciones del porfiriato, que disfrazadas de “ciencia” positiva tendían a justificar el sistema, no solo en el sentido de probar la necesidad histórica de una dictadura ilustrada en un país de analfabetos; sino considerando indispensable que la clase que conociendo la ciencia positiva del buen gobierno, fuera la única autorizada para hacerlo: “los científicos”.

Al decir del filósofo Leopoldo Zea, la adopción del positivismo significó un rechazo al liberalismo inicial de la burguesía en la medida en que este podía justificar la exigencia de libertades y derechos que se contraponía al orden deseado. La burguesía no necesitaba más una filosofía de combate contra las clases conservadoras, requería de una que legitimara y ayudara al desarrollo del progreso con orden.

El primero va de la guerra de Independencia al término de la República Restaurada, y representa el periodo de la anarquía o de la lucha violenta. El segundo es el periodo del porfiriato, y significa la transformación a través del orden, la evolución y la paz u ” Orden y Progreso “.

Para los positivistas el orden social y progreso en México no era posible alcanzarla con un gobierno democrático y protector de las libertades individuales, más bien había que hacerlo por la vía de un gobierno fuerte y autoritario, lo que en realidad sería la dictadura.
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¿Cómo ha influido el positivismo en la sociedad?

ARTÍCULOS ESPECIALES REVISIONES Modernidad, positivismo y tecnología: Influencia en la enfermería y en pacientes que necesitan equipamiento tecnológico Modernity, positivism and technology: The influence of nursing in patients who need technology equipment Domingo Palacios-Ceña Diplomado en Enfermería, Licenciado en Humanidades, Secretario del Comité de Ética Asistencial, Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Universitario de Fuenlabrada, Madrid, España Dirección para correspondencia RESUMEN La modernidad ha sido una etapa histórica que junto al positivismo ha establecido una visión del mundo caracterizada por un papel protagonista de la razón a todos los niveles de la persona, la ciencia como fuente de respuestas a todas las preguntas del ser humano y la presencia de la técnica y de la tecnología como herramienta de ayuda destinada a mejorar las condiciones de las personas. Esta visión sigue influyendo en múltiples aspectos de la asistencia y del cuidado. Con este trabajo se pretende describir la modernidad, la corriente positivista, su influencia en la ciencia y en la investigación, como afecta la aplicación de su principal herramienta, la técnica y la tecnología, en la enfermería y en las personas enfermas que precisan de equipamiento tecnológico complejo para su proceso de enfermedad. Palabras clave : Modernidad, positivismo, cuidados básicos de enfermería, enfermería y tecnología. ABSTRACT Modernity was a historic stage which, together with the positivism, established a world vision characterized by a protagonist role of the reasoning at all human levels, the science as source of questions related to the human person and the presence of the technique and technology as helping tools aimed to increasing the health quality of the humans. This vision still is influencing in several aspects of the assistance and care. In the present manuscript our aim was to describe the modernity, the positivism tendency, their influence on science and research, and how they affect on the application of their principal tool, the technique and technology, in nurse and in those patients who need of these complex equipments during their illness. Key words: Modernity, positivism, primary nursing care, nursing and technology. Introducción Una de las épocas de la historia que más ha influido y sigue influyendo en la actualidad ha sido la modernidad. Periodo de la historia que comenzó a mediados del siglo XVII y que algunos autores como Paredes datan hasta el fin de la primera Guerra Mundial a principios del siglo XIX.1 Este periodo se caracteriza por el fin del Antiguo Régimen y la revisión de los argumentos de esa época, desde el orden político establecido, pasando por el papel del individuo como sujeto político, social y su relación con la naturaleza y con el mundo, hasta las creencias y estructuras del pensamiento y conocimiento establecido. Posteriormente en este periodo surgió el positivismo, una corriente de pensamiento que marcó toda una época y que influyó notablemente no sólo en el pensamiento sino en la manera de percibir el mundo, de concebir la realidad, de observar y estudiar la naturaleza y al hombre. Con este trabajo se pretende describir: la modernidad y el positivismo; identificar como han influido en la construcción de la ciencia, en la obtención del conocimiento y en la tecnología; la influencia de la tecnología en la enfermería y en las personas enfermas que precisan de equipamiento tecnológico complejo para su proceso. Contexto histórico La modernidad fue una época relativamente tranquila, existía