Cual Es La Filosofia De La Educacion En Mexico?

Cual Es La Filosofia De La Educacion En Mexico
La educación que imparta el Estado tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, el amor a la Patria y la conciencia de la solidaridad interna- cional, en la independencia y en la justicia.
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¿Cuál es la filosofía del sistema educativo actual?

Funciones de la Filosofía de la Educación –

  1. Función reflexiva: consiste en interpretar las relaciones que se establecen entre la educación, sociedad y la vida humana, para luego comprender el significado y el sentido de la educación para la vida y el desarrollo de lo seres y sociedades humanas.
  2. Función analítica: busca establecer los conceptos y términos referentes al proceso educativo y calificar los problemas fundamentales de la educación.
  3. Función Crítica: cuestiona los fundamentos de las prácticas, saberes y teorías educativas: principios, fines y valores.
  4. Función normativa: consiste en establecer una normatividad de carácter teológico, ético, axiológico, genérico y universal para todo proceso educativo. Además establece racionalmente los principios explicativos y constitutivos de la educación.

La filosofía educativa se centra en dos aspectos fundamentales; la y el propósito de la educación. También cuestiona la transmisión de valores morales, ya que la educación es el arte de transmitir a las nuevas generaciones, así como el fundamento y el contenido de una cultura.

  • Iván Mendoza
  • UTEL Editorial

: Filosofía de la Educación – BLOG | Utel
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¿Qué es la filosofía de lo mexicano?

Se denomina filosofía en México al grupo de ideas y conceptos filosóficos desarrollados por mexicanos o en territorio mexicano. Describe una serie de tradiciones y escuelas de pensamiento que han tenido diversos objetos de estudio a lo largo de la historia.
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¿Cuál es la corriente filosofica de la nueva escuela mexicana?

La Nueva Escuela Mexicana es una propuesta modernizadora de la actividad educativa en el país, epistemológicamente se fundamenta en el Humanismo, tiene como principales metas la inclusión y la excelencia educativa.
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¿Cómo influye la filosofía en México?

La filosofía contribuye a construir lo que nos falta en México: una auténtica democracia, debido a que fomenta el diálogo racional y la constitución de la ciudadanía.
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¿Cómo y porqué se desarrolla la filosofía mexicana cuál es su objeto de estudio?

Follow @FilosofiaMexico Por: Dr. Victórico Muñoz Rosales ENP/ FFyL Cual Es La Filosofia De La Educacion En Mexico Lo mexicano en filosofía, más que la repetición del título de uno de los más importantes textos en nuestra propia historia filosófica aportado por José Gaos, es la acertada expresión de la modalidad de autognosis que regularmente nos imponemos todos los interesados por la actividad filosófica mexicana.

  • De la primera mitad del siglo XX a estos inicios del siglo XXI, la filosofía nuestra se ha desarrollado ampliamente, lo que no significa que sea ampliamente conocida y esta es pues, una de las razones –entre otras- que amerita y hasta justifica de cuando en cuando volver a analizarla.
  • Como en todo lo que va evolucionando, en el mismo movimiento en que se modifican sus elementos y características hay algo que permanece, que se mantienen y permite la identidad.

De la misma forma la filosofía mexicana actual ha devenido distinta de cómo se le concebía en el siglo pasado, pero mantiene ese carácter que la hace propia, que la hace nuestra. La permanente vigilancia epistemología sobre su fundamentación, así como su vocación de autognosis, son algunos de estos elementos permanentes; la transformación de sus problemas o al menos los planteamientos de ellos, así como sus respuestas son las que van modificándose.

  • En ese sentido por ejemplo, Gaos dice moverse en torno a la filosofía mexicana, pero realmente planteó y replanteo la problemática básica de la filosofía mexicana de la primera mitad del siglo XX.
  • Movernos hoy en torno nuevamente de la filosofía mexicana, nos pondrá en oportunidad para comprender cómo ha evolucionado, qué se ha mantenido, qué ha cambiado, cuáles son sus logros, los retos que tiene ahora, y las perspectivas que anuncia.

En mi participación quisiera retomar la consideración misma de la filosofía mexicana o de lo que hace mexicana a la filosofía para acercarnos a comprender por qué es tal; la otra parte complementaria, para otra ocasión, estriba en la diferencia entre la filosofía en México y la filosofía mexicana. Lo mexicano en Filosofía: Lo propio ¿Quiénes son los filósofos mexicanos que nutren e integran una filosofía mexicana? Uno de los principales atolladeros al querer historiar nuestro pasado filosófico está en considerar los criterios con los cuales se incorporarán algunos pensadores y no a otros.

  • Menudo asunto el anterior si se considera que debe establecerse antes qué es lo mexicano para decir que éste o aquello son filósofo y filosofía mexicana.
  • Beuchot considera que “lo mexicano” aún no se establece y prefiere atenerse a otros criterios más convencionales (o artificiales): ” esta pertenencia puede resolverse con criterios naturalistas o artificialistas (arbitrarias o convencionales).

El extremo naturalista sólo daría carta de nacionalidad o naturalización a los nacidos en México; el extremo artificialista lo daría a todos los que de alguna manera ocuparon un sitio en la historia de la filosofía mexicana” Decididamente Beuchot se aleja de criterios sustancialistas, basados en fenomenologías que buscan esencialismos tales como “lo mexicano”; por otra parte, la mayoría de los interesados pero que desconocen el asunto siempre preguntarán sobre lo mexicano para aceptar que, en el caso de la filosofía, haya filósofos mexicanos y filosofía mexicana, de tal forma que la pregunta por “lo mexicano” se constituye en otro obstáculo epistemológico que siempre saldrá a obstaculizar la fundamentación de nuestro filosofar y nuestra filosofía, puesto que no se tiene –ni se tendrá por el momento- una definición muy exacta.

Puede considerarse que esta petición de principio sobre la explicación de “lo mexicano” nos la heredaron Ramos, Gaos y los hiperiones en sus ya conocidas discusiones sobre la Filosofía de lo mexicano; el obstáculo principal que oponía Gaos era el del “Circulo vicioso” : Gaos y Ramos criticaban la búsqueda de esencias sobre la base de fenómenos.

De ahí que este “Círculo vicioso” sea uno de los obstáculos para fundamentar “lo mexicano” en filosofía y que se extendió a todo lo que se relacionara con el tema, incluyendo los intentos de elaborar una historia de la filosofía mexicana ya que afecta a sus criterios de periodización.

  • Por ello la estrategia de Beuchot resulta importante, pues nos enseña a buscar caminos ahí donde los obstáculos nos detienen.
  • Nuestro autor considera que: Simplemente aplicaremos el ser mexicanos, la mexicanidad () tanto a los que no habiendo nacido en México trabajando aquí sus productos filosóficos (como Bartolomé de las Casas, Zumárraga, Vera Cruz, etc.) como a quienes habiendo nacido aquí trabajaron en el extranjero (como Guevara y Basoazábal y demás jesuitas expulsados); y por supuesto, con mayor privilegio, a quienes nacieron y trabajaron en nuestra patria.

¿Qué es lo común que hace a Beuchot incluirlos en la filosofía mexicana? O ¿por qué son representantes de la filosofía mexicana los nacidos aquí o los exiliados, o los no nacidos aquí, pero que hablaron de lo nuestro? Aunque no está explícito, podemos considerar que lo fundamental está en la realidad filosofada y en la conciencia explicita de hacerlo así; en donde los problemas de esa realidad se constituyen en objetos de la reflexión filosófica.

Para destrabar ciertos obstáculos hay que aplicar menos fenomenología y más lógica, pues lo que nos caracteriza bien puede fundamentarse por la vía del razonamiento, más como dato que como fenómeno en sí, más como problema que como acontecimiento, ya que lo común en la filosofía mexicana (además de la adscripción geográfica) está en los objetos del filosofar: “Podemos decir –afirma Beuchot- que lo distinto eran los problemas concretos que nutrían y se aplicaban a ese filosofar, problemas nuevos y distintos, originados por el fenómeno americano, como la legitimidad de la conquista, la racionalidad del alma de los indios, su esclavitud, etc.

