Como Es La Escuela?

Como Es La Escuela
Qué es Escuela: – Como escuela se denomina de manera general cualquier centro donde se imparte enseñanza , en cualquiera de los niveles de educación: preescolar, primario, secundario, preparatorio, universitario. La palabra, como tal, proviene del latín schola , y esta a su vez del griego σχολή (scholḗ), que traduce ‘ocio’, ‘tiempo libre’.

  1. La escuela es la institución donde se enseña y se aprende;
  2. Está compuesta por un conjunto de profesores y alumnos;
  3. Puede ser pública o privada;
  4. También se llama escuela al edificio o local donde está esta institución, o a la enseñanza que se da o se adquiere en una escuela;

Escuela también se denomina al lugar, real o ideal, donde una persona modela su personalidad, forja su carácter y vive experiencias enriquecedoras. Por ejemplo: “Yo fui a la escuela de la vida”. Vea también Sistema educativo.

¿Como debe de ser la escuela?

Docentes comprometidos –

Una buena escuela requiere de un personal docente comprometido con sus labores. Al mismo tiempo, una buena escuela debe apostar por una enseñanza académica de calidad , para lo cual requiere de un personal docente comprometido con sus labores, con el propio crecimiento y la actualización del saber que manejan. Ello implica también la formación en áreas pedagógicas extracurriculares , de manera de disponer de herramientas variadas para la enseñanza que atajen a tiempo las dificultades puntuales y variadas que pueda presentar el alumnado.

  1. .

    ¿Cómo es la escuela de hoy en día?

    PLAN GENERAL  1. INTRODUCCIÓN. UNA ESCUELA DE HOY 2. 1     La vocación del maestro. 2     Los jóvenes a los que llaman alumnos. TRABAJANDO PARA LOS JÓVENES. LA ESCUELA DE HOY 4. 1     En proyecto 4. 2     Una pedagogía preventiva 5. LOS JÓVENES, PRIORIDAD Y CENTRO DE LA ESCUELA DE HOY 5.

    1     Afecto por los jóvenes 5. 2     Prioridad a los mas pobres 5. 3     Exigencias para los educadores 6. CONCLUSIÓN 6. 1     La necesaria formación permanente de los maestros 6. 2     Hacia una formación integral 7.

    PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO OBJETIVOS: 1. Definir los elementos que caracterizaran a la Escuela de Hoy. Demostrar la importancia de centrar la labor del colegio hacia los jóvenes. Proponer formas de trabajo para una reorganización del sistema educativo en la escuela.

    • INTRODUCCI Ó N;
    • La educación de los niños y jóvenes es un tema de vital importancia para toda época, y país, pues para nadie es un secreto que según se eduquen los mas jóvenes así será el futuro de ellos, en lo personal y de la Nación a la que ellos pertenezcan, en lo general;

    Con esta idea en las mentes y un inmenso amor en nuestros corazones por el futuro de los jóvenes de nuestro país, hemos realizado este Proyecto, conscientes de que este no es mas que un pequeño aporte a la magna obra de reconstrucción de la sociedad en nuestra Cuba.

    1. Es evidente que el sistema y la metodología aplicados actualmente en la escuela cubana no han dado los resultados esperados;
    2. Si bien es cierto que existe un elevado número de egresados universitarios, también se aprecian importantes fallas en el comportamiento individual y social de las nuevas generaciones de cubanos;

    Lamentablemente, el sistema educacional ha limitado la influencia de la familia en la formación de los niños y jóvenes, centrándose más en la instrucción que en la educación. Son estas razones las que nos han motivado a presentar este Proyecto, con el cual aspiramos a colaborar, modestamente, en la modernización del actual sistema de enseñanza.

    Este no será un extenso tratado pedagógico, sino todo lo contrario, un seminario sencillo que con palabras claras ofrezca a los maestros que tienen en sus manos esta labor, recomendaciones que lo ayuden a lograr de sus clases el máximo de desarrollo de sus educandos, de manera que los preparen para que logren la mejor y más completa formación.

    Dejen sembrada en ellos la semilla de la investigación, que los motive a lo largo de toda la vida a buscar las respuestas a sus preguntas y saber saciar las ansias de conocer, propias de todo hombre y mujer plenamente desarrollados y no quedarse en el ser consumista de las ideas y respuestas que otros les ofrezcan.

    1. Desarrollando la capacidad de pensamiento independiente, de valoración y de una correcta   expresión oral, son los objetivos finales de una completa formación;
    2. Para lograrlo el maestro necesita de una serie de premisas: Tener la vocación para educar, un amor profundo y un respeto sin límites hacia su labor y hacia sus alumnos;

    Dominar a profundidad la materia que imparte y sentirse día a día motivado a investigar y profundizar en el conocimiento. Y no menos importante, dominar los métodos y técnicas de la enseñanza que le ayuden a llegar a todos y cada uno de sus alumnos teniendo en cuenta las diferencias individuales.

    De este modo la escuela debe convertirse en una institución que atesore las principales fuentes del conocimiento, las teorías de enseñanza más avanzadas, los espacios de debate más abiertos; la disciplina y el respeto que garanticen el total desarrollo de todos.

    En fin el crecimiento humano de alumnos y maestros. UNA ESCUELA DE HOY 2. 1     La vocación del maestro. Cuando nos referimos a una escuela de hoy no nos estamos refiriendo a la escuela al campo ni en el campo, estamos muy lejos de ello. Así llamaremos a lo que queremos convertir las escuelas actuales, escuela de hoy, lugar de encuentro de educadores y educandos para de la mano adentrarse en el mundo del conocimiento y la cultura, de la ética y los principios que rigen el mundo de hoy.

    La vocación a la enseñanza es la base sobre la que se construirá este proceso y cuando nos referimos a la vocación no podemos dejar de mencionar el amor, el maestro de vocación ama su profesión, vive para ella y para los que son objeto de su labor: los alumnos.

    A las aulas no deben ir a enseñar nadie que no sienta este amor, porque el amor será el único que garantizara que esta labor sea exitosa. La vocación de servicio del maestro lo llevara cada día a su aula a dar lo mejor de sí para alcanzar su meta final: contribuir a formar hombres y mujeres del mañana, pensantes y capaces de asumir el roll protagónico de sus vidas.

    • El respeto es otro componente esencial, el maestro debe sentir un respeto enorme por si mismo, que lo motive a ser ejemplo para sus alumnos por sus conocimientos y su ética, debe al mismo tiempo ser conciente de lo que él representa dentro de este proceso de enseñanza y para la sociedad en general;

    La imagen del maestro necesita una pronta recuperación, si se quiere cambiar la escuela. 2     Los jóvenes a los que llaman alumnos. Los alumnos, objetos de nuestra labor transformadora no pueden seguir viéndose como un número componente de una masa amorfa a la que debemos hacer entrar por el carril.

    Tenemos que ser capaces de reconocer cada rostro, cada nombre y cada vida en particular, pues de eso se trata, cada uno de ellos es un ser individual y único al que debemos tratar y ver como un ser humano particular, con sus propias características y dones y saber ayudar a cada uno a alcanzar los objetivos de nuestra enseñanza de manera que nadie quede rezagado en este proceso.

    En la escuela de hoy debe encontrar un espacio la fraternidad, esa que propicia el compartir lo que se tiene con el otro desde los conocimientos hasta los medios de enseñanza, sobre todo con aquel con menos recursos que no puede acceder a todos los instrumentos; como el libro, la computadora, etc.

