Acciones De Cuidado Y Protección Que Realizó En Mi Escuela?

Siete consejos para mejorar el medio ambiente en los colegios

  1. Implantar una Agenda 21 Verde Escolar.
  2. Cultivar un huerto urbano.
  3. Utilizar material escolar ecológico.
  4. Promover el transporte sostenible.
  5. Concienciar(se) sobre las tres erres.
  6. Consumir alimentos ecológicos y locales.
  7. Promover la educación y la diversión ambiental.

¿Cuáles son los cuidados que debemos tener en la escuela?

Lavado de manos – Las escuelas y los padres deben instar a los estudiantes para que se laven las manos con frecuencia con agua y jabón durante al menos 20 segundos, o para que usen un desinfectante para manos a base de alcohol que contenga al menos 60 % de alcohol.

¿Cuáles son los cuidados de los niños en la escuela?

¿Qué harías para construir al cuidado de la naturaleza desde tu hogar y tu escuela?

¿Cómo cuidar la limpieza en la escuela?

¿Por qué debo cuidar mi escuela?

Dependemos de él para existir. Nuestro planeta nos brinda todos los recursos naturales que necesitamos para alimentarnos, construir nuestras viviendas, tener luz, transportarnos, vestirnos, etc. Debemos cuidar nuestro colegio al igual que nuestro medio ambiente para poder vivir sanos;sin ninguna enfermedad.

¿Cuáles son los 7 principios claves para el regreso seguro a la escuela?

¿Cuáles son las acciones de la escuela?

Involúcrese – Sin importar si sus hijos están empezando el kindergarten o en su último año de escuela primaria, existen muchas buenas razones para que los padres se ofrezcan como voluntarios en la escuela. Es una excelente manera para que los padres demuestren que están interesados en la educación de sus hijos.

  • A muchos niños de la escuela primaria les agrada ver a sus padres en la escuela o en los eventos escolares;
  • Pero esté atento a las necesidades de su hijo para saber qué grado de interacción es el mejor para los dos;

Si su hijo parece sentirse incómodo con su presencia en la escuela o con su participación en las actividades extracurriculares, considere asumir una participación menos visible. Deje en claro que no está allí para espiar; simplemente está intentando ayudar a la comunidad escolar. Los padres pueden participar en lo siguiente:

  • ser ayudantes en la clase o representantes de los padres
  • organizar y/o trabajar en las actividades para recaudar fondos y otros eventos especiales, como ventas de alimentos, lavado de autos y ferias del libro
  • acompañar en los viajes de estudio
  • planificar las fiestas de la clase
  • asistir a las reuniones del directorio de la escuela
  • unirse al grupo de padres y maestros de la escuela
  • trabajar como asistente en la biblioteca
  • leer un cuento a la clase
  • dar una charla el día de campos laborales (trabajos)
  • asistir a los conciertos o las obras de teatro de la escuela

Visite el sitio web de la escuela o del maestro para encontrar oportunidades de voluntariado que se adapten a sus horarios. Incluso dedicar unas pocas horas durante el año escolar puede ser una buena impresión para su hijo.

¿Qué cuidados necesitan los niños en su familia en la escuela y en la comunidad?

Cuidados del Niño. El niño necesita de buena alimentación, vivir en un ambiente limpio y seguro, así como recibir el cariño y el cuidado de sus padres y de quienes lo rodean, para crecer y desarrollarse de manera adecuada. El crecimiento del niño se observa cuando aumenta de peso y de estatura.

¿Cuáles son las acciones que afectan al medio ambiente en la escuela?

Investigación temática Educación ambiental escolar y comunitaria en el nivel medio superior, Puebla-Tlaxcala, México Environmental Education at the High School Level for the School and Community, Puebla-Tlaxcala, Mexico Adelina Espejel Rodríguez y Aurelia Flores Hernández Investigadoras del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias sobre Desarrollo Regional (CIISDER), de la Universidad Autónoma de Tlaxcala.

Boulevard Mariano Sánchez núm. 5, 90000, Tlaxcala, Tlaxcala, México. CE: [email protected] com Artículo recibido: 30 de abril de 2012 Dictaminado: 28 de junio de 2012 Segunda versión: 17 de julio de 2012 Aceptado: 17 de julio de 2012 Resumen El presente trabajo muestra que a través de programas ambientales (PA), conformados por un conjunto de acciones concretas y viables, diseñados y ejecutados por estudiantes del nivel medio superior, se pueden mitigar problemas ambientales de la escuela-comunidad, así como desarrollar conocimientos, valores, habilidades y competencias en los jóvenes para conservar su ambiente.

También describe cómo se organizan los educandos para llevar a cabo las acciones ambientales y la satisfacción que sienten por haberlas realizado. Concluye que los PA son una herramienta de gran importancia y de utilidad que se deben diseñar y aplicar en las instituciones educativas para mitigar el deterioro ambiental en la escuela y en la comunidad.

Palabras clave: medio ambiente, educación ambiental, estudiantes, México. Abstract This article shows that environmental programs consisting of a set of concrete, viable actions, designed and executed by high school students, can mitigate environmental problems in the school and community; such programs can also develop knowledge, values, skills, and competencies in young people with regard to environmental conservation.

The article describes the way students are organized to carry out environmental actions, as well as the satisfaction they experience. The conclusion is that environmental programs are highly important and useful tools that should be designed and used in educational institutions to mitigate environmental deterioration at school and in the community.

Keywords: environment, environmental education, students, Mexico. Introducción El modelo de desarrollo económico actual ha traído como consecuencia una serie de problemas ambientales como la pérdida de suelos, de recursos hídricos, contaminación de residuos sólidos peligrosos y no peligrosos, contaminación visual, cambio climático, deforestación y pérdida de la biodiversidad, los cuales han afectado gravemente a los ecosistemas del planeta.

De no afrontarse este deterioro a corto plazo, se pueden tener dificultades de escasez de los recursos naturales renovables y no renovables. Es necesario contar con nuevas estrategias educativas para entender y mitigar, desde diversos puntos de vista, el deterioro ambiental de nuestro tiempo.

La educación ambiental (EA) es la herramienta elemental para que todas las personas adquieran conciencia de la importancia de preservar su entorno y sean capaces de realizar cambios en sus valores, conducta y estilos de vida, así como ampliar sus conocimientos para impulsarlos a la acción mediante la prevención y mitigación de los problemas existentes y futuros; por ello, concebimos y practicamos a la EA desde las corrientes resolutiva y práxica.

La primera es resolutiva porque agrupa proposiciones para la solución de las problemáticas ambientales, donde se trata de informar y conducir a las personas para que desarrollen habilidades para resolverlas. La segunda corriente se denomina práxica porque pone énfasis en la acción, por y para mejorarla.

  • El aprendizaje invita a reflexionar en la acción y en el proyecto en curso, cuyo objetivo esencial es el de operar un cambio en un medio (en la gente y en el medio ambiente) y cuya dinámica es participativa, implicando los diferentes actores de una situación por transformar (Sauvé, 2004);

En este trabajo de investigación se sustenta que los educandos deben vivir experiencias significativas, mitigando en forma grupal o individual problemas ambientales de su escuela o comunidad, porque la educación ambiental (EA) requiere un cambio en las conductas y valores de la población con respecto del medio que le rodea.

  1. Navarro y Garrido (2006) mencionan que la escuela, en su labor pedagógica, debe poner en contacto al estudiante con el medio natural y los problemas ambientales de su escuela-comunidad, es decir, ofrecerles la experiencia a través de una serie de actividades encaminadas a la conservación del entorno;

Corral (1998) afirma que no basta con poseer conocimientos sobre estrategias de acción, es necesario adquirir habilidades instrumentales que permitan cuidar el entorno de manera sistemática y efectiva. Tilbury (1995, citado en García, 2003) menciona que una EA orientada hacia la acción debe involucrar a los estudiantes en el tratamiento de problemas reales y concretos, sin conformarse con la mera discusión de posibles soluciones.

  1. Se trata de prepararse para la acción ambiental, de adquirir capacidades generales, habilidades y rutinas concretas mediante faenas de mejora del paisaje;
  2. Los alumnos no sólo deben saber valorar, sino estar preparados y capacitados para la acción ambiental;

A partir de estos fundamentos teóricos, el presente trabajo muestra que a través de programas ambientales (PA) diseñados y ejecutados por estudiantes de bachillerato se pueden mitigar problemas ambientales de la escuela-comunidad. Estos programas están conformados por un conjunto de acciones concretas y viables para aminorar el deterioro ambiental, así como para que los estudiantes desarrollen conocimientos, valores, habilidades y competencias para conservar su ambiente.

Para llevar a cabo el trabajo de investigación se seleccionaron dos planteles para aplicar los PA: el Centro de Estudios Tecnológicos Industriales y de Servicios (CETis 104) de la ciudad de Puebla y el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBTis 212) de Tetla de la Solidaridad, Tlaxcala.

Se eligieron por dos razones, por encontrarse ubicados en municipios con mayor número de problemas ambientales (Espejel, 2009) y porque los directores dieron todas las facilidades para ejecutarlos en la materia de Ecología, que se imparte en el cuarto semestre.

La investigación se desarrolla en el marco de la metodología cualitativa al pretender “explicar y entender las interacciones y los significados subjetivos individuales” (Gayou, 2003:4) de los estudiantes.

Taylor y Bogdan (1996:20) definen esta metodología como “la investigación que produce datos descriptivos: las propias palabras de las personas habladas o escritas y la conducta observable” que empatan con los fines de esta investigación, ya que a través de los escritos, las observaciones directas y los comentarios de los estudiantes se puede recoger la información.

Para recolectar la información se utilizó la observación directa o participante, que “consiste en obtener impresiones del mundo circundante por medio de todas las facultades humanas relevantes” (Gayou, 2003:14), lo que requiere de un contacto directo con los sujetos.

Taylor y Bogdan (1996:31) definen la observación participante como “la investigación que involucra la interacción social entre el investigador y los informantes en la cual se recogen datos de modo sistemático y no intrusivo”. Mediante la técnica mencionada se observa la participación e interés de los alumnos en la ejecución de sus programas ambientales, se obtiene la información y se anota de acuerdo con el objetivo de la investigación.

Sin embargo, para lograr una información completa y sistemática, se aplicaron 26 entrevistas semiestructuradas a igual número de estudiantes (10 en el CETis 104 y 16 en el CBTis 212). El formato de entrevista se dividió en tres apartados: a) actividades realizadas, b) organización de equipos y c) satisfacción de realizar acciones ambientales; al final se sistematizó y analizó la información.

Los datos derivados del trabajo de campo se ordenaron y procesaron para facilitar su interpretación. Se utilizó el método descriptivo para indicar los resultados del proyecto. En el artículo se abordan aspectos del modelo de educación urbano ambiental y su relación con los PA, las actividades ambientales y la forma en que se organizaron los estudiantes para llevarlas a cabo, asimismo, la satisfacción por haberlas realizado en la escuela.

Aspectos de la educación ambiental La EA tiene sus inicios en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano celebrada en Estocolmo, Suecia, en junio de 1972, donde se plantea como una alternativa en las sociedades internacionales para promover el cuidado y conservación de la naturaleza.