paz en los países Europeos con la presencia de algunos conflictos locales, la expansión colonialista había llegado a su cenit, el triunfo de la segunda revolución industrial se extendía en toda Europa, se produjo un crecimiento económico y de las grandes ciudades, extensión de la instrucción y primeros intentos de educación a la población, se empiezan a vencer las enfermedades infecciosas, surgen avances en la comunicación y en el transporte de mercancías y personas y aparece una aplicación industrial y doméstica de los avances obtenidos.2 Pero la cultura moderna no surgió de manera espontánea como reacción a un periodo anterior (antiguo régimen), el resultado de la modernidad se debe como describe Montero, a que: ”el hombre del mundo contemporáneo se ha auto comprendido de una forma determinada y de acuerdo a ella ha intentado construir el mundo en el que vive. Esa auto comprensión ha descansado sobre la convicción de entenderse a sí mismo como un ser radicalmente libre, no dependiente de nada ni de nadie… el núcleo básico de la cultura de la modernidad, es el rechazo consciente de cualquier norma ajena al hombre mismo que pueda regular su actuar.” 3 Esto condiciona que el hombre es libre para auto explicar su significado en el mundo y para explicar todos los fenómenos de la naturaleza de una manera racional sin necesidad del componente divino. El resultado fue la aparición del positivismo, de un aumento del prestigio de la ciencia y del método cognoscitivo empírico racional de las ciencias naturales, un utilitarismo y búsqueda de resultados y eficacia de los métodos de producción y distribución, se valora lo pragmático, lo útil y se coloca en un segundo plano lo subjetivo, las creencias, las percepciones personales de las cosas. La corriente positivista fue el resultado inevitable de todos los cambios descritos. El autor al que se atribuye su creación fue Auguste Comte. La época de desarrollo y triunfo se extiende desde aproximadamente 1840 al inicio de la 1ª Guerra Mundial pero sus influencias han marcado todo el pensamiento y concepción de la ciencia hasta nuestros días. Se traduce en la necesidad de probar todo científicamente, a través del método científico, que no es otro que el planteamiento de una hipótesis como conclusión, la cual será necesario demostrar.4 Las características de la modernidad y del pensamiento positivista son: -La razón y el conocimiento hará libre a las personas. -Existe una confianza en la ciencia y en el progreso obtenido con ella. -La técnica resolverá los problemas del ser humano. -Las grandes esperanzas de este periodo descansan en la ciencia (obtener las certezas de verdades absolutas en la vida) y en la técnica (ayudará a las personas en aspectos como el trabajo, el transporte, la locomoción, etc). -Existe un optimismo moral/racionalista, basado en la creencia de que los problemas se resolverán con, y gracias al conocimiento. -Progresivamente la importancia del pensamiento sobre los aspectos emocionales, la intuición, lo subjetivo de épocas anteriores (romanticismo) va siendo sustituido por lo racional, lo objetivo y lo tangible. -Se comienzan a rechazar todas las legitimaciones de cualquier tipo basadas en Dios. La divinidad y la creencia religiosa o espiritual adquieren un papel secundario en la ética moderna. -Se sustituye la confianza divina por la confianza en la “razón humana” para resolver los problemas éticos, políticos y epistémicos. Se pueden definir tres características básicas en la modernidad o triada moderna: -La presencia de la razón a todos los niveles de la persona: ético, religioso, político, económico, cultural, laboral, social, etc. -La aparición de la técnica como herramienta de ayuda y de aplicación del conocimiento de la ciencia en beneficio y progreso de las personas. -La ciencia como fuente de conocimiento y de respuesta para todas las dudas e incertidumbres del ser humano. Con el tiempo la propia ciencia desarrollaría su propio método de obtención del conocimiento y de los mecanismos para su validación y así determinar que se considera como conocimiento válido. Influencia de la modernidad y del positivismo en las ciencias, en la tecnología y la obtención del conocimiento Lo más destacado es la aplicabilidad de los conocimientos obtenidos por las ciencias, a través de la tecnología. Esta surge como algo útil para la sociedad. Es esa utilidad social lo que determinará la aceptación, en el futuro, de las diferentes disciplinas de la ciencia. La aceptación social comienza a cobrar importancia, como indica Moya Cantero en su obra La disputa del positivismo en la filosofía contemporánea: ”La autoridad de la verdad es la autoridad de la sociedad”.5 Si bien es cierto que a principios del siglo XIX el mundo tecnológico y el de la investigación científica estaban separados, fue su unión posterior, por un lado la episteme (conocimiento) y por el otro la techné (técnica) la que propulsaría la industria, la ciencia y la tecnología en la edad moderna.6 