Como Motivar A Un Niño Para Ir A La Escuela?

Como Motivar A Un Niño Para Ir A La Escuela
Cómo motivar a los niños

  1. Ten las expectativas adecuadas.
  2. Ayuda a tu hijo a fijarse metas.
  3. Encuentra maneras de mostrarle a tu hijo que la escuela es importante.
  4. Ten una actitud positiva hacia la escuela.
  5. Utiliza un lenguaje que le anime.
  6. El aprendizaje en casa y en la comunidad.
  7. Fomenta la fortaleza en su hijo.

¿Que decirle a un niño que no quiere ir a la escuela?

Durante las primeras semanas de clases es normal que tu hijo no quiera ir a la escuela , es decir, iniciar el colegio, y es que hablamos de retomar una rutina que, durante las vacaciones, dejamos a un lado. Pero cuando esta negativa del niño a asistir al colegio sucede habitualmente, es importante detectar qué puede estar ocurriendo. Como Motivar A Un Niño Para Ir A La Escuela La negativa de los niños a ir al colegio suele estar basada en un miedo irracional , que suele aparecer por primera vez en niños que asisten a escuelas infantiles de edad preescolar, siendo más frecuente en los que cursan el segundo grado. Para manifestar su disgusto por asistir al colegio , el niño suele quejarse de dolores de cabeza, de garganta o de estómago justo antes de la hora de partir hacia la escuela. La ‘enfermedad’ mejora cuando se le permite quedarse en la casa, pero reaparece a la mañana siguiente antes de ir al colegio de nuevo.

Si estás pasando por esta situación, en Guiainfantil. com te indicamos a qué señales debes prestar especial atención, es decir, cuáles son las posibles causas , y te ofrecemos algunos consejos que puedes aplicar para que el niño recupere la ilusión por ir al colegio.

En algunos casos, el niño puede negarse por completo a salir de la casa y, para eso, utilizará todas las estrategias a su alcance como llorar y reaccionar con una rabieta. Hay varios aspectos que debes tener en consideración en el momento de indagar en las razones por las cuales tu hijo no quiere asistir al colegio.

– ¿Ha tenido tu hijo algún problema en el colegio? Lo primero que debes hacer es investigar si tu hijo ha tenido algún problema en el colegio , bien sea con sus profesores, compañeros de clases o cualquier otra persona de la institución.

Cuando vayas a hacerlo procura tener mucha calma y hablar con un tono de voz amable. De esta manera, tu hijo se sentirá seguro para hablar. Explícale que no te molestarás ni lo castigarás por decirte si ocurre algo malo; hazle saber que puede confiar en ti.

– ¿En qué momento tu hijo dejó de querer ir a la escuela? Esto es algo que puedes hacer por tu cuenta. Simplemente, piensa un poco en cuándo empezó tu hijo a no querer ir al colegio. Esto te será de gran ayuda para investigar si algo le pasó.

Trata de recordar los eventos que sucedieron en esa época. No necesariamente se puede tratar de problemas en el colegio, muchas veces los niños al no saber cómo gestionar sus emociones de manera adecuada , tienden a llevarlo a otros ámbitos. Recuerda si ha habido cambios significativos en su dinámica, problemas familiares o cualquier tipo de situación de interés antes de que empezara a negarse a ir a clase.

  • – ¿Ha habido cambios en casa o en el ambiente familiar? Esta actitud es muy frecuente en los primogénitos, sobre todo, cuando tras la llegada de un hermanito ven como él debe salir de casa, mientras su mamá se queda al cuidado del hijo menor;

La negación de ir a la escuela puede aparecer también después de un período en el que el niño ha estado en casa en compañía de su mamá, por ejemplo, después de las vacaciones de verano, de unos días de fiesta o después de una breve enfermedad. – ¿Le sucede solo a mi hijo? Indaga con los demás padres si hay otros niños que no quieran ir al colegio.

