Que Es El Bulin En La Escuela?

Que Es El Bulin En La Escuela

Un empujón que se repite. Un apodo que denigra. Un insulto cada vez que le toca salir a la pizarra. En la escuela o en el instituto, existen muchas formas de ejercer y sufrir  violencia entre iguales  y muchas formas de tratar de acabar con ella. Es una responsabilidad conjunta de la comunidad educativa, los padres y los compañeros evitar que el acoso escolar siga existiendo.

La escuela debería ser siempre un espacio en el que sentirse seguro. Sin embargo, para muchos niños, la escuela se ha convertido en la fuente de un tipo de violencia del que son víctimas y que ejercen sus propios compañeros, se trata del  acoso escolar o bullying.

Hay niños que, por distintas razones, sufren maltrato físico o psicológico por parte de otros niños a través de actitudes como la represión, la discriminación, la homofobia, la violencia sexual o el castigo corporal. El  bullying o acoso escolar  tiene efectos negativos en la salud física, el bienestar emocional y el rendimiento académico de los niños, especialmente si dicha violencia se repite en el tiempo o es severa, además de influir en el clima escolar del centro educativo.

¿Qué es el bullying en los estudiantes?

Artículo original Bullying en alumnos de secundaria. Características generales y factores asociados al riesgo Bullying in junior high school students. General characteristics and associated risk factors Víctor Manuel Joffre-Velázquez, 1,2 Gerardo García-Maldonado, 1,2 Atenógenes H.

  • Saldívar-González, 1 Gerardo Martínez-Perales, 1 Dolores Lin-Ochoa, 1 Sandra Quintanar-Martínez, 1 Alejandra Villasana-Guerra, 1 1 Departamento de Investigación, Facultad de Medicina Dr;
  • Alberto Romo Caballero, Universidad Autónoma de Tamaulipas 2 Departamento de Investigación Clínica, Hospital Psiquiátrico de Tampico, Secretaria de Salud, Tampico, Tamaulipas, México Autor de correspondencia: Dr;

Gerardo García Maldonado Correo electrónico: [email protected] com Fecha de recepción: 12-08-10 Fecha de aceptación: 14-12-10 Resumen Introducción. El bullying es una conducta de hostigamiento físico y/o psicológico entre los alumnos en un plantel escolar.

En México 25% de los alumnos ha sufrido violencia en sus escuelas. El objetivo de este trabajo fue determinar prevalencia del bullying y explorar las variables asociadas con el riesgo de esta conducta. Métodos.

Mediante la resolución de un cuestionario autoaplicable se seleccionaron alumnos de entre la población de una misma secundaria pública, hombres y mujeres, con base en la presencia o la ausencia del rol de víctima, agresor o víctima-agresor. Para el análisis estadístico se aplicaron las pruebas X 2 y regresión logística.

  1. Resultados;
  2. De un grupo de 688 alumnos con una media de edad de 13;
  3. 62 ± 0;
  4. 96 años se identificaron 20;
  5. 5% víctimas, 13;
  6. 1% agresores y 27;
  7. 4% víctimas-agresores;
  8. Los factores de riesgo relevantes para las víctimas fueron: tener algún defecto físico (X 2 = 21;

59, p = 0. 000, OR 2. 86, IC 95% 1. 82-4. 50), los padres consideran normal el problema (X 2 = 30. 23, p = 0. 000, OR 5. 79, IC 95% 2. 92-11. 47); para los agresores: preferir programas televisivos violentos (X 2 = 10. 38, p = 0. 001, OR 2. 22, IC 95% 1. 36-3. 62), tener amigos que pertenezcan a pandillas (X 2 = 31.

  1. 78, p = 0;
  2. 000, OR 4;
  3. 05, IC 95% 2;
  4. 45-6;
  5. 71); para las víctimas-agresores destaca la combinación de factores inherentes a ambos grupos por separado;
  6. Conclusiones;
  7. El bullying en la escuela es una conducta prevalente y los factores asociados al riesgo son diversos;

Palabras clave: bullying, víctima, agresor, víctima-agresor, intimidación, escuela. Abstract Background. Bullying is physical harassment and/or psychological abuse among students at school. In Mexico, up to 25% of the students have experienced violence at school.

The objective of this study was to determine the prevalence of bullying and to explore associated risk factors. Methods. Students of both genders from a junior high school were included and selected from the same population, based on the presence of being a victim, aggressor or victim-aggressor role according to self-reported questionnaire responses; X 2 and logistical regression statistics were applied.

Results. Six hundred eighty eight students with a mean age of 13. 62 ± 0. 96 years were included; 20. 5% victims, 13. 1% aggressors and 27. 4% victims-aggressors were identified. Major risk factors for victims were “have a physical defect” (X 2 = 21. 59, p = 0. 000, OR 2.

  • 86, 95% CI 1;
  • 82-4;
  • 50) and “parents considering bullying a normal problem” (X 2 = 30;
  • 23, p = 0;
  • 000, OR 5;
  • 79, 95% CI 2;
  • 92-11;
  • 47); for aggressors: “preference for violent television programs” (X 2 = 10;
  • 38, p = 0;

001, OR 2. 22, 95% CI 1. 36-3. 62) and “friends who belongs to gangs” (X 2 = 31. 78, p = 0. 000, OR 4. 05, 95% CI 2. 45-6. 71); victims-aggressors present a highlighted combination of risks factors from both roles. Conclusions. There is a high prevalence of bullying at school with a variety of associated risk factors.

  1. Keywords: bullying, victim, aggressor, victim-aggressor, harassment, school;
  2. INTRODUCCIÓN El bullying es un tipo de violencia presente en el ámbito escolar; tiene como actores a los propios alumnos e implica la presencia de conductas de intimidación, acoso, burla, amenaza, descalificación o insultos de unos alumnos (agresores, acosadores) contra otros (víctimas);

Sin embargo, en algunas ocasiones un mismo alumno puede ser la víctima y el agresor. 1-5 Dan Olweus, que ha sido citado por diversos autores, 2 definió este fenómeno como un conjunto de comportamientos físicos y/o verbales que un alumno, de forma hostil y abusando de un poder real o ficticio, dirige contra otro de forma repetida con intención de causar daño.