En 1975 se definen los objetivos y se aprueba el primer proyecto trienal, éste consistía en la realización de un estudio para identificar proyectos en marcha, necesidades y prioridades de los Estados y la promoción de una conciencia ambiental. A partir del proyecto y los objetivos se ha realizado una serie de seminarios y congresos en diferentes partes del mundo para promover la divulgación de la educación ambiental como una herramienta fundamental para la sustentabilidad del ambiente.

  • Estos eventos fueron el antecedente para que se implementara en todos los niveles educativos, además permitieron que se dieran diferentes concepciones sobre EA; por ejemplo, en Río de Janeiro, Brasil, en el Foro Global Ciudadano de 1992 se definió “como un proceso permanente en el que los individuos y la colectividad cobran conciencia de su medio y adquieren los conocimientos, los valores, las competencias, la experiencia y la voluntad capaces de hacerlos actuar individual y colectivamente para resolver los problemas actuales y futuros del medio ambiente” (González Muñoz, 1996:28);

Por otra parte, las concepciones teóricas han dado pauta para que los objetivos y postulados de la EA sean: 1) La educación en general y la ambiental en particular deben partir de la realidad del entorno local y de los sujetos sociales, de sus propias aspiraciones e intereses, de la participación activa y crítica como forma y fondo, de la organización como modo de vincular lo aprendido con la vida cotidiana, condiciones que le permitan concebir el mejoramiento de su calidad de vida, con base en los saberes actuales para que desarrollen así las habilidades básicas que permitan su participación calificada en los procesos de transformación de las realidades, que los afectan cotidiana y socialmente (Comisión Ambiental Metropolitana, 2001).

2) La EA debe integrar conocimientos, actitudes y acciones, y no sólo informar sobre un determinado problema sino además encontrar respuesta o soluciones para detener y evitar el deterioro ambiental; aún más, se trata de asumir y comprender el problema y actuar sobre él.

Es decir, la educación ambiental busca una conducta responsable, conocimientos sobre el medio ambiente y su problemática, además de estrategias para actuar sobre y para el medio (Navarro y Garrido, 2006). 3) La EA debe ser un activador de la conciencia ambiental, encaminada a promover la participación activa de la enseñanza en la conservación, aprovechamiento y mejoramiento del medio ambiente, constituyéndose en un aspecto básico para la educación integral, al enfatizar el logro de actitudes positivas y conductas responsables en los sujetos, a partir del desarrollo de estrategias que propicien la participación y el compromiso social (Morachimo, 1999).

  1. Según estos postulados y objetivos se conforma un modelo de educación urbano ambiental para el nivel medio superior, donde se proponen la realización y ejecución de los programas ambientales;
  2. Aspectos generales del modelo de educación urbano-ambiental y programas ambientales El diseño y ejecución de los PA es una de las actividades planeadas en el modelo de educación urbano-ambiental, planteado por Espejel et al;

(2011). El modelo parte del concepto de educación ambiental como la herramienta fundamental para que todas las personas adquieran conciencia de su entorno y puedan realizar cambios en sus valores, conducta y estilos de vida, así como ampliar sus conocimientos para mitigar el deterioro de la escuela-comunidad mediante la acción.

El modelo se divide en seis etapas y en cada una se propone una serie de actividades ambientales con la finalidad de que el alumno, de forma voluntaria, lleve a la práctica acciones para cuidar y conservar su ambiente (escuela y comunidad) de forma sustentable (Espejel et al.

, 2011). Las acciones que se proponen están planeadas para que trabaje por competencias, modelo educativo que se aplica en los planes del bachillerato ( cuadro 1 ) (Diario oficial, 2008). Una de las actividades más importantes del modelo es el diseño y ejecución de los PA , ya que los estudiantes proponen acciones para mitigar problemáticas que concurren en su escuela y comunidad.

Los programas son realizados en la etapa de capacidades desarrolladas y son ejecutados en la fase de acción voluntaria-participación ( cuadro 1 ). Los alumnos de los CETis 104 y CBTis 212 aplicaron los programas en su propia institución y en las comunidades que seleccionaron.

Cada PA se identifica con el nombre del equipo, escuela o comunidad, objetivo, problemas, soluciones viables y fecha de realización. Los ejemplos se pueden ver en los cuadros 2 y 3. Actividades realizadas de los programas ambientales Llevar a cabo los PA en la escuela y comunidad fue una ardua tarea que implicó la propia convicción de los estudiantes; la mayoría ha adquirido una conciencia ambiental, la cual se considera en esta investigación como “el grado de preocupación por los problemas ambientales y de apoyar iniciativas para solucionarlos y/o indicar una voluntad de contribuir personalmente a su solución” (Jones y Dunlap, 2002, citado en Cerrillo, 2010:37).

  1. Las relaciones escuela-comunidad deben estar acompañadas de principios solidarios, participativos y democráticos con base en valores éticos, y debe pretender la transformación del quehacer pedagógico en la búsqueda de respuestas a los problemas socio-ambientales, hacia la preservación de los recursos naturales (Estanga, 2005);

El fin de toda acción de la EA, es facilitar la resolución de un determinado problema ambiental. La conciencia ambiental del individuo determina sus decisiones en este ámbito, por lo que analizar, diagnosticar y desarrollar herramientas para potenciarla constituye un paso básico a la hora de diseñar y poner en marcha planes y programas eficientes (Gomera, 2008).

  1. A continuación se describen y analizan los resultados obtenidos en la aplicación de los pa, a través de los cuales podemos identificar el grado de preocupación de los estudiantes por evitar el deterioro ambiental, así como sus iniciativas para mitigarlo;

Escuela Los alumnos realizaron sus PA con diversas acciones para mitigar los problemas ambientales de su escuela y comunidad. La educación ambiental no debe ser abstracta, sino ligada a la realidad del entorno local y atender la formación de comportamientos responsables, para la creación de valores y actitudes positivas a la naturaleza (González Gaudiano, 2007).

A partir de la realidad de su ambiente, los estudiantes establecieron en su programa escolar, los siguientes objetivos: • Mantener limpias y cuidadas las áreas verdes de la escuela. • Aprender a trabajar en equipo para cuidar el ambiente.

• Invitar y concientizar para tener razonamiento y comprensión ecológica para limpiar y recoger basura. • Mejorar el medio ambiente en cuanto al suelo, aire y agua. • Responder a los problemas ambientales con soluciones prácticas. • Mejorar la apariencia de la escuela y crear conciencia en la comunidad estudiantil para mantener en buen estado al medio ambiente.

• Concientizar a la comunidad estudiantil y tener resultados visibles en cuanto a la limpieza y mantenimiento de todas las áreas. • Identificar los problemas ambientales de la escuela y darles solución. • Crear conciencia en cada uno de nosotros.

• Poner en práctica planes ambientales para mejorar la escuela. • Cambiar los malos hábitos y restaurar el planeta. • Fomentar el cuidado del medio ambiente a través de la recolección y reciclado de basura, además de la colocación de carteles. La autora Eva Pasek (2004) menciona que la EA se desarrolla mediante una praxis por la búsqueda y la exploración de realidades desapercibidas.

  • La información anterior es reforzada por Corral (1998) al mencionar que poner en práctica las habilidades, inclina con mayor fuerza al estudiante a querer cuidar el ambiente, con la finalidad de conservarlo y protegerlo;

Ante esto, los problemas ambientales que mitigaron los alumnos en su escuela, mediante una serie de soluciones sencillas pero bastante acertadas, se pueden ver en el cuadro 4. Los estudiantes encontraron y planearon una serie de acciones para disminuir el deterioro ambiental.

Cabe aceptar lo que dice Álvarez y Vega (2009) acerca de que la mayoría de las problemáticas ambientales admiten varias estrategias de acción para su mitigación y que, a veces, las soluciones complejas dependen de muchas pequeñas.

Algunos testimonios dan cuenta de las acciones realizadas para llevar a cabo la limpieza de la escuela, deforestación y desperdicio de agua: Equipo Guardianes de la Ecología: limpiamos el área que está entre las aulas del grupo H y las aulas del grupo E.

Detectamos que había basura debajo de los árboles y arbustos, por lo que procedimos a recogerla, también se encontraba en áreas descubiertas, pero observamos que en las bases de los árboles era en donde había más concentración de desechos de diferente tipo: como papel, basura orgánica y plástico en su mayoría.

Toda ésta proviene de alimentos que se ingieren mayormente en la hora del receso. Realizar estas actividades nos ayuda a mantener los valores morales, aparte de que contribuimos con el ambiente, un lugar donde nos desarrollamos y donde aprendemos, también nos ayuda a establecer un compañerismo que favorece en gran parte a toda la comunidad estudiantil.

  1. Para lograr cambiar algo, debemos saber trabajar en equipo, ese es otro aspecto muy importante de esta actividad, y ese es el motivo por el cual nos reunimos con nuestros compañeros de trabajo para hacer una labor más rápida y de forma eficaz;

Y así contribuimos con acciones pequeñas. Equipo Biofriends: El día 22 de abril realizamos una actividad que consideramos muy importante, es por eso que nos sentimos muy emocionados y contentos al hacer algo por nuestra madre naturaleza por mínimo que haya sido el sembrar un árbol; fue algo que queremos repetir y transmitir a todas las personas que conocemos.

Esta fue una experiencia que no vamos a olvidar jamás, hubo de todo: diversión, satisfacción, nervios además de que no llevábamos las herramientas suficientes para realizar la actividad y tuvimos que improvisar un poco y andar pidiendo para conseguir un zapapico, una pala o algo que funcionara bien porque estaba un poco dura la tierra.

Estuvimos muy conscientes de que nos faltaron las herramientas, haya sido por la irresponsabilidad de algunos o porque olvidamos que se tenían que usar, pero creo que todo salió bien y no nos arrepentimos de haber hecho esta actividad aunque algunos nos veían como bichos raros, fue algo sensacional y hasta sudamos, fue un buen ejercicio.

  1. Equipo Las ninfas: Esta acción ecológica es muy importante ya que el desperdicio de agua es un tema muy serio, pues sin agua no habría vida, así que debemos cuidarla como si fuera parte de nuestra familia;

Lo primero que hicimos las integrantes de mi equipo fue investigar sobre el agua, la cantidad que se desperdicia a diario y lo que podemos ahorrar si la cuidamos debidamente. Al tener esta información elaboramos carteles con información sobre el agua, y con algunas frases para cuidarla: ¡Cuida el agua.

  1. Ya que es vida! ¡Sin agua no hay vida! ¡Cuídala como si fuera de tu familia! ¡De gota en gota el agua se agota! ¡Lávate las manos;
  2. mas no la cabeza! (esta frase no es común, pero algunas chavas desperdician el agua solo por mojarse el cabello y la dejan regar por mucho tiempo);

Estos carteles al igual que los de basura los elaboramos muy llamativos para que los alumnos les prestaran atención. Dichos carteles los colocamos en las paredes de los sanitarios de la escuela. Los equipos de los estudiantes respondieron a las actividades planeadas en su programa, ejecutando acciones para mitigar los principales problemas ambientales de su escuela, lo que significó que a la par desarrollaron habilidades y competencias genéricas y disciplinares.