  • De ser así, es posible que se deba a algún conflicto con algún profesor o un compañero de clase;
  • – Descarta otros problemas Por último, pero no por eso menos importante, trata de descartar que no exista algún problema médico;

Ten en cuenta si tu hijo ha presentado últimamente otros síntomas y, de ser así, consulta con su médico pediatra para que te oriente al respecto. Como Motivar A Un Niño Para Ir A La Escuela Si tu hijo tiene este problema, no te preocupes, aquí te explicamos  cómo puedes ayudarle : – La buena comunicación con el niño es clave Mantener una comunicación abierta con tu hijo es fundamental para ayudarlo con cualquier asunto que se le presente en la vida. Es importante que sienta confianza para hablar contigo de lo que le sucede. Al hablar utiliza siempre un tono de voz calmado , incluso si te llegas a alterar (eso pasa, ¡somos humanos!). Si es así, respira con calma y continúa escuchándole. Fomenta esta comunicación como parte normal de su rutina, no solo en momentos específicos.

  • Pregúntale a diario cómo le ha ido , qué hizo y cómo se lleva con sus compañeros;
  • De esta manera, le resultará natural hablar contigo cuando suceda algo que le moleste o incomode de alguna manera;
  • – Observa su conducta Debes estar pendiente ante cualquier cambio conductual que tenga tu hijo, esto es un claro indicio de que algo no anda bien;

Si notas que se comporta de manera diferente, indaga más al respecto. Puede que no lo diga con sus palabras, pero puede ayudarle dibujar o utilizar juguetes para mostrar lo que le ocurre. Es necesario que aprendas a leer las señales que indican que a tu hijo le está sucediendo algo e invitarle a contarte, nunca de manera obligada ni bajo presión.

  1. – Valida sus emociones Cuando tu hijo expresa el no querer ir al colegio en lugar de enfocarte en decirle que todo estará bien y que nada va a pasar, lo primero que debes hacer es validar lo que siente;
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Puedes decirle frases como: ‘sé que te sientes un poco nervioso (triste, enojado, etc. ) y está bien, pero al llegar a clase verás que todo estará bien’. Ayúdale a nombrar eso que siente; puede que le cueste expresarlo simplemente por no saber cómo hacerlo.

Por esta razón, es muy importante que trabajes con tu hijo su lenguaje emocional para que tenga las estrategias necesarias para contarte lo que siente. – Las rutinas ayudan Una de las estrategias más útiles para ayudar a tu hijo en cualquier situación es crearle rutinas estables en las cuales sepa con certeza lo que sucederá.

Incluye todo lo que sucede en su vida, no solo lo concerniente al colegio. Incluye horarios de juego, de tarea, de aseo personal , etc. Dentro de las rutinas, también debes tener en cuenta explicarle que lo vas a dejar en el colegio y tendrá clases, compartirá con sus amigos y que luego tú (u otro responsable) lo irá a buscar al salir.

Recuérdale lo mucho que le amas , el orgullo que te hace sentir y deséale un buen día en clases. – Habla con sus profesores Acércate a sus profesores y pregúntales cómo le va a tu hijo, si se lleva bien con sus compañeros o si ha sucedido algo fuera de lo común.

Ellos pueden darte información valiosa para comprender las razones por las que tu hijo no quiere asistir al colegio. Es importante que te cerciores de que el ambiente escolar sea adecuado para el aprendizaje de tu hijo, un sitio seguro donde se sienta bien , sin miedos ni incertidumbres que le causen estrés o ansiedad. Como Motivar A Un Niño Para Ir A La Escuela Los niños con un miedo irracional hacia la escuela pueden sentirse inseguros si se quedan solos en una habitación. También pueden demostrar un comportamiento de apego hacia sus padres e incluso convertirse en su sombra, siguiéndoles a todas partes. Estos miedos son comunes en niños que padecen el llamado ‘ desorden de ansiedad ‘. Además, presentan dificultad para dormir, un miedo exagerado y un temor irreal hacia los animales, monstruos, ladrones o a la oscuridad.