    1. ; el ayudar al condiscípulo a realizar la tarea o entender un tema que no ha sido totalmente asimilado, a realizar el proyecto de curso con que sé podrá fin a una materia;
    2. Pero con mucho cuidado que esta ayuda fraternal no se convierta en paternalismo que mate todo esfuerzo de superación personal o que por el contrario genere en el que ayuda un espíritu de superioridad;

    Por el contrario esta ayuda fraternal debe estar complementada de la sencillez, la modestia y sobre todo la compasión. La labor formadora del maestro es extremadamente delicada pues no se puede perder de vista que el objeto de su labor son seres humanos a los que si él sabe hacer bien su obra los ayudara a superarse y ser cada vez mejores persona, pero si por el contrario su labor falla, estará creando seres deformes que nunca alcanzaran su pleno desarrollo y sus mentes quedaran incapacitadas para ejercer ese derecho natural del ser humano: pensar.

    1. Por consiguiente su papel en la sociedad dejara de ser protagónico e individual para convertirse en la masa, esa que se mueve según corran los vientos y que impulsa la voz de aquel que sé auto denomina representante de ella;

    Esos no son los hombres y mujeres que pueden cambiar los destinos de ninguna nación, que pueden trabajar por el bien común, ni que puedan asumir con responsabilidad las funciones públicas para el bienestar de una nación en su conjunto. Trabajemos juntos de modo que nuestra labor educativa contribuya a la creación de ese Homagno generoso al que se refirió nuestro apóstol José Martí en su poema “Yugo y Estrella”.

    Ese hombre capaz de llevar luz en la frente, capaz de crear y crecer. Yugo y Estrella. Cuando nací, sin sol, mi madre dijo: Flor de mi seno, Homagno generoso De mí y del mundo copia suma, Pez que en ave y corcel y hombre se torna, Mira estas dos, que con dolor te brindo, Insignias de la vida: ve y escoge.

    Éste, es un yugo: quien lo acepta, goza: Hace de manso buey, y como presta Servicio a los señores, duerme en paja Caliente, y tiene rica y ancha avena. Ésta, oh misterio que de mí naciste Cual la cumbre nació de la montaña Ésta, que alumbra y mata, es una estrella: Como que riega luz, los pecadores Huyen de quien la lleva, y en la vida, Cual un monstruo de crímenes cargado, Todo el que lleva luz se queda solo.

    1. Pero el hombre que al buey sin pena imita, Buey vuelve a ser, y en apagado bruto La escala universal de nuevo empieza;
    2. El que la estrella sin temor se ciñe, ¡Como que crea, crece! Cuando al mundo De su copa el licor vació ya el vivo: Cuando, para manjar de la sangrienta Fiesta humana, sacó contento y grave Su propio corazón: cuando a los vientos De Norte y Sur virtió su voz sagrada,? La estrella como un manto, en luz lo envuelve, Se enciende, como a fiesta, el aire claro, Y el vivo que a vivir no tuvo miedo, ¡Se oye que un paso más sube en la sombra! Dame el yugo, oh mi madre, de manera Que puesto en él de pie, luzca en mi frente Mejor la estrella que ilumina y mata;

    TRABAJANDO PARA LOS J Ó VENES. Los jóvenes son el centro de nuestra labor educativa hacia ellos va dirigido el trabajo de cada uno de los maestros, por ello es de suma importancia trabajar en equipo, de manera que toda la acción sea conjugada, coordinada y organizada hacia un fin común.

    El trabajo en equipo se basa: Ø       en la formación de comunidades educativas, Ø       en la disponibilidad, Ø       en la movilidad de sus miembros, Ø       en el funcionamiento del conjunto dentro de estructura determinada.

    Además, el trabajo realizado de esta forma propicia un dinamismo activo con el fin de: o        percibir las necesidades de los jóvenes dentro de su realidad concreta, o        proporciona respuestas apropiadas a sus necesidades y aspiraciones, o        diversificar la formas de dichas respuestas, o        enriquecer a los adultos, gracias al intercambio de ideas, realizaciones y resultados.

    Es recomendable que estos equipos se conciban a nivel de grupo, grado, año, sesión y en última instancia de escuela, cada uno de ellos debe tener sus propios objetivos y tareas específicas atendiendo a las peculiaridades de cada nivel.

    Es importante constatar en la vida y funcionamiento de la comunidad educativa determinados elementos como: §          las relaciones personales, las vivencias individuales y de grupo, §          estructuras de concertación y las formas de compartir, §          las posibilidades de ofertas, iniciativas e innovaciones, §          de que modo se toman las decisiones y se hace frente a los problemas, §          forma de ejercer la dirección y la manera en que se aceptan las responsabilidades, §          formas de relacionarse con el exterior de la comunidad, los ambientes, la sociedad.

    La razón de ser del equipo de educadores es servir a los jóvenes en el plano educativo, profesional; con vistas a su crecimiento y realización personal y su felicidad y también para su inserción social y profesional.

    En ningún caso debe permitirse que exigencias administrativas o políticas impidan que la educación se   centre en los alumnos imponiendo normas de organización a los centros, contenidos en la enseñanza, reglas de funcionamiento interno, con frecuencia apremiantes, definiciones demasiado rígidas sobre el servicio de educadores, controles, exámenes y calificaciones, no siempre adecuadas.

    1. La escuela debe conocer las necesidades de los jóvenes y organizarse para responder con eficacia y calidad y esto involucra a todos los miembros de la comunidad escolar: padres, maestros, bibliotecarios, etc;

    , todos están al servicio de los jóvenes, esta es una prioridad que implica: Que los centros sean lugares donde se acoja realmente a las personas. En primer lugar, a los jóvenes, sin discriminar a nadie. Una escuela para todos. Pero esta acogida debe ampliarse a los adultos que forman la comunidad escolar, en particular, a los padres y a los maestros.

    Que no excluya a nadie: haciendo que la organización sea flexible y que la formación que se ofrece y los métodos empleados sean los adecuados para: –         integrar a todas las personas en la comunidad escolar, –         invitar a cada uno a participar en el proyecto educativo del centro, –         asociar concretamente a todos los participantes en la marcha del centro, –         evitar los riesgos que acarrea la marginación, la exclusión.

    Que promueva a las personas, adultos y jóvenes, valorándolas, aceptándolas, ayudándolas y acompañándolas en su evolución personal: q        empleando relaciones fraternas con ellas, q        aquilatando las posibilidades personales de cada uno de ellos, q        sobre todo, posibilitándose el acceso a una formación enriquecedora y valiosa que acreciente su competencia y su calificación profesional.

    LA ESCUELA DE HOY 4. 1     EN PROYECTO Atenta   a las realidades concretas, a los cambios diversos, La Escuela es un constante proyecto. Mira hacia adelante y observa el movimiento de la vida, se adapta a las condiciones concretas del medio donde se halla.

    La elaboración de un proyecto educativo exige unión de fuerzas y acercamiento de posiciones. El proyecto es necesario como referente para el conjunto de la comunidad educativa, pero no puede convertirse en una estructura rígida, para mantener el dinamismo para ello son importantes algunos aspectos: q        atención a los jóvenes, condición esencial, q        trabajo en común de la comunidad educativa para llegar a un consenso suficiente, q        proporcionar los medios necesarios para el logro de objetivos, q        evaluación concreta de los resultados, q        el desafío constante con vistas a la mejora y a la renovación, q        la comparación con otros centros para constatar y compartir los eventuales resultados.