Pero esos mismos problemas los abordaron pesadores europeos que nunca estuvieron en América, como Mair, Vitoria, Soto, etc. Lo que importa en la escolástica mexicana era –según Beuchot- además de atender problemas concretos americanos, darles la respuesta adecuada y verdadera.” La filosofía mexicana, con referencia a la específicamente novohispana por ejemplo, pero también la de cualquier otra etapa (de los nahuas en adelante) de la historia de México, es tal por tener problemas-objeto que surgen de la realidad mexicana y son importantes para nosotros como individuos, como pueblo y nación con una cultura y filosofía propias.

Si no buscamos esencialismos reificados o reificantes, si no hablamos del ser del mexicano o de fenómenos puros y buscamos, mejor, establecer los problemas que nos son propios a partir de nuestra realidad, entonces basta que, en el sujeto que se dé la intelección de nuestros problemas, los plantee y quizá resuelva, está haciendo filosofía mexicana, no importando si es o no mexicano (pero claro en contacto con nuestra realidad y problemas) como algunos novohispanos, no importando si lo hace en México o en el extranjero (como alguno de los jesuitas mexicanos expulsados), pero eso sí, con una alta consciencia de su situación, de frente a los problemas-objeto que impone la propia realidad, y en la medida de lo posible, en el reconocimiento y recuperación de las tradiciones que lo constituyen en lo inmediato y el pasado mediato.

Por supuesto que con esto se amplía el concepto de Filosofía mexicana y ahora caben en ella casi todos los filósofos que tengan las anteriores características: sean analíticos, neotomistas, marxistas, latinoamericanistas, etc., lo cual vemos bien y supone un avance, con tal de que asuman su realidad, los problemas que surgen de ella, los filosofen y tomen consciencia de este proceso.

  • De lo anterior se desprende un buen número de cuestiones interesantes para la filosofía mexicana, que de su relación de oposición con la filosofía en México, ahora podría también establecer relaciones complementarias y no excluyentes (sin desechar la relación de oposición, sino además).
  • Entremos ahora al debatido asunto de porqué la filosofía es mexicana.

No decimos que toda filosofía sea mexicana, sino que hay filosofía mexicana y habiéndola la pregunta se dirige a saber por qué es mexicana o qué hace mexicana a la filosofía. Actualmente ya se ha mostrado que existen ideas varias sobre la filosofía, que no hay una filosofía universal, sino filosofías concretas con aspiraciones universales, así es que no me detendré aquí con aquellos que afirman todavía que la filosofía es una y no debe ponérsele gentilicios, quienes así afirman, tienen una idea de filosofía, la de la filosofía occidental con carácter de pseudouniversal y por ello cuestionan que haya una filosofía mexicana.

Tampoco me detendré con aquellos que exigen pruebas contundentes sobre lo “peculiar”, sobre la esencia de lo mexicano para sustentar la existencia de una filosofía mexicana, éstos lo piden así para, acto seguido, demostrar la inexistencia de tal esencia o peculiaridad y por tanto demostrar la inexistencia de la filosofía mexicana o de algo peculiar que la haga mexicana.

Se trata de las argumentaciones ya hechas del tipo “mirlo blanco” de González Casanova o del “círculo vicioso” de Gaos. Oposiciones argumentativas como las anteriores junto a una persistencia por preguntar lo ya resuelto, son lo que no permite avanzar y siempre empezar – en apariencia- nuevamente de cero.

La filosofía mexicana es tal por ser hecha por mexicanos, pero no exclusivamente, pues tenemos a personalidades como José Gaos, José María Gallegos Rocafull o Patrick Romanell, quienes no siendo mexicanos han contribuido a ella. Igual puede decirse de Alonso de la Veracruz, fray Bartolomé de las Casas u otros que a lo largo de la historia de la filosofía mexicana han hecho su aporte. ¿Qué es lo que hace que los consideremos miembros de la filosofía mexicana, a los mexicanos y a los no mexicanos? Digo mexicanos y no mexicanos porque también hay mexicanos que no hace filosofía mexicana. A unos u otros que sí los considero es, por supuesto, por su aporte, el aporte que dieron a la causa de la filosofía mexicana. Pero no sólo eso, sino también: La filosofía mexicana es tal por ser el producto de un filosofar situado, pero no exclusivamente. Esta situación del filosofar lo constituye nuestra circunstancia concreta, nuestra realidad mexicana, así cuando se filosofa se debe partir de ella y podemos hablar de un filosofar situado. Pero aunque esto es necesario no es suficiente; pues puede suceder que aun siendo mexicano y aun estando en México no se produzca filosofía mexicana sino filosofía en México; por otra parte, recordemos incluso que entre nosotros hay quienes se oponen a reducir toda la filosofía a nuestra realidad como tema, lo cual es sano. La situación no es suficiente, requiere de otro factor; La filosofía mexicana es tal por partir de la realidad mexicana y por ser consciente de ella, pero no exclusivamente; un caso extremo me permitiría ilustrar la importancia de este factor; Francisco Javier Clavijero, por ejemplo, es miembro de la filosofía mexicana aunque su máxima obra La historia antigua de México, la haya realizado en Italia, no estaba en situación pero era consciente de ella. Así, tenemos que esa filosofía mexicana es tal porque se da en, a partir de, y por, la circunstancia y, también por la conciencia de esa circunstancia, lo que lleva más específicamente a decir que; La filosofía mexicana es tal por la intelección de los problemas que esa circunstancia mexicana y la conciencia que ella genera; así, quien se plantee y reflexione sobre los problemas de nuestra circunstancia con plena conciencia, no importando si está o no en México, ni si es mexicano o extranjero, está haciendo filosofía mexicana.

Nótese cómo en éste último párrafo ya no mencioné el ‘pero no exclusivamente’ porque considero que este sí es un requisito integrador de todos los anteriores para que la filosofía sea mexicana. Ahora bien, también existen otros elementos que forman parte de la filosofía mexicana y la constituyen, pero que no la reducen a ellos.

La filosofía mexicana es tal por tener también por objeto a México, el mexicano y lo mexicano, pero no exclusivamente; si fuera una característica exclusiva dejaríamos fuera otros temas y problemas que aún no siendo esos, constituyen la filosofía mexicana. En este punto es necesario romper con la idea de que la filosofía mexicana se reduce a México como tema, al contrario, se abre a todos sus problemas, los cuales desbordan las temáticas del mexicano y lo mexicano. La filosofía mexicana es tal por tener también como objeto de estudio a su propia historia de las ideas filosóficas, pero no exclusivamente; porque aunque la filosofía mexicana requiera de historiar sus propias tradiciones para fortalecerse, a partir de sus productos podemos pensar el presente y así, no se reduce a pura historia de las ideas. Aún más, a partir de esa su historia: La filosofía mexicana es tal por seguir preponderantemente estilos de filosofar ‘vernáculos’, ‘autóctonos’, vale decir, propios, pero no exclusivamente gracias al reconocimiento de nuestra historia filosófica podemos recuperar las propias tradiciones y continuarlas, prolongarlas. No se crea por los adjetivos calificativos utilizados que haya de caerse nuevamente en el extremo telurista o tropicalista de nuestra filosofía, que los ha habido. No, nuestra filosofía mexicana tiene una larga data y, aunque lo que a continuación digo no se ha desarrollado, existen entre nosotros estilos de filosofar con características formales diferentes a los estilos occidentales. Por poner sólo algunos ejemplos en donde se pueden apreciar estilos propios en el filosofar: Sor Juana Inés de la Cruz, Benito Díaz de Gamarra, Luis Villoro y Leopoldo Zea.