– Pide ayuda profesional Si la situación con tu hijo continúa sucediendo y a pesar de intentar indagar acerca de lo que le pasa no encuentras respuestas, es importante solicitar la ayuda de algún profesional como un psicólogo infantil (o juvenil) o un orientador.

Los efectos potenciales a largo plazo pueden ser muy serios para un niño con miedos persistentes, si no recibe atención profesional. El niño puede desarrollar serios problemas escolares y sociales, si deja de ir a la escuela o ver a sus amigos por mucho tiempo.

  1. Antes de que eso pueda ocurrir, los padres pueden ayudar a su hijo llevándolo a un psicólogo de niños y adolescentes, quien trabajará con él para que vuelva de inmediato a la escuela y realice otras actividades diarias;

Algunos niños requieren un tratamiento extensivo para determinar las causas del miedo. Los niños mayores o los adolescentes que se niegan a ir a la escuela requieren un tratamiento aún más intensivo. En cualquier caso, el miedo irracional de abandonar la casa y la compañía paterna o materna se puede tratar con éxito.

¿Qué puedo hacer si mi hijo no quiere ir a la escuela?

¿Qué hacer cuando un niño no quiere ir al kinder?

Seguramente has escuchado del apego emocional de los niños hacia sus madres, padres, hermanos o juguetes; y no significa que sea un aspecto negativo o situación de inmadurez, simplemente es apego emocional. Un tema por demás importante en la vida de las personas que, a cualquier edad, se le debe prestar atención.

  1. No tiene confianza en otras personas. Los niños de edad pequeña desarrollan desde que nacen, vínculos afectivos con las personas que los rodean, tal es el caso de papá, mamá o cuidador primario, sin embargo, esto no debe ser impedimento para que conviva con otros niños, más familiares, primos o abuelos.

    Si te encuentras en la situación ” mi hijo no quiere ir al Kínder ” no te alarmes, conoce algunas razones por las cuales no está dispuesto a hacerlo, y por consiguiente, conoce 3 acciones que fomentarán un apego seguro en tus hijos.

    Siembra en tus hijos la confianza en otras personas.

  2. Considera que es muy pronto salir de la comodidad de su casa. Los niños no dimensionan por completo el paso del tiempo, los años o los meses, por tal motivo, el llevarlos a otro lugar es considerado un asunto de desinterés hacia ellos.
  3. Posiblemente no han desarrollado empatía con otros niños. En caso de hijos únicos, si no tienen contacto con otros infantes, ver a sus iguales puede ocasionarles miedo y por ende, un rechazo a compartir un aula con otras personas.
  4. Miran a otro adulto como símbolo de autoridad y se perciben desprotegidos al estar lejos de sus padres o tutores. Muchas veces los niños y niñas le tienen miedo a los docentes, pensando que los regañarán o los obligarán a hacer acciones que ellos no quieren.
  5. Y finalmente, cabe la posibilidad de que los niños no quieran ir al Kínder porque tienen un apego exponencial con sus madres. Pese a que esto no es un aspecto negativo, es uno de los índices más altos del por qué algunos niños ni siquiera pisan la escuela.

En este último caso, es pertinente mencionar que si bien los niños se sienten tranquilos y protegidos con los padres y madres, llevarlos al Kínder a temprana edad, sin la inteligencia emocional adecuada, provocará una situación de pérdida en los niños. De modo que, partiendo de lo anterior, lo que puedes realizar, si es que “mi hijo no quiere ir al Kínder” es: 

  • Escucha a tus hijos y entabla conversaciones con ellos, pregúntales qué les gusta jugar, con quiénes disfrutan pasar tiempo y de qué manera les gusta aprender.
  • Fomenta el respeto hacia sí mismos, aunque es importante que poco a poco se integren con otras personas, debes brindarles confianza y hacerles saber qué cosas no son correctas en el trato con otras personas. En otras palabras, realiza ejercicios en los que ellos sepan qué es respeto, empatía y preocupación por los demás pero también por ellos mismos.
  • A través del juego, hazles saber que ingresar al Kínder es parte de su desarrollo y que es una misión importante ir a la escuela. Comparte con ellos cuentos o películas donde el héroe salga de su comodidad y conviva con otros personajes.