    2     UNA PEDAGOGíA PREVENTIVA Nace espontáneamente de esa inicial preocupación por los jóvenes. El análisis de las necesidades juveniles y de su evolución lleva a la comunidad de educadores a organizarse para hacerles frente.

    a) Desde el comienzo debe hacerle frente a esas necesidades: económicas, culturales, profe­sionales, afectivas, sociales y espirituales de los alumnos. Para cada una de estas diversas formas de necesidad, el equipo de Maestros debe estar capacitado para ofrecer soluciones, gracias a una organización, a unos contenidos, a unos métodos de trabajo y a unas relaciones interpersonales establecidas.

    Si, por casualidad, aquello no funciona, se invitara a los maestros a examinarse dete­nidamente para ver si con sus actitudes, sus comportamientos o sus métodos, no son ellos la causa del fracaso. b) Todavía hoy en día es posible pensar en una escuela para jóvenes, donde se pueden prever las estructuras, definir las ocupaciones y responsabilidades teniendo en cuenta, primero, el provecho de los educandos.

    c) La prevención puede, también, tener el sentido de prospección de futuro: estar vigilantes para anticiparse a las necesidades, a las nuevas condiciones. En lugar de proseguir con una cierta enseñanza, dentro de un estilo prisionero de la continuidad y del conservadurismo escolar, esforzarse por anticiparse a las evo­luciones sociales, tecnológicas, científicas, religiosas.

    Hallar medios prácticos para liberar las fuerzas imaginativas y la creatividad. La comunidad educativa debe ser «proactiva»: evitando problemas y fracasos, adelantándose a los acon­tecimientos, estando presente en los momentos críticos de los alumnos.

    y no esperar a «reaccionar» ante hechos consumados. LOS JÓVENES, PRIORIDAD Y CENTRO DE LA ESCUELA DE HOY 5. 1     AFECTO POR LOS J Ó VENES La dedicación a los jóvenes es, esencialmente, una obra de amor. No se trata, sin embargo, de un amor sentimental o emocional, sino de manifestar un interés tan marcado por los jóvenes y por su crecimiento moral e intelectual que el educa­dor sienta el compromiso hacia ellos, se sienta involucrado, responsable de su crecimiento, se muestre creativo, con el fin de garantizarles la mejor educación posible.

    Para conseguir todo esto, los educadores se esfuerzan por: a) Establecer relaciones cordiales y afectuosas con los alumnos. b) Ganar su aprecio, consideración que permita el encuentro y el trabajo en la confianza mutua y la sinceridad de las personas.

    c) No buscar satisfacción personal en el fondo de esos sentimientos recíprocos, puesto que se trata ante todo, del desinterés del educador, algo gratuito, interior e indispensable. Ese amor por los alumnos no significa, ni mucho menos, falta de firmeza y exigencia frente a ellos.

    Es, más bien, un amor exigente. La debilidad y la permisividad no educan, más bien impiden que la personalidad del joven pueda madurar a partir de puntos de referencia claros. Amar a los alumnos es respetarlos y reconocer que cada persona es única.

    Un respeto que debe ser mutuo: cada uno dentro del papel que desempeña y de los estatutos de la escuela, sin marcar distancias ni caer tampoco en el conformismo artificial. Una relación humana que se establece en la sinceridad aporta siempre algo educativo para la persona.

    • El clima de fraternidad se refiere al sentido de cercanía, de la acogida afable, del interés sincero y manifiesto por el otro;
    • Entablar esa relación concreta;
    • Dar tiempo para conocerse, dedicar o perder ratos con los jóvenes;

    En otras palabras, estar inte­riormente disponibles para mejor comprender lo que los jóvenes quieren que captemos sobre sus esperanzas y sus necesidades. Se trata, en definitiva, de una cuestión de convicción interior y no de una especie de regulación mecáni­ca donde impera el reloj.

    2     PRIORIDAD A LOS MÁS POBRES La Escuela debe especial atención a los más pobres no sólo en el aspecto económico, sino también: el afectivo, el social, el inte­lectual, el cultural, el moral. El amor preferente por los pobres se deriva de la compasión, la solidaridad y la justicia.

    Puesto que la pobreza no es sólo referencia a lo económico, no basta contentarse con ofrecer la gratuidad material –cuando esa gratuidad es posible o diversas formas de ayuda a los pobres, aunque se reco­nozca que éstas son útiles. La escuela debe esforzarse por trabajar, luchar y comprometerse: ·          para que los derechos de las personas se respeten, ·          para que se tenga en cuenta la dignidad humana, ·          para que se promueva la justicia, ·          para que se extienda la solidaridad y ·          para que la fraternidad, la concordia y la paz reine en el mundo.

    • ­ 5;
    • 3     EXIGENCIAS PARA LOS EDUCADORES Para poder influir en los ámbitos más profundos de la persona, el educa­dor debe cuidar cierto tipo de relaciones con los jóvenes: a) Preocuparse y tomar los medios necesarios para conocerlos personal­mente de manera realista y profunda;

    No faltan técnicas para ello, pero más importa el interés, la cercanía, la solicitud por conocerlos. b) El conocimiento personalizado no puede convertirse en rutina psico­lógica, más bien debe tener como objetivo comprender al otro, conocer sus capacidades, aspiraciones, proyectos y dificultades, para, con respeto, poderle ayudar.

    c) Eso se consigue demostrando interés afectuoso y obrando con paciencia. Vivir con los jóvenes, compartir su vivencia escolar y extra-escolar, captar sus intereses, sus valores, sus ambiciones y sus riquezas, promoviendo en ellos todo aquello que crea positivo.

    d) La Escuela se preocupará por encarnarse en el ambiente de forma lúcida, realista y eficaz. Encarnarse en la escuela, en el ambiente y en las personas que trabajan en dicho ambiente, es lo que debe caracterizar y definir de forma peculiar a cada escuela.

    CONCLUSIÓN 6. 1     LA NECESARIA FORMACIÓN PERMANENTE DE LOS MAESTROS Los Educadores/Maestros deben estar al día constantemente. Es una obligación que tienen con los jóvenes, y con los padres. Este trabajo de formación puede realizarse de diferentes maneras: –         dando conferencias,   –         organizando reuniones de tipo metodológicas, –         convocando a eventos donde se expongan nuevas experiencias docentes, –         estimulando la investigación de temas científicos y del campo de la didáctica.

    2     HACIA UNA FORMACI Ó N INTEGRAL Se constata que la Escuela no se conforma estrictamente con impartir conocimientos, con transmitir ideas y técnicas, sino que presta aten­ción a todos aquellos aspectos que contribuyen al desarrollo armónico de las personas: acogida, educación moral, formar en valores, despertar el amor a la verdad, el sentido de la responsabilidad y la solidaridad.

    Además, la escuela tiene, también, otras funciones, inseparables de las seña­ladas anteriormente. Para asegurar el desarrollo equilibrado de los jóvenes, les propone también saber vivir, saber ser y saber creer.

    Se debe asegurar a toda persona el pleno crecimiento humano y espiritual, y conseguir que lleguen a recibir una formación integral. Adivinamos lo complejo y delicado que es alcanzar estos objetivos en una escuela que quiere vivir hoy el pluralismo bajo todas sus formas.