  1. 3 En el bullying, a diferencia de otros tipos de violencia, no media una provocación por parte de la víctima, además de que existe un desequilibrio de poder entre los participantes;
  2. Las modalidades del bullying y los criterios para identificar el fenómeno son diversos ( Cuadro I );

No siempre se presentan todos los elementos de manera conjunta y las razones por las que este fenómeno se presenta de una u otra manera aún no han sido identificadas. Estudios en Europa han demostrado el alto porcentaje de alumnos involucrados en este fenómeno.

  • 6 En el caso de México, en Guadalajara se reportó que hasta 68% de los alumnos encuestados habían sido intimidados en algún momento;
  • 7 Un estudio realizado con más de un millón de estudiantes de secundaria, de diversas ciudades en Brasil y también en el Distrito Federal, México, documentó que 83;

4% había mencionado la existencia de bullying en su escuela. 8 De los reportes publicados recientemente sobresale el de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) del 2006 que documentó que prácticamente la cuarta parte de los encuestados habían sido víctimas de bullying en algún momento, 9 mientras que la Secretaría de Educación Pública (SEP), en colaboración con la UNICEF en el 2009, reportaron entre otras cosas que 43.

2% del personal docente sabía de la presencia de bullying en sus escuelas. 10 Dentro de los aspectos que más se han estudiado destacan la variabilidad de los lugares en el interior del plantel educativo donde se produce la intimidación y la falta de apoyo de los compañeros no involucrados.

11-13 Con respecto a los padres, se ha abordado más lo referente a sus respuestas o actitudes al enterarse del problema; los resultados son diversos pero el rango varía desde la indiferencia hasta la sobreprotección. 14 En cuanto a los factores asociados al riesgo para el rol de víctima se han documentado diversas circunstancias.

Chui-Betancur y Chambi-Grande 14 y Menesini y cols. 15 señalan la ausencia de uno de los progenitores como elemento sobresaliente ya que, desde su perspectiva, ésta no favorece el adecuado reforzamiento de la autoestima ni la adaptación interpersonal.

El hecho de que los padres y los maestros reaccionen indiferentemente o hagan caso omiso a su problema, de acuerdo a la percepción de las víctimas, constituye otro factor asociado en la continuidad de este rol. 16-19 Para algunos expertos la presencia de algún defecto físico constituye un elemento preponderante de riesgo, 20,21 al igual que factores como la raza, el color de la piel o las creencias religiosas.

22 En contraste, para el grupo de agresores un factor asociado relevante es la inclinación a querer demostrar fuerza y agresividad. 23,24 Sin embargo, se han descrito otros elementos que están más relacionados con el entorno social en el que el menor puede estar inmerso (por sus circunstancias familiares o económicas), como el caso de tener amigos o conocidos que pertenezcan a pandillas o grupos delictivos o, en el peor de los casos, que el menor mismo forme parte de alguno.

25,26 También mostrar mayor gusto por programas televisivos y juegos de video violentos implica riesgo. 27- 30 Al igual que en las víctimas, aunque evidentemente con otros efectos emocionales, afectivos y conductuales, sobresale también como riesgo el hecho de vivir con sólo un progenitor, que además no logre estructurar disciplina, normas y valores.

  1. 16,17 La percepción de los agresores, de que sus padres y sus maestros reaccionan de manera permisiva ante su conducta agresiva, constituye un incentivo para el reforzamiento de esta conducta ( Cuadro II );

31,32 En cuanto a los menores que indistintamente son víctimas y agresores, hasta el momento no se han identificado factores asociados que sean específicos para esta modalidad; 33 sin embargo, pueden presentar simultáneamente circunstancias que son inherentes al rol de víctima y al de agresor.

  1. En algunos estudios se han señalado la poca sociabilidad, la violencia intrafamiliar, el rechazo familiar y el vandalismo como factores asociados a este doble rol;
  2. 33,34 Finalmente, diversos trabajos han demostrado que el género masculino es un factor de riesgo más para el desarrollo de este fenómeno en cualquiera de las tres variantes mencionadas;

35-38 Considerando lo prevalente y grave de este problema en los planteles educativos de nuestro país y basados en hallazgos científicos que reportan complicaciones en la salud mental de los participantes y considerando que no conocemos que haya información al respecto en el estado de Tamaulipas, se efectuó este estudio en la zona sur de la entidad.

Los objetivos de este trabajo fueron: 1) reportar la prevalencia del bullying; 2) describir diversas características inherentes a este fenómeno; 3) explorar la relación de los agresores, las víctimas y las víctimas-agresores con algunas variables que, según la bibliografía, son probables circunstancias asociadas al riesgo y, si existe alguna relación, 4) establecer el índice o magnitud de la misma.

MÉTODOS Muestra La población total fueron 786 estudiantes del turno matutino de una escuela secundaria pública localizada en el municipio de Ciudad Madero, en la zona sur del estado de Tamaulipas; matriculados en el ciclo escolar 2009-2010 y cuyo rango de edad fue desde 11 hasta 16 años.

  1. Sin embargo, la muestra de participantes estuvo conformada solamente por 688 alumnos; de esta muestra final 350 fueron del sexo masculino (50;
  2. 9%) y 338 del femenino (49;
  3. 1%), prácticamente una relación 1:1;

Alumnos de primer año: 35. 9%, de segundo: 34. 8% y de tercero: 29. 3%. Este plantel cuenta con 6 grupos por cada grado. El proyecto fue revisado y aprobado por los comités de ética de la Facultad de Medicina de Tampico, de la Universidad Autónoma de Tamaulipas y del Hospital Psiquiátrico de Tampico (sedes de adscripción de los investigadores) después de certificar que se apegaba a los lineamientos de la Ley General de Salud en materia de Investigación para la Salud en Seres Humanos de nuestro país y a la Declaración de Helsinki.