A través de estas acciones y con el apoyo de docentes de confianza, integra poco a poco a tu pequeño a las aulas, pues por más que sea un proceso complejo para ellos, es una etapa natural de la vida en la cual siempre los debemos acompañar y escuchar. Inscribe a tus pequeños en una excelente Institución Educativa Privada, nuestro Kínder en la Colonia del Valle te espera para ser parte del crecimiento óptimo de los niños de México.

¿Cómo hacer para que un niño deje de llorar en la escuela?

¿Cómo se llama la fobia a ir a la escuela?

La fobia escolar es la incapacidad total o parcial del niño de acudir al colegio como consecuencia de un miedo irracional a algún aspecto de la situación escolar.

¿Cómo quitar el miedo a mi hijo de ir al kínder?

Consejos fáciles de poner en práctica –

  1. No les regañes:  no es conveniente obligarles a cambiar su actitud, sino que es mejor explicarles que lo que sienten es normal y que no tienen que avergonzarse por ello. Así no lo verán como algo negativo y no se añadirán problemas a la aceptación de esta condición.
  2. Análisis de la situación:  hazles ver que no tienen que temer ciertas cosas. Es posible que teman a diferentes estímulos porque no los conocen del todo.
  3. Dales pautas para tranquilizarse:  por ejemplo, ayúdales a respirar profundamente cuando sientan ese miedo o a pensar de forma racional sobre si es o no fundado.
  4. Si ves que la situación no mejora o incluso empeora , quizás deberías buscar la ayuda de un profesional que sepa identificar el foco del problema.

Como ves, muchos niños tienen miedos o fobias , y no es nada raro. Con unos sencillos trucos puedes ayudarles a combatirlos porque son normales a su edad. Sin embargo, hay niños, como los niños refugiados, que han vivido situaciones muy complicadas que les han hecho desarrollar miedos más profundos y que deberían ser tratados por un profesional para que no afecten a su vida cotidiana..

¿Cómo motivar a mi hijo a ir al kínder?

El primer día en el kínder – Algunos consejos para que tu hijo pueda adaptarse con mayor facilidad al kínder son:

  • 1. Platica con tu hijo para que tenga una idea de lo que le espera. Ayúdalo a calmar sus nervios brindándole información y detalles sobre su nueva escuela. Por ejemplo, le puedes decir qué actividades hará en su clase, en dónde estará su salón, como se llaman las maestras, etc.
  • 2. Participar en más actividades sociales. Todos los niños que asisten al preescolar tienen que llevarse bien con otros niños. Si tu hijo no ha pasado mucho tiempo conviviendo en grupo con otros niños , es muy probable que ciertas actividades le resulten muy difíciles.
    • Antes de que empiece la escuela, visiten juntos el salón de clases por lo menos una vez , de preferencia cuando estén ahí otros niños y su futura maestra;
    • Puedes ayudar a que tu niño se acostumbre a sentir que es parte de un grupo reuniendote con otras mamás con hijos de la edad para que los pequeños jueguen;

    Otra alternativa es inscribirlo en una clase de arte, música o baile.

  • 3. Despídete de tu hijo: Si esta es la primera vez que tu hijo se separará de ti, quizás este ansioso porque le preocupa que no regreses o no estés ahí para recogerlo cuando se terminen las clases. Explícale que estarás por él o ella a la hora de la salida y procura ser muy puntual a la hora de la salida sobre todo en los primeros días de clases.

    Y aunque te tiente irte de la escuela sin despedirte, no lo hagas. Eso hará que tu niño esté aún más consternado cuando se dé cuenta que no estás. Procura además no hacer las despedidas muy largas , ya que eso resultará más difícil para ambos.