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Así, la filosofía mexicana es tal por la conciencia de filosofar y producirla de manera situada, contextualizada, por el carácter que adquiere la intelección de sus problemas y soluciones, por proponerse conscientemente no imitar sino crear y por utilizar sus propias tradiciones filosóficas primordialmente. Cual Es La Filosofia De La Educacion En Mexico ¿Qué es lo propio o lo nuestro en la filosofía mexicana? Sin buscar esencias o peculiaridades a la manera de la primera mitad del siglo XX, no se espere eso aquí, lo propio no está exclusivamente en el objeto, ya vimos que no nos reducimos a las temáticas consagradas de México (a la manera de un nacionalismo), el mexicano o lo mexicano.

En ese sentido Guillermo Bonfil Batalla, señala en su texto Pensar nuestra cultura, que lo propio se encuentra en que: Se reconoce un pasado y un origen común, se habla una misma lengua, se comparten una cosmovisión y un sistema de valores profundos, se tiene conciencia de un territorio propio, se participa de un mismo sistema de signos y símbolos.

Sólo con ello es posible aspirar a un futuro común, y en esto descansa la razón para reconocer un ‘nosotros’ y distinguirlo de ‘otros’. Si bien los sujetos nos reconocemos a través de los anteriores elementos, filosóficamente hablando podemos decir más.

  1. Está también el sujeto, la actividad, el producto y el contexto del quehacer filosófico.
  2. Vale decir que desenfocamos la forma tradicional y parcial de tratar este punto y lo reenfocamos en la totalidad de la filosofía que la hace mexicana.
  3. Es decir, en el filósofo (a), el filosofar, la filosofía (como resultado de la acción de filosofar) y el contexto de esa acción, todo, por supuesto mexicano primordialmente, aunque no exclusivamente.

De esta forma lo propio y nuestro en la filosofía mexicana sería:

En el filósofo: que es consciente de no imitar, de partir de su realidad, situación o circunstancia, de inteligir los problemas que surgen de ella y de su propio quehacer, sin mentalidad de colonizado. En el filosofar: la actitud por tratar de seguir primordialmente las propias tradiciones –sin desconectarse de la filosofía general y de la pretensión de verdadera universalidad–, de conocer y apoyarse en los propios resultados que se ofrecen en nuestro pasado, por ejercer la razón por cuenta propia, por identificar los propios estilos, por partir aquí, de la más radical de todos los planteamientos filosóficos: ¿lo que hago es filosofía? Pregunta ésta que no se ha planteado la filosofía occidental. En la filosofía: por construir problemas y temas como no se han planteado en otras filosofías; ejemplo de esto serían la filosofía náhuatl, la alteridad y racionalidad del indígena, la crítica a la legitimidad de la conquista, el humanismo, el barroco, la utopía, el mestizaje, la filosofía de todo lo mexicano, etcétera y que forman parte de la filosofía mexicana. El contexto: por relacionar la situación concreta, con el filosofar y su producto, por no separar las ideas de la actividad filosófica que las produce, por ser particular –insisto– pero aspirar a la verdadera universalidad.

Todas estas características son lo propio, el aporte nuestro a la filosofía, lo cual la hace mexicana. La nueva filosofía mexicana que tenemos hoy día, entre los pocos que nos dedicamos a ella, y entre otras corrientes filosóficas existentes; recupera las ideas, motivaciones, actitudes, principios, filosofemas, argumentos y tradiciones filosóficas que nos han legado los grandes maestros, para continuar y prolongar las vertientes ya indicadas y recrear y/o crear otras.

Hoy, son características actuales de la filosofía mexicana su apertura a otras formas de filosofar, a otros temas y problemáticas, a otras corrientes y, complementariamente el desarrollo de la misma, o al menos de su actitud y principios, desde otras posiciones filosóficas; y también con el esfuerzo hermenéutico por recuperar todo el pasado filosófico en México y no sólo el que habla de México o lo mexicano.

Esfuerzos de los que han dado productos que fortalecen y enriquecen la filosofía mexicana, entre otros: Leopoldo Zea, Rafael Moreno, Abelardo Villegas, Bernabé Navarro, Luis Villoro, Carmen Rovira, Laura Benítez, Mario Magallón, Mauricio Beuchot, Gabriel Vargas Lozano, Guillermo Hurtado, Gustavo Escobar, Xóchitl López, Luis Patiño entre los más constantes y para hablar solamente de los que asumen la filosofía mexicana como tal en el ámbito de la UNAM.

Características que nos acercan más en este proyecto general de la filosofía mexicana que constituimos todos; propuesta que deriva de otra concepción de lo filosófico, y sobre todo entre quienes recuperamos la filosofía mexicana como un proyecto a continuar, como una tarea necesaria, dejando a un lado esquematizaciones simplistas y atreviéndonos a incorporar la diferencia y complejidad de la Filosofía mexicana toda; sin abandonar por ello la naturaleza del proyecto, las características principales que la perfilan y la función que esta deseamos desempeñe en México.

Pero no se crea que ahora metemos a todos nada más porque sí, qué tal y alguien no lo desea. No se piense que entonces todos debamos volvernos filósofos mexicanistas, la filosofía mexicana no es solamente un tema o una corriente, es también un ethos, una actitud que puede ser desarrollada en lo ético, lógico, estético, ontológico, metafísico, epistemológico o en la teoría del conocimiento; baste por principio actualizarse en la autoconciencia de la propia realidad, de recuperar por propia voluntad los elementos formativos de nuestro ser y cultura en general y filosóficos.

La Filosofía mexicana es tal, por la conciencia de filosofar y producirla de manera situada, contextualizada, por el carácter que adquieren la intensión misma y los problemas en esta circunstancia; por proponerse conscientemente no copiar otras filosofías sino crear la propia y por utilizar sus tradiciones filosóficas primordialmente.

Recordemos que ser conscientes de éstos antecedentes y desarrollarlos filosóficamente desde las propias posiciones no importando si se es marxista, analítico, neotomista, latinoamericanista, hermeneuta, etc., siempre dará como resultado filosofía mexicana; hacerlo de manera inconsciente, desconociendo lo propio e imitando o reproduciendo lo ajeno, sin siquiera asimilarlo críticamente y adaptarlo de menos, dará siempre filosofía en México.

Hoy todos sabemos que la filosofía es filosofía sin más, como gustaba decir Leopoldo Zea, pero mientras continúen la exclusión y la desigualdad, la dependencia y la injusticia de los fuertes sobre los débiles, mientras el sistema capitalista globalizado racionalice la prescindibilidad del ser humano, el deterioro ecológico, la dependencia científico-tecnológica, y paralelo a estos problemas exista el coloniaje cultural e ideológico, que pone a algunas filosofías, hombres y culturas como únicas verdaderas excluyendo a otras; a nuestra filosofía, comprometida con nuestra realidad y problemas, le seguiremos llamando mexicana.

* Texto publicado en Victórico Muñoz Rosales (Coord.), Filosofía Mexicana (Retos y Perspectivas). México, Editorial Torres Asociados, 2009. Beuchot, Mauricio. Historia de la filosofía en el México Colonial, Barcelona, Herder, 1997.p.23. Gaos, José, En torno a la filosofía mexicana, México, Alianza Editorial Mexicana, 1980, p.85 y ss.

“Se trata –dice nuestro autor- de definir o describir la esencia del mexicano. Para ello es menester estar viendo esta esencia. No puede vérsela más que en los mexicanos mismos, por lo menos en uno. Para verla en éstos es menester saber que éstos son mexicanos, a diferencia de los demás seres humanos, por no decir que de los demás seres en general.