Asimismo, se obtuvo el dictamen de aprobación por parte de las autoridades del plantel. Todos los alumnos participantes firmaron un consentimiento informado. Instrumento Se utilizó el cuestionario conocido como CIMEI (Concepciones sobre Intimidación y Maltrato entre Iguales).

Este instrumento fue adaptado y validado al español por Avilés en 1999. 39 El análisis de consistencia interna del instrumento se efectuó mediante el alfa de Cronbach, que permitió valorar los coeficientes de Habilidad de las variables integradas en cada uno de los ítems y fue de 0.

  1. 8278;
  2. Para la validez de contenido se llevó a cabo un análisis de los componentes principales del instrumento con el propósito de analizar la estructura subyacente de los datos, utilizando el método de escalamiento óptimo de componentes principales no lineales (Princalps);

La validez de contenido fue de 8. 612. 4,39 Este cuestionario es un instrumento autoaplicable y que permite conocer las impresiones relativas a la conducta de acoso o maltrato en el medio escolar. Consta de tres secciones con 42 ítems en total. La primera sección está dirigida a alumnos, la segunda a padres de familia y la última a maestros.

En esta investigación sólo se reporta la información proporcionada por los alumnos. Para este grupo etario el cuestionario se compone de 12 ítems con respuestas descriptivas de opción múltiple. El cuestionario se concibió a partir de seis dimensiones teóricas que exploran lo siguiente: la situación del alumnado, los perfiles de las víctimas, las condiciones de las intimidaciones, los perfiles de los agresores, los perfiles de los observadores y las propuestas de solución.

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Los 12 ítems del instrumento formulados específicamente para los alumnos se integran de la siguiente manera: • Formas de intimidación (ítem 1) • Lugares donde se produce el acoso o maltrato y quién trata de evitarlo (ítems 4, 6) • Impresiones de la víctima (ítems 2, 3, 5, 8) • Impresiones del agresor (ítems 7, 9) • Impresiones de los observadores (ítems 10, 11) • Propuestas de salida del problema (ítem 12) Las definiciones operacionales se estructuraron de la siguiente manera: a) La definición de bullying fue la utilizada por Olweus en sus trabajos.

2,3 b) Se definió el rol de víctima cuando el participante señalaba cualquiera de las respuestas de los ítems 2, 3, 5 y 8, a excepción de la primera opción de cada uno de estos ítems (Nunca, Nadie me ha intimidado nunca, Nadie me intimida, Nadie me ha intimidado alguna vez, respectivamente).

c) Se definió como agresor al alumno que optara por cualquier opción de respuesta a las preguntas 7 y 9 a excepción de la primera (Nunca me meto con nadie y No he intimidado a nadie, respectivamente). d) Para considerar el rol de víctima-agresor, se tomó en cuenta que el participante contestara simultáneamente ítems inherentes al papel de víctima y agresor de acuerdo a las premisas establecidas con anterioridad.

  • e) Se definió que un alumno se comportaba como observador si contestaba cualquier opción de respuesta de los ítems 10 y 11 y que hubiera contestado la primera opción de respuesta de las preguntas 2, 3, 5, 8, 7 y 9;

Finalmente, se administró una hoja de recolección de datos con una estructura dicotómica (Si/presente-No/ausente). Procedimiento Días antes se efectuó una reunión informativa con los directivos de la escuela para señalarles los propósitos del estudio y acordar la fecha y la hora para el trabajo operativo dentro del plantel.

  1. Los alumnos que aceptaron participar lo hicieron de forma voluntaria y anónima;
  2. Toda la información proporcionada por los estudiantes se manejó de forma confidencial;
  3. Los encuestadores, capacitados y entrenados previamente, se presentaron en el aula de cada uno de los grupos de primero, segundo y tercer grado, para hacer contacto con los alumnos y explicarles los pormenores de la investigación;

Siempre se contó con el apoyo de los profesores que en ese momento estaban dando su clase. Se puso especial cuidado en que los encuestadores supieran transmitir las instrucciones y las observaciones que garantizaran a los alumnos la confidencialidad y el absoluto anonimato de sus respuestas.

Antes de repartir los cuestionarios se solicitó que los estudiantes entregaran el consentimiento escrito firmado por ellos mismos. Se integró, de manera complementaria, un grupo de coordinadores para el trabajo de campo que tuvieron la tarea de detectar cuestionarios con respuestas incompletas; si era el caso, solicitaban al participante en ese momento que completara las respuestas faltantes.

Nueve alumnos se negaron a hacerlo (7 hombres y 2 mujeres). El tiempo promedio para contestar el instrumento fue de 12 minutos. Análisis estadístico En este estudio transversal se abren dos brazos, uno de involucrados y otro de observadores. Los involucrados son víctimas-agresores, víctimas o agresores; estos tres grupos se analizaron por separado respecto del grupo de observadores.

La decisión de utilizar a los observadores como grupo control permitió que estos representaran a la población que no desarrolló el evento en estudio. Se consideró también que este grupo corresponde a la subpoblación de individuos que está en riesgo de desarrollar el evento y, en caso de que lo desarrollaran, quedarían incluidos dentro de la población de involucrados.

Una vez seleccionados los involucrados y los observadores se comparó la exposición relativa de cada grupo con factores que, de acuerdo con la bibliografía, tienen relevancia para el desarrollo de bullying. Para el análisis de la información se utilizó estadística descriptiva: X 2 para la relación de variables categóricas.

Para probar la hipótesis acerca de los factores asociados al riesgo y su correlación con los grupos de involucrados se efectuó un análisis de regresión logística calculando el rango de probabilidades (OR) con intervalos de confianza de 95% (IC 95%).

Se consideró un nivel de significación estadística cuando p ≤ 0. 05. Para el análisis se dicotomizaron los tres grupos de involucrados con valores (0-1), al igual que los factores asociados al riesgo considerados para este estudio. Se utilizó el paquete estadístico SPSS ® versión 14.