También les permitió convivir, disfrutar, sentirse satisfechos y felices por realizar acciones para el cuidado del medio ambiente. El diseño de los PA ha orientado y favorecido las actividades de enseñanza-aprendizaje planificadas por el alumno-maestro en el aula, vinculadas con la comunidad, a fin de crear las condiciones para la construcción de un aprendizaje significativo.

Asimismo, han despertado una conciencia ambiental y una participación activa propiciando una integración escuela-comunidad (Acosta et al. , 2006). A los estudiantes les entusiasmó realizar acciones ambientales en su escuela, porque se divirtieron, no faltaron las bromas y los comentarios entre amigos, se sintieron bien al saber que sus acciones contribuyen en gran medida a mejorar el medio ambiente, para que su entorno esté limpio y presentable, para que sus hijos y nietos sepan que sus padres o abuelos sembraron árboles. Cuando los estudiantes han sido concientizados, realizan con alegría y satisfacción las acciones ambientales, ya que observan las diferencias entre tener un lugar limpio, agradable y presentable o no tenerlo. Cabe mencionar que realizar las actividades en grupo o en equipo es más divertido para ellos. En suma, obtuvieron una gran experiencia en la aplicación de su PA escolar. Se sintieron emocionados y satisfechos con los resultados, pues observaron que además de fomentar valores como la solidaridad, puntualidad, disciplina, compromiso y amor a la naturaleza, reforzaron vínculos con amigos y compañeros.

  • Las acciones que más les agradaron se muestran en el cuadro 5;
  • Comunidad Los estudiantes consideraron que las oportunidades que ofrece el entorno comunitario son favorables para enseñar EA;
  • Como menciona Ramírez (2008), en las comunidades coexisten distintos escenarios donde los problemas ambientales se desarrollan en forma normal, en comparación con los de la escuela, esto hace que tanto el estudiante como el profesor tomen actitudes críticas, creativas y participativas para cambiar la situación real por otra realidad;
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Esto se puede observar en los objetivos que plantearon en los programas ambientales comunitarios: – Realizar campañas para limpiar terrenos que se encuentren contaminados por basura. – Limpiar el jagüey de la comunidad, contaminado por basura. – Crear iniciativa en nosotros y en la población para dar un ejemplo de orgullo y no de burla.

  • – Lograr que la comunidad tenga una mejor vista ambiental;
  • – Formular soluciones fáciles y viables para que se puedan llevar a cabo en conjunto;
  • – Identificar los problemas ambientales de la comunidad y darles solución;

– Crear iniciativa en nosotros para que las personas tomen conciencia sobre el medio ambiente. – Recolectar basura, fomentar el reciclaje y evitar más desechos. – Promover un lugar más limpio para los ciudadanos que la habitan. – Recoger la basura de las calles para mantenerlas limpias.

– Poner en práctica planes ambientales para mejorar nuestra comunidad. – Poder servir y ayudar a la comunidad con acciones de faenas y limpieza de la misma. Según los programas ambientales que diseñaron los estudiantes, los problemas que detectaron en su comunidad fueron: basura en ríos, áreas verdes, banquetas, barrancas, terrenos baldíos, calles, plaza cívica, pasillos y atrio de la iglesia; áreas verdes descuidadas; plagas de insectos en los árboles; contaminación visual, en el agua, aire, suelo y ríos; deforestación; desperdicio de agua y falta de cultura ambiental.

Para combatir cada uno de estos problemas realizaron diversas actividades, tal como se puede observar en el cuadro 6. El siguiente testimonio indica las acciones realizadas por un equipo para mitigar la contaminación del agua: Equipo Green ecologist: en la comunidad de Tlalpan [las acciones] fueron: la limpieza de un jagüey y sus alrededores (áreas verdes), estas actividades fueron realizadas con precaución ya que es peligroso realizar la limpieza de éste.

  • La basura se encuentra en las orillas del jagüey que son muy resbalosas, la limpieza se tiene que hacer con mucho cuidado porque un simple resbalón puede generar un accidente;
  • Además de que el primer sábado en que se realizó esta actividad hubo lluvia, por lo que la limpieza no se pudo hacer muy bien, pero sí se logró sacar gran parte de la basura que estaba contaminando;

Los problemas ambientales que más combatieron los estudiantes fueron: la basura, la contaminación y el desperdicio del agua, la falta de conciencia ambiental y la deforestación. Las cuestiones que menos trabajaron fueron la contaminación del aire y la visual.

Las acciones que los estudiantes realizaron con gusto en su comunidad se manifiestan en el siguiente testimonio. Equipo Ekolokitos: El recolectar basura fue una buena experiencia ya que con ello pudimos darnos cuenta de todas las cosas que las personas inconsciente y conscientemente tiran sin tener en cuenta la repercusión de sus actos y también pudimos dar un ejemplo para mejorar tanto la imagen de la comunidad como el entorno en el que a diario se desarrollan muchas personas, esperamos que con ello concienticen un poco y hagan algo para contribuir con la mejora de nuestro planeta.

Equipo Enanitos verdes: Nuestra acción favorita fue la de plantar nuestros árboles, porque gracias a éstos estamos promoviendo la vida y la producción de oxígeno, pues es uno de los temas más importantes en estos tiempos. Las actividades que más les gustaron a los estudiantes de ambos planteles se sintetizan en el cuadro 7.

  • A los estudiantes les agradó hacer acciones ambientales en su comunidad porque promovieron la vida, la producción de oxígeno, una imagen limpia y un mundo mejor;
  • Porque se sienten bien al contribuir para que su entorno esté agradable y que todos digan “esos muchachos ayudaron a mantener limpia la comunidad”, porque se enteraron de la falta de información que tiene la población sobre el tema ambiental, los ayudó a crecer como personas y a sentirse satisfechos como seres humanos; para ellos “valía la pena realizar las acciones, porque se veía limpia la comunidad, fue divertido y emocionante conocer la opinión de otras personas sobre el cuidado del ambiente, convivir más con la gente” y conocer mejor a sus amigos y para que la población hiciera conciencia ambiental;

Los estudiantes plasman las acciones ambientales en la escuela de forma divertida y agradable; sin embargo, en la comunidad las realizan con mayor responsabilidad por el compromiso que asumen con la población y las autoridades, pero en ambos casos sienten satisfacción por contribuir al cuidado y conservación del ambiente.

  • Como resultado de este ejercicio, comentaron que les gustaría vivir nuevamente la experiencia de hacer un PA y realizar acciones ambientales porque: • En su momento no sólo era satisfactorio sino emocionante, ya que aparte de fomentar el cuidado del medio ambiente, también se unieron como grupo para realizar esta tarea y eso fue una experiencia gratificante;

A pesar del cansancio y el calor, ver el resultado fue muy satisfactorio para ellos, saber que cada uno puede contribuir a tener un mejor lugar para vivir. • Se sienten muy bien después de hacer limpieza y saber que están contribuyendo para tener un mejor futuro para las generaciones venideras y para la conservación del ambiente.

• La experiencia de sentir que están apoyando al ambiente junto con sus amigos o compañeros es muy gratificante. La asignatura de Ecología es divertida, ya que además de aprender a cuidar el medio ambiente se la pasan bien cuando hacen las actividades en equipos.

En términos generales, los resultados indican que a los alumnos les gustaría realizar nuevamente su programa ambiental para tener un planeta mejor, ya que mencionan que fue satisfactorio, emocionante, cooperativo, reflexivo y entretenido, además fortalecieron los valores de responsabilidad, madurez, disciplina y compañerismo para el cuidado del ambiente de su comunidad.

  • La forma de organización de los equipos En el CBTis 212 se integraron 16 equipos y en el CETis 104 se formaron 10, siendo un total de 186 alumnos de ambas instituciones;
  • Los estudiantes de cada grupo elaboraron sus programas ambientales con actividades viables y congruentes con la realidad de la problemática de su escuela y comunidad;

Las acciones programadas fueron aplicadas en diversas comunidades aledañas a su plantel educativo ( cuadro 8 ). De acuerdo con los objetivos de sus PA para la escuela y la comunidad, los equipos se organizaron con la finalidad de cumplir sus actividades; sin embargo, observamos que cada uno tenía su propia forma de organización.

  1. Por ejemplo, cuando les preguntamos: ¿Cómo se organizó el equipo para realizar las actividades? Las siguientes fueron algunas de sus respuestas: Equipo Enanitos verdes: Al principio hubo algunos problemas de organización debido a que no sabíamos cómo cubrir todas las actividades y qué tenía que hacer cada quien, pero a lo largo del programa que desarrollamos pudimos abarcar perfectamente todas las actividades por partes iguales;

Para la comunidad nos organizamos en grupos de dos y cada sábado nos íbamos a realizar las actividades de nuestro programa ambiental. A cada equipo se le asignó una acción y así fue más fácil sacar a flote nuestro programa. Equipo Green ecologist: Nos organizamos de tal manera que a cada quien le dábamos una tarea, tenía que limpiar el tanto que le tocara y para que no hubiera con que a uno le tocó más y a otro menos nos repartíamos al azar y como nos tocara nos teníamos que conformar, así repartíamos las actividades para no pelear entre sí.

Además, se organizó tomando en cuenta horarios y días establecidos para realizar las actividades. Los estudiantes realizaron las actividades planeadas en sus PA mediante una organización respetuosa y equitativa, ya que se dividieron las acciones según el número de integrantes de cada equipo.

Presentaron mayores problemas de organización para las tareas en las comunidades, ya que en un principio no sabían cómo hacerlas. Establecieron horarios y días específicos para realizarlas. Varios equipos las llevaron a cabo los fines de semana; en otros no se presentaron problemas para ejecutar sus programas.

Algunos de las cuestiones fueron: • No todos querían participar en las actividades y siempre ponían pretextos para no asistir. • La impuntualidad de ciertos estudiantes. • Cuando faltaba algún compañero les tocaba hacer más trabajo.

• Ciertas veces demoraban en ponerse de acuerdo y otras tenían que obligar a algunos para que cumplieran con sus actividades. • Falta de tiempo de algunos alumnos, de comunicación para llevar a cabo las actividades, de responsabilidad y de interés. • Los integrantes viven lejos de la comunidad donde aplicaban su programa ambiental.

• Inconformidad por parte de los que trabajaban más. • Diferencia de opiniones. • Falta de dinero para el transporte y de material para llevar a cabo las actividades. En suma, los estudiantes aprendieron a trabajar en equipo para cumplir las actividades planeadas en su pa, aunque encontraron dificultades e inconvenientes para llevarlas a cabo.

Aun así, lograron superarlas y concluir satisfactoriamente sus acciones. La satisfacción de realizar acciones ambientales Los estudiantes opinan que el cuidado del medio ambiente es muy importante para tener un mejor planeta donde vivir, para el desarrollo de la sociedad y para las futuras generaciones.

La opinión se registra en el testimonio de integrantes de algunos de los equipos. Equipo Enanitos verdes: El medio ambiente se puede decir que es nuestro hogar, ya que siempre vamos a estar en presencia de éste, así que cuidarlo es de vital importancia, pues de lo contrario sería como destruirnos a nosotros mismos, poco a poco las próximas generaciones se verán severamente afectadas gracias a nuestra falta de valores como la responsabilidad y el respeto hacia el ambiente.