A pesar de la crisis que sufrieron las creencias y el pensamiento moderno a principios del siglo XX (tras la Gran Guerra al ponerse en duda la beneficencia de la tecnología y el conocimiento) su influencia persistió. Montero señala que mientras en la física se aceptaba que lo único posible por asegurar era que nada era seguro y se renunciaba a la explicación y se centraba en la descripción de la naturaleza, otras disciplinas siguieron desarrollándose bajo un paradigma moderno-positivista.3 Así lo señala Sánchez Ron, 7 al crecer su tecnificación y la complejidad de sus técnicas y métodos de estudio, siendo la tecnología a finales del siglo XX un elemento imprescindible en las ciencias de la salud. Si bien es cierto que desde su aparición en la modernidad, la cultura, las ideologías, las creencias y la sociedad han cambiado, su influencia permanece a todos los niveles y en todas las disciplinas de la ciencia. Aún hoy es posible identificarlas en la enfermería y en la aplicación de cuidados dentro de un medio sanitario orientado hacia la curación y basado en un método de obtención del conocimiento y en un paradigma positivista racional8 que influye incluso en su relación con la persona enferma y su familia. La duda respecto a determinados modelos y paradigmas de la ciencia y de algunos de sus axiomas fundamentales por autores como Thomas S. Khun, Lakatos, Foucault, 9-11 ha generado un estado de incertidumbre en la ciencia. Ha provocado un movimiento revisionista de los fundamentos y modelos teóricos que daban significado y sentido a las diferentes disciplinas desde la física, la astronomía y la química, hasta la historia, la sociología y la enfermería. La revisión de los fundamentos teóricos de la enfermería, de sus influencias, de las corrientes de pensamiento que la guían, los paradigmas existentes, como obtiene el conocimiento enfermero que le es propio, sus fuentes y los métodos para conseguirlas son aspectos que en la actualidad han cobrado de nuevo una importancia vital a nivel educativo ya que en función de la formación impartida y en qué preceptos se base, la visión que la futura enfermera tendrá de ciertos elementos, proceso salud-enfermedad, la persona y la familia, el cuidado, el entorno y ella misma, estará condicionada y determinada variando la capacidad de identificar y resolver problemas mediante la aplicación de los cuidados. Influencia de la modernidad y del positivismo en la relación de la tecnología y la enfermería Existe otro elemento vinculado a las influencias de la modernidad y la corriente positivista que por sus particulares características es necesario desarrollar; y es la presencia y el uso de la tecnología. La tecnología comenzó a utilizarse como herramienta del conocimiento que se iba obteniendo a través de la ciencia. Aquí se marca su carácter de medio, no es un fin es sí misma, es una herramienta que sirve para algo, la utilidad, el beneficio de la tecnología hacia la sociedad y sobre todo su aplicabilidad son sus rasgos distintivos. Dentro de este concepto amplio, Dias et al definen la tecnología en salud como: “el conjunto de saberes específicos, procedimientos técnicos, instrumentos y equipamientos utilizados en prácticas de salud”.12 Barnad y Sandelowski hacen una distinción entre lo que es tecnología y lo que es técnica. Ellos entienden que el concepto de técnica contiene al de tecnología, al asociar a esta última solamente como equipamiento, la máquina, el objeto. Mientras que la técnica se refiere: “a la formación de un sistema que comprende lo humano, las estructuras organizativas, políticas y económicas, las cuales se dirigen hacia la eficacia absoluta de métodos y medios en cada campo del esfuerzo humano”.13 Autores como Barra et al creen que esta tecnología afecta a la enfermería en dos aspectos: modificando el tipo de cuidado dado y sobre aquellos a los que se les aplica.14 ¿Qué valores y patrones de trabajo son influidos por esta tecnología? La tecnología ayuda a la enfermera pero también provoca cambios en sus comportamientos, pudiendo dejar de lado la visión integral de la persona, dando más importancia a la máquina. Esta distinción entre cuidados humanos y aplicación tecnológica, en la que la enfermera adopta el papel de nexo de unión entre ambas es una paradoja que se repite sin cesar, autores como Barnard y Sandelowski afirman que es el resultado de una construcción social que realizan las propias enfermeras. El cuidado humanista y la tecnología son entidades construidas socialmente que influyen en las acciones y posicionamiento de la enfermera a la hora de aplicar cuidados. La verdadera diferencia entre ambas está en el uso que se de a esa tecnología. Autores como Barnard y Sandelowski, 13 Bastos, 15 Mahon, 16 Del Llano Señaris, 17 Dragon 18 y Escudero Rodríguez 19 están de acuerdo al afirmar que la tecnología por sí misma es un elemento neutro y en función del uso y del significado que se le dé ésta tendrá efectos positivos y negativos en el cuidado y en