RESULTADOS Variables sociodemográficas En cuanto a la edad se documentó una media de 13. 62 ± 0. 96 años. Por grado escolar se calculó una media de edad de 12. 68 ± 0. 54 años para alumnos de primero; 13. 71 ± 0. 57 para alumnos de segundo y de 14.

66 ± 0. 52 para los de tercero. Por género la media fue de 13. 67 ± 0. 96 y 13. 57 ± 0. 57 para varones y mujeres, respectivamente. Como se esperaba 99. 9% de la muestra eran originarios del estado de Tamaulipas, predominando los que tenían su residencia en el municipio de Ciudad Madero (61.

4%), seguidos de los que residían en Tampico y Altamira (34 y 4. 4%, respectivamente). Prevalencia del bullying De la muestra evaluada 20. 5% constituyeron el grupo de víctimas, 13. 1% el de agresores y 27. 4% el de las víctimas-agresores.

En el cuadro III se aprecia con detalle la distribución de estos tres grupos por género y por grado escolar. Riesgos generales En cuanto a los riesgos 21. 9% de los estudiantes refirió vivir únicamente con su madre, 2. 9% con su padre y 2. 9% con otras personas; en contraste, 72.

2% refirió vivir con ambos padres. Por otra parte, 40. 2% de los alumnos refirió tener amigos que pertenecen a pandillas, 20. 3% perteneció a pandillas alguna vez y 9. 3% pertenecía en ese momento a una pandilla.

Se documentó que 4. 7% había sido expulsado alguna vez de la escuela, que 22. 5% había estado bajo tratamiento psicológico en algún momento y que 40. 2% gustaba de ver programas televisivos con contenido violento. Se logró también recabar la siguiente información: 28.

  • 1% consideró tener algún defecto físico, 90;
  • 9% manifestó que son más agresivos los hombres y 79;
  • 7% estimó que los hombres son más burlones en comparación con las mujeres;
  • Los participantes mencionaron que, en los últimos tres meses, los problemas de acoso o maltrato se dan prácticamente todos los días (40;

1%). Se reportó que las personas a las que más recurren los alumnos cuando son victimizados son: a otro compañero (18. 1%), a la familia (7. 5%) y a los profesores (1. 8%); sin embargo, 13. 3% considera que el problema no se comenta. En opinión de los estudiantes el profesorado del sexo masculino es el que más interviene para evitar el acoso o el maltrato; sin embargo, 17.

  1. 2% de alumnos señaló que lo más habitual es que nadie intervenga y 29;
  2. 2% contestó que la solución a estas circunstancias debe recaer en el profesorado, en general;
  3. Formas de acoso o maltrato Entre las formas más frecuentes de maltrato entre compañeros documentamos que los insultos y los apodos predominan en 40;

9% de los casos; las burlas y humillaciones en 16. 5%. El daño físico directo a través de empujones, golpes, patadas y otras acciones se encontró en 15. 9%; entre las modalidades menos frecuentes de acoso o maltrato hallamos las siguientes: amenazas y chantajes (1.

8%), rechazo y aislamiento (4. 1%) y generar rumores o hablar mal de alguien (4. 7%). Cabe destacar que 15. 6% de los participantes encuentran que hay casos de maltrato con dos o más modalidades sobre una misma persona.

Percepción sobre la reacción parental Para la mayoría de los alumnos (18. 9%) la reacción más común de los padres cuyos hijos son víctimas de bullying es la de hablar con el maestro; sin embargo, hay quienes consideran que la respuesta habitual de los progenitores es decirles a sus hijos que esas circunstancias son normales (3.

  1. 7%), que regresen la agresión (3;
  2. 5%), no les hacen caso (2;
  3. 1%) o no les creen (0;
  4. 4%);
  5. Lugar donde predomina el acoso o maltrato Con respecto a los lugares donde se suelen producir las intimidaciones encontramos que 22;

1% ocurre en el aula cuando no se encuentra el profesor, 6. 5% aún en presencia del maestro, 5. 2% en la entrada principal del plantel, 2. 7% en la vía pública, 1. 9% en los pasillos de la escuela, 1. 3% en los baños y 0. 6% en el patio durante el tiempo de descanso.

Vale la pena mencionar que 59. 4% de los alumnos respondió con más de dos opciones en este rubro. Factores asociados al riesgo para el rol de víctima Las variables “expulsión de la escuela alguna vez” [X 2 = 0.

196, p = 0. 658, OR = 0. 78, IC 95% (0. 27-2. 28)] y “considerar a la escuela segura” [X 2 = 3. 03, p = 0. 082, OR = 0. 68, IC 95% (0. 45-1. 04)] no constituyeron factores asociados al riesgo. El resto de los factores considerados sí fueron de riesgo al tener un OR > 1; sin embargo, solamente cinco tuvieron significación estadística ( Cuadro IV ).

De estos, al menos tres están relacionados con la reacción de los padres al enterarse del problema. El riesgo más elevado fue para los casos en los que los padres opinan que es normal que ocurran estas circunstancias [X 2 = 30.

23, p = 0. 000, OR = 5. 79, IC 95% (2. 92-11. 47)]. Otra variable asociada importante fue la que se relaciona con el hecho de tener un defecto físico [X 2 = 21. 59, p = 0. 000, OR = 2. 86, IC 95% (1. 82-4. 50)]. Factores asociados al riesgo para el rol de agresor Considerar que se tiene algún defecto físico [X 2 = 0.

03, p = 0. 854, OR = 0. 94, IC 95% (0. 51-1. 70)] y que los padres no consideran que realmente sucede este problema [X 2 = 0. 000,p = 0. 995, OR = 0. 99, IC 95% (0. 10-9. 66)] no constituyeron elementos de riesgo para este grupo al tener un OR 4 aquellos factores donde los alumnos están relacionados con pandillas ( Cuadro IV ).

Factores asociados al riesgo para el rol de víctima-agresor Con respecto a este grupo los factores relacionados al fenómeno de pandillerismo, así como el gusto por programas televisivos con contenido violento, demostrar dentro de la escuela que se es el más fuerte y considerar que se tiene un defecto físico fueron los que tuvieron relevancia estadística significativa y que además tuvieron un OR > 2.