Que se debería de poner más empeño y cuidado para mantenerlo más limpio. Pero es bueno realizar PA para crear el mundo donde queremos vivir. Equipo Green ecologist: Está bien que tomemos medidas emergentes para cuidarlo porque ya está muy descuidado y muy dañado, por eso creo que en las escuelas se debería implementar este tipo de programas ambientales para mejorar nuestro medio ambiente y nuestra cultura y creo que tendrían buen éxito.

  1. Equipo Ekolokitos: Que nosotros debemos poner el ejemplo para inculcar a los demás que sigan nuestras acciones por el bien de todos y para todos;
  2. Que en verdad es una acción que debe ser instituida desde temprana edad y no debe ser olvidada con el tiempo, pues es lamentable que sigamos haciendo las mismas cosas para contaminar nuestro ambiente que se hacían hace 30 años, porque no es posible que con tanta información sigamos deteriorando nuestros ecosistemas y acabando con ellos y con sus valiosísimos recursos naturales;

Equipo Robles: Que todos tendríamos que poner un granito de arena para tener un mundo mejor para poder vivir y que es de lo más hermoso que uno podría hacer. Al realizar sus programas ambientales los alumnos sintieron satisfacción al ver sus comunidades y escuelas limpias, además de saber que de alguna manera ayudan a la conservación y preservación del ambiente para las generaciones futuras.

En este sentido, se observó que 93. 5% de los equipos mencionan que han ayudado para conservar el ambiente porque: Equipo Green ecologist: El PA me ayudó a cambiar mi mentalidad y de ya no ser tan descuidado con la basura y así cuidar más nuestro medio ambiente para dejarles un bonito futuro a nuestros hijos y nietos.

Equipo Jóvenes ecologistas: Como alumnos hacemos poco, pero lo poco que logramos provoca un impacto positivo en el ambiente, así empieza, pero poco a poco vamos cuidando nuestros ecosistemas que la mayoría están cambiados por el desarrollo humano, pero que todavía se pueden recuperar.

  1. Equipo EPA: Creo que todo el salón contribuimos junto con los habitantes de las comunidades que colaboraron, hicimos nuestro mayor esfuerzo y cambiamos, tal vez no mucho pero una pequeña parte y esto es importante para nuestro planeta Equipo Biofriends: Contribuimos, tal vez no como quisiéramos, pero hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance;

Mejoramos la imagen de las áreas verdes, sembramos más pulmones generadores de oxígeno y transmitimos un poquito de nuestra conciencia a los que nos rodean. Cada equipo hizo el trabajo correspondiente, dedicando su mayor esfuerzo para cuidar su ambiente, con una mentalidad diferente a la que tenían, ya que ahora ellos tratan de no tirar basura y de concientizar a la población.

Asimismo, las áreas que limpiaron las ven diferentes y les agrada tener un paisaje limpio y transparente. Sin embargo, hay equipos que dicen que no han contribuido a la conservación del ambiente, pues opinan que “Nosotros no podemos solos, necesitamos más apoyo de los gobiernos, para que tengamos un ambiente sano y limpio” (equipo Ekolokitos).

Ellos saben que no es fácil cambiar la mentalidad de la población y de los estudiantes en un tiempo corto, sin embargo, mencionan que son un ejemplo y quizás las personas cambien su forma de pensar y de actuar. Los alumnos realizaron las acciones ambientales en su escuela con diferentes intenciones, las principales fueron: para vivir en un mundo más limpio y sano, para mantener limpia la escuela y conservar las áreas verdes, concientizar, tener cultura ambiental, trasmitir mensajes, experimentar cosas nuevas y cuidar el medio ambiente, aplicar lo aprendido en el curso de Ecología, por amor al entorno, así como la satisfacción de mejorarlo y para conservarlo para las generaciones venideras.

Ante el cuestionamiento de ¿Con qué finalidad realizaron las acciones ambientales en la escuela? Respondieron: Equipo Conectados con la naturaleza: De vivir en un mundo más limpio y sano, de tener conciencia en llevar a cabo una buena acción, la cual podríamos inculcar a las personas de la comunidad.

Equipo Green ecologist: De que el plantel se vea más presentable y más limpio para que las personas que lo visiten se den cuenta de que tenemos unas instalaciones limpias y sus áreas verdes muy bien cuidadas y no se lleven una mala impresión de la escuela.

Equipo Aves del paraíso: Con la finalidad de hacer entender y reflexionar a los alumnos de que eso está mal. Con la finalidad de experimentar cosas nuevas y cuidar mi medio ambiente. Equipo Ecoamigos: En un principio sólo era para la calificación y para que la maestra viera que realmente estábamos haciendo algo, pero después ya lo hacíamos con más gusto y, a mi parecer, fue una experiencia linda que enseñaré a los demás para que también ellos puedan vivirla.

Se observó que al inicio a los alumnos les costaba hacer sus actividades ambientales en la escuela y comunidad, posteriormente fueron encontrando respuestas de por qué lo hacían y con qué objeto; al principio, como algunos lo mencionaron, por la calificación o por obligación, posteriormente por convicción a la conservación del ambiente.

El sentir de los estudiantes hace que reaccionen en pro del ambiente, ya que la población al tener conocimiento del deterioro, de los efectos y consecuencias a largo plazo de la degradación ambiental siente miedo, tristeza, dolor, ira y culpa (Newhouse, 1991 y Chawla, 1999, citados en Kollmuss y Agyeman, 2002) sostienen como hipótesis que el miedo, la tristeza, el dolor y la ira son más propensos a desencadenar conductas pro-ambientales.

Esto pasó con los estudiantes, ya que las acciones ambientales las realizaron principalmente porque desean tener una comunidad limpia y un ambiente sano, además para que la gente de la localidad se motive y adquiera una conciencia ambiental. Consideraciones finales Los programas ambientales son una herramienta de gran importancia y de utilidad que deben diseñarse en las escuelas para mitigar los principales problemas de la institución y de la comunidad.

  • Asimismo, pueden considerarse como una alternativa para lograr que los alumnos realicen actividades y así desarrollen una conciencia para conservar y preservar el ambiente de forma sustentable;
  • Tener un objetivo claro y preciso en los PA hace que los estudiantes planeen sus actividades según el deterioro ambiental de su escuela-comunidad y las ejecuten en sus tiempos y espacios seleccionados; sin embargo, es importante mencionar que tener un diagnóstico ambiental permite que los alumnos tengan mayor interés en hacer acciones para mitigar los problemas ambientales;

El mayor número de sus acciones las dirigen a mitigar problemas de basura, agua y áreas verdes, simplemente porque cuentan con el material y equipo de trabajo para realizarlas. Aplicaron sus programas ambientales en la comunidad realizando diferentes acciones para mitigar el deterioro ambiental, asimismo se relacionaron y convivieron con habitantes de su localidad.

Ramírez (2008) alude que en las comunidades habita una variedad de personas que hacen vida activa en sus quehaceres diarios obteniendo experiencias significativas que pueden ser aprovechadas en relación con el ambiente.

El vínculo de la escuela con la comunidad va a permitir involucrar a estudiantes, padres y representantes, entre otros miembros, a que discutan, analicen y realicen acciones ambientales. En suma, los programas ambientales de la escuela y la comunidad se consideran un instrumento de la educación ambiental para que los estudiantes se motiven, conozcan e informen de la problemática de su entorno, experimenten e interactúen y desarrollen capacidades ambientales; asimismo, que valoren y adquieran compromisos, realizando acciones de forma voluntaria para mitigar el deterioro de su entorno.

  • Realizar acciones ambientales mediante un programa hace que los alumnos: 1) aprendan a detectar problemas ambientales y a tomar decisiones para mitigarlos; 2) obtengan una mayor conciencia ambiental; 3) comprendan lo importante y necesario que es cuidar el ambiente; 4) realicen las acciones ambientales con interés, entusiasmo y emoción; 5) aprendan a trabajar en equipo reforzando vínculos como amigos y compañeros; 6) se sientan emocionados y satisfechos con los resultados obtenidos; 7) fomenten valores como la solidaridad, disciplina, puntualidad, compromiso y amor a la naturaleza; 8) aprendan a hacer un informe de actividades y experiencias ambientales; y 9) desarrollen las competencias genéricas y disciplinares que marca la nueva reforma educativa;

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Acciones para cuidar tu cuerpo | Me cuido y cuido a los demás

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¿Cuáles son los 10 consejos para cuidar el medio ambiente?

¿Cómo podemos promover su cuidado y protección?

¿Qué es la higiene en la escuela?

Introducción – De la Higiene en sus relaciones con la escuela primaria Importancia y trascendencia de la higiene Se define generalmente la Higiene 1 diciendo que es el arte de conservar la salud, a lo que algunos añaden, y de perfeccionarla. Revela esto ya bien claramente toda la importancia que tiene esa rama de las ciencias somatológicas 2 , cuyo conocimiento a todos nos interesa tan de cerca, por el capital interés que entrañan sus múltiples aplicaciones a la vida fisiológica y aún, en un sentido más elevado, a la del espíritu.

Pero concretándonos a la primera, no cabe desconocer que el interés a que nos referimos es de un orden superior, toda vez que, según la definición que acaba de darse, el objeto de la Higiene es determinar las condiciones generales de la salud y los medios adecuados para conservarla, poniendo el organismo en las mejores condiciones posibles para el desempeño de sus funciones individuales y sociales.

Resulta de esto último que, por sus fines, se refiere la Higiene, así a la economía individual como a la social. Si primera y directamente mira a la del individuo, tiende también, mediante ella, a la conservación de la sociedad, en cuanto que ésta se compone de individuos; debiendo tenerse en cuenta que, para atender cumplidamente al primer fin, necesita preocuparse del segundo, toda vez que, sin la observancia de ciertos preceptos higiénicos de carácter sociológico, la salud individual se halla en constante peligro.

De aquí que pueda afirmarse, en los términos que lo hace M. Cruveilhier 3 ,que todo hombre es responsable, bajo ciertos respectos, de su salud y de su vida, frente a frente de sí mismo y de la sociedad de que es miembro, y responsable también, en ciertos límites, de la salud y de la vida de los seres de quienes es guía y protector natural.

Y he aquí por qué el conocimiento de la Higiene -o al menos de sus más elementales preceptos- se nos impone como un deber que a la vez es personal y social. Así, pues, considerada la educación física bajo un punto de vista general, cabe decir que la parte más importante de ella es la que se refiere a su función preservadora o conservadora, o sea a la Higiene , que en tal sentido se considera como su fin principal, del que los medios de desarrollo no son sino auxiliares.