las personas. La construcción cultural, el paradigma científico por el que la enfermera ha sido educada y el significado que adquiere la tecnología en su trabajo diario es lo que determina la utilización de la tecnología como un medio o como un fin, traduciéndose en cuidar a la persona como un sujeto/individuo con un papel activo o como un objeto pasivo al que se le aplican procedimientos. Algunos trabajos muestran como la tecnología debe ser considerada como una herramienta que ayuda al profesional, un medio, no un fin en sí misma.15,17,18,20 Es importante pero no imprescindible, nunca puede sustituir al contacto de la enfermera y debe primar el juicio y la valoración de la enfermera sobre la tecnología aplicada. Otro aspecto de la influencia de la tecnología en la enfermería es respecto al desarrollo de ésta como disciplina. Existen trabajos que muestran como el empleo de tecnología es percibido como una oportunidad de crecimiento de la enfermería y de la propia enfermera y de ayuda para mejorar la opinión de la sociedad.13 Además existe una construcción social de jerarquía y prestigio en base a ese conocimiento y manejo de la tecnología 15 no el hecho de pertenecer a unidades con mayor complejidad como las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Pero hay autores como Haghenbeck que afirman que existe demasiada dependencia de la enfermería a la hora de manejar tecnología.20 Este autor observó que el empleo de tecnología supone para las enfermeras un proceso de adaptación que conlleva sentimientos y sensaciones de falta de autoestima, estrés, incertidumbre y en los casos que existe mal funcionamiento de esta tecnología culpabilidad y frustración. En el estudio Haghenbeck mostraba las tecnologías que a las enfermeras les provocaban más estrés; por orden de prioridad estaba la ventilación mecánica, drenajes de tórax, bombas de infusión continuas y la monitorización de la presión intracraneal. Otro punto es la presencia de tecnología en los centros de cuidados paliativos y la idoneidad de su uso en estos centros. Mahon afirma que lo primero es determinar qué clase de tecnología y equipamiento se pretende utilizar en estos centros, ya que existe una imprecisión en la utilización de términos relacionados con los cuidados paliativos, enfermo terminal y pronóstico vital que puede llevar a utilizar de manera incorrecta los criterios de ingreso en centros de paliativos (hospice).16 El autor plantea que denegar el ingreso a uno de estos centros por necesitar la persona determinados equipamientos y máquinas puede ser un error, porque esas tecnologías pueden estar destinadas a mejorar el confort y no prolongar la vida con sufrimiento. A modo de ejemplo describe como el perfil de los pacientes sometidos a cuidados paliativos ha variado en los últimos años y como el empleo de nuevas tecnologías como bombas de perfusión de morfina auto inyectadas, ventilación no invasiva y diálisis puede ser ideal para algunos pacientes pero no para otros por su pronóstico, evolución y patología. Reitera la necesidad de ser flexibles en la utilización de la tecnología en los centros de paliativos y no hacer discriminaciones de acceso por el simple hecho de necesitar una máquina. Influencia de la tecnología en las personas enfermas que precisan de equipamiento tecnológico complejo Recientes trabajos como los de Leidy et al, 21 Marden, 22 Moore y Wasson 23 y Perry 24 muestran el aumento de la opinión y perspectiva de los pacientes sobre la tecnología y sus efectos en las personas enfermas no sólo como evaluaciones de calidad de vida sino también con su opinión sobre los requerimientos y sus necesidades. Jordan et al, 25 Lehoux, 26 Ingadottir y Jonsdottir 27 y Hagren et al 28 en sus artículos muestran que la característica común de los efectos de la aplicación de una tecnología en las personas, es que independientemente de la efectividad y eficacia de esa aplicación tecnológica en su proceso, el paciente la vive como una afectación de su relación con su familia, con su pareja y con su medio social en general. Se percibe la tecnología en su proceso como una barrera que le limita para realizar su vida diaria y provoca aislamiento. Dentro de los pacientes crónicos, que dependen o utilizan tecnología durante largo tiempo, surge otro problema y es el del manejo diario de la máquina o tecnología por el mismo paciente. La instauración de estas tecnologías en el domicilio del paciente no siempre da autonomía y seguridad, 25-27 al tener que requerir de la adquisición de cierta destreza y habilidad en su uso como señala Heaton et al en su trabajo.29 Además, se tolera por su capacidad de solución o de ayuda en su enfermedad, pero no se percibe que su uso sea sencillo o fácil por el paciente y la familia. Sus aparentes beneficios no son tales para las personas enfermas, ya que hay estudios que muestran una ambivalencia entre las ventajas y desventajas de la tecnología. Los estudios de Ingadottir y Jonsdottir 27 y de Lehoux, Saint-Arnaud, Richard 