    1. La propuesta de la formación integral debe ir a la par con el respeto a las libertades indivi­duales, a los itinerarios personales y a las creencias;
    2. Eso se traduce en crear un clima de respeto, tolerancia y esfuerzo integrador;

    La escuela debe estar pensada en términos de diferenciación, de personalización y, en relación a los adultos y a los jóvenes, sin perder de vista la coherencia entre los diferentes niveles y sectores de activida­des. En la actualidad, especialmente en el contexto de la rápida evolución actual, de las reformas y de los cambios en los sistemas educativos de numerosos paí­ses, es algo indispensable conservar esa inquietud por la formación inicial y permanente.

    No es sólo una preocupación individual, sino prioridad para los responsa­bles de los centros y para los equipos de educación. Porque la formación permanente, si bien concierne a cada persona en par­ticular, es una obligación para quienes quieren mejorar la manera de trabajar unidos y en asociación.

    Esta formación nace de un proyecto común, que tiene como objetivo el bien común. Exige un plan de formación, medios suficientes, coherencia final entre las diversas ofertas, la preferencia por la formación básica común frente a intereses particulares. Es condición necesaria para que todo lo dicho anteriormente sea posible y no se quede en discurso optimista y generoso.

    Se entiende también que la formación no pueda quedarse y limitarse a la sola competencia didáctica. Debe aunar la formación en las relaciones, para el trabajo en equipo, en lo psicope­dagógico, en una palabra, formación en todo aquello que permita la realización de la persona, en el desempeño del trabajo educativo.

    PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO 1. Recuerda algunos elementos que mejor pueden definir la identidad de tu Centro: ¿Qué destacarías desde el punto de vista del educador respecto a otros educadores –relación entre iguales? ¿Y desde tu ser educador con relación a tus alumnos –relación educativa–? 2.

    ¿Existe en ti y entre tus compañeros de Centro la conciencia de compartir y de sentiros solidarios con el mismo Proyecto Educativo? ¿Cómo se puede avanzar en este tema? 3. ¿Existe en tu entorno clara conciencia de formar una comunidad educativa? ¿Qué medios existen para mantener la calidad de vida en el equipo, para reforzar su cohesión, para facilitar el dinamismo y la creatividad? 4.

    ¿Qué tipo de relaciones se dan entre adultos y jóvenes en el Centro y qué rasgos crees que caracterizan esas relaciones? 5. ¿Qué directrices rigen en tu Centro en relación con los alumnos más pobres? ¿Pueden incorporarse al Centro? ¿Encuentran clima favorable? 6.

    ¿Cuáles son las diferentes actividades que se ofrecen a los alumnos que aseguren su formación completa? 7. ¿La formación permanente de los Maestros y del resto del personal es, verdaderamente, una prioridad en el Centro? ¿En qué medidas concretas se traduce? 8.

    Se habla de aprender a conocer, a hacer, a convivir y a ser. ¿Crees que lo estamos logrando desde el Centro? ¿Hay entre todos los compañeros una actitud abierta para compartir y asumir las res­ponsabilidades que esto implica? ¿En qué se nota? Email: [email protected]

    ¿Qué es la escuela en la educación?

    La escuela constituye el núcleo central y primordial de la educación ; tanto en la comunidad como en la familia, por tanto, su papel como institución está enmarcado en dos direcciones una formar y la otra preparar, para lograr la formación integral del hombre para la sociedad en la cual se va a desenvolver.

    ¿Qué es una buena escuela?

    Una buena escuela es una escuela de calidad, inclusiva y que mejora constantemente. contexto real en que está inserta. Se trata de entender a la escuela como un lugar vivo, hecho por personas para personas, un espacio perfectible, cambiante, en constante mejora.

    ¿Qué puede hacer la escuela?

    «Nuestros malos alumnos (de los que se dice que no tienen porvenir) nunca van solos a la escuela. Lo que entra en clase es una cebolla: unas capas de pesadumbre, de miedo, de inquietud, de rencor, de cólera, de deseos insatisfechos, de furiosas renuncias acumuladas sobre un fondo de vergonzoso pasado, de presente amenazador, de futuro condenado. 58 Georgie Pauwels World Outsidecc byhttps://flic. kr/p/ov51qX No podemos vivir sin la escuela. Nos hicieron falta solo unos días para darnos cuenta. Nos hicieron falta solo unos días para comprobar lo importante que son las escuelas en nuestras vidas y los problemas que produce abandonar las aulas y cerrar físicamente las escuelas.

    » Daniel Pennac. Mal de Escuela. Problemas de sociabilidad, bienestar, equilibrio emocional, salud, integridad física, convivencia y conciliación, pero también, evidentemente, de aprendizaje. No solo por las dificultades para sostener la enseñanza y el aprendizaje a distancia, sino, sobre todo, por las dificultades que supone tratar de aprender solos.

    Porque si algo caracteriza al aprendizaje es que es una actividad esencialmente social. La escuela es, dejando a un lado la familia, el primer lugar donde aprendemos junto a otros. En la escuela aprendemos con los otros y de los otros. En la escuela, aprendemos simultáneamente, dice Philippe Meirieu , a decir yo y a hacer el nosotros.

    En la escuela aprendemos a estar juntos para hacer cosas en común. «No enseñamos cosas, sino nuestra relación con las cosas. Daniel Brailovsky»  La relación didáctica encierra, de hecho, una triple relación, la del profesor con el contenido, la del alumno con el contenido, y la que se establece entre alumnos y profesores (Basabe, L.

    y Cols, E. , 2007). Todo en la escuela es una cuestión de relaciones. No enseñamos cosas , sino nuestra relación con las cosas, dice Daniel Brailovsky (2019, p. 78). Sin relación, sin relaciones, no hay escuela posible. Tampoco aprendizaje. Somos en relación y hacemos en relación (Duschatzky, L.

    1. y Skliar, C;
    2. , 2014);
    3. Necesitamos la doble vinculación con los otros y con los saberes que propicia la escuela;
    4. «En la escuela aprendemos a estar juntos para hacer cosas en común» La escuela no es un lugar cualquiera de aprendizaje;

    La scholè griega significó tiempo libre. Para los romanos era el lugar destinado a la enseñanza. Un tiempo (libre) y un espacio (público) desvinculado del tiempo y del espacio tanto de la sociedad, como del hogar. Un tiempo y un espacio que nos pone en relación y vincula con el mundo y con los mundos de los saberes ( las disciplinas en tanto que lenguajes de apropiación del mundo ), que nos permiten comprender y actuar sobre el mundo.

    La escuela surgió cuando decidimos que ” para hacer y aprender ciertas cosas y de determinada manera había que salir de casa, dejar la plaza, el mercado o el trabajo por un tiempo e ir a otro sitio, a un espacio separado, a un lugar despejado e iluminado “.

    La escuela surgió para ponernos en contacto con lo común. Con aquello que hemos decidido salvaguardar y compartir. Con nuestra historia, pero también con nuestros futuros comunes posibles. En la escuela aprendemos además porque alguien nos enseña. La enseñanza es una acción orientada hacia los otros y realizada con el otro.