Y saber tal, implica qué es un mexicano – o estar viendo la esencia del mexicano. Un círculo vicioso.” Beuchot. Historia Op. cit., p.24. Ibid., p.26. Bonfil Batalla, Guillermo. Pensar nuestra cultura, México, Alianza Editorial, 1991, p.11. Considérese todos los filósofos y filósofas que nos falta incluir, conocer y reconocer del ámbito de las universidades privadas, y del interior del país.
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¿Qué representa la filosofía para el mexicano del siglo XXI?

Por Victórico Muñoz Rosales Quiero comenzar este escrito a manera de propedéutica problematizadora que sirva de iniciación a la temática, para darnos una especie de coordenadas teóricas que permitan ubicarse en el amplio campo de la filosofía mexicana -y latinoamericana por ende. Cual Es La Filosofia De La Educacion En Mexico A mi juicio, en términos generales, por su desarrollo histórico la filosofía mexicana y latinoamericana se encuentran en un momento de consolidación y creación muy particulares que habría que describir someramente para comprender qué hemos hecho, qué se está haciendo y qué falta por hacer, sin que lo que diga agote la explicación de su acontecer o las posibilidades no contempladas de su desarrollo.

  • Lo que llamo entre la tradición y la innovación.
  • También me parece necesario describir las orientaciones que la filosofía mexicana ha desplegado.
  • Después procederé a desarrollar lo núcleos centrales que desde mi punto de vista contiene, generando una serie de propuestas que encaminan sus esfuerzos teóricos; estos núcleos los describo como: el núcleo de base epistemológica que la sustenta, el núcleo de la historia de las ideas y el núcleo de los desarrollos propios y personales de quienes integran o forman las filas de la filosofía mexicana –lo cual puede hacerse extensivo a la filosofía latinoamericana e hispánica.

Así entonces dividiré mi exposición en dos partes; en la primera parte, expondré las líneas generales que la filosofía mexicana ha desplegado desde su inicio hasta el presente, para establecer cómo estamos hoy y por dónde yo veo que se puedan seguir desarrollando, así como la caracterización de los núcleos señalados; y en la segunda parte desarrollaré el núcleo epistemológico respecto a la filosofía mexicana a través de un asunto central: el paso de la filosofía en México a la filosofía mexicana.

Espero que al final se tenga alguna idea, aunque sea panorámica, de la filosofía mexicana que permita iniciar otros estudios con un telón de fondo que los haga significativos. Primera parte I. Filosofía mexicana Históricamente podemos considerar que la filosofía mexicana se hace posible a partir de la toma de conciencia de una realidad que nos es propia reflexionando con radicalidad todas sus problemáticas por un lado y, por otro a partir de lo anterior, de la existencia de filosofías a través de nuestra historia en un franco proceso de identidad y desarrollos filosóficos propios –incluso a escala latinoamericana o iberoamericana.

Expliquemos esto con el caso concreto y cercano de la filosofía mexicana. Desde el siglo XIX, después de la Reforma y con el positivismo en México, Gabino Barreda desarrolla una interpretación filosófica de la historia inmediata anterior de México a partir de la ley de los tres estados de Comte.

  1. El positivismo europeo de capa francesa, no sería en México el mismo, ya que aquí, por ejemplo fue elevado al rango de fundamento de la base educativa de la Nueva república, y posteriormente como ideología del porfiriato.
  2. Barreda y después Justo Sierra sugerirían “mexicanizar el saber universal”.
  3. El principio metodológico en el filosofar de partir de la propia realidad haría variar –intuirían ellos- la filosofía occidental al aplicarla nosotros, derivando en aportes y/o diferencias formales que aquella no tenía.

Posteriormente en el siglo XX, Antonio Caso en sus Discursos a la nación mexicana despertaría el anhelo por crear y desarrollar una filosofía propia, otra más, la mexicana que detuviera ese afán de imitación extralógica que mucho daño nos hizo, sobre todo en las instituciones y la cultura.

  1. José Vasconcelos seguiría por esta línea sosteniendo el proyecto de la filosofía mexicana, más que hacerla a la manera “europeizante o yanquizante”.
  2. Este movimiento por una filosofía propia con Vasconcelos y Caso toma trascendencia regional con los reconocimientos de maestros de América que se les da a ambos.

La conciencia de que somos una unidad más basta que nos identifica es la base del pensamiento latinoamericanista o iberoamericano. Samuel Ramos dará fundamento y base a este movimiento filosófico mexicano al enfrentar los modos de ser y cultura que posibilitan nuestro filosofar.

Heredero de los maestros mencionados Ramos impulsa los estudios, de filosofía en México y desarrolla la filosofía del mexicano con la intención expresa de dotarnos de una filosofía más, la propia, la mexicana, de ahí sus trabajos programáticos de El perfil del hombre y la cultura en México, La historia de la filosofía en México, Hacia un nuevo humanismo y Filosofía de la vida artística,

Contemporáneo de él, José Gaos, se vería tocado por Ramos y fortalecería el movimiento con el historicismo y el circunstancialismo de su maestro Ortega. Posibilitando la filosofía mexicana, de hecho y por derecho, frente a los ataques de los que sostenían la filosofía estrictu sensu,

Esta fundamentación Gaos la extiende a sus estudios de filosofía en lengua española e hispanoamericana. Aquí viene algo interesante en este breve resumen histórico, con la influencia de Ramos y Gaos se formaría al grupo Hiperión donde se encuentran entre otros, Leopoldo Zea, Emilio Uranga, Luís Villoro, Joaquín Sánchez Macgregor, Ricardo Guerra y Jorge Portilla.

Todos excelentes representantes de ese movimiento por definir lo propio de nuestra filosofía llevando con radicalidad, las tesis del movimiento de la filosofía mexicana. De esta diáspora saldría Leopoldo Zea a confirmar posteriormente el movimiento de la filosofía latinoamericana de la cual se convirtió –como todos sabemos- en promotor y principal representante.

Luego desarrolla la filosofía del tercer mundo al conocer las regiones de África y Asia e incorporarlas a su reflexión hasta caracterizar la filosofía de la liberación dado que -comprendió Zea- México, Latinoamérica y el tercer mundo comparten problemas de dominación y dependencia ancestrales por el hecho de haber sido colonias y, por lo mismo, su filosofía debe buscar la cancelación y superación de ese estado con la liberación.

En cada país latinoamericano encontró Zea, problemas semejantes, así como características que nos identifican regionalmente y por supuesto otros hombres y filósofos que tenían iguales preocupaciones y se unieron a la conformación de la filosofía propia, latinoamericana.

  • Espero con lo anterior haber mostrado la relación entre la filosofía mexicana y la latinoamericana; de la misma forma si estudiamos las filosofías de otros países encontramos semejantes relaciones y desarrollos con sus variantes específicas por supuesto.
  • Tal es el caso también de la filosofía hispánica.

En cuanto a sus problemáticas como movimiento, aunque consolidadas como filosofías (hoy ya no se les niega ese carácter) requieren de manera innovadora de difundirse y ampliarse en el interior por un lado; y por otro a fortalecer sus aparatos teóricos para enfrentar las nuevas formas como se presenta la realidad.

  1. Por ejemplo, la filosofía mexicana ya no requiere o al menos no debe buscar reconocimiento al exterior sino buscar la difusión y reconocimiento hacia el interior.
  2. Aún son muchos los mexicanos que desconocen nuestra filosofía y sus aportes.
  3. Y se presentan como obstáculos epistemológicos para su desarrollo los problemas de si es filosofía o no, de su originalidad o autenticidad, el si es particular o universal etc.

Todos estos problemas ya han sido resueltos por nuestros filósofos, pero por desconocimiento de la historia de la filosofía mexicana, se siguen manteniendo al interior obstaculizando teóricamente su avance y a veces dando pasos atrás sobre el terreno ganado.