30 detallan que es considerada beneficiosa siempre y cuando no provoque limitaciones sociales y mantenga la autonomía del paciente para participar en su medio social, cosa que no suele ocurrir. Esto podría ser sólo en adultos, porque por otro lado, el estudio de Stevens et al 31 realizados en niños muestran que la aplicación de la tecnología en medio domiciliario, concretamente en la administración de quimioterapia, provoca menos disrupciones en la familia, en los padres y en los niños al no abandonar su medio habitual, reduce la visita al hospital y permite al niño realizar actividades normales como ir al colegio. A pesar de ello algunos padres prefieren ir al hospital para administrar este tratamiento al darles mayor seguridad. Además esta tecnología implica una dependencia de ella, en su manejo y mantenimiento. Así lo muestran algunos estudios como el de Feudtner et al 32 y Wang, 33 en el que estudiaban como crecía el uso y la dependencia de la tecnología en los niños dados de alta desde el hospital. Una complicación propia del uso de tecnología en el domicilio es la presencia de situaciones denominadas quemamiento por el tratamiento, “burden of treatment”, en los que la persona presenta diversas sintomatologías y complicaciones derivadas del uso de la tecnología, no físicas, sino psicológicas y de adaptación a su empleo.25 Johansson et al 34 describen entre otras estrés y ansiedad. La aplicación de una tecnología en el domicilio debe estar acompañada de sesiones formativas de educación y un sistema de apoyo para facilitar su manejo y evitar ansiedad asociada a la responsabilidad del manejo de la tecnología en el caso de pacientes y de sus familiares. En los estudios de Agrell 35 y de Stricklin 36 se encontró que la aceptación más clara a la tecnología era de aquellos avances que implicaban una escasa o nula intervención física de los pacientes, como la incorporación de software y sistemas de control y monitorización. Conclusiones La presencia de influencias de la modernidad y del positivismo en aspectos de la enfermería ha condicionado que ésta adopte visiones de la realidad y “creencias” respecto a qué es “verdadero conocimiento” y a su manera de trabajar que le han distanciado de su verdadero cometido, que es cuidar. El problema no radica en la existencia de una dualidad formada por la episteme/conocimiento y la techné/técnica de tecnología. La etapa moderna nos muestra como la unión de estos dos elementos ha sido el impulsor de un gran desarrollo de múltiples disciplinas.6 Una de las soluciones es aceptar e integrar estos dos elementos como parte inherente de la enfermería y poder distinguir cada una de ellas y su influencia en el conjunto, que no es otro que el individuo como sujeto y no como objeto. La tecnología es un elemento neutro, son las actuaciones de la enfermera lo que determina la mayor o menor deshumanización de la aplicación de una tecnología. Su responsabilidad en esto es inherente a su trabajo. La educación pregrado es vital para determinar como construir el significado de la enfermera y su relación con la tecnología y la técnica. Utilizar una herramienta como la tecnología para ayudar a cuidar cobra una especial importancia cuando esta tecnología es aplicada a la persona en su medio lejos del hospital y por tanto del personal entrenado para manejarlas. La aplicación de esta tecnología en medios como el domicilio y residencias debe ser evaluada por la enfermera, el paciente y sobre todo por la familia o el cuidador principal encargada de la persona enferma. El motivo es claro, la tecnología ofrece beneficios en el proceso de la enfermedad pero lleva consigo una gran carga de incertidumbre, ansiedad y estrés relacionado con su manejo y con la responsabilidad de poder provocar un daño involuntariamente por falta de conocimiento y habilidad. Bibliografía 1. Paredes J, editor. Historia Universal Contemporánea I. Barcelona: Ariel, 2004, 4ª ed.2. Comellas JL. Historia breve del mundo Contemporáneo. Madrid: Rialp, 2004, 4ª ed.3. Montero M. La cultura en la primera mitad del siglo XX. En: Paredes J, editor. Historia Universal Contemporánea II. Barcelona: Ariel, 2004; 527-541.4. Montero Díaz J. Ciencia y cultura en el siglo XIX. En: Paredes J, editor. Historia Universal Contemporánea I. Barcelona: Ariel; 269-272.5. Moya Cantero E. La disputa del positivismo en la filosofía contemporánea. Murcia: Universidad de Murcia, 1997.6. Osborne R. Civilización. Barcelona: Crítica, 2007.7. Sánchez Ron JM. El poder de la ciencia. Barcelona: Crítica, 2007.8. Torres López A. Cuando el positivismo se convierte en una pesada losa para el paciente y su familia. Tempus Vitalis, 2001; 1(1):50-66. Disponible en: http://www.tempusvitalis.com/descargas/articulos/2001vol1num1/5vivencias11.pdf >,9. Kuhn TS. La estructura de las revoluciones científicas. Madrid: Fondo de cultura económica, 2000.10. Lakatos I. 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¿Cómo influyo el positivismo en el siglo XIX?