    1. En la escuela aprendemos porque alguien quiere enseñarnos algo;
    2. La escuela es un espacio social especializado , en el que se enseña de manera descontextualizada;
    3. El tipo de aprendizaje que se produce no es natural, no tiene nada que ver con los aprendizajes informales que muchas veces se le contraponen;

    Aunque cada día es más cuestionada, la escuela permite una suspensión del orden usual de las cosas (Masschelein y Simons, 2014, p. 11). Un tanto a contratiempo , en un mundo crecientemente acelerado y obsesionado con los resultados, la escuela aún nos permite demorarnos, darnos tiempo, entretenernos con el conocimiento y con el mundo , prestar atención a las cosas, dar valor a lo inútil (Ordine, 2013).

    «La escuela aún nos permite demorarnos, darnos tiempo, entretenernos con el conocimiento y con el mundo, prestar atención a las cosas, dar valor a lo inútil» En estos meses de encierro con la ausencia de ese espacio y tiempo diferencial desapereció el llamado efecto escuela.

    Un efecto, advierten Xavier Bonal y Sheila González , ” casi irrelevante para aquellos colectivos con capacidad de sustitución inmediata, pero fundamental para aquellos con menor capital cultural “. Durante el confinamiento ese lugar diferenciado se quebró y, a pesar de los esfuerzos de unos y otros por mantenerlo, también ” se puso en riesgo la posibilidad que otorga la escuela de lograr una autonomía intelectual y afectiva, tanto de los niños respecto a sus familias como de las familias respecto a sus niños “, dice Inés Dussel.

    Durante el confinamiento, quedó claro, que la escuela no es solo lo que sucede en el aula , y aunque pudimos, en algunos casos, rearmar aulas virtuales (que no las dinámicas que proponen los maestros a los estudiantes, o no todas), no pudimos en ningún caso recuperar la escuela.

    Nos faltaron los compañeros y, consecuentemente, el efecto positivo que éstos producen en el aprendizaje. A pesar de su aparente igualdad, el desarrollo de la covid19 ha hecho evidente que la enfermedad no afectaba a todos por igual, mostrándonos, como dice Boaventura de Sousa Santos , que la incertidumbre, el miedo y la esperanza no están igualmente distribuidos entre todos los grupos sociales , y cuestionando argumentos habitualmente utilizados en el debate educativo como el de la ideología del esfuerzo o el de la meritocracia.

    «La incertidumbre, el miedo y la esperanza no están igualmente distribuidos entre todos los grupos sociales» El confinamiento ha visibilizado las múltiples desigualdades sociales, económicas, de capital cultural y tecnológicas que atraviesan y condicionan lo educativo; y, a pesar, de las dificultades crecientes que la escuela tiene para compensarlas, nos ha ayudado a comprender mejor el papel insustituible que juegan las escuelas y los maestros luchando contra las desigualdades naturalizadas y negándose a aceptar las profecías del fracaso y los destinos prescritos.

    De hecho, la escuela es, junto con la sanidad pública, “el instrumento más poderoso que tenemos hasta ahora para luchar contra la desigualdad y dar pasos a favor de la equidad” (Rivera y Coll, 2019, p. 16). “La escuela es el tiempo y el espacio en el que los estudiantes pueden abandonar todo tipo de reglas y expectativas relacionadas con lo sociológico, lo económico, lo familiar y lo cultural…hacer la escuela tiene que ver con una especie de suspensión del peso de todas esas reglas” (Masschelein y Simons, 2014, p.

    15). Hicieron falta solo unos días para darnos cuenta de lo difícil que es escolarizar los hogares , pero también para comprender, que la escuela sola no puede. No podemos vivir sin la escuela, pero la escuela por sí sola no es suficiente.

    La educación en casa no es, no puede ser la escuela, porque, precisamente, la escuela es lo que rompe con las desigualdades familiares y sociales, lo que permite acceder a la alteridad. Pero la escuela aislada tampoco es capaz de combatir esas desigualdades.

    Desigualdades que están en la base del que es,probablemente, el principal reto que tiene, a día de hoy, nuestro sistema educativo, el fracaso escolar en sus múltiples expresiones: repetición, desafección escolar, desvinculación, absentismo, no titulación, abandono escolar temprano.

    «No podemos vivir sin la escuela, pero la escuela por sí sola no es suficiente» Hay, además, un acuerdo generalizado en que a la crisis sanitaria le va a suceder una crisis, social y económica profunda, que va a acrecentar unas desigualdades que ya estaban previamente desbocadas, generando aún más diferencias educativas.

    La pandemia nos ha mostrado que el principal reto educativo no es realmente (o exclusivamente) educativo, sino social. No es solo, como dice César Coll, ” que se herede la pobreza o la riqueza, es que se heredan las oportunidades de aprende r” (Coll, 2017).

    «El principal reto educativo no es realmente (o exclusivamente) educativo, sino social» Uno de los aspectos que ha evidenciado la pandemia es que necesitamos políticas educativas integrales y no solo políticas escolares. Tiene poco sentido pensar exclusivamente en políticas educativas como si la escuela actuase en un vacío social.

    • Aminorar al máximo las consecuencias que la crisis va a generar en muchas familias, niños y jóvenes implica también hacer intervenciones educativas fuera de la escuela que impacten en familias y sus entorno;

    Las políticas educativas deben ser en primer lugar políticas sociales, de distribución, reconocimiento y participación. «No es solo, como dice César Coll, que se herede la pobreza o la riqueza, es que se heredan las oportunidades de aprender» Durante estos meses hemos hablado mucho de las brechas tecnológicas que afectan a la educación.

    • Siendo cierto que la brecha primaria (la del acceso) se ha mostrado mayor de lo esperado, no lo es menos que para la continuidad de la enseñanza y el aprendizaje ha sido aún más determinante la brecha secundaria (la del uso), que tiene que ver con las capacidades de escuelas, docentes, estudiantes y familias para utilizar la tecnología para enseñar y aprender, y que reproduce, amplificadas, las viejas brechas sociales y de capital cultural conocidas por los sociólogos de la educaión desde hace décadas;

    Hay, además, un aspecto que apenas ha sido discutido. Las actuales tecnologías, lejos de constituir simplemente una caja de herramientas, definen un nuevo entorno de enseñanza y aprendizaje , que va más allá de la escuela; amplía nuestro concepto de alfabetización; modifica nuestra relación con los contenidos; demanda nuevas formas de enseñanza y aprendizaje; y difumina las fronteras entre el aula y el hogar, lo formal y lo informal.

    1. Un escenario que compromete, queramos o no, ese espacio y tiempo especial y diferencial que hemos descrito en los primeros párrafos de este texto;
    2. «Las actuales tecnologías, lejos de constituir simplemente una caja de herramientas, definen un nuevo entorno de enseñanza y aprendizaje» Las tecnologías constituyen “una ecología de medios en la cual conviven aparatos y prácticas diferentes, a menudo combinados entre la escuela, el hogar, el espacio de ocio y las sociabilidades con pares” (Dussel, 2010, p;

    22) y conforman “el ecosistema en el que ya se desenvuelven la información y la comunicación y, por consiguiente, el aprendizaje » (Fernández Enguita, 2018, p. 170), y planteándonos tres grandes desafíos: 1) la puesta en valor de las trayectorias individuales de aprendizaje ; 2) la personalización del aprendizaje y su ubicuidad; y 3) la falta de demarcación nítida entre los diferentes espacios físicos e institucionales en los que tiene lugar este aprendizaje (Coll, 2013).