    Dile adiós de manera relajada y con un tono de seguridad, y tu hijo aprenderá a hacer lo mismo.

  • 4. Practiquen la habilidad de escuchar. En  preescolar , los niños también aprenden a escuchar y seguir instrucciones que incluyen más de un paso. Puedes comenzar por pedirle a tu niño que realice una serie de cosas sencillas , como llevar sus zapatos a su cuarto y ponerlos en el armario.
  • 5. Realicen actividades que hará en el kínder juntos. Dibujen, jueguen con plastilina, lean cuentos, canten, etc. Esto le ayudará a estar acostumbrado al tipo de actividades que realizará en el salón. Procura tener a la mano pintura, crayolas y otros materiales para motivar a tu hijo a crear lo que él quiera.

Recuerda que el primer día en el kínder es el más importante para tu hijo, pon en práctica estos sencillos pero efectivos consejos y verás que será más fácil para ambos. Si aún no has encontrado el mejor kínder privado en Tlalpan, te invitamos a conocer el modelo educativo y las ventajas del Colegio Yaocalli. .

¿Qué hacer cuando un niño no quiere quedarse en el jardín?

El jardín de infantes crea personas libres con capacidad de elegir y discernir. Seres autónomos e independientes. Les enseña a aprender de sus errores y a tener respeto por el otro. También toman conciencia del cuidado del medio ambiente y revalorizan nuestras costumbres y tradiciones familiares. Para que no les resulte tan difícil la nueva etapa, te presentamos 10 consejos para que tu hijo se pueda adaptar correctamente en el jardín de infantes.

¡Qué desafío comenzar el jardín de infantes!  Esta etapa suele poner a los chicos bastante ansiosos. Este cambio implica una nueva rutina y nuevos hábitos en su día a día. Conocen muchas personas nuevas, realizan actividades diferentes y sobre todo, están fuera de su casa.

Al principio, cuesta. Y no sólo es difícil para los chicos, sino también para los padres que los deben dejar solos en el jardín. ¡Vamos, coraje! Pero es un paso que todos deben dar y que marca el inicio a una etapa lindísima, rodeada de muchos amigos y nuevas experiencias.

  • Hablar del tema

Lo ideal es comenzar a hablarles sobre el jardín de infantes unas semanas antes del inicio escolar. Contarles las actividades que van a hacer, cómo va a ser su día, siempre tratando de marcar lo positivo de esta nueva etapa de su vida. Debemos estar atentas a las reacciones en los días previos: si siente miedo, ansiedad, entusiasmo. Tratar de calmarlos y es muy importante darles el lugar para que se expresen y manifiesten sus miedos.

  • El cambio de rutina

Durante las semanas previas podemos empezar con una rutina que se parezca a la que va a tener cuando vaya al jardín. Acostarlo temprano, cómo si al otro día se tuviera que levantar en el horario para ir al jardín. Lo despertamos, lo arreglamos y a desayunar todos juntos. Es importante poder compartir este momento en familia. Probablemente, antes el niño no desayunaba con los papás porque dormía hasta más tarde.

  • Enseñarle a compartir

Mientras están en casa, los chicos no sienten la necesidad de compartir sus pertenencias con otras personas. Pero cuando comienzan el jardín y hacen nuevos amigos es importante que sean capaces de hacerlo. Durante los días previos, le podemos explicar la importancia de compartir nuestras cosas con los otros y pedir permiso antes de sacar las de los otros. ¡Ojo! Es un proceso que se va dando de a poco y depende de la maduración de cada pequeño y no lo podemos apurar.

  • La mochila

Las madres siempre vamos que querer poner un montón de cosas por si las precisa. Pero no hay que olvidarse que los jardines de infantes están preparados para cualquier inconveniente. Seguramente antes de que empiecen las clases las maestras transmitirán qué recomiendan llevar. Generalmente son: cepillo de diente, una toallita, una muda de ropita, algún cuadernito para que dibujen, preferiblemente que todo este marcado con su nombre.