Resumen – En la segunda mitad del siglo XIX la filosofía positiva se consolidó como la corriente de pensamiento dominante en México, muchos pensadores la utilizaron como marco teórico para interpretar los acontecimientos pasados y proyectar el futuro de la nación.

Por su análisis, explicación e interpretación de la historia nacional México: su evolución social es la obra culminante del positivismo mexicano, pero para sorpresa nuestra ha sido poco estudiada por los especialistas, de ahí que sea necesario recuperarla. En este artículo nos damos a esa tarea y para ello nos enfocaremos en analizar el método de investigación que emplea la obra así como el papel que cumple la historia dentro de la misma.

Con ello se busca contribuir a los estudios sobre el positivismo mexicano al abordar, en una obra crucial, algunos de sus aspectos metodológicos, históricos y filosóficos.
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¿Cuál es la influencia del positivismo en las ciencias sociales?

La corriente positivista ha fungido como base para el Trabajo Social en lo que aspectos teórico-metodológicos se refiere, aportando sus propias ideas y concepciones para explicar la sociedad y las relaciones que en ella se dan, al igual que otras corrientes como el marxismo y la fenomenología.
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¿Cómo influye el positivismo en la filosofía?

Positivismo (Del latín: “positivus”, afirmativo.) El positivismo es una de las corrientes idealistas más difundidas en la filosofía burguesa contemporánea. El positivismo considera su mérito en haber acabado, según él, con la filosofía y en basar sus teorías exclusivamente sobre los hechos “positivos”, “afirmativos”, y no sobre “deducciones abstractas”, afirmando, además, que se eleva tanto por encima del materialismo como del idealismo, sin ser ni lo uno ni lo otro.

  1. Sin embargo, el positivismo representa en realidad una de las variantes más superficiales y vulgares de la metafísica idealista.
  2. El rasgo característico del positivismo es la interpretación idealista simplista del papel de la experiencia y de la ciencia; la experiencia es para él un conjunto de sensaciones o representaciones subjetivas, y el papel de la ciencia queda reducido a la descripción (y no a la explicación) de los hechos.

El progenitor del positivismo es el filósofo francés del siglo XIX, Augusto Comte. A fines de dicho siglo y a principios del XX, se consideraban positivistas todos los filósofos que trataban de ubicarse entre el materialismo y el idealismo, de “superar” su antinomia.

Los clásicos del marxismo se referían con gran desprecio a esta corriente filosófica reaccionaria; así, por ejemplo, Marx en su carta del 7 de Julio de 1866 a Engels escribía que Comte “en comparación con Hegel produce una pobre impresión”. En su obra Materialismo y Empiriocriticismo, Lenin da una crítica demoledora del positivismo: llama a los positivistas charlatanes degenerados, que se dan por filósofos y cuyo método de argumentar es una “total charlatanería burguesa”.

Los representantes del revisionismo mecanicista del marxismo en la URSS plantearon, a la manera positivista el problema de la filosofía, reduciéndola al papel de las “últimas conclusiones de las ciencias naturales” o defendiendo el lema positivista de “fuera la filosofía”.

Contrariamente al positivismo, la evolución de las ciencias exactas no sólo no suprime la necesidad de la filosofía, sino que esta evolución sólo es posible sobre la base de una doctrina filosófica definida: el materialismo dialéctico. · 1946:244-245 (Del latín “positivus”-positivo). Una de las más difundidas corrientes idealistas en la moderna filosofía burguesa.

El positivismo ve su mérito en que se funda no sobre deducciones abstractas, sino exclusivamente sobre los hechos positivos, reales. Además, el positivismo sostiene que se eleva tanto por encima del materialismo como del idealismo, sin llegar a ser ni uno ni otro.

  1. · 1959:89 Una de las corrientes idealistas más difundidas en la filosofía burguesa.
  2. El positivismo pretende haber terminado con la filosofía y apoyarse no en “especulaciones abstractas”, sino exclusivamente en hechos “positivos”.
  3. Pretende elevarse por encima del materialismo y del idealismo, y no ser lo uno ni lo otro.

En realidad, el positivismo es una variedad del idealismo subjetivo. La “negación” de la filosofía constituye un subterfugio de los filósofos burgueses para introducir el idealismo en la ciencia. Afirmando que los sabios pueden y deben desentenderse de la filosofía, que lo esencial son los hechos, los positivistas se esfuerzan en dar a esos hechos una interpretación idealista.