  • Destaca lo relacionado a tener vínculos con pandillas: “pertenecer a pandillas alguna vez” [X 2 = 17;
  • 07, p = 0;
  • 000, OR = 2;
  • 80, IC 95% (1;
  • 69-4;
  • 62)], “pertenecer a pandillas actualmente” [X 2 = 6;
  • 39, p = 0;
  • 011, OR = 2;

46, IC 95% (1. 20-5. 06)] y “tener amigos que pertenezcan a una pandilla” [x 2 = 20. 56, p = 0. 000, OR = 2. 46, IC 95% (1. 66-6. 65)] ( Cuadro V ). DISCUSIÓN Tradicionalmente, hablar de situaciones violentas en los contextos escolares se ha interpretado como referirse a las peleas entre los alumnos, los robos o el maltrato a las instalaciones.

Sin embargo, las situaciones violentas también incluyen fenómenos de acoso o maltrato entre los estudiantes que dan lugar, por decir lo menos, a casos de menores que se rehúsan a ir al colegio sin motivo aparente o que fingen dolencias físicas que justifiquen ante sus padres la no asistencia antes de confesar que están siendo víctimas de intimidación.

Nuestro estudio concuerda con lo que ya se ha señalado en otros estudios 10-12, 35 acerca de la prevalencia de este problema. Hemos documentado una alta presencia de alumnos involucrados directamente en el bullying (20. 5% víctimas, 13. 1% agresores y 27. 4% víctimas-agresores).

  • Al realizar la diferenciación por grado escolar, observamos que el rol de víctima es más común en los alumnos de primer año; para el caso de los agresores, se documentó que este papel es más frecuente en alumnos de segundo;

Este último dato podría ser inexacto, pues una amplia proporción de alumnos de tercer año no se encontraban en el plantel el día de la recolección de datos. En el caso de los participantes que se desempeñaban como víctimas-agresores la mayoría pertenecía al segundo año.

  • La mayor cantidad de víctimas en los alumnos de primero no es inusual si consideramos que los de reciente ingreso a un plantel escolar son el grupo más vulnerable;
  • Con respecto al género es notable el predominio del sexo masculino en los tres roles, tal como se señala en otros trabajos;

35-38 Sin embargo, el involucramiento del sexo femenino es cada vez más frecuente. No es inusual, en esta zona del estado, conocer casos de bullying con consecuencias graves donde están involucradas alumnas de enseñanza media básica. En la población estudiada, la modalidad de maltrato o agresión más frecuente fue insultar o poner apodos; sin embargo, en más de 15% de los casos predomina la agresión física directa, como lo reportan otros autores, 5,8 aunque hay situaciones donde sobresalen dos o más modalidades de acoso.

Paredes y cols. 11 y Contreras 12 señalan que los lugares dentro del plantel escolar donde se producen las agresiones son muy diversos. En este trabajo documentamos que el lugar más común es el aula en ausencia del maestro, lo cual habla de la dificultad, en algunos casos, para establecer el orden y la disciplina; sin embargo, lo más grave es cuando sucede en presencia del profesor.

Aun cuando la percepción de la mayoría de los alumnos es que los padres, al enterarse de que su hijo es víctima de maltrato, tratan de hablar con los maestros, una proporción de menores considera que sus familiares no muestran interés en apoyarlos o ayudarlos. 2,40,42 En los tres grupos, víctimas, agresores y víctimas-agresores, observamos algunas variables que muestran un OR < 1, lo que refleja que la exposición (variable de riesgo) está asociada de manera inversa con el evento (bullying); esto es, que la exposición disminuye la posibilidad de desarrollar el evento. Para las víctimas, si bien el OR más alto fue para la variable "los padres opinan que es normal que ocurran estos problemas" y, a pesar de que el valor se encuentra dentro del intervalo de confianza, el resultado deberá tomarse con reserva, ya que este intervalo es muy amplio y por ende poco preciso, lo que puede deberse al poco poder del estudio para esta variable en particular.

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Esta circunstancia impacta en la autoestima de las víctimas y se ha vinculado con depresión, la ansiedad y con intentos de suicidio. 40,41 Por el contrario, en el caso del agresor esto estimula la continuidad de sus acciones al no tener elementos de contención externa o autocontrol, lo que finalmente también repercute en el desarrollo de su personalidad y adaptación.

Esto no sucede para la variable “considerar que se tiene algún defecto físico”, donde el intervalo de confianza no es amplio, por lo que el efecto del azar no es muy elevado. Otros reportes han señalado la relevancia de esta variable en el rol de víctima.

  • 10,20 Para los agresores, la mayoría de los factores asociados al riesgo considerados fueron relevantes, aunque no todos con significación estadística, lo que es consistente con lo reportado por otros estudios;

24,27 Con referencia a los menores con el rol de víctima-agresor se reitera que es un grupo en el que los estudios son limitados, pero destaca la combinación de factores asociados al riesgo inherentes al rol de uno y otro por separado. Algunos aspectos no fueron considerados en este trabajo (violencia intrafamiliar, rechazo familiar, falta de expresión afectiva hacia el menor y dificultades en la interacción social con sus pares), 37,38 pero convendría explorarlos en otra oportunidad ya que también se reporta su importancia para los involucrados con un rol mixto.

En conclusión, es innegable la presencia de bullying en el plantel escolar pues más de la mitad de la población está involucrada en el problema, ya sea como víctima, como agresor o como víctima-agresor.

Como se esperaba, la proporción de víctimas, sobre todo en el primer año de secundaria, y la de agresores en grados superiores es relevante, pero la presencia de alumnos con un rol de víctima-agresor es sobresaliente. En cualquiera de los roles presentes en el fenómeno de bullying predomina el sexo masculino, aunque en algunas circunstancias las diferencias con el sexo femenino no son considerables.

Las variables asociadas al riesgo estudiadas fueron diversas, pero de entre las más importantes para las víctimas encontramos el tener algún defecto físico o considerar como indiferentes las respuestas de los padres al problema.