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Por ello considero que la filosofía mexicana está en paralelo con su enseñanza y difusión al interior de nuestras instituciones educativas, en su relación con la sociedad y en el tratamiento de nuestros más urgentes problemas, claro desde la óptica filosófica para que no se convierta en pura sociología o política.

En ese sentido me parece que se deben seguir otras estrategias para realizar lo que nuestras filosofías proponen; a) la concientización al interior de las pueblos latinoamericanos, de nuestras posturas y argumentos frente a las problemáticas que se viven, b) la actualización de nuestro discurso filosófico frente a la evolución de la realidad y sus problemáticas.

  1. En resumen.
  2. La filosofía mexicana requiere ser difundida y enseñada en el interior, con los connacionales, pues uno de sus principales obstáculos consiste en el desconocimiento general que se tiene de ella.
  3. Principalmente pero no únicamente.
  4. Nuestra filosofía, consolidada ya pero enfrentada a la realidad del sistema globalizado requiere también desarrollar otras estrategias argumentativas acordes con las nuevas formas como evoluciona la realidad y como se presentan los nuevos problemas.

II. Los núcleos teóricos de la filosofía mexicana (y latinoamericana). Si se pudiera hacer una descripción de la filosofía mexicana –y latinoamericana- para entender por donde están sus esfuerzos programáticos más constantes, a mi juicio, se podría hacer describiendo núcleos teóricos, base de su desarrollo. Cual Es La Filosofia De La Educacion En Mexico Este núcleo considera, desde mi perspectiva, todo lo que la filosofía ha elaborado como movimiento que primero se ha cuestionado su posibilidad, después su originalidad o autenticidad, luego su búsqueda de reconocimiento, hasta la actualidad en donde se encuentra consolidada.

Por núcleo de la historia de las ideas comprendo el conjunto de sus propuestas metodológicas para proceder a historiar su pasado –armados con los fundamentos del núcleo epistemológico- y a los productos filosóficos de ese esfuerzo que constituye las diversas expresiones históricas de la filosofía en México y los países latinoamericanos.

Por núcleo de desarrollos filosóficos propios comprendo las filosofías particulares de nuestros filósofos que no se refieren ni a su fundamentación de filosofía, ni a las historias de ellas, sino a sus reflexiones propias. Por supuesto que hay casos en que las reflexiones de una filosofía pueden interconectar todos los núcleos que en otros se muestran separados; pero en general creo que la representación de estos núcleos cubren la amplitud de desarrollo de la filosofía latinoamericana y mexicana.

  • En el núcleo epistemológico por ejemplo se encuentran todas las reflexiones sobre el concepto de filosofía, su naturaleza, función y características entre nosotros, lo que ha posibilitado su fundamentación de filosofía.
  • Frente a la asepsia y purismo de lo teorético sostenido por la mayoría de las filosofías occidentales, la filosofía mexicana y latinoamericana aceptan su función ideológica y política.

Frente a la filosofía occidental en general que niega calidad de filosofía original a todo aquello que no se le parezca, la filosofía latinoamericana ha mostrado su aporte, autoridad y su carácter filosófico. En el núcleo de la historia de las ideas se encuentran todas las aportaciones que sobre la forma de rescatar, historiar y encontrar lo filosófico, la filosofía en nuestro pasado intelectual o de pensamiento se han dado.

Dije que armados de todo el arsenal teórico que posibilita el núcleo epistemológico. Ya con otra idea de la filosofía, su naturaleza, características y función entre nosotros, se puede ir al pretérito y “encontrar” e historiar nuestros desarrollos filosóficos. Por ejemplo véase cómo antes de Ramos no hay incorporación de los filósofos precolombinos y aún él, aunque dedica el primer capítulo sobre la filosofía náhuatl duda que sea una “filosofía propiamente dicha”, pero tiene el mérito de incorporarla a su historia de la filosofía en México.

A partir de 1954 León Portilla publica su libro La filosofía Náhuatl, Este dato comprueba cómo al ir fundamentando las bases epistemológicas sobre nuestra filosofía, posteriormente se puede con esa base hacer nuevos avances. Hoy ya podemos hablar de filosofía mixteca, tojolabal, quiche y maya en general con autores como Ignacio Ortiz, Carlos Lenkersdorf, Josef Eastermann o Miguel Hernández.

  • Un asunto interesante en esta historia de la filosofía en México, es que se ha escrito por lo general como una historia de influencias.
  • Hubo filosofía aquí porque se trajo la influencia de la escolástica, el positivismo, la filosofía francesa, alemana, etc.; tuvimos criollos ilustrados porque se trajo el pensamiento de Voltaire y Rousseau y con su influencia se posibilito la independencia, etc.

También hay historias que tratan de pasar de la filosofía en México (el de influencias) a la filosofía mexicana, que destaque lo propio o el aporte de México. Son historias donde se reconoce algo diferente, algo peculiar, cómo se adapta y asimila la filosofía aquí destacando el aporte nuestro para llamarle filosofía mexicana.

  1. Pero también, a mi juicio debemos desarrollar otro tipo de historia de la filosofía mexicana que, sin excluir las otras formas, sea una historia de creación, de un desarrollo no influenciado, sino por llamarle de alguna manera autóctono, interno, autónomo.
  2. Pienso por ejemplo en el libro de Villoro, El proceso ideológico de la revolución de la independencia donde nos describe cómo la realidad de finales del siglo XVIII y principios del XIX se imponía de tal forma que, con influencia o no de los teóricos ilustrados, la revolución se perfilaba en curso, como un movimiento con hondas problemáticas sociales y más que una revolución política se trató de una revolución social.

Así pues el núcleo de la historia de las ideas, o de la historia de la filosofía mexicana, para no privilegiar sólo las ideas, es un renglón destacado e importante en la consolidación de la filosofía mexicana y latinoamericana. Decía el Mtro. Rafael Moreno que la filosofía mexicana y latinoamericana son, en la medida que se escriba también su historia.

  • En cuanto al último núcleo el de los desarrollos propios de los filósofos.
  • Se constituye con los esfuerzos por dar a luz la filosofía de cada cual, su filosofía.
  • Valida este núcleo el hecho de que no debemos (aunque sí se puede) quedarnos solo en el fundamento epistemológico o sólo en el de la historia.

Incluso es a veces difícil que se den los tres aspectos o núcleos en un solo filosofo, difícil pero no imposible. Si me quedase sólo en el mundo epistemológico aporto a la corriente, la defiendo y continuo si gustan como escuela, muy necesario por cierto, pero no digo, no expreso mi filosofía.

  • Si hago historia de ella, rescataré autores y filósofos pasados contribuiré a dar otros enfoques o interpretaciones, quizá llene algunas lagunas, pero igualmente aunque haga mi aporte no expreso aún cuál es mi filosofía.
  • No se malinterprete, seguimos requiriendo patriarcas, forjadores, consolidadores -usando la terminología de Miró Quezada -, pero necesitamos aún más, creadores de filosofía.

Los filósofos historiadores de la filosofía también son necesarios pero para que estos tengan tarea en el futuro al historiar la filosofía mexicana, necesitamos filósofos creadores en el presente. Así, además de reflexionar sobre la filosofía mexicana y latinoamericana aportado el núcleo epistemológico; de tomar algún autor o época para aportar al núcleo de la historia de la filosofía propia, debemos hacer el esfuerzo por desarrollar nuestra filosofía, la propia de cada quien.

Así lo hicieron Caso con su existencialismo cristiano, Vasconcelos con su monismo estético, Ramos con su filosofía del mexicano y su nuevo humanismo, Gaos con su filosofía de la filosofía y su perspectivismo ontológico, los hiperiones con la filosofía de lo mexicano, Uranga con la ontología del mexicano, Portilla con su fenomenología del relajo, Zea con la filosofía del compromiso, la filosofía latinoamericana, la filosofía del tercer mundo, la filosofía de la liberación, Villoro con su filosofía crítica del indigenismo, su epistemología y el multiculturalismo.