Negar” la filosofía se reduce a luchar contra la filosofía científica del materialismo y defender el idealismo. El rasgo característico del positivismo, es la concepción idealista de la experiencia y de la ciencia, consideradas como un conjunto de sensaciones, de representaciones, de afecciones subjetivas, la negación de las leyes objetivas de la naturaleza y de la sociedad.

El papel de la ciencia consistiría en describir (y no en explicar) los hechos considerados como ciertos estados de la conciencia. El positivismo resucita el agnosticismo de (ver) y de otros idealistas, y se aplica a demostrar que el conocimiento no va más allá de las percepciones y que los problemas de la existencia del mundo exterior, objetivo, independiente de las percepciones, no pueden ser planteados científicamente, que tendrían un carácter “metafísico”, &c.

Augusto (ver) es considerado como el fundador del positivismo. En (ver), Lenin hace una crítica aplastante de esta doctrina. Los revisionistas mecanicistas del marxismo en la U.R.S.S., consideraban la filosofía desde un punto de vista positivista, y la reducían a los “últimos resultados de las ciencias de la naturaleza”.

Preconizaban la consigna positivista “la filosofía por la borda”. Diga lo que diga el positivismo, el progreso de las ciencias no suprime la filosofía. Para llegar a conclusiones justas, las ciencias deben desarrollarse sobre la base del (ver), la única doctrina filosófica científica.

  • Los positivistas burgueses contemporáneos (los sostenedores de lo que se llama el “tercer positivismo”, siendo el “” (ver) considerado como “segundo positivismo”) continúan practicando el idealismo bajo divisas nuevas: (ver), (ver), realismo crítico (ver), &c.
  • El positivismo se halla ampliamente difundido en la sociología burguesa.

Los sociólogos positivistas, que se declaran “por encima” del materialismo y del idealismo, son en realidad, representantes típicos de la concepción idealista de la historia, y luchan contra la teoría materialista de la sociedad. Por su naturaleza de clase, la sociología positivista representa una amalgama de “argumentos” y de “consideraciones” de toda especie en favor del capitalismo.

La sociología positivista actual tiene por finalidad principal la lucha contra el materialismo histórico y la justificación de la política agresiva del capital financiero. Los sociólogos positivistas Bernard, Angell, Ogburn y otros, al negar la posibilidad de descubrir las leyes de la historia, se ingenian en “demostrar” que las contradicciones del capitalismo se reducen a las contradicciones de la mentalidad humana.

Por eso recomiendan que en lugar de luchar contra el capitalismo, se adapten las conciencias al régimen capitalista. Sosteniendo una lucha intransigente contra la sociología positivista, el materialismo histórico denuncia su carácter anticientífico, su naturaleza reaccionaria.

· 1959:416-417 (del latín “positivus”: positivo.) Corriente idealista subjetiva, ampliamente difundida, de la filosofía burguesa; se presenta tomando como bandera la negación de la filosofía en calidad de concepción del mundo, rechazando los problemas filosóficos tradicionales (relación entre el ser y la conciencia, y otros) como “metafísicos” y no sujetos a comprobación experimental.

El rasgo capital de la filosofía positivista consiste en el intento de crear una metodología o “lógica de la ciencia” que está por encima de la contraposición entre materialismo e idealismo. Se ha convertido en uno de los principios fundamentales de la metodología positivista de la ciencia, el fenomenalismo extremo; en consecuencia, se ha declarado que el objetivo de la ciencia se cifra en la descripción pura de los hechos dados por las sensaciones, no en su alucinación.

La pretensión positivista de que la filosofía sea “neutral”, no tenga “carácter de partido”, obedece a profundos motivos sociales. El más importante de todos ellos radica en la actitud contradictoria de la burguesía frente a las ciencias particulares: por una parte, la burguesía está interesada en el avance de las ciencias naturales, sin las cuales no puede desarrollarse la producción; por otra parte, se niega a aceptar las conclusiones ideológicas gue exceden los limites de las teorías estrictamente científico-naturales, conclusiones que socavan la idea de que la sociedad burguesa es perdurable.

El fundador de dicha corriente fue Comte, a quien se debe además el término de ” positivismo “. Históricamente, se distinguen tres etapas en el desarrollo del positivismo. Los representantes del “primer” positivismo son Comte, Emile Littré, Pierre Laffite (Francia), Mill, Spencer (Inglaterra).

Junto a los problemas de la teoría del conocimiento (problema de las leyes históricas generales de su desarrollo, – Comte –) y de la lógica (Mill) que se resolvían en el sentido de un empirismo extremo y del fenomenalismo, en el “primer” positivismo se asignaba el principal lugar a la sociología ( teoría organicista de la sociedad, de Spencer) cuyo fin estribaba en fundamentar el carácter natural y perdurable del capitalismo.