En el caso de los agresores fueron relevantes las circunstancias relacionadas con el pandillerismo y la preferencia por programas televisivos con alto contenido de violencia. Para las víctimas-agresores los hallazgos fueron una combinación de las variables encontradas en las otras dos modalidades de participación.

  • El bullying es un problema real, de actualidad y con un serio potencial para generar secuelas en la calidad de vida de los involucrados, sea cual sea el papel representado;
  • Se considera necesario explorar otros factores asociados al riesgo pero, sobre todo, identificar aquéllos que son más críticos en la génesis de este fenómeno;

Es fundamental que los educadores, los padres de familia, las autoridades escolares y los propios alumnos, en conjunto, aprendan a prevenir este problema. REFERENCIAS 1. De la Torre MJ, Cruz-García M, de la Villa-Carpio M, Casanova PF. Relaciones entre violencia escolar y autoconcepto multidimensional en adolescentes de Educación Secundaria Obligatoria.

  1. Eur J Educ Psychol 2008;1:57-70;
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¿Qué es el bullying en resumen?

El bullying o acoso es la agresión para ejercer poder sobre otra persona. Concretamente, los investigadores lo han definido como una serie de amenazas hostiles, físicas o verbales que se repiten, angustiando a la víctima y estableciendo un desequilibrio de poder entre ella y su acosador.

¿Cómo se hace el bullying en la escuela?

El bullying implica comportamientos agresivos entre pares que se traducen en acciones negativas de un acosador (o victimario) sobre un acosado (o víctima). La agresión es sostenida en el tiempo y supone un desbalance de poder de manera que la víctima se siente indefensa y amenazada en el entorno donde la agresión ocurre. Existe un abuso de poder por parte del acosador, quien hace uso del mismo para intimidar a la víctima de manera sistemática. Por lo tanto, la relación cada vez es más asimétrica! Existen diferentes manifestaciones de este fenómeno entre las que pueden citarse:

  • Insultos, agresiones verbales y comentarios negativos expresados en voz alta y frente a testigos
  • Aislar o excluir de manera intencional a una persona de una actividad grupal o de intercambios sociales
  • Pedir dinero y amenazar con agredir o generar consecuencias negativas si no se cumple con lo que se pide
  • Esparcir rumores acerca de una persona con evidente intención de generar daño emocional y social
  • Utilizar la web y las redes sociales para insultar, agredir o perjudicar a una persona
  • Amenazar con agredir, lastimar, o generar rumores acerca de una persona 

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¿Qué es el bullying y un ejemplo?

¿Cuáles son los tipos de acoso escolar? – Hay tres tipos de intimidación:

  • Acoso físico: Implica dañar el cuerpo o las pertenencias de una persona. Los ejemplos incluyen golpear, patear y robar o romper cosas de alguien
  • Intimidación social (también llamada intimidación relacional): Intimidación social (también llamada intimidación relacional): Daña la reputación o las relaciones de alguien. Algunos ejemplos son difundir rumores, avergonzar a alguien en público y hacer que alguien se sienta excluido
  • Acoso verbal: Consiste en decir o escribir cosas negativas, incluyendo insultos, burlas y amenazas

¿Cuáles son los 7 tipos de bullying?

¿Por qué el bullying es un problema en la escuela?

¿Cómo afecta el acoso escolar a los niños? – El acoso escolar priva a los niños y jóvenes de su derecho fundamental a la educación y de su derecho a aprender en un entorno seguro y sin amenaza. De hecho, las escuelas no pueden desempeñar su función de aprendizaje y socialización si los niños no se encuentran en un entorno libre de violencia.

  • Por el contrario, una atmósfera de ansiedad, miedo e inseguridad es incompatible con el aprendizaje y los entornos de aprendizaje no seguros pueden afectar la calidad de la educación de todos los alumnos;

(Unicef, 2020). Es evidente que el acoso escolar tiene varias consecuencias devastadoras para las víctimas. Esto tiene una repercusión negativa en el rendimiento escolar, la deserción escolar, las perspectivas de estudio y empleo en el futuro y la salud física y mental.

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¿Cuáles son las causas y las consecuencias del bullying?

Sobre el Bullying – Se manifiesta en comportamientos o conductas repetidas y abusivas con la intención de infringir daño por parte de una o varias personas hacia otra, que no es capaz de defenderse a sí misma. La situación de bullying es presenciada por observadores o testigos.

  1. Puede ser violencia de tipo verbal, físico, psicológica, de índole sexual, material, o cibernética;
  2. El bullying afecta toda la comunidad educativa: deteriora la convivencia;
  3. Tiene Consecuencias negativas en el bienestar, desarrollo y el ejercicio de los derechos de niñas, niños, adolescentes y jóvenes estudiantes;

Por todo lo anterior el bullying es una violación de los derechos de las niñas, niños y adolescentes. Tipos de bullying

  • Bullying físico
  • Bullying psicológico
  • Bullying verbal
  • Bullying sexual
  • Bullying social
  • Ciber-bullying o bullying cibernético
  • Ciber-bullying o bullying cibernético Consecuencias del bullying
  • Los individuos víctimas de bullying pueden presentar algunos de los siguientes síntomas:
  • Alteraciones del sueño.
  • Trastornos de la alimentación.
  • Irritabilidad.
  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Dolor de cabeza fatiga y agotamiento, entre otros.
  • Falta de apetito.

Consecuencias psicológicas:

  • Inestabilidad nerviosa, tiene sentimientos de insatisfacción, miedo, soledad, inseguridad, abandono, desconfianza en sí mismo/a.
  • Impacto en las relaciones familiares y sociales:
  • Es poco comunicativo. Podría tener una pobre red de apoyo

Consecuencias en la vida escolar:

  • Desmotivación, desinterés y falta de atención en las clases, bajo rendimiento académico, deserción escolar, puede presentar rechazo hacia su centro educativo. Conductas extremas: en estado avanzado del bullying, puede tender a la agresión hacia sí mismo/a o el victimario y, en el extremo, puede llegar a auto infligirse daño e incluso al suicidio. }
  • Culpabilización, relativa a la reacción que tienen algunas familias, profesorado y centros educativos de achacar a la víctima la culpa del problema con expresiones tales como: “El problema ha sido tuyo”, “Seguramente no has manejado bien las cosas”, “Algo habrás hecho para que te traten así”, “El problema es que los provocas” y otras similares.