  1. Y no decimos esto porque deje de tener toda la importancia que las personas cultas reconocen hoy, y nosotros le reconocemos de buen grado, a cuanto dice relación con el desarrollo propiamente dicho del organismo, o sea con el ejercicio físico; sino porque, aparte de que las aplicaciones de la Higiene son más numerosas y de resultados más inmediatos y tangibles -si vale decirlo así -debe tenerse en cuenta que en muchos casos nos podemos pasar -y nos pasamos efectivamente -sin el ejercicio, o nos basta por el pronto -que es lo más general- con el que naturalmente hacemos (el juego espontáneo de los niños nos ofrece ejemplo de ello cuando tiene lugar en cierta medida), sin que resulte mal alguno para el cuerpo; mientras que el descuido acerca de ciertos preceptos higiénicos puede acarrearnos enfermedades que en ocasiones llegan a ser graves, y hasta a producir la muerte;
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El ejercicio mismo se prescribe en muchos casos, no meramente con el intento de desenvolver y fortificar el organismo, sino como cuestión de Higiene ; de aquí que esta ciencia sea, además de conservadora , eminentemente progresiva. Este último carácter le corresponde, no sólo por el influjo que ejerce en cuanto al desarrollo del cuerpo concierne, sino porque, trascendiendo esa influencia de la esfera meramente física, tiene resonancia muy acentuada en la vida económica, intelectual y moral del individuo.

  • En esto se funda la doctrina de los efectos morales de la Higiene -efectos de que más adelante damos una idea- y por ello pudo muy bien decir Rousseau 4 que la Higiene es menos una ciencia que una virtud ; frase a la que si algún correctivo hubiera de ponerse, no sería otro que el de afirmar el carácter de ciencia que de derecho se reconoce hoy a la Higiene, declarando de paso con Joly 5 , que no es ésta sólo una virtud, sino una reunión de virtudes;

Por someras que parezcan estas indicaciones, bastan para que se comprenda que la Higiene juega un papel asaz importante, no ya sólo en la educación física, sino en la total del individuo. Todo el mundo sabe, de propia experiencia, lo que vale la salud, y, en lo tanto, lo que importa conservarla.

  • Por recuperarla, cuando se ha perdido, hacemos los mayores sacrificios; como que cuando la salud se halla alterada, la vida está en inminente peligro de perderse también, y sin salud nos es enojosa, con sernos tan cara;

Por otra parte, faltándonos la salud, no podemos entregarnos a nuestros trabajos, ya sean físicos, ora intelectuales; los recursos de la familia se aminoran y agotan, y hasta la vida moral se perturba, por virtud de las relaciones que existen entre el cuerpo y el espíritu.

  1. Con razón se ha dicho, pues, que la salud es la unidad que da valor a todos los ceros de la vida;
  2. Análogos efectos que en el individuo y la familia produce en la sociedad la falta de salud, sobre todo cuando afecta a un número considerable de individuos, como sucede en las poblaciones y los países donde los preceptos higiénicos están enteramente desatendidos;

Constituye, pues, la salud un bien precioso, un elemento de bienestar, lo mismo material que moral, así para los individuos como para los pueblos. Si en tal y tan legítimo y justificado aprecio tenemos la salud, así individual como pública, por fuerza que a los ojos de todos deben revestir altísima importancia los estudios que tienen por objeto preservar nuestro organismo de las enfermedades que puede contraer, máxime cuando desde el punto y hora en que nacemos rodean a ese organismo multitud de agentes que constantemente conspiran contra su bienestar.

  1. Necesidad de aplicar la higiene a las escuelas primarias El hecho de ser el período de la niñez la época más peligrosa para la salud, es ya una razón suficiente para pedir que los preceptos higiénicos se apliquen con todo esmero en las escuelas, en las que pasan los niños la mayor parte del día en condiciones especiales, por lo que a la vida física respecta;

No debe olvidarse, por otra parte, que la aglomeración de individuos que toda escuela implica, constituye de por sí una causa bastante poderosa para hacer que se redoblen los cuidados higiénicos, así por lo que atañe a los individuos como en lo tocante al medio en que se hallan; individuos y medio que en el caso que nos ocupa, están representados por los alumnos y el local de la escuela, respectivamente.

La influencia que puede ejercerse en las costumbres públicas por lo que respecta a formar hábitos higiénicos -de que tan menesteroso se halla nuestro pueblo- es otro de los motivos que aconsejan someter la escuela a las más rigurosas prácticas higiénicas, máxime cuando por virtud de ellas contraerán los niños hábitos corporales que reemplacen a los viciosos que de ordinario adquieren con detrimento de su salud, y a menudo con grave riesgo de su existencia, que en ocasiones destruyen prematuramente.

Y que los hábitos corporales que adquieren los niños en la escuela, no sólo tendrán resonancia en la vida ulterior de éstos, sino que trascenderán a la sociedad, influyendo en ella en buen o mal sentido, según que sean buenos o malos, indicado queda ya, y es verdad que por lo notoria, excusa de toda prueba.

Basta con recordar la influencia que en la vida de los individuos ejercen los hábitos adquiridos en la niñez, y la fuerza que tienen los que contraen las colectividades. Las enfermedades escolares: la miopía y las desviaciones de la columna vertebral especialmente Pero hay más todavía que obliga a cuidar con todo esmero del régimen higiénico de las escuelas.

Observaciones repetidas, apoyadas en estadísticas tan variadas como minuciosas, han puesto de manifiesto que, así como los cuidados higiénicos en las escuelas preservan y mejoran la salud de los alumnos, el descuido respecto de ellos provoca resultados contrarios.

Al propio tiempo se ha observado que ciertas enfermedades de las que padece la niñez, son más frecuentes en la población escolar que en los niños que no asisten a las escuelas, y más entre los que concurren a unas que entre los que frecuentan otras.

Sin aceptar las exageraciones en que a este respecto haya podido incurrirse, es indudable que los hechos apuntados acusan desde luego la existencia en las escuelas de causas especiales perturbadoras de la salud, que son origen de las afecciones que la Patología designa con el nombre de enfermedades escolares.

Los mismos estudios a que nos referimos muestran con toda evidencia, que semejantes enfermedades son debidas al exceso de trabajo intelectual y a la falta del físico; a las malas disposiciones del mobiliario de las clases, que hace adoptar a los niños actitudes viciosas; a la escasez y nocivas condiciones de la luz que éstos reciben durante los ejercicios escolares; a la continuidad de los trabajos manuales de las niñas; al aire viciado que en las escuelas se respira, y a la humedad y lobreguez de los edificios en que éstas suelen hallarse instaladas.

Entre las enfermedades que se designan con el calificativo de «escolares», figuran en primer término la miopía y las desviaciones de la columna vertebral , que ahora trataremos con algún detenimiento, y cuyas causas generadoras hay que buscarlas principalmente en las malas condiciones de la luz y del mobiliario de las clases.

A la actividad cerebral a que se somete a los alumnos mediante el trabajo de la escuela, a las actitudes viciosas que toman, al aire enrarecido de las clases, se achacan el mal persistente de cabeza y las hemorragias de la nariz , que son enfermedades que también han entrado a figurar en el cuadro de las escolares 6 , en el que asimismo empieza a introducirse, merced a las observaciones del doctor Guillaume, de Neufchatel, la papera escolar , que se considera como derivada de las actitudes viciosas, y que ninguna relación parece tener con la papera endémica 7.

Según algunos médicos e higienistas, no deja de contribuir a propagar entre los niños la tisis , la vida sedentaria de la escuela (que se acentúa más tratándose de las niñas), la falta o insuficiencia en ella del ejercicio físico y la respiración de un aire húmedo, viciado por la aglomeración y alterado por una calefacción defectuosa.

También parece comprobado que un gran número de escuelas situadas en locales manifiestamente insalubres, bajos, húmedos, oscuros y mal ventilados, han podido contribuir, si no las han producido enteramente, a favorecer de un modo singular en los niños manifestaciones escrofulosas.

Las observaciones de algunos médicos, y los datos de las estadísticas parecen mostrar que mientras de más duración son las clases y menos frecuentes los descansos y recreos, más comunes son en los niños que asisten a las escuelas la debilidad de la vejiga , la retención e incontinencia de la orina , y la pereza del tubo digestivo 8.

  1. Por último, es indudable que las escuelas donde no se tiene cuidado respecto de la aplicación de las reglas higiénicas, y el reconocimiento médico de los niños se halla desatendido o es nulo, favorecen grandemente la propagación de las enfermedades contagiosas;

Tratando en particular de las dos enfermedades primeramente mencionadas en la enumeración que precede, he aquí lo que en otro lugar hemos dicho refiriéndonos a la influencia que en su producción ejerce el mobiliario de las clases 9 : -«En cuanto a la miopía escolar , es cierto, -dice el doctor Riant,- que el hábito de fijarse en objetos pequeños, como los caracteres frecuentemente diminutos de los libros, y de no mirar, en la extensión muy limitada de la clase, más que objetos poco lejanos, dispone a esa alteración de la vista.

El ojo cesa poco a poco de ser capaz para ver de lejos, su globo se dilata en el sentido antero-posterior bajo la acción de los músculos que no cesan de obrar y de comprimirlo, y pronto la retina no recibe más que las imágenes de los objetos cercanos.

Los niños se hallan tanto más dispuestos a esta alteración, cuanto que en ellos se encuentran las condiciones que la favorecen, y que el poder de acomodación o adaptación del ojo a las distancias es mayor en esa edad. Estos resultados son incontrastablemente atribuídos a la influencia de la escuela; en efecto, se observa que la miopía es relativamente rara en los individuos que no frecuentan las clases, y en los que de ordinario tienen a la vista un horizonte extenso.

Se sabe que el número de miopes es mayor en las ciudades que en los campos, y entre los ricos que entre los pobres. »La miopía escolar -añade el citado doctor- se producirá más fatalmente aún, si el niño toma una posición viciosa en su banco o en su mesa durante el trabajo de la escuela, si cede a la disposición, ya muy frecuente, de disminuir la distancia entre sus ojos y el libro, o si una colocación defectuosa del mobiliario escolar le facilita y aun le impone una actitud perjudicial para su salud.

»Estas circunstancias, unidas a otras que ya se han dicho o se tratarán más adelante (libros mal impresos, caracteres muy pequeños, color inadecuado del papel de éstos, mala iluminación de las clases, etc. ), determinan una frecuencia excepcional de alteraciones de la vista en la población escolar, que ha hecho que los médicos y los higienistas se consagren al estudio de esta cuestión verdaderamente importante.

  1. Entre los resultados que ofrecen las observaciones hechas a este propósito, merecen citarse los obtenidos por el médico alemán, doctor Cohn, quien durante los años de 1865 y 1866 observó 10;
  2. 000 niños de los que asistían a las escuelas, y encontró que más del 17 por 100 de ellos estaban afectados de miopía;

»Las cifras más favorables de esta estadística, que revela un mal verdaderamente desconsolador, se refieren a las escuelas rurales, en las que sólo el 5 por 100 de los alumnos ofrecía ese género de alteración visual, mientras que en las escuelas superiores de las ciudades se elevaba esta proporción al 15 por 100; en los Realschulen era de 24, y de 32 en los Gimnasios.

En más de la mitad de los casos se trataba de esa miopía que, según el citado doctor, se halla en vías de progresión, de clase en clase, en todas las escuelas 10. »Debe tenerse en cuenta que, si bien el doctor Cohn no considera la escuela como la sola causa de la miopía, atribuye, sin embargo, su desenvolvimiento a diversas condiciones antihigiénicas de las clases, y en particular al mobiliario defectuoso que en ellas se encuentra con frecuencia.

»Las mismas causas -añade el expresado doctor, fundándose siempre en datos irrecusables- tienden de igual modo a favorecer las desviaciones de la columna vertebral , la ausencia de simetría en la altura de las espaldas y, como consecuencias, un encogimiento de los diámetros del pecho y una incomodidad considerable en el funcionamiento de los importantes órganos que éste encierra.