Y si se nos permite incluirlos, con la bioética de Juliana González, el neobarroco de Bolívar Echeverría, la filosofía de la Praxis de Adolfo Sánchez Vásquez, la filosofía del género de Graciela Hierro, la hermenéutica analógica de Mauricio Beuchot, etc.

Para finalizar esta introducción permítaseme expresar un ideal: el que la filosofía mexicana y latinoamericana fuera conocida por todos, filósofos y no filósofos, para fortalecer al interior de nuestras escuelas su difusión y enseñanza y sentar las bases que posibiliten más y mejor aplicación de la filosofía a la vida.

Entendiendo a la filosofía como un patrimonio social de los mexicanos. Pero también rescatando y enseñando al interior mismo de las escuelas de filosofía en toda la república el conocimiento de lo que en este sentido han hecho nuestros filósofos – a veces desconocidos o marginados- para fortalecer la filosofía mexicana toda.

Así, tenemos mucho trabajo por delante. Así pues hay que innovar pero sobre la base de las tradiciones propias, sin ignorarlas. En lo que sigue desarrollaré un aspecto del núcleo epistemológico, el asunto de la filosofía en México y la filosofía mexicana. Segunda parte III. Filosofía en México o mexicana.

En un articulo titulado «Filosofía en México y Filosofía mexicana» Guillermo Hurtado comienza preguntando si existe la filosofía mexicana y señala que: «Si lo que se pregunta es si existen y han existido en México individuos dedicados a estudiar, enseñar y escribir filosofía y si existen y han existido instituciones en las que se lleven a cabo dichas practicas, la respuesta es obvia: existe la filosofía en México y lo ha hecho, por lo menos, desde el siglo XVI.

Pero si lo que se pregunta es si existen propuestas filosóficas originalmente mexicanas, escuelas o estilos filosóficos nativos, comunidades de discusión que giren en torno a las ideas planteadas por filósofos de nuestro país, etc., la respuesta a esta pregunta no es obvia.» Señala que dentro de un panorama en donde la mayoría no cree que la filosofía mexicana exista, se manejan argumentos como el de que no tiene por que existir una filosofía mexicana ya que la filosofía es universal y no tiene porque ponérsele gentilicios.

También sostiene que es un prejuicio, la idea de que para que tengamos filosofía de calidad no es necesario que haya filosofía mexicana, de tal manera que sólo hace falta modernizarnos para estar a la altura de los grandes centros de producción filosófica; se trata de la idea –dice- de que: «el filósofo mexicano sea reconocido no por ser mexicano, sino por ser buen filósofo de acuerdo con criterios de calidad aceptados internacionalmente”.

  • Afortunadamente Hurtado considera que no sólo se necesitan buenos filósofos sino que además sean buenos filósofos mexicanos.
  • Explica: La filosofía mexicana, como cualquier filosofía autentica, ha de partir de una reflexión sobre la realidad circundante de quien la plantea Para que pasemos de la simple lectura y repetición acrítica de los filósofos pasados y presentes, para que a partir de esa lectura nosotros hagamos filosofía, tenemos que repensar lo leído a la luz de nuestra propia circunstancia.

Quien pretenda hacer filosofía y no sólo conocer o repetir lo que han dicho otros filósofos vivos o muertos, ha de plantearse preguntas filosóficas de manera original. La originalidad consiste en que se origine en aquel que la plantea se requiere además de la existencia de practicas e instituciones que generen y sustenten diálogos críticos y rigurosos en torno a las problemáticas planteadas y, sobre todo, que se preserve la memoria y fomenten la renovación de dichos diálogos a lo largo del tiempo para que lleguemos a tener tradiciones filosóficas propias Mientras no exista una filosofía mexicana, la labor filosófica en México estará condenada a la indiferencia presente y al olvido futuro.

Hurtado, llama la atención de que hay quehacer filosófico en México pero este debe llevar a una filosofía mexicana y trata de sentar las bases para ello. Tomo la palabra a Hurtado y lo que sigue es mi participación en ese dialogo que señala para tratar de consolidar la filosofía mexicana. Y lo hago retomando el asunto de la filosofía en México y la filosofía mexicana.

Uno de los aspectos importantes de la filosofía mexicana consiste en hacer una fuerte crítica a todos aquellos filósofos que sólo imitan o copian las modas filosóficas de los grandes centros europeos y ahora norteamericano. Ante ello se pide a la hora de filosofar, el que debamos tener conciencia de la imitación para dejar de hacerlo y conciencia de la propia realidad para que esta sea filosofada.

  1. Estas son dos de las columnas principales de la nueva actitud filosófica tomada por la filosofía mexicana y necesaria de hacerse extensiva al conjunto de la filosofía en México: la actitud de no copiar y la conciencia de los problemas de la realidad mexicana.
  2. Este cobro de conciencia es lo que posibilita pasar de la filosofía en México a la filosofía mexicana,

Veamos. Cuando hablamos de la Filosofía en México, entiendo la filosofía que se desarrolla en México, podemos diferenciar formas de hacerla, modos de filosofar que la constituyen al menos en dos ámbitos con tres niveles respectivamente: 1) EI ámbito de la filosofía en general a) nivel de la filosofía general (que no universal) b) nivel combinado de la filosofía general con la filosofía en México c) nivel de la filosofía en México 2) EI ámbito de la filosofía en particular a) nivel de la Filosofía en México b) nivel combinado de la Filosofía en México con la Filosofía mexicana c) nivel de la filosofía mexicana Ambos ámbitos no son excluyentes, sus niveles no se refieren a superioridades o inferioridades, sino a integraciones y complementaciones; el ámbito de la filosofía general influye en el de la particular y viceversa; la filosofía en general influye y constituye a la filosofía en México y la Filosofía en México influye y constituye a la filosofía mexicana, y el proceso recíproco también vale, la filosofía mexicana, influye y constituye a la filosofía en México y esta a su vez en la filosofía general.

EI asunto se puede constatar histórica y epistemológicamente. Históricamente, en el sentido en que se importa la filosofía europea al «nuevo continente», transplantando inicialmente la cultura precortesiana con la cultura europea y específicamente española. Así de las filosofías existentes y hegemónicas habidas en Europa, se exportan por ellos, en una primera instancia y después por nosotros, la filosofía a nuestras tierras, haciendo con su asentamiento el ámbito combinado de la Filosofía en México.

En su momento, son características de este transplante de la filosofía y de sus respectivos modos de filosofar:

que no fue elegida sino impuesta, que no atendió a nuestra propia realidad, que no se imbricó o insertó con el pensamiento precedente y por lo tanto no desarrolla tradición auténtica, que no aporta soluciones adecuadas, sino respuestas ya hechas a los problemas de otros lugares.

Y por el contrario afianzó:

una forma de filosofía ajena y hegemónica pretendidamente universal, la cual atendía a otra realidad y problemas, según tradiciones extrañas al pasado inmediato, y que aplica soluciones ensayadas en otro lugar,

Este modo de hacer filosofía sentó sus reales en México y constituye un modo o forma del quehacer filosófico en esta parte del mundo. Así Filosofía en México, en este sentido, trata sobre como se ha desarrollado la filosofía europea (y actualmente norteamericana) en suelo mexicano, sea que se Ie imponga, exporte, importe, copie o imite; la cual representa, insisto, un modo de filosofar y hacer filosofía en México.

que ahora se elige, se es electivo, dicha electividad responde en parte a un reconocimiento (inconsciente al principio, consciente después) pocas veces advertido pero que ya empieza, de lo propio, De la realidad concreta que nos rodea (incluyendo la identidad) que ejerce la razón sobre las cosas a través de antecedentes o tradiciones propias Lo que permite la adaptación y asimilación critica y recreativamente de otras filosofías como instrumento.