Actores del bullying

  • Estudiante que violenta
  • Estudiante (violentado/a)
  • Estudiante observador o “patrocinador”

›Universidad y Empresa aliadas por un propósito común: El DESARROLLO SOCIAL Y CULTURAL.

¿Cómo se sienten las personas que sufren de acoso escolar?

Cómo se siente la persona molestada: Muchas veces no tiene ganas de ir a la escuela. Puede tener pesadillas y no dormir bien. Puede sentir miedo, vergüenza, rabia, cólera o tristeza. Puede bajar sus calificaciones en la escuela.

¿Dónde se genera la violencia escolar?

Mobbing, pero en la escuela – Para platicar de violencia escolar solemos evocar el típico caso de un “matón” que, apoyado por su séquito, hace mobbing al compañero “más débil”. Sin embargo, por violencia escolar también se entiende las agresiones de un profesor hacia un alumno y, atención, del alumno hacia su profesor. La violencia escolar es un problema que afecta a ámbitos y edades muy diferentes: desde adolescentes de centros situados en zonas desfavorecidas social y económicamente, hasta alumnos que proceden de familias de clase social media y alta en cursos de Primaria e, incluso, entre universitarios.

¿Cuáles son las características principales del bullying?

María Zysman explica cómo abordar el bullying en la escuela | #TPANoticias

El término bullying en los últimos años se volvió muy popular, lo escuchamos en los medios de comunicación, lo usamos y leemos en las redes sociales, lo vemos en las películas, lo charlamos entre padres, madres y maestros/as. Pero, ¿a qué nos referimos realmente cuando hablamos de bullying?¿A qué  tipo de maltrato se refiere?¿Hay formas de prevenirlo? A continuación, compartimos 10 puntos indispensables para entender esta problemática.

  1. ¿Cuándo hablamos de bullying?

El bullying o también llamado acoso escolar, es un comportamiento prolongado de insulto verbal, rechazo social, intimidación psicológica y/o agresión física de un/os niño/s o niña/s hacia otro/a, que se convierte en blanco de humillación y reiteradas agresiones. Esto sucede en un entorno que puede ser virtual (ciberbullying) o físico (el aula, el patio, el club, la casa). Para que haya bullying tiene que existir la presencia de espectadores que avalan la agresión con complicidad, bajo amenaza o miedo de ser el próximo en recibir las agresiones, creándose un pacto de silencio.

  1. Se genera entre pares

El bullying se da entre pares en edad escolar. Una relación que debería ser de igual a igual, comienza a estructurarse jerárquicamente, determinando una posición de inferioridad y otra de superioridad.

  1. No hay un único responsable

Además de alguien que lidera el hostigamiento y alguien que es el blanco del acoso, en una situación de bullying es fundamental la presencia de un público testigo que apruebe el maltrato activa o pasivamente. Para estos espectadores es más simple dejarse llevar por lo que hace una mayoría, seguir la corriente de las situaciones de acoso. Pero si alguien se propone intervenir, hablar sobre su desacuerdo, mencionar que está mal hacer sufrir al otro y asistir a quien es agredido, hay muchas posibilidades de que sea de ayuda para finalizar las prácticas hostigadoras.

  1. Es reiterado en el tiempo

Hablamos de bullying cuando el hostigamiento es sostenido, reiterado y siempre dirigido a la misma persona que, generalmente, comienza a manifestar una seria caída de su autoestima. Los participantes de la situación están obligados a verse seguido o diariamente, por eso el afectado siente que no hay escapatoria.

  1. Se da lejos de la mirada adulta

Este tipo de agresiones se dan generalmente lejos de la mirada adulta. Pero la ausencia del adulto no requiere necesariamente de la falta de presencia física, es necesario mirar más allá de las agresiones directas. Señales que pueden detectar los padres, madres o personas a cargo en quien es hostigado son: cambios de humor, retraimiento, llanto inmotivado, irritabilidad, trastornos del sueño (insomnio, pesadillas, quieren dormir más que antes) o incluso alguna manifestación somática como dolor abdominal, dolor de cabeza, alergias, fiebre o síndrome del domingo a la tarde (no quieren ir al colegio y se enferman).

Por otro lado manifestaciones que se pueden ver en la escuela son: cambios abruptos en el rendimiento académico, no querer formar grupos de trabajo, no querer pasar al pizarrón o participar en clase en voz alta, pedir ir al baño constantemente o faltar a clases, que corporalmente se los vea “achicados” cuando se sientan, como si no estuvieran.

Por eso es importante que no pasen desapercibidos.

  1. ¿Cuándo NO es bullying?

No todo lo que duele es bullying. Hay muchas acciones y actitudes que pueden ser difíciles de manejar, pero que no significan que hay una situación de hostigamiento. Como tener un grupo de mejores amigos, hacer juntadas entre algunos o algunas, pelearse, enojarse por los resultados de un partido o juego, ponerse apodos entre todos, dañar a alguien sin querer y pedir disculpas, no querer ser amigo/a de alguien o no aceptarlo en redes sociales, no sentir afinidad por determinada niña o niño entre otras situaciones cotidianas.

  1. Es muy importante trabajar en la intencionalidad de las conductas y poder diferenciar lo que es una broma, un chiste puntual o un hostigamiento.

Con la repercusión del la palabra bullying y al usuarla en situaciones que no tienen una intencionalidad de agredir y son puntuales, se corre el riesgo de banalizar el término. Esto contribuye a que se naturalice la agresión cuando es acoso y hostigamiento cueste más identificarlo y sea más difícil comunicarlo para quien realmente lo está sufriendo. Debemos separar lo que son bromas y chistes, que intentan generar risa o diversión en todos aquellos que participan, de lo que son burlas que discriminan, ridiculizan y exponen, mostrando el defecto, la comparación o la falta.