Que esto proviene de las actitudes viciosas a que antes nos hemos referido, lo muestra el hecho de que, mientras los niños que no han asistido a las escuelas ofrecen rara vez semejantes desviaciones, los que las frecuentan es común que padezcan de ellas.

Así, de una estadística formada por el ya citado doctor Guillaume, de 350 niños de los que se hallan en el último caso, ha encontrado este médico 62 afectados de desviación de la columna vertebral, y de 381 niñas, 156 con el mismo defecto, en grado más o menos pronunciado.

En lo tanto, de 731 alumnos había 218 que corrían el mayor riesgo de padecer una enfermedad grave durante toda su vida. El mismo hecho ha sido comprobado por el Comité de médicos de Leipzig, que en su sesión de 15 de Enero de 1878, examinó dichas deformaciones, y reconoció que los maestros no pueden hacerlo todo para evitarlas, mucho menos si no disponen de un mobiliario costruído según las reglas de la Higiene escolar» 11.

Concretándonos a la miopía, debemos añadir, refiriéndonos particularmente a lo que a su producción contribuye la mala luz de las clases, que estadísticas especiales, tan minuciosas como autorizadas, han puesto de manifiesto los siguientes hechos, cuya importancia es harto evidente para que necesitemos ponderarla, y que declaran con cuánta razón ha podido llamar Fonssagrives a las escuelas fábricas de miopes : 1º La miopía, muy rara en la primera infancia, se produce durante la frecuentación escolar.

2º En las escuelas rurales es menos frecuente que en las urbanas la miopía. 3º En una misma población es más considerable el número de miopes en las escuelas mal dispuestas bajo el punto de vista de la luz.

¿No serán suficientes las indicaciones que preceden para imponer un riguroso régimen higiénico en las escuelas, o imponerlo teniendo en cuenta todas las causas y todos los elementos que pueden contribuir a alterar la salud de los alumnos? Aun para las personas que menos se preocupen del bienestar de las nacientes generaciones, para las que la salud constituye un tesoro inapreciable, no puede por menos que ser afirmativa la repuesta.

  1. La Ciencia, la Pedagogía en particular, y el amor a los niños han respondido de consuno a esa pregunta, creando la rama especial de la Higiene de que a continuación tratamos;
  2. La higiene escolar o pedagógica; idea general de su objeto De las precedentes consideraciones y noticias resulta mostrado de un modo evidente, que en uno o en otro sentido, beneficiándola o perjudicándola, la escuela ejerce una gran influencia en la salud de los niños;

Y claro es que si la sociedad debe a éstos, no sólo la cultura del alma, sino también y paralelamente con ella, la del cuerpo, en la escuela todo debe conspirar a mantener la salud física de los alumnos en el mejor estado posible. Una tendencia muy acentuada se nota en nuestros días encaminada a poner en práctica esa proposición, y de ella ha surgido una nueva rama de la Higiene, mediante la cual se han determinado, de una manera precisa y minuciosa, las aplicaciones de esta ciencia a las escuelas.

Nos referimos a los estudios comprendidos bajo la denominación de Higiene escolar o pedagógica , que con tanta solicitud son cultivados al presente por pedagogos e higienistas. La Higiene escolar no es otra cosa que la aplicación de los principios y preceptos de la Higiene privada, y en parte pública, a las escuelas y los alumnos que a ellas concurren, aplicación que responde a satisfacer las peculiares condiciones del medio en que el niño debe pasar la mayor parte del día, y de la actividad que en él ejercita.

Difiere ese medio, que no es otro que la Escuela , del ordinario, o sea de la Casa, por virtud de la especialidad del fin que en él debe realizarse, o al menos de la manera como se camina hacia él, y por causa también de la aglomeración de niños sometidos a una misma dirección y obligados a desempeñar en común diferentes trabajos.

  • La índole especial de estos trabajos – ejercicios escolares – imprime a la actividad de los educandos un sello característico que le hace diferenciarse profundamente de la que los niños despliegan en el hogar doméstico, aun de aquel en que más y mejor se atienda a la educación;

Estas diferencias -que en mayor o menor grado persistirán siempre, y serán tanto más hondas cuanto menos se cuide dentro de la casa paterna de la cultura de los niños- exigen, por lo que a la escuela respecta, cuidados higiénicos especiales, distintos, en su mayor parte, de los que la higiene privada aconseja comúnmente.

  1. Y no se entienda por esto que estimamos que las atenciones higiénicas que deben tenerse con el niño en la escuela no sean convenientes, y no respondan al mismo fin en el hogar doméstico; lo que hay es que en éste es muy dificultoso, cuando no imposible, en la casi totalidad de los casos, dar satisfacción cumplida a la mayor parte de las exigencias a que nos referimos, y la educación de los niños no puede revestir, en su marcha y pormenores, el mismo carácter que en la escuela, en la que, por otra parte, surgen nuevas exigencias por virtud de la aglomeración a que hemos aludido, de la vida en común que hacen en ella niños de condiciones distintas y clases sociales diferentes, y de la manera como se ponen en práctica determinados ejercicios, algunos de los cuales no pueden tener lugar o resultarían ineficaces y hasta sin sentido, en la casa paterna;

Por lo demás, no puede desconocerse que se obtendrían grandes beneficios de acomodar el hogar doméstico al régimen que la Higiene escolar prescribe para todo lo que se relaciona con la educación de los alumnos. Pero es lo cierto que la realidad dista hoy y distará por mucho tiempo de este ideal, y que lo verdaderamente factible al presente, lo que la Pedagogía y la Higiene están más en camino de conseguir, es acomodar las condiciones de la escuela primaria a las exigencias de la segunda de esas ciencias, en armonía, que no en oposición, con las necesidades de la primera.

  • Tal es el objetivo que persigue la Higiene escolar, que por esta razón, y por las que se originan de las condiciones que antes se han expuesto, entra cada vez más de lleno en el cuadro de los estudios pedagógicos, a los que al prestar eficacísimo y valioso auxilio, ha descubierto nuevos y dilatados horizontes, ensanchando, por ende, los dominios de la Pedagogía y contribuyendo a asegurar el éxito de la educación pública;

Contenido y división de la higiene escolar Cuanto de un modo más o menos directo contribuye a preservar la salud de los alumnos contra la acción de los agentes exteriores que le son nocivos, o contra el influjo de determinados ejercicios que por uno u otro medio la perjudican -siempre en vista del fin que persigue la escuela y de las condiciones materiales a ésta inherentes, y sin dejar de tener en cuenta las alteraciones que pueden sobrevenir a la salud por motivo de la aglomeración de niños en locales por punto general reducidos, ni las exigencias más comunes que al respecto que nos ocupa surgen en todo lugar y momento de la conservación individual- todo es atendido por la Higiene pedagógica, según de ello nos da idea la complejidad de asuntos que abraza.

  • De la distribución que ordinariamente se hace de estos asuntos, se originan dos secciones de la Higiene escolar, en una de las cuales se agrupa todo lo concerniente a los cuidados personales que exige la salud del alumno en relación consigo mismo, sus compañeros y los ejercicios escolares, y en la otra, cuanto respecta a las condiciones materiales a que deben ajustarse la construcción y las disposiciones de los edificios de escuelas y del mobiliario y material de enseñanza de las clases, en correspondencia con dichos ejercicios y la salud de los educandos;

Toda la Higiene pedagógica se funda, pues, en la consideración de estos dos factores: el escolar y la escuela , siendo, en último término, su objetivo la salud individual y colectiva de la población escolar. La consideración del primero de esos dos factores, motiva la parte denominada Higiene del alumno , en la que se trata de la preservación de la salud de los niños al respecto de las enfermedades que suelen llevar a la escuela o contraer en ella, especialmente por contagio; de los accidentes que en la misma pueden sobrevenirles y de su aseo personal; de las precauciones higiénicas que deben tomarse relativamente a los ejercicios físicos y a algunos intelectuales; de la distribución del tiempo y el trabajo; de las atenciones que han de tenerse en lo tocante a las comidas cuando los alumnos las hagan en la escuela; de los castigos corporales, y, en fin, de los consejos y las advertencias que al maestro incumbe dar y hacer a las familias de sus discípulos, al intento de garantir todo lo posible el bienestar físico de éstos y ejercer la saludable y trascendental influencia a que más adelante nos referimos.

  1. Considerando el segundo factor, tenemos la Higiene del medio ( de la escuela , en cuanto vivienda o medio artificial), y en ella se trata, como ya se ha indicado, por una parte, de las condiciones materiales que deben reunir los edificios para en vez de perjudicar, garantir la salud de los niños, y, por otra, de las que al mismo respecto necesita estar adornado el mobiliario de las clases y el material de enseñanza;

En el primer concepto, comprende la Higiene del medio cuanto se relaciona con el emplazamiento, orientación y terreno de la escuela, modo y materiales de construcción, forma, dimensiones, ventilación, caldeo e iluminación de las diferentes piezas que la constituyen, especialmente las clases, respecto de las que también se tiene muy en cuenta el techo, las paredes y el suelo, y, en fin, todo lo que más o menos directamente pueda contribuir a alterar la salud y dependa de las condiciones del local y de los medios que en él se empleen para modificar o suplir los agentes naturales (luz, aire, calor, humedad, etc.

) Por el segundo concepto, corresponde a la Higiene del medio determinar las condiciones del mobiliario de las clases -que, como los muebles en las casas, no deja de influir en la Higiene de la habitación- al intento especialmente de evitar que los alumnos tomen ciertas actitudes viciosas, que al cabo suelen dar por resultado enfermedades, como la miopía y las desviaciones de la columna vertebral; a este efecto estudia con preferencia la forma, dimensiones y distancias de las mesas-bancos, lo cual no quiere decir que deje de preocuparse de otras clases de mobiliario (el del maestro, por ejemplo) y aun de cierto material de enseñanza, entre el que le merecen especial atención los encerados y los libros, por las relaciones que guardan con la vista.

Importancia que tiene y favor que alcanza al presente la higiene escolar Tal es, en suma, el objeto y contenido de la Higiene escolar. Las indicaciones que preceden revelan la mucha importancia que tiene esta nueva rama de los estudios pedagógicos, que con tanto interés se cultiva al presente en todos los países cultos.

  1. Y es que se reconoce, no sólo que la edad en que más peligro hay para la salud es precisamente aquella durante la que asistimos a la escuela primaria, sino que también en ésta se multiplican las causas que pueden alterar nuestro bienestar orgánico, según da de ello testimonio lo dicho más arriba con referencia a las llamadas enfermedades escolares;
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Por esto el empeño que se pone en todas partes por dotar la escuela y rodear a los alumnos de las condiciones que la ciencia considera como las más favorables para la salud del cuerpo y, por trascendencia, para la del espíritu. Las revelaciones que a estos respectos ha hecho y diariamente hace la Ciencia; los progresos cada vez más ostensibles de la Pedagogía; el sumo interés que en todos los pueblos despierta hoy cuanto se relaciona con la buena y completa educación de la niñez; la idea, que cada vez hace más camino, de que al mismo tiempo que a la cultura del espíritu debe atenderse a la del cuerpo, y en fin, esa tendencia tan pronunciada que hemos señalado y que en todas partes se muestra vigorosa, enderezada a rodear a las nuevas generaciones de cuantas condiciones de vida nos son necesarias para la mejor realización de la existencia y el más cabal cumplimiento de nuestro destino – para vivir la vida completa , como dice Herbert Spencer- son las causas a que debe su razón de ser la llamada Higiene de la Infancia , de la que constituye parte integrante la que acabamos de bosquejar, que por sus especiales aplicaciones recibe la denominación de Higiene escolar o pedagógica , cuyo conocimiento interesa al maestro en mayor grado que al higienista y al arquitecto, por más que ni a uno ni a otro deba ser ni con mucho indiferente.