    En este contexto, las escuelas se constituyen como un nodo fundamental , pero ya no exclusivo, en un entramado de entornos y espacios abiertos al aprendizaje, en el que, sin ser totalmente nuevo, ni una consecuencia exclusivamente de la tecnología, la existencia de otros contextos de actividad no escolares y otros agentes que ofrecen recursos y oportunidades para aprender suponen un nuevo desafío para la educación desde la perspectiva de la equidad.

    «Las escuelas se constituyen como un nodo fundamental, pero ya no exclusivo» Cuanto más nos apoyemos en la tecnología, más tendremos que compensar, desde las políticas públicas, las desigualdades que se generan. Por tanto, no se trata solo de dotar de tecnología a los centros, sino de proveer de tecnología y de recursos a docentes, alumnos y familias.

    1. Tampoco es solo un reto tecnológico, es también un desafío en términos de sentido y significatividad de lo enseñado y lo aprendido;
    2. «Cuanto más nos apoyemos en la tecnología, más tendremos que compensar, desde las políticas públicas, las desigualdades que se generan» La frontera entre lo escolar y lo no escolar, lo formal y lo informal, ya no se define por los límites del espacio y el tiempo de la escuela;

    Hay mucho de no-escuela en el horario escolar, y hay mucho de escuela en el espacio y tiempo posterior al horario escolar (Pérez Goméz, 2012, p. 44). Es necesario volver a pensar, una y otra vez, qué es la escuela y cuál es su sentido en este nuevo ecosistema.

    Necesitamos, simultáneamente, desescolarizar la vida , pero también dar un sentido educativo integrado a partes de esa vida. Resolver los retos educativos actuales va más allá de diseñar políticas escolares.

    Necesitamos diseñar medidas que tengan en cuenta las redes de actividad por las que transitan y a las que acceden los niños y los jóvenes. Redes que no están igualmente distribuidas, ni accesibles. Atender a los retos educativos que hemos planteado supone diseñar políticas que actúen sobre lo escolar, pero que tengan también en cuenta el contexto familiar y vital de los niños y jóvenes.

    La educación necesita políticas que involucren a las familias, la comunidad y las escuelas. Quitar presión a la escuela pasa por abrir la escuela. «Resolver los retos educativos actuales va más allá de diseñar políticas escolares» Aprender es más que nunca un asunto no circunscrito a unos espacios concretos (las instituciones educativas, las aulas), ni a unos tiempos (los de escolaridad, la educación formal), ni a unos ámbitos de conocimientos determinados (conocimientos declarativos, abstractos o factuales), ni a unas habilidades (cognitivas), ni, por supuesto, a un único currículo ni a unas metodologías únicas.

    Los centros educativos “deben dejar de pensar exclusivamente en términos de aprendizaje de contenidos escolares y empezar a pensar en términos de aprendizaje del alumnado, más allá de donde tenga lugar este aprendizaje” (Rivera y Coll, 2019, p. 17). “Ayudar a los alumnos a construir significados sobre sí mismos como aprendices que les habiliten para seguir aprendiendo es probablemente una de las funciones más importantes de las instituciones de educación formal y escolar en el marco de esta nueva ecología del aprendizaje” (Coll, 2013, p.

    166). El reto es enorme y no lo pueden hacer las escuelas, ni los docentes solos. Hacer escuela y estar en la escuela hoy pasa por abrir la escuela y salir al barrio, al museo y al campo, pasa por no quedarnos solos en la escuela.

    Hacer escuela hoy implica mucha más coordinación entre instituciones (comunidades, ayuntamientos, distritos o, incluso, barrios en ciudades grandes) y mucho más trabajo entre equipos multidisciplinares y personas especializadas en distintos ámbitos. Hacer escuela hoy es también hacer una sociedad más justa.

    1. No hay mejora posible de lo escolar sin una mejora de lo social;
    2. Como no hay mejora de lo social sin una mejora de lo escolar;
    3. Son dos caras de la misma moneda;
    4. Garantizar el derecho a aprender de todas en la escuela es también apostar por garantizar los aprendizajes de todos fuera de la escuela;

    «No hay mejora posible de lo escolar sin una mejora de lo social. Como no hay mejora de lo social sin una mejora de lo escolar».

    ¿Que nos ofrece la escuela?

    La escuela tiene un papel invaluable en la sociedad; ella no sólo es un espacio donde se construyen saberes y se desarrollan habilidades cognitivas, sino que es sumamente importante para la formación identitaria tanto de infantes como de jóvenes.

    ¿Qué es lo que se aprende en la escuela?

    Las primeras etapas de aprendizaje de los niños son difíciles y pueden surgir algunas dudas de a quién le corresponde cada tarea. Qué aprenden los niños en el colegio y qué aprenden en casa no es algo que esté delimitado y eso puede suponer un problema para el desarrollo del niño.

    1. Y sin olvidar en ningún momento que la responsabilidad educativa del niño recae primeramente sobre los padres, podemos establecer en líneas generales cuál es la tarea del colegio y cuál la de los padres;

    Te contamos qué aprenden los niños en el colegio y en casa. Antes de llegar a Preescolar , la mayoría de los niños han pasado ya alguna temporada en la guardería , que es el lugar ideal para que los más pequeños practiquen tareas de motricidad, atención y sociabilidad. Una vez en Preescolar, los niños empiezan a identificar las letras , los números, las formas y los colores. En esa misma etapa educativa, los niños son capaces de aprender a unir letras, a identificar palabras y a leer textos sencillos. Igualmente pueden aprender a hacer cuentas básica , como sumar y restar, sin olvidarnos de otras facetas del aprendizaje básico como pueden ser las manualidades simples para relacionar objetos y pintar para identificar las formas y los colores.

    • Es tarea del colegio desarrollar en los niños todas aquellas habilidades básicas que necesitarán a lo largo de toda su vida académica o social;
    • Es decir, aprender a leer, a escribir, a contar;
    • pero también a compartir, respetar y vivir en sociedad;

    Sin embargo, que los niños acudan al colegio no exime a los padres de su responsabilidad educativa. De nada sirve que un niño aprenda a identificar la letra A, si cuando llegue a casa ese aprendizaje no se refuerza. Por eso insistimos en la responsabilidad educativa de los padres. Claro que la mayoría de las personas no están dotadas de conocimientos pedagógicos, pero con un poco de intuición , todo el mundo puede reforzar lo aprendido en el cole. Jugar a identificar las letras que el niño va a aprendiendo observando los letreros comerciales, por ejemplo, es una forma muy divertida para que el niño continúe aprendiendo sin esfuerzo.

    Recordar en casa los números a base de canciones y hacer sencillos cálculos con objetos es una buena forma de que el niño afiance sus conocimientos. Y por supuesto no podemos olvidarnos de los valores que debemos inculcar a nuestros hijos.

    El desarrollo de su personalidad, la autoestima, la seguridad, la tolerancia y el respeto es tarea fundamentalmente de los padres. No podemos pretender enviar a nuestros hijos al colegio y que regresen a casa con el abecedario aprendido, sabiendo dar la hora o contando los caramelos que tienen en bolsillo y además de eso, que sean personas educadas, respetuosas, ingeniosas, tolerantes y sociables.

    Porque los primeros años del niño son un aprendizaje continuo y esa labor es, sobre todo, de los padres. Puedes leer más artículos similares a Qué aprenden los niños en el colegio y en casa , en la categoría de Aprendizaje en Guiainfantil.

    com..

    ¿Qué es la escuela y sus características?