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Lo anterior constituye, ahora en el sentido reciproco, de vuelta, ir rompiendo con la dependencia y mentalidad de colonizado (aunque no del todo aun, de otra forma no seria necesario explicar esto y todos afirmaríamos la filosofía mexicana). En este otro sentido, la Filosofía en México permite contactos y puenteos, y de hecho permitió en la primera mitad del siglo XX, plantear la posibilidad de una filosofía mexicana (al igual que el de la filosofía latinoamericana) que sea un asunto afirmativo y propio, que de un modo de filosofar y hacer filosofía sin mentalidad de colonizado.

Esta nueva actitud considera la existencia de la filosofía mexicana como un hecho histórico y en su última fase como un hecho asumido y reorientado que permite historiar su pretérito con otra perspectiva. Hasta aquí la parte histórica. La parte epistemológica irrumpe en la historia y es a partir de esta conciencia de la posibilidad que tiene lo propio, cuando surge el movimiento para fundamentar la filosofía mexicana, primero y posteriormente latinoamericana.

Es en este momento que se inicia la reconstrucción histórica de nuestras filosofías y que cobran sentido los estudios de cada época dando como resultado investigaciones sobre la filosofía náhuatl, maya e inca entre las principales del periodo prehispánico, de la filosofía novohispana a lo largo de toda la época colonial, de la filosofía moderna en América y el México preindependiente, independiente y postindependiente, en el siglo XIX y hasta la actualidad.

Se apoya en la historia de las ideas, fundamenta metodológicamente esa indagación pretérita, por medio de la filosofía de la filosofía se rehace de una idea de la filosofía (que devela la pseudouniversalidad de la hegemónica forma de filosofar y hacer filosofía entre nosotros) y a través del conjunto de aportaciones de todos los referidos inicialmente se fundamenta cognoscitivamente, epistemológicamente la posibilidad primero, la afirmación después, el desarrollo y construcción posterior y su difusión actual de la filosofía que hacemos en esta parte del mundo.

Ahora bien este estado de las cosas permite, hoy desmontar la filosofía pseudouniversal, su modo de filosofar y de hacerse, influyendo y reconsiderando (si no es que reconceptualizando) la Filosofía hecha en México y América Latina, distinguiendo sus sentidos.

  • La Filosofía en México, al hacer consciente el modo de filosofar y hacer filosofía puede considerarse ya como filosofía mexicana y ampliarse a corrientes diversas.
  • Vale decir que se hace filosofía mexicana si se es consciente de estos modos de filosofar y se prefiere el más autónomo e independiente, crítico y propio, no importando si se es analítico, marxista, neotomista, etc., y participar con propia voz y aporte en la filosofía general.

Como se ve partimos de la filosofía general, se produce la filosofía en México, de esta se origina la filosofía mexicana, la cual regresa y reflexiona la filosofía en México y ya de otra forma, reconceptualizada, esta se relaciona nuevamente con la filosofía general.

  • En una forma no hegemónica, dialogante, respetuosa, plural, diversa, pero también en comunidad critica entre nosotros mismos e igualmente frente a los externos,
  • Con esas pretensiones al menos, pues el sistema mundo globalizado, no nos permite ser tan ingenuos y se entiende que el proceso no será fácil, pues sigue siendo injusta e inmoral la realidad mantenida y la inconsciencia en que nos mantiene.

Quede por el momento dicho y para abonar el intercambio, que la filosofía en México hoy y como tarea para el presente siglo, a mi juicio, se encuentra ya en el camino de regreso del ámbito particular al ámbito general, pero es menester considerar que su tarea principal entre nosotros, debe ser el crear conciencia de su propio avatar y derrotero, para que se asuma en todos los profesionales de este quehacer, no el cambio de temática o corriente, sino la forma o modo como deberíamos filosofar y hacer filosofía en México hic et nunc (aquí y ahora).

  • Contacto: [email protected] * Con este artículo del Dr.
  • Victórico Muñoz Rosales inauguramos una serie de aportaciones de invitados especiales del Círculo de Estudios de Filosofía Mexicana, entre quienes figurarán filósofos e investigadores de la filosofía mexicana.
  • El texto que el Dr.
  • Victórico Muñoz nos ha cedido apareció antes en: Picos Bovio, Rolando (coord.) Filosofía y tradición.

Memorias de las II Jornadas sobre Filosofía Mexicana e Iberoamericana, México, UANL, 2011, pp.101-116. Mexicano. Licenciado, maestro y doctor en Filosofía por la FFyL de la UNAM. Actualmente es profesor de la Escuela Nacional Preparatoria y de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.

Ha publicado Filosofía mexicana: retos y perspectivas, México, Torres Asoc., 2009 e Investigaciones en Filosofía Mexicana, México, Torres Asoc., 2010. Es miembro del Círculo Mexicano de Profesores de Filosofía A.C., de la Academia Mexicana de Lógica, de la Asociación Filosófica de México y del Seminario Permanente de Filosofía Mexicana que coordina la Dra.

María del Carmen Rovira. Barreda, Gabino. “Oración Cívica” en La Educación Positivista, México, Porrúa, 1989. Sierra, Justo. “Discurso de inauguración de la Universidad Nacional en la celebración del centenario” en Obras Completas, México, UNAM, Vol.5, 1984.

Caso, Antonio. Discursos a la Nación mexicana, México, Porrúa Hnos., 1922. Vasconcelos, José. Ética, México, Botas, 1939. Ramos, Samuel. Obras Completas, México, UNAM, Vols. III (1991.) y ( ) Gaos, José. “Dos Ideas de la Filosofía” en Obras Completas, Vol. III, México, UNAM, 2003. Gaos, José. Obras Completas, Vol.

V, “El pensamiento hispanoamericano”, “Antología del pensamiento en lengua española en la edad contemporánea”, México, UNAM, 1993.; Vol. VI, “El pensamiento en Lengua española”, “Pensamiento español”, México, UNAM, 1990; y Pensamiento Filosófico hispanoamericano, México, UNAM, 1988.

Salmerón, Fernando. ” Los filósofos mexicanos del siglo XX”, en Estudios de historia de la filosofía en México, México, UNAM, 1985; Hurtado, Guillermo. (comp.) El Hiperión. Antología, México, UNAM, Biblioteca del Estudiante Universitario No.141, 2006. Vid. Muñoz R., Victórico. “Los problemas teóricos” en Filosofía Mexicana y Hermenéutica analógica, México, UNAM, Tesis de Maestría, 2005.

Ortíz, Ignacio. Filosofía andina y Mixteca (Ñuu Savi). Estudio comparativo, México, UNAM, Tesis de doctorado, 2007; Lenkersdorf, Carlos. Filosofar en clave tojolabal, México, M.A. Porrúa, 2005; Hernández, Miguel, El pensamiento Maya actual en Chiapas, México, UNAM, Tesis de Maestría, 2005; Eastermann, Josef.

  1. Filosofía quechua” en Dussel, Enrique, Mendieta, Eduardo y Bohórquez, Carmen.
  2. Eds.) El pensamiento filosófico Latinoamericano, del Caribe y “latino” (1300-2000), México, S XXI-CREFAL, 2009.
  3. En este último también se encuentran estudios sobre filosofía mapuche y guaraní.
  4. Moreno, Rafael.
  5. ¿Filosofía mexicana para el año 2000?” en Durán Amavizca, Norma Delia (comp.) Actha Filosofica Mexicana, México, FFyL-DGAPA-UNAM, Col.

Jornadas, 2000. Miró Quezada, Francisco. Despertar y proyecto del filosofar latinoamericano, México, FCE, 1984 y Proyecto y realización del filosofar latinoamericano, México, FCE, 1988. Hurtado, Guillermo. “Filosofía en México y Filosofía mexicana” en Logos, Universidad La Salle, año 31, No.92, 2003, pp.69-77.
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¿Qué nos dice la Nueva Escuela Mexicana?