Porque con frecuencia lo es, o no se la atiende con el necesario detenimiento, especialmente por parte de los arquitectos, resultan muchas escuelas con condiciones detestables, pudiéndolas tener muy buenas, bajo el aspecto pedagógico-higiénico.

La Higiene escolar es, por los motivos que acaban de apuntarse, una de las partes más importantes de las varias que forman la compleja trama de los estudios pedagógicos. Si hasta hace poco no ha ocupado en éstos todo el lugar que le corresponde, hoy empieza a ganar la consideración que de justicia se le debe.

La saludable y prudente reacción en estos tiempos iniciada contra el malhadado intelectualismo (causa generadora de lo descuidada que ha estado la cultura física dentro de la escuela), permite, y cada día permitirá más, que los ejercicios corporales sean mejor atendidos en la educación pública, y que se consagre a la Higiene escolar la solicitud que hasta ahora se le ha negado con grave daño de la salud, así individual como colectiva.

Que hemos entrado de lleno por el camino de una reacción favorable para las atenciones que dentro de la escuela reclama la naturaleza física de los niños, lo dice bien claro el interés que en todas partes despiertan las cuestiones relativas a la Higiene escolar.

Condiciones de admisión de los niños en las escuelas, por lo que respecta a su estado físico; horas que deben tener de clase y de recreo; índole de los ejercicios que han de realizar, y alternativa entre los intelectuales y los físicos; circunstancias higiénicas en que necesitan llevarse a cabo estos ejercicios; medios más propios para habituar a los niños al aseo y conservar su salud; condiciones que, bajo el punto de vista higiénico, debe reunir el mobiliario escolar; reglas que, al mismo respecto, han de presidir a la construcción de los edificios destinados a escuelas; modos de ventilación, de iluminación, de calefacción, etc.

, de éstas; -todo es al presente objeto de detenido y minucioso examen, así en los Congresos y las Exposiciones, como en las revistas y obras de carácter pedagógico, y con todo ello se forma al presente un cuerpo de doctrina, cuyos principios, empezando por ganar la opinión más culta, se infiltran poco a poco en la administración de la enseñanza y producen disposiciones oficiales en lo países que más se preocupan de ésta, que es hoy en todas partes verdadera cuestión palpitante , de la cuestión de las cuestiones , como la llamara nuestro ilustre publicista Fermín Caballero, de la educación popular , en suma.

El intelectualismo en sus relaciones con la higiene en la escuela A que la Higiene (y, en general, la educación física) no ocupe en la escuela el lugar que le corresponde, no obstante la importancia que acabamos de reconocerle, se opone en gran manera el sentido intelectualista que desde muy antiguo ha dominado y aún impera en la educación primaria.

Considerada la escuela, merced al influjo de dicho sentido, como un lugar de mera instrucción y no como centro de educación -que es lo que debe ser- todo se sacrifica en ella a la enseñanza, por lo que se dejan en punible abandono los intereses del cuerpo, y con ellos otros muy respetables del alma.

  1. De aquí la deficiencia y los defectos de que, por lo general, se resiente nuestra educación primaria, y de aquí también la escasa o ninguna atención que se ha prestado, y todavía se sigue prestando en muchas partes, a la Higiene escolar, que ganará terreno en la escuela a medida que lo pierda el intelectualismo, que es su más irreconciliable enemigo;

Para que la Higiene pedagógica ocupe el lugar que en la escuela le corresponde, es menester que los maestros acaben de romper con ese sentido intelectualista que la tradición les ha impuesto; sentido que, al desnaturalizar el carácter de la escuela primaria, ha viciado hasta la misma educación intelectual, haciéndola verbalista y dogmática, merced al excesivo sello de memorista que le ha impreso, con grave daño del armonioso y cabal desenvolvimiento de las facultades intelectuales, y, en general, de las del espíritu y de todas las que constituyen o integran la naturaleza humana, a todas las cuales es preciso atender paralelamente.

  • Del reconocimiento de esta verdad proviene la importancia (más teórica que práctica todavía, desgraciadamente) que hoy se concede a la educación física y, por ende, a la Higiene escolar; y los maestros no deben perder de vista que cuanto hagan por una y otra redundará al cabo en mengua del intelectualismo, y además de ser una reivindicación y salvaguardia de intereses muy respetables (pues lo son en sumo grado los del cuerpo, así por lo que al cuerpo mismo se refiere, como por la influencia que en los del espíritu ejercen), servirá para dar a la escuela primaria su genuino carácter, toda la eficacia pedagógica que debe tener y que tanto interesa que tenga a los maestros, si con pleno derecho han de ostentar el honroso título de educadores de la niñez;

Deberes del maestro con relación a la escuela La importancia que hemos visto que tienen las cuestiones de Higiene, y las aplicaciones que de esta ciencia se hacen en la escuela, donde cada vez son exigidas por la opinión con más imperio, imponer a los maestros, nuevos, delicados y complejos deberes, a los que cada día que pase podrán sustraerse menos.

Así, pues -y sin olvidarse de lo que acabamos de indicarles respecto del intelectualismo- de cuantas cuestiones abraza la Higiene escolar, necesitan los maestros tener conocimientos, pues que ellos son los primeros y más directamente llamados a influir en la opinión, en las autoridades, en los arquitectos, en los constructores de mobiliario, para que tengan aplicación en las escuelas las prescripciones de la Higiene, y mediante ello se garantice, cada vez más, la salud de los niños que concurren a las mismas.

Por estos motivos entrañan para los maestros interés capitalísimo los conocimientos a que nos referimos, máxime cuando, como repetidas veces hemos indicado, tanto como la cultura del espíritu, es precisa y necesaria la del cuerpo, y la educación que no atiende a esta última, no sólo es una educación incompleta e irracional, sino que al mismo tiempo tiene no poco de homicida, en cuanto que conspira contra la salud y, en su consecuencia, contra la vida de las nacientes generaciones.

En este concepto, el maestro ha de tener en cuenta que, tanto como los métodos y los procedimientos de enseñanza, necesita conocer las prescripciones de la Higiene escolar, y con tanta más razón, cuanto que muchas de ellas tiene necesidad de aplicarlas por sí mismo, y desde el momento que los niños entran en la escuela contrae con ellos y sus familias deberes de cuyo cumplimiento nada puede excusarle, si es hombre de conciencia y estima en lo mucho que vale la salud de sus discípulos, que el menor descuido o la falta que aparentemente sea menos importante puede alterar para toda la vida.

Es, pues, de capital interés para el maestro el estudio de los problemas que abraza la Higiene escolar , a fin de poder llenar cumplidamente los deberes que tiene con relación a la salud de los educandos, constantemente comprometida por la multitud de agentes nocivos que en la escuela se aglomeran.

Carácter que debe revestir en las escuelas la enseñanza de la higiene No se limitan a lo indicado más arriba los deberes que el maestro tiene relativamente a la Higiene. Figurando esta materia como una de las que constituyen el programa de la enseñanza primaria 12 , está obligado a atender a ella de modo que resulte eficaz, que sea de verdadera aplicación, que tenga carácter experimental y práctico , en una palabra.

A este intento, lo primero que el maestro necesita hacer es no ofrecer al niño los conocimientos higiénicos que se proponga suministrarle, mediante esas fórmulas escuetas que tan en boga están en algunas escuelas, sino en relación con toda la cultura que se le suministre relativamente a las ciencias físicas y naturales, y, sobre todo, en estrecha unión con unas nociones suficientes de Fisiología.

Fundándolo en esto es como puede hacerse experimental y práctico en las escuelas el estudio de la Higiene, que es un error quererlo reducir a los términos de una especie de cartilla escrita en prosa o en verso, pero en la que se prescriben reglas aisladas, cuya razón ni siquiera entrevé el niño.

Repetimos que el estudio de la Higiene no debe presentarse al alumno aisladamente, sino con enlace, en una especie de compenetración con el de la Fisiología, sin olvidar las relaciones que tiene con el del espíritu: sólo a esta condición, que implica un procedimiento experimental, será práctico y resultará provechoso para el niño.

El carácter que requiere en la escuela la cultura higiénica, tiene gran analogía con el que exige la cultura moral, que, al cabo, no es otra cosa, en la mayoría de los casos, que una verdadera higiene del espíritu.

Empeñarse en suministrar estas dos culturas de la manera abstracta que suponen las lecciones aprendidas de memoria en los libros, o las máximas que a modo de formularios de recetas se ostentan -más por vía de decorado que de verdadera enseñanza- en las paredes de las clases, y maestros y niños recitan con mejor o peor sentido, es desconocer la índole de ambas materias y las exigencias de toda buena educación, y convertir en enseñanzas muertas las que más que ningunas otras deben ser enseñanzas vivas.

  • La Higiene, como la Moral, debe respirarse en la escuela;
  • Debe resplandecer en todo lo concerniente a ésta, al intento de que el alumno, mediante las impresiones que a todas horas reciba, se apropie insensiblemente sus preceptos, a la manera que se apropia el conocimiento de las cosas que de continuo le rodean;

Debe surgir de la práctica, de los hechos mismos que se producen naturalmente en la vida escolar, de modo que el niño aprenda a apreciar su utilidad, tocando los beneficios que sus aplicaciones reportan. Debe, en fin, ser una Higiene en acción, que tienda a formar en el niño buenos hábitos, más que a suministrarle nociones que sólo sirvan para adornar la inteligencia y hacer vana ostentación de ellas en los días de visita y de exámenes.

Así entendida la enseñanza de la Higiene en la escuela, puede ejercerse, mediante ésta, una influencia por todo extremo fecunda, no sólo por lo que a los escolares respecta, sino también por lo que a las costumbres públicas atañe.

Añadamos, para terminar el punto que nos ocupa, que el influjo de la escuela en esta más amplia esfera, será más eficaz e inmediato si el maestro, penetrándose de su verdadera misión, no se limita a dar a la enseñanza de la Higiene el carácter práctico y experimental que hemos dicho que debe tener (no el dogmático y verbalista que suele dársele), sino que al mismo tiempo aprovecha cuantas ocasiones se le presentan o le sea dado provocar, para hacer comprender a los padres o encargados de los niños las exigencias de la Higiene, las ventajas que resultan satisfaciéndolas, y los males que se originan cuando no son atendidas 13.