  1. El límite de un chiste es el sufrimiento de la otra persona

Cuando cargadas, bromas y burlas comienzan a generar conflicto y sufrimiento, es hora de considerar la situación y abordar el tema con seriedad. El límite es siempre uno y es muy claro: si alguien sufre, no es gracioso. Esto que el otro siente es transmitido por los gestos, uno de sufrimiento debería ser suficiente para detener una acción dañina. Es una cuestión de enseñar a poner la mirada en el otro, desarrollar la empatía y a relacionarse desde el amor.

  1. La mejor manera de evitar el Bullying, es prevenirlo

Maestros/as, padres y madres deben estar preparados para reconocer que en los vínculos entre chicos y chicas existe la posibilidad de que haya hostigamientos. Realizar acciones en el aula para desarrollar la empatía, el conocimiento del otro, el manejo de emociones e impulsos, la comunicación asertiva y la expresión de ideas y sentimientos, y la escucha son imprescindibles. Es responsabilidad del que está al frente en el aula generar un grupo en el que se pueda hablar, compartir y sobre todo que tenga los sentidos abiertos para percibir e intervenir a la primera agresión.

  1. ¿Cuál es el rol del adulto? ¿y de los pares?

Desde el rol de los adultos no podemos asegurarnos que ningún niño/a o adolescente no sufra, pero sí está en nuestras manos facilitar las condiciones para que el aula sea un espacio de respeto y escucha, en donde todos y todas se sientan igual de valorados e importantes. Debemos generar entornos de confianza. Para reducir el acoso en los colegios es fundamental lograr una atmósfera general que no acepte el hostigamiento, la prevención es responsabilidad de toda la comunidad escolar. Todos los que trabajan en la escuela deben estar formados y capacitados para actuar en caso de detectar signos de acoso.

En el caso de padres y madres, nunca deben desconfiar de lo que sus hijos/as les cuentan, si estos se animan a hablar, necesitan confiar en que los van a ayudar sin perder la calma. Por último desde los pares, es imprescindible que no se callen si están viendo una situación de hostigamiento: el silencio le da más fuerza al hostigador.

Pueden acercarse al compañero/a que sufre de bullying para brindarle su apoyo, aunque sea con unas simples palabras, para que no se sienta solo/a. Si sufrís bullying y necesitás ayuda podés comunicarte con el equipo de diagnóstico, prevención e intervención  Libres de Bullying.

¿Cómo se debe tratar el bullying?

¿Qué podemos hacer para prevenir el bullying?

¿Por qué se produce el acoso escolar?

Frustración no origina necesariamente maltrato – La ira y el enojo surgen de la frustración. Y ésta resulta de la confrontación entre la expectativa sobre las acciones de los demás y la acción real. En resumen, el  bullying proviene de una fuerte frustración aunada a una escasa moderación y represión de respuestas agresivas aprendidas durante el proceso temprano de socialización.

No obstante, la frustración puede no conducir a la violencia, sino a la evitación de problemas, a la indiferencia y a la depresión. Pero, además, el hecho de que la respuesta generalizada sea la agresión depende de la interpretación negativa de la frustración.

Es decir, la frustración se interpreta como ilegítima e injustificada. Por ello, conviene considerar los factores sociales que inciden en la interpretación de una frustración como injusta e ilegítima, y su relación con acciones de violencia. Para Bandura y Huston (1961), la reacción agresiva resulta de modelos adquiridos por experiencias directas e indirectas (familia, grupo, medios de comunicación).

¿Cómo hacer el bullying?

¿Qué es el acoso o bullying? – Bullying es cuando una persona se mete con otra de forma repetida. Los acosadores se burlan de las personas que ellos creen que no encajan en un grupo de referencia. Los acosadores se pueden reír o burlar de otras personas por muchos motivos, como los siguientes:

  • su aspecto (cómo son físicamente)
  • su comportamiento (cómo actúan)
  • su raza o su religión
  • su estatus social (ser o no popular)
  • su identidad sexual (como ser gay, lesbiana o transgénero)

El acoso o bullying se puede presentar de varias formas diferentes:

  • Los acosadores físicos son los que agreden físicamente a sus víctimas. Esto puede abarcar empujarlas, ponerles la zancadilla, darles puñetazos, patadas, morderlos o golpearlos de otras formas. Cualquier tipo de contacto en que una persona no quiera participar puede ser acoso y un posible acoso sexual.
  • El acoso verbal es pinchar, picar, insultar o meterse con alguien.
  • El acoso psicológico consiste en cotillear sobre una persona o excluirla para que se sienta mal consigo misma.
  • El acoso cibernético es cuando los acosadores usan internet y los medios digitales de comunicación social y dicen cosas que no dirían directamente en persona. Esto puede abarcar enviar mensajes malintencionados, escribir insultos a otras personas en Twitter o hacer comentarios negativos sobre sus imágenes en Instagram. Los ciber-acosadores también pueden colgar en internet información, fotografías o vídeos de carácter personal para herir o avergonzar a otras personas.

¿Por qué se produce el acoso escolar?

Frustración no origina necesariamente maltrato – La ira y el enojo surgen de la frustración. Y ésta resulta de la confrontación entre la expectativa sobre las acciones de los demás y la acción real. En resumen, el  bullying proviene de una fuerte frustración aunada a una escasa moderación y represión de respuestas agresivas aprendidas durante el proceso temprano de socialización.

No obstante, la frustración puede no conducir a la violencia, sino a la evitación de problemas, a la indiferencia y a la depresión. Pero, además, el hecho de que la respuesta generalizada sea la agresión depende de la interpretación negativa de la frustración.

Es decir, la frustración se interpreta como ilegítima e injustificada. Por ello, conviene considerar los factores sociales que inciden en la interpretación de una frustración como injusta e ilegítima, y su relación con acciones de violencia. Para Bandura y Huston (1961), la reacción agresiva resulta de modelos adquiridos por experiencias directas e indirectas (familia, grupo, medios de comunicación).