    Las escuelas particulares en Puebla son muy diferentes entre sí, sus características varían dependiendo de su presupuesto económico, de sus prioridades y de sus sistemas educativos. Pero, de cualquier manera, hay características que cualquier escuela debe de tener para poder confiar en ella.

    1. Una escuela es un centro de formación académica, moral y física;
    2. En los primeros años de vida, las personas acuden a estos centros para obtener conocimientos que les sirvan para su vida diaria;
    3. El término «escuela« deriva del vocablo griego antiguo skholé y del latín schola , en primera instancia, su significado hacía referencia a la tranquilidad y el tiempo libre;

    Fue hasta después que se cambiaría a «lugar de estudio» cuando se abrieron las escuelas en el periodo helenístico. Las escuelas primarias particulares en Puebla tienen un papel fundamental dentro de la sociedad, ya que contribuyen a su construcción a través de la transferencia de valores éticos, morales y patrios.

    Es importante buscar escuelas con educación integral, esto ha sido una tendencia global en los últimos años porque impulsa el desarrollo de distintas habilidades en los niños, además de los conocimientos académicos.

    También es relevante que las escuelas se mantengan en constantes actualizaciones de sus programas educativos, puesto que las necesidades de hoy no necesariamente son las mismas que las de mañana. Uno de los aspectos prioritarios en las mejores escuelas privadas en Puebla es el modelo educativo en el cual se basan, pero no es lo único que importa a la hora de escoger una escuela para sus hijos, sino que también tienen que tomar en cuenta las siguientes características que cualquier escuela de calidad debe de tener:.

    ¿Cómo se educa en la escuela?

    Educar en positivo con firmeza y cariño – Jane Nelsen, autora de ‘Cómo educar con firmeza y cariño’, e ideóloga de la Disciplina positiva en todo el mundo, propone cinco criterios en los que se basa la educación en positivo y que le hacen diferente del resto:

    • Es amable y firme al mismo tiempo (respetuosa y motivadora)
    • Ayuda a los niños a sentirse importantes (Conexión)
    • Es eficaz a largo plazo
    • Enseña valiosas habilidades para la vida (Respeto, habilidad para resolver problemas, participación, colaboración, responsabilidad…)
    • Ayuda a que los niños desarrollen sus capacidades y sean conscientes de ellas

    .

    ¿Cómo es la escuela y cuál es su función?

    La función social de la escuela – 29 de diciembre de 2010 Publicado por Hilda Fingermann La escuela cumple un rol formativo en la sociedad; prepara a los adultos del mañana, transmitiéndoles conocimientos, hábitos y valores para que sean miembros útiles, eficientes y felices. Es la escuela, luego de la familia, el lugar más importante de socialización del individuo. Es el ámbito donde aprenderá a compartir, a limitarse, a descubrir el mundo que lo rodea y donde irá construyendo su identidad. Conocerá su lugar en el mundo, la historia de su comunidad, el desarrollo de las ciencias; hallará su vocación y ejercerá los roles de alumno, compañero y amigo.

    Aprenderá a luchar por sus derechos y deberá cumplir obligaciones sujetándose a reglas, lo que irá templando su carácter para cuando ingrese al mundo adulto. La escuela es una creación social, necesaria y conveniente para la adaptación de los nuevos integrantes a su seno, y es un medio que permite la movilidad social entre los miembros de las sociedades libres, al permitir el progreso de los más formados intelectual y cívicamente.

    Debe así mismo dar igualdad de oportunidades a todos los educandos, apoyando económicamente a quienes se encuentren más desfavorecidos en este sentido; y creando escuelas especiales para aquellos que padecen discapacidades. Otra función social importante de la escuela es registrar los cambios que se producen en la sociedad para valorarlos; tratando de adaptarse a ellos si son juzgados como positivos (por ejemplo la incorporación de educación sexual en las escuelas o de medios tecnológicos) o elaborando estrategias para luchar contra los que se consideran negativos (predominio de los valores materiales o discriminación)..

    ¿Qué hace feliz a una escuela?

    El British Council elabora una lista dirigida a padres y colegios – 30/11/2015 Actualizado 01/12/2015 a las 11:22h. «Es importante generar y analizar los entornos de aprendizaje en los que las generaciones futuras van a formarse. Entender a los niños, estimularles y trabajar mano a mano con ellos multiplica sus posibilidades de éxito personal y laboral en el futuro si desde el colegio les inculcamos valores como la lealtad, la igualdad o el respeto», advierte la directora del British Council School.

    • Con este objetivo la institución ha publicado la guía «Las 9 claves del estudiante feliz» , dirigida a padres y colegios con el objetivo de estimular el desarrollo de los niños en ambientes saludables y prevenir actitudes como el bullying infantil;

    Escrita por la psicóloga infantil y profesora Claudia Jaime-Xibixell, la guía «pretende ser una referencia de los elementos que desde la familia, el colegio, y el instituto se deben trabajar cotidianamente para mostrar a los alumnos que la obtención de la felicidad es posible y erradicar y prevenir comportamientos peligrosos como el acoso o el bullying».

    1. «Los centros escolares deben tener como máxima prioridad la generación de sistemas propios de prevención, detección y solución de conflictos ( acoso, bullying, agresiones de todo tipo y comportamientos insanos desde el punto de vista físico y emocional ) y las personas que se dedican a la enseñanza deben recibir una formación muy clara y eficaz en la prevención de situaciones que crean infelicidad en los niños»;

    «La vida nos presenta retos a las personas —señala Jaime Xibixell—. Por eso es importante que les enseñemos a los niños y niñas a que aprendan a generar su propio bienestar. Debemos ser un ejemplo a seguir para ellos». Estas son sus recomendaciones: —Hacer del centro escolar un lugar seguro y amable basado en el respeto: El equipo directivo, el personal docente, el personal del comedor, el personal de limpieza, el personal administrativo, tienen que compartir unas pautas de actuación que transmitan a los alumnos que el respeto por las personas de cualquier edad y condición es lo más importante.

    • “La clave es funcionar “como una familia” donde el trabajo en equipo prevalezca y donde se compartan los éxitos y fracasos entre todos”;
    • —Gestión de las emociones: Se debería trabajar en la gestión de las emociones y su canalización, trabajar estas áreas de la inteligencia emocional para que los niños aprendan a gestionar la frustración;

    —Fomentar la práctica del Deporte, de las Artes y de la Música. Para ser un alumno feliz, un niño tiene que hacer deporte, música y arte. Proporcionar las oportunidades para trabajar en equipo, compartiendo metas, defendiendo los objetivos, liderando equipos, sabiendo encajar tanto la derrota como la victoria, es lo que reside tras estas actividades tan importantes.

    1. La inteligencia artística, la inteligencia kinestésica y la inteligencia musical están consideradas por los expertos en educación como componentes imprescindibles dentro de las inteligencias múltiples;

    —Fomentar el juego: Si queremos que un niño aprenda a organizarse en sus tareas escolares , a ser responsable de sus trabajos y deberes, a saber planificar un trabajo, entre otras muchas cosas, entonces, tenemos que fomentar la actividad lúdica. Y tiene que ser un tiempo y un juego de calidad.