  1. Para esto ha de contar el maestro con que muchas veces las advertencias y los consejos de que al efecto se valga, podrán revestir el mismo carácter práctico y experimental que, según lo indicado más arriba, ha de tener la cultura que dé a sus discípulos;

Y es evidente, por otra parte, que la eficacia de toda la labor aquí bosquejada será tanto más grande, cuanto mayor sea el celo que en ella ponga el maestro, más la discreción con que la lleve a cabo, y más sólida y apropiada la cultura que sobre el particular posea.

  1. El servicio facultativo médico-higiénico en las escuelas La solicitud desplegada por cuanto se relaciona con el régimen higiénico de las escuelas, ha sugerido el pensamiento, que ya empieza a ponerse en práctica en algunas partes, de establecer para las mismas un servicio especial, denominado médico-higiénico , a cuyo cargo corre todo lo referente a la salud de los escolares;

La idea es en sí buena, pero no deja de ofrecer inconvenientes en la práctica, en cuanto que tiende a levantar dentro de la escuela otro poder enfrente del maestro, y a suscitar mediante ello rivalidades perjudiciales por más de un concepto; esto aparte de que puede dar motivo al entronizamiento en los dominios de la Pedagogía de una dictadura tan absorbente, y en ocasiones tan dañosa, como la que más adelante veremos que ejercen los arquitectos: la dictadura del médico o higienista.

  1. Esto, no obstante, el servicio a que nos referimos cuenta ya con muchos partidarios en Europa, y bien organizado, puede ser grandemente beneficioso para las escuelas y para la salud pública en general;

Es indudable que la salud de los escolares se hallará mejor garantida si con el maestro cuida de ella un médico; pues que por mucha que sea la cultura del primero, nunca será la suficiente para atender cual corresponde a cuantas necesidades se originan en la escuela al respecto que nos ocupa.

  1. Fuera de todo punto ilusorio querer que a los conocimientos del pedagogo una el maestro los del higienista y el médico, en la medida necesaria para atender en todos los casos con éxito a las exigencias que diariamente surgen en la práctica, la cual enseña, por otra parte, que son muchas las atenciones que ya pesan sobre el maestro -especialmente sobre el que es celoso y tiene verdadera vocación- para aumentarlas con las muy delicadas y complejas que implica el régimen higiénico a que, según las indicaciones que hemos hecho más arriba, debe someterse la escuela;

La inspección facultativa de que ahora tratamos puede aligerar el cúmulo de atenciones que agobian al maestro, a la vez que descargar a éste de ciertas responsabilidades, de las no pocas que se originan en la escuela con relación a la salud de los alumnos.

  • En corroboración de esto último, recordemos lo que con análogo motivo hemos dicho en otro lugar 14 : «Sabido es que una de las garantías para la salud de los escolares es la precaución, puesta en práctica en todas partes, de no admitir en las escuelas niños, si antes no prueban sus padres, mediante la oportuna certificación facultativa, que están vacunados y no padecen enfermedad alguna contagiosa;

Pues aún procediendo todo el mundo con celo e inteligencia (y ya se sabe cómo entre nosotros suelen darse semejantes certificados), se presentan ocasiones en que estos documentos no bastan, siquiera estén dados a conciencia; pues muy bien puede contraer el niño una de esas enfermedades después de haber obtenido del médico la correspondiente certificación, y, no conociéndola el maestro, ser admitido en la escuela, y contagiar a alguno de sus condiscípulos.

¿Y cuando la enfermedad la contrae el niño durante el tiempo en que frecuenta la escuela? Tan disculpable es en el maestro que no descubra muchas veces los síntomas de ella, como que en determinadas ocasiones someta a algunos de sus discípulos a ejercicios que puedan serles perjudiciales».

Añadamos que fijar el tiempo que los alumnos afectados de enfermedad contagiosa deben permanecer sin frecuentar la escuela, y adoptar respecto de ésta las medidas necesarias para impedir la propagación del mal entre los demás escolares, es otro de los servicios que puede prestar la inspección facultativa de que tratamos, la que, además ha de tener necesariamente intervención en otros puntos relacionados con la Higiene de los alumnos, tales como la ventilación y la temperatura de las clases, según las estaciones; horas en que deben verificarse en cada época del año los ejercicios físicos y de cultivo, y precauciones que acerca de ellos hayan de adoptarse; designación de los niños que deban tomar baños, caso de hallarse establecidos en la escuela, y cuidados que a este respecto deben tenerse, y por último, prescribir a las familias el régimen a que convenga someter a aquellos niños cuyo estado de salud requiera atenciones especiales.

  • Tal es, sumariamente expuesta, la misión que dentro de la escuela está llamada a desempeñar la inspección higiénico-médica, a la que también se impone en las poblaciones donde se halle establecida, la obligación de redactar anualmente una Memoria , en la que se consignen cuantos datos y observaciones se juzguen conducentes a fin de poder apreciar el origen y las causas de las enfermedades escolares, y los medios más adecuados para preservar y mejorar la salud de los alumnos;

A este fin, necesita el médico encargado del servicio que nos ocupa, llevar una Estadística minuciosa y exacta, formada mediante los datos que le suministre la inspección que ha de practicar en diferentes épocas del año, para comprobar el estado de las clases y demás dependencias de la escuela, así como del respectivo mobiliario, y el examen de los niños a su ingreso y salida, y en las visitas que al efecto debe hacer periódicamente a la misma.

Para que semejante Estadística sea eficaz y pueda servir, no sólo de verificación de la Higiene escolar, sino también y en un sentido más extenso, de guía seguro para la Higiene y la Patología de la infancia, debiera comprender, por lo que al alumno respecta: 1º, datos concernientes al sexo, edad, lugar y fecha del nacimiento del niño, y condiciones de sus padres, en lo tocante a su constitución, estado de salud y parentesco, por ejemplo; 2º, las noticias que suministre el examen somatológico del niño a su ingreso en la escuela y los que sucesivamente tengan lugar, durante su permanencia en ella y a la salida de la misma; y 3º, las observaciones médicas y las notas de higiene terapéutica que el médico crea oportuno consignar 15.

Con estos datos y los que acerca de las clases y el mobiliario de ellas deben tenerse en cuenta, según queda indicado, se podrá formar una estadística sumamente útil, y la inspección higiénico-médica de las escuelas dará resultados prácticos y beneficiosos.

  1. Y debe tenerse presente que la organización de este útil servicio no es tan difícil de realizar ni resultaría tan costosa como a primera vista parece;
  2. En primer lugar, porque no es necesario que las visitas sean diarias (semanales son generalmente en las poblaciones donde se halla establecido el servicio de que tratamos; en París se dispuso en 1836 que fueran quincenales para las escuelas elementales y superiores, y en 1855, semanales, por lo menos, para las salas de asilo); y en segundo, porque los médicos a quienes se les confíen pueden ser los mismos que tengan a su cargo otros servicios en las respectivas poblaciones (los titulares de los pueblos, los higienistas, facultativos de hospitales, hospicios, etc;

, de las ciudades, por ejemplo); todo lo cual facilita el establecimiento de la reforma sin graves dispendios, pues el personal existe ya formado y su sostenimiento puede reducirse a una módica gratificación, como ya se practica en los Jardines de la infancia , de Madrid, en donde, con ser la visita diaria (la desempeña el médico del Colegio Nacional de Sordomudos y Ciegos ), sólo cuesta al Estado 750 pesetas anuales 16.

Por lo demás, la organización de la inspección facultativa debe llevarse a cabo de modo que resulten bien deslindadas las esferas de acción del médico y el maestro, mirando especialmente a que el segundo no quede como un subordinado del primero, pues si esto no se procura resultará el entronizamiento de la dictadura de que antes hemos hablado.

En cuanto se refiera a los ejercicios, condiciones de las clases y el mobiliario, distribución del tiempo, etc. , el médico ha de limitarse a llevar los registros correspondientes y a aconsejar al maestro, el que si ha de proceder con la seguridad necesaria y no ha de abdicar la dirección que de derecho le corresponde, necesita poseer conocimientos sólidos en cuanto a la Higiene escolar concierne, máxime cuando no podrá contar en todos los momentos con el concurso del médico, ni conviene que esté discrecionalmente a merced de él, a fin de no hacerse solidario de los descuidos de otro, y acaso de exclusivismos mal entendidos y no bien dominados.

Al médico, por su parte, corresponderá resolver en todo lo relativo al ingreso, reingreso y baños de los alumnos (habida consideración a sus condiciones somatológicas), a las enfermedades y accidentes que sobrevengan a los escolares, y a las precauciones que deban adoptarse en caso de desarrollarse en la escuela o en la población una enfermedad contagiosa.

En una palabra, aconsejar , observar y proponer como higienista, y obrar como médico, es el papel que debe asignarse al facultativo dentro de la escuela. Los museos pedagógicos con relación a la higiene escolar La institución de los Museos pedagógicos, que cada día se extiende más, es una de las que mejores servicios han prestado y prestarán a la escuela primaria, particularmente al respecto de las cuestiones de Higiene.

Entre otros fines, tienen por objeto los Museos a que nos referimos el de auxiliar a los maestros y a las personas que tengan que intervenir en esas cuestiones, en el estudio de cuanto se relaciona con los locales de escuelas, el mobiliario de éstas y el material de enseñanza; a cuyo efecto, no sólo ofrecen planos de edificios escolares, modelos de los diversos tipos de mobiliario para maestros y alumnos, y ejemplares de las diferentes clases de libros, atlas, láminas, herbarios, museos escolares, etc.

, sino que además contienen cuantos datos son necesarios para la mejor inteligencia de esas colecciones, y poner al corriente a los que las consulten de los resultados que dan en la práctica las mejoras en ellas introducidas, modo, ventajas e inconvenientes de su empleo, etc.

En algunos Museos es obligación de su director dar conferencias a los maestros acerca de estos puntos y visitar con frecuencia los de otros países, así como concurrir a los Congresos y Exposiciones de carácter pedagógico, o en que se traten cuestiones que, como las de Higiene, por ejemplo, interesen a la escuela.

Fácil es comprender el influjo saludable que con tales elementos y por semejantes modos pueden ejercer -y de hecho han ejercido y ejercen- los Museos pedagógicos, respecto de muchas y muy interesantes cuestiones de las que comprende la Higiene escolar: en ellos tienen el pedagogo y el higienista auxiliares muy eficaces.

  • Por eso no hemos querido dejar de considerarlos aquí como uno de los agentes llamados a cooperar grandemente en la obra de difundir y perfeccionar esa interesante rama de los estudios pedagógicos, que ha nacido y fructificado merced al consorcio establecido entre la Pedagogía y la Higiene;

Faltaríamos a un deber de gratitud, si al poner fin a estas indicaciones no recordásemos que en nuestro país tenemos ya un instituto de la índole de los que acaban de ocuparnos, merced a la fecunda iniciativa y buena voluntad de los Sres. Albareda, Riaño y Robledo, a quienes se debe el Museo de instrucción primaria creado en Madrid por decreto de 6 de Mayo de 1882, cuando dichos señores desempeñaban el Ministerio de Fomento, la Dirección general de Instrucción pública y el negociado de primera enseñanza, respectivamente. .

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El niño necesita de buena alimentación, vivir en un ambiente limpio y seguro, así como recibir el cariño y el cuidado de sus padres y de quienes lo rodean, para crecer y desarrollarse de manera adecuada.

¿Cuáles son las reglas de la escuela?