Ya este hecho ponía al descubierto el sentido de clase reaccionario de la filosofía positivista. El nacimiento del “segundo” positivismo – empiriocriticismo – se produce en el último tercio del siglo pasado y está unido a los nombres de Mach y Avenarius, quienes renunciaron incluso al reconocimiento formal de los objetos reales, reconocimiento que aún aceptaban los representantes del “primer” positivismo.

  • En las teorías de Mach, los problemas del conocimiento se interpretaban desde el punto de vista de un psicologismo extremo, que se convertía en subjetivismo.
  • La aparición y formación del “tercer” positivismo están relacionadas con la actividad del Círculo de Viena (Neurath, Carnap, Schlick, Frank y otros) y de la Sociedad berlinesa de filosofía empírica ( Reichenbach, F.

Kraus y otros) en los que se unieron numerosas direcciones: atomismo lógico, positivismo lógico, semántica general (se encontraban próximos a estas corrientes el operacionalismo y el pragmatismo ). En el “tercer” positivismo, ocupan el lugar principal los problemas del lenguaje, de la lógica simbólica, de la estructura de la investigación científica y otros.

Después de rechazar el psicologismo, los representantes del “tercer” positivismo han trabajado en el sentido de aproximar la “lógica de la ciencia” a la matemática, en el sentido de formalizar en grado extremo los problemas gnoseológicos. · 1965:370 (latín positivus,) Corriente de la filosofía burguesa, que proclama como fuente única del conocimiento verídico, auténtico, a las ciencias concretas (empíricas) y que niega el valor cognoscitivo de la investigación filosófica.

El surgimiento del positivismo fue una reacción peculiar a la incapacidad de la filosofía especulativa (por ejemplo, del idealismo clásico alemán) de resolver los problemas filosóficos que planteaba el desarrollo de las ciencias. Cayendo en el otro extremo, el positivismo rechazó en general la especulación teórica como medio de obtención de los conocimientos.

Proclamó falsos y desprovistos de sentido los problemas, conceptos y proposiciones de la filosofía anterior (ser, esencias, causas, &c.), que en virtud de su gran abstracción no pueden ser resueltos ni verificados por medio del experimento. El propio positivismo pretendía ser una filosofía nueva por principio, “no metafísica” (“positiva”), construida a semejanza de las ciencias empíricas y concebida como metodología de estas últimas.

Por su esencia, el positivismo es empirismo en algunos aspectos elevado a conclusiones lógicas extremas: por cuanto todo conocimiento es para el positivismo un conocimiento empírico de una u otra forma, por tanto ninguna especulación puede ser conocimiento.

Pero el propio positivismo no pudo evitar la suerte de la filosofía anterior, ya que sus propias proposiciones fundamentales (negación de la especulación, fenomenalismo, &c.) no pueden ser verificadas por vía experimental y, consiguientemente, son “metafísicas”. El fundador del positivismo fue Comte, quien introdujo también el término mismo.

Históricamente se distinguen tres etapas en el desarrollo del positivismo. Los representantes de la primera etapa son Comte, E. Littré, P. Laffite (Francia), Mill, Spencer (Inglaterra). Además de los problemas de la gnoseología (Comte) y la lógica (Mill), los positivistas concedían un importante lugar a la sociología (idea de Comte acerca de la transformación de la sociedad sobre la base de la ciencia, la teoría orgánica de la sociedad, de Spencer).

El comienzo de la segunda etapa del positivismo – empiriocriticismo – data de los años 70-90 del siglo 19 y está asociado a los nombres de Mach y Avenarius, los cuales se negaron incluso a reconocer formalmente los objetos objetivo-reales, mientras que los representantes del positivismo inicial aun los reconocían.

El machismo interpretaba los problemas del conocimiento desde el punto de vista del psicologismo extremo, el cual desembocaba en el subjetivismo. El surgimiento y formación del positivismo novísimo ( neopositivismo ) está vinculado con la actividad del Círculo de Viena (O.

Neurath, Carnap, Schlick, Frank, &c.). y de la Sociedad berlinesa de filosofía empírica (Reichenbach y otros), que reunían en sí a muchas corrientes: atomismo lógico, positivismo lógico, semántica general (son próximos a estas corrientes el operacionalismo y el pragmatismo ). En esta etapa del positivismo, la tercera, ocupan el lugar principal los problemas filosóficos del lenguaje, la lógica simbólica, la estructura de la investigación científica y otros.

Al rechazar el psicologismo, los representantes de esta corriente del positivismo siguieron la línea del acercamiento de la “lógica de la ciencia” a las matemáticas, la línea de la formalización de los problemas gnoseológicos. · 1984:342-343   : Positivismo
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