  • Qué ropa le pongo

La ropa debe ser cómoda, fácil de cambiar. Hay tener en cuenta la época del año, si es calurosa debe ser de colores claros y de material fresco. En invierno, deben llevar un abrigo que los proteja del frío  pero debe ser fácil de quitar cuando jueguen. El calzado tiene que ser cómodo y flexible. Si el jardín pide un unifomre, es recomendable contar con dos mudas: si uno vuelve muy sucio, el otro debe estar listo para usar al día siguiente.

  • Actividades para ir practicando

Sacarse y ponerse los zapatos, colocarse un abrigo, ir al baño solo… Si vemos que nuestro pequeño está preparado para realizar ciertas actividades, pero no tiene el hábito, podemos comenzar un par de semanas antes del inicio de clases a practicarlas para que, poco a poco las vaya incorporando. Pero, obviamente, con expectativas lógicas. También se les puede consultar a las maestras qué esperan que los chicos sepan hacer solos, de esta manera las podrán practicar antes de empezar.

  • El tiempo de adaptación al jardín

El tiempo de adaptación al jardín varía según cada pequeño. Por lo general les lleve de dos a tres semanas acostumbrarse al cambio. El tiempo se relaciona mucho con los hábitos de los chicos. Un nene que está acostumbrado a realizar muchas actividades durante el día y a pasar tiempo con muchos amigos, es más probable que se adapte mejor que uno que no lo hace.

  • La comida

Si el pequeño va al jardín por la mañana, es esencial que tome un desayuno completo: cereales, lácteos y frutas. Si va por la tarde, un almuerzo equilibrado en casa. También necesita comer alimentos que le den energía para toda la tarde, por ejemplo todo tipo de pastas, pero por supuesto hay que complementar con verduras, frutas y carne. Para la media mañana y la merienda, lo que se suele hacer en los jardines es que todos los chicos lleven galletitas para compartir y las maestras las reparten entre todos durante los recreos.

  • El transporte

Hay que tener en cuenta la distancia a la que queda el jardín de la casa. Lo recomendable es que quede cerca, ya que los viajes largos cansan a los niños y generalmente se quedan dormidos o si tiene que caminar mucho se molestan. ¿Vamos caminando, en auto con papá, o en cochecito? Esto depende de cada familia, del chico y también de la época del año.

  • “No quiero quedarme” y el adiós

Los primeros días, es muy común que los chicos sientan miedo de lo desconocido y no quieran quedarse solos en un lugar nuevo ya que esto implica separarse de mamá, papá o de la persona de confianza que los lleva. Al principio cuesta, y no sólo al chico, a los papás también. Pero es importante despedirlos con una sonrisa, asegurarles que todo va a estar bien y, sobre todas las cosas, no enojarnos si llora y no se quiere quedar, es completamente normal que reaccione de esta manera.

  • El jardín de infantes es un buen momento para que el hábito de desayunar se transforme en una rutina familiar;
  • Y si son chicos y todavía usan mamadera o pañal también los debemos poner;
  • Por ejemplo, si el jardín queda cerca y es un lindo día, podemos ir caminando y de paso el niño va familiarizándose con el barrio;

Es muy importante, el momento en que se tienen que despedir. Nunca debemos irnos cuando el niño está distraído y no mira, porque una vez que se dé cuenta de la ausencia sentirá miedo y la transición puede resultar más difícil. Nunca nos debemos ir sin despedirnos.

¿Qué ocurre cuando los niños no quieren ir al jardín?

¿Cómo hacer que un niño deje de llorar por su madre?

Juegos contra el lloro de los bebés por la ausencia de su madre. Todos los que estamos en contacto con niños comprobamos una y otra vez el atractivo que tiene para ellos (a partir de los 6 meses) jugar a ‘Cucu-tras’, es decir, ¿dónde está el bebé? ‘, ocultando el rostro, y escuchar su carcajada cuando lo descubrimos.