    1. Un niño feliz es aquel que puede imaginar un hecho y escenificarlo con sus juguetes compartiendo esta actividad con sus hermanos, amigos, etcétera o a solas;
    2. Un niño que juega, sabrá trabajar el día de mañana porque está adquiriendo en su presente todos los elementos necesarios para desempeñar un rol activo como profesional;

    —Fomentar la lectura: La lectura es otra de las actividades que fomentan la salud emocional y psíquica y hacen que aquellos que han aprendido a disfrutar de ella tengan una capacidad para expresarse, entender a los demás, de establecer críticas coherentes y de ser creativos.

    Ayudar a los adolescentes, por ejemplo, a acercarse a libros que hablen de sus experiencias más comunes, por ser típicas de su edad, o de leer libros que aconsejan a modo de manuales o guías, cómo enfrentar ciertas dificultades de la vida, funcionan como perfectos antídotos frente a conductas adictivas o nocivas.

    —Compaginación del estudio y del tiempo de ocio. La felicidad depende también de la consecución del logro del equilibrio entre el estudio y el tiempo de esparcimiento y diversión. Cuando estudiar se transforma en una actividad integrada en una rutina donde después del esfuerzo viene la recompensa, se contribuye a un estado de ánimo alegre y entusiasta.

    —Defender la solidaridad y la conciencia social. Un estudiante feliz es aquel que sabe y a quien le consta que una acción solidaria hacia otros o de otros hacia él mismo, le convierte en mejor persona y más feliz.

    Saber que las acciones más pequeñas tienen consecuencias vitales en otras personas, hace que los alumnos puedan sentirse doblemente orgullosos de ellas. —Promover un estado de ánimo tranquilo. Un elemento básico en el desarrollo emocional de los niños y adolescentes es poder experimentar la tranquilidad.

    1. Un entorno escolar protegido de la inestabilidad y la desorientación fomenta un espíritu de trabajo fecundo, promueve la constancia del esfuerzo y el valor de la planificación de las tareas y estudios;

    Un alumno feliz quiere ir al colegio y aprender, quiere hacer cosas nuevas porque siente confianza en sí mismo y en el entorno. La tranquilidad es el mejor antídoto contra los trastornos por déficit de atención, contra la hiperactividad y contra cualquier comportamiento agresivos.

    —Generar una relación de confianza entre las familias y el colegio. Ambas partes, padres y colegio, deben considerarse corresponsables de la generación de confianza en los alumnos. La comunicación entre ambas partes abarca todos los temas posibles en la educación académica, social, conductual y emocional de nuestros alumnos.

    La felicidad de un alumno pasa por sentirse presente en las prioridades de casa y del colegio. —Eliminar el miedo al fracaso. Los fracasos y conflictos son aspectos de la vida que nos ayudan a madurar y a crecer. Aprender a ser, implica ser resistentes ante los envites de la vida escolar y familiar.

    ¿Que tiene que tener una escuela de calidad?

    ¿Cuál es el tipo de escuela necesita la sociedad actual?

    S in pretender hablar de epistemologías, ni discutir sobre cómo debe ser la didáctica hoy, es imprescindible considerar algunos elementos previos para poder lograr una escuela que logre satisfacer necesidades y contenga a la generación actual de discentes.

    Un cambio urgente requieren los alumnos de todos los países, y ese cambio debe tener un comienzo distinto en las formas que la escuela tiene hoy, dirigida discrecionalmente por gobiernos, ministerios, ministros, leyes, evaluadores, etc.

    Es más que nunca evidente la brecha que existe entre la escuela que la sociedad necesita y la que tenemos. La sociedad evoluciona naturalmente, siempre será así; pero sus instituciones se aferran a viejos paradigmas dejando presos de esas situaciones a los sujetos.

    En la mayoría de los países aún se ven viejos edificios escolares, en algunos casos “Re-Formados” con pretensiones de actualización; en otros lugares, vemos escuelas en estado deplorable. Sin embargo, en ninguno de los casos hay diferencias sustanciales con la vieja escuela original de la utopía de Comenio.

    Ni cambios en la organización del aula, ni en el concepto de clase magistral. Uniformidad que atenta contra la diversidad de sujetos a alfabetizar. Y a existen conceptos disruptivos y más acordes a la necesidad de los alumnos, aunque no se trata solo de lo edilicio, este es un aspecto que necesita ser modificado, no reformado.

    • Aunque la educación comienza a vivir giros con la educación a distancia y muchas otras variables que irrumpen como la des-escolarización, el conectivismo , etc;
    • La escuela pública es aún necesaria en muchos estratos sociales;

    Las necesidades que los alumnos tienen, los saberes, herramientas y literacia a las que deben acceder, deben armonizar con el entorno y con los profesionales de la docencia. LA SOCIEDAD T iene una co–responsabilidad en ello, las empresas, los profesionales, las organizaciones sociales, intermedias y la sociedad toda, debe comprometerse con los objetivos supremos de educar.

    1. EL ESTADO D ebe proveer los recursos económicos, edilicios y tecnológicos, pero no intervenir en el excesivo y uniforme plan de estudios;
    2. Solo las consignas mínimas de estándares en competencias que el alumno deberá alcanzar;

    LA ESCUELA D ebe ser la responsable de cuidar esos recursos en co-responsabilidad con los alumnos y padres, deberá saber alfabetizar a sus matriculados con esos saberes mínimos , pero atendiendo a la diversidad y características de su entorno social.

    La escuela debe ser la que designe y medie con los docentes que elija para su población estudiantil, de acuerdo a la diversidad y características propias de su entorno, las modalidades, contenidos y competencias que debe impartir.

    LOS DOCENTES D eberán capacitase y profesionalizarse para estar a la altura de las exigencias del milenio, claro que con un salario digno para que su labor sea excluyente y profesional. Exige de los docentes la capacitación continua y la capacidad de cambiar los paradigmas abriendo el aula a las posibilidades que hoy nos brindan las tecnologías.

    • El cruce de disciplinas es una de las estrategias que le falta a la escuela , no se puede enseñar geografía, sin física o matemática;
    • La vida no es un hecho aislado de sucesos como la escuela enseña;
    • Sin las sinergias de toda la sociedad, no solo la educación deja de ser funcional a la misma;

    La sinergia quizá más importante que se necesita es de la Universidad; de lo contrario, es la universidad misma la que paga el precio de recibir una matrícula no calificada para los estudios superiores. LA UNIVERSIDAD M uchas son las cosas que la Universidad puede brindar a mejorar el sistema educativo.

    • – D esmitificar la figura del docente universitario;
    • – S educir a los alumnos;
    • – F amiliarizarlos con el edificio Universitario;
    • – O bjetivizar y naturalizar el paso hacia los estudios superiores;
    • – I dentificar potencialidades y debilidades de la generación;

    – S inergia comunicacional de los establecimientos educativos de nivel medio y Universitario. – C iclo de charlas, conferencias y talleres face to face. – J ornadas juveniles de visita a la Universidad. – C ursos cortos y talleres que motiven al estudiante.

    – T alleres de orientación vocacional. El “Favor” que la Universidad le hace a la escuela media será retribuido con un comienzo del ciclo académico, con sujetos motivados, orientados y preparados para tener más posibilidades de éxito en los estudios superiores.

    E ntonces, si la escuela que la sociedad necesita no es la escuela que tenemos, son muchos los actores que deben involucrase en el cambio en la educación. Sinergias por un lado y menos injerencia de otros actores, como el político. Si pedimos un cambio, todo debe cambiar, no hay cambios por partes ni con voluntades aisladas.