La “nueva escuela” de López Obrador carga contra los “procesos de colonización” y arranca con un plan piloto de 900 centros El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha puesto en marcha las ruedas de lo que concibe como una a partir del próximo ciclo escolar.

El nuevo plan de estudios propuesto por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para la educación básica carga contra lo que concibe como “los procesos de colonización y sus dominios” y desarrolla siete ejes de formación, entre los que figuran la inclusión, el pensamiento crítico, la igualdad de género, la apropiación de las culturas a través de la lectura y la escritura.

El plan de estudios, en este momento en consulta ante la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria, comenzará como prueba piloto en octubre próximo en alrededor de 900 escuelas del país y se implementará de lleno a partir del ciclo 2023-2024. El resto de los alumnos seguirán con el modelo clásico este curso.

A dos semanas de que comience, se da a conocer este documento de más de 200 cuartillas mediante el cual, como afirmó la secretaria saliente de Educación,, durante la presentación de la estrategia, se promoverá la formación integral y humanista desde la educación inicial hasta la superior. Y enfatizó en que el nuevo plan implica un proceso de capacitación gradual de los maestros.

En el documento de la propuesta entregado esta semana a la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), el Ministerio de Educación, estima un costo de alrededor de 170 millones de pesos en formación de docentes, mientras que el beneficio económico de implementar la nueva estrategia se calcula, según la SEP, en más de 1.800 millones pesos.

La Secretaría de Educación ha cambiado de titular a pocos días de que comience el curso escolar, -la nueva secretaria es ahora la nueva secretaria- y en medio del rediseño más profundo del sistema educativo que ha vivido México en las últimas décadas, una revisión de lo que se estudia y cómo se estudia muy alejada de los parámetros clásicos que parcelan la educación en las materias clásicas y que proponen la didáctica y la evaluación como únicos modos de valorar el aprendizaje.

Europa también busca alternativas parecidas a sus clases tradicionales, ancladas en el pasado. La cuestión es si México podrá implementar un cambio tan significativo. La llamada “Nueva Escuela Mexicana” busca que los estudiantes vivan los derechos humanos desde sus realidades concretas, en su cotidianidad y en permanente relación con la diversidad territorial, social, lingüística y cultural.

A la usanza del discurso oficial de López Obrador, la estrategia educativa también reprocha la herencia del neoliberalismo en la educación: “Se utilizó el discurso de la calidad como fundamento para reducir la formación de las y los estudiantes y el trabajo docente a un criterio instrumental basado en la eficiencia pedagógica y la eficiencia escolar, plenamente vinculada con la medición estandarizada de resultados, que abrió las puertas a la mercantilización de la educación preescolar, primaria y secundaria”, se explica.

La nueva estrategia educativa que tendrá que echar a andar Leticia Ramírez para más de 20 millones de alumnos de educación básica tratará de derribar la “lógica colonial”, así lo han llamado, en la que tradicionalmente se educa a los alumnos, a saber: “el dominio económico, como la apropiación de la tierra y la explotación humana; el dominio político, que comprende el control de las autoridades; el dominio social, representado por el control del género, la clase social, la sexualidad, la condición étnica; el dominio epistémico, dedicado al control del conocimiento y las subjetividades”, abunda el texto.

La profesora Catalina Inclán, maestra pedagoga de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), opina que era necesario poner sobre la mesa del debate la vida social de la escuela y su relación con la comunidad. “Era necesario abrir esa puerta y durante mucho tiempo le habíamos abierto la puerta a cosas de afuera que no se acomodaban a nuestro espacio.

Esta es una forma de decir, no somos iguales a los otros países. Esta es una vuelta de tuerca, una forma de poner sello. Yo no quiero que el plan fracase, yo quiero que haya tiempo para analizar”, comenta. La especialista en educación opina que más allá del discurso político habrá que esperar a conocer los detalles de la formación a docentes y en su implementación en cada una de los más de 136.000 colegios distribuidos en todo el país.

“Una propuesta de este tamaño necesita mucho trabajo de acompañamiento, eso no lo han dado a conocer y, cómo cualquier proyecto piloto es saber cómo se va a hacer la valoración de si funcionó o no funcionó”, asevera Inclán. Aunque la estrategia abunda en los efectos que la pandemia provocó en la educación de estudiantes de preescolar, primaria y secundaria, como lo fue la migración a las plataformas digitales para tomar clases y que se borraran las líneas entre los espacios familiares y pedagógicos debido al confinamiento, el documento no aborda problemáticas clave como la deserción escolar derivada por la crisis sanitaria ni el probable rezago educativo en el alumnado.

México cerró las puertas de sus escuelas casi dos años y se eligió la televisión como el principal medio para difundir la educación remota. Una investigación del Centro de Estudios Espinosa Yglesias señala que los y se estima que al menos 802.000 dejaron de inscribirse a la escuela básica.

  • El profesor del Colegio de México, Manuel Gil Antón, califica como inoportuno e inadecuado que después de dos años de confinamiento se pretenda hacer una modificación de fondo a los planes de aprendizaje.
  • El especialista opina que más allá de intentar hacer una transformación, la Secretaría de Educación debe dar un informe pormenorizado de los efectos que tuvo pandemia en la educación.

“La estrategia tiene problemas en su diseño, están proponiendo hacer una transformación sin las condiciones de infraestructura, sin las condiciones de preparación del magisterio, ni discusión social de rumbo educativo y eso es un problema de la estrategia, pero esto se agrava porque no hay un diagnóstico de lo sucedido”, refiere.

El especialista refiere que todos los Gobiernos han utilizado una narrativa en contra del pasado para sugerir una nueva reforma educativa. “México lleva décadas haciendo lo mismo, haciendo diagnósticos que simplifican los problemas y proponiendo alternativas de solución que son más bien discursivas que factibles.

No es verdad que todo el conocimiento que se generó en Occidente, europeo, sea una imposición y sea un asunto que nos lastima y nos coloniza”, explica. La SEP enfatiza que la redacción de este plan –que implicó una labor de 18 meses– contó con las aportaciones de las 32 entidades, de más de 15.000 personas de pueblos indígenas y afromexicanos; del magisterio nacional; más de 90.000 aportaciones en el formulario de Google y más de 100 miembros de la comunidad académica y de investigación, especialistas en educación y otros campos de conocimiento, nacionales y extranjeros.
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¿Qué influencia tiene la filosofía en la educación?

La práctica de filosofía con niños genera crecimiento en diversos aspectos del desarrollo personal. Se potencia el ámbito cognitivo, moral y la actitud de búsqueda de sentido de la realidad.
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¿Cómo se relacionan la filosofía con la filosofía de la educación?

La Filosofía educativa tiene una relación de necesidad con la pedagogía, pues reflexiona de modo sistemático y bajo la perspectiva de conjunto, la cual incluye una visión antropológica, ética, política, etc., sobre el sentido de la educación, y así marca la dirección humana de los descubrimientos que se realizan en
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¿Qué dice Samuel Ramos de los mexicanos?

Samuel Ramos dedica el trabajo filosófico El perfil del hombre y la cultura en México (1934) a la esencia del pueblo mexicano. Destaca como rasgo distintivo del mexicano el sentimiento de inferioridad y el deseo de mantener oculta esta inferioridad por medio de camuflajes.
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¿Como debe ser un docente en la Nueva Escuela Mexicana?

Un maestro que es sensible y atento a las características individuales, familiares, lingüísticas, cultura- les y sociales de sus alumnos y es capaz de adaptar su enseñanza a estas.
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¿Cuál es el papel del docente en la Nueva Escuela Mexicana?

‘El papel del docente es un guía, un mediador, una persona que va acompañando a los estudiantes para la construcción de conocimiento tanto de manera individual, como de forma colaborativa.
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