Como Contribuir En La Escuela?

Como Contribuir En La Escuela
20 maneras en que puede ayudar a su hijo a triunfar en la escuela

  1. Desarrollar una colaboración fuerte con los maestros de su hijo y el personal docente.
  2. Apoye los esfuerzos académicos de su hijo.
  3. Participe en las actividades escolares de su hijo.
  4. Manténgase informado y apoye a su hijo.

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¿Qué es contribuir en la escuela?

La escuela y la familia son actores de primer orden para promover el éxito educativo. Pero la complejidad de los procesos socioeducativos y el alcance actual del fracaso escolar ponen de manifiesto la necesidad de promover la interacción y las iniciativas de otros agentes educativos del entorno territorial. En el contexto de este reto, buscamos iniciativas que, desde la comunidad territorial, respondan de forma eficiente y eficaz a los siguientes focos prioritarios de actuación:

  • Apoyo a los sectores más vulnerables según factores de riesgo de fracaso escolar, tales como:
    • Niños y niñas y adolescentes de familias con poco capital social, económico y cultural.
    • Población escolar con trastornos de aprendizaje: en conjunto tienen una prevalencia del 5 a el15% de la población en edad escolar y constituyen una causa frecuente de fracaso escolar.
  • Implicación efectiva de los niños, adolescentes y jóvenes en su proceso de aprendizaje, a través de actividades educativas motivadoras que los vinculen positivamente con el ámbito formativo y le confieran sentido a su proceso de formación.
  • Promoción de la permanencia, el retorno y la transición educativa (entre etapas; entre escuela-trabajo) de adolescentes y jóvenes.

Reto completado junio 2014.

¿Cómo ayudar en la escuela como alumno?

¿Qué puedo hacer para contribuir a mejorar mi centro educativo?

¿Qué puedo aportar a la educación?

¿Cuáles son las acciones de la escuela?

Involúcrese – Sin importar si sus hijos están empezando el kindergarten o en su último año de escuela primaria, existen muchas buenas razones para que los padres se ofrezcan como voluntarios en la escuela. Es una excelente manera para que los padres demuestren que están interesados en la educación de sus hijos.

A muchos niños de la escuela primaria les agrada ver a sus padres en la escuela o en los eventos escolares. Pero esté atento a las necesidades de su hijo para saber qué grado de interacción es el mejor para los dos.

Si su hijo parece sentirse incómodo con su presencia en la escuela o con su participación en las actividades extracurriculares, considere asumir una participación menos visible. Deje en claro que no está allí para espiar; simplemente está intentando ayudar a la comunidad escolar. Los padres pueden participar en lo siguiente:

  • ser ayudantes en la clase o representantes de los padres
  • organizar y/o trabajar en las actividades para recaudar fondos y otros eventos especiales, como ventas de alimentos, lavado de autos y ferias del libro
  • acompañar en los viajes de estudio
  • planificar las fiestas de la clase
  • asistir a las reuniones del directorio de la escuela
  • unirse al grupo de padres y maestros de la escuela
  • trabajar como asistente en la biblioteca
  • leer un cuento a la clase
  • dar una charla el día de campos laborales (trabajos)
  • asistir a los conciertos o las obras de teatro de la escuela

Visite el sitio web de la escuela o del maestro para encontrar oportunidades de voluntariado que se adapten a sus horarios. Incluso dedicar unas pocas horas durante el año escolar puede ser una buena impresión para su hijo.

¿Cómo coopero en la escuela?

Muchos maestros dicen que no reciben suficiente información de los padres sobre los problemas que existen en casa. Muchos padres dicen que no saben qué es lo que la escuela espera de sus niños—o de ellos. Compartir información es esencial y tanto los maestros como los padres son responsables por asegurar que suceda. Las siguientes preguntas y respuestas le pueden ayudar a sacar el mayor provecho al hablar con los maestros de su niño o con otros miembros del personal escolar. Pregunta: ¿Qué hago primero? Aprenda todo lo que pueda sobre la escuela de su niño. Entre más información tenga, su trabajo como padre se le facilitará más. Pida una copia del manual de la escuela. En este manual usted encontrará las respuestas a muchas de las preguntas que surgirán durante el curso escolar. Si su escuela no tiene un manual, haga las preguntas necesarias al director o los maestros, por ejemplo: ¿Qué clases se ofrecen en esta escuela? ¿Cuáles cursos son obligatorios? ¿Cuáles son sus expectativas para mi niño? ¿Cómo mide esta escuela el progreso académico? ¿El plan de estudios de esta escuela cumple con las normas estatales? ¿Cuáles son los reglamentos de esta escuela? Pregunte sobre los métodos de instrucción y los materiales que se usan en la escuela—¿los métodos preferidos se basan en evidencias de lo que funciona mejor en la enseñanza de la lectura o las matemáticas? ¿Están actualizados los libros de texto de ciencias naturales e historia?

Compartir información es esencial y tanto los maestros como los padres son responsables por asegurar que suceda.

Pregunte si la escuela tiene su propio sitio Web, y si lo tiene, pida la dirección electrónica. Los sitios Web escolares pueden darle acceso a todo tipo de información—calendario de actividades, nombres de las personas con quienes se puede poner en contacto, los reglamentos y muchos datos más. Manténgase informado durante el transcurso del año escolar.

Si su horario se lo permite, participe en las reuniones de las organizaciones de padres y maestros (PTA o PTO). Si no es posible que asista, pida que le manden las actas por correo. O pregunte si la escuela publica las minutas en su sitio Web.

P: ¿Cuándo debo hablar con el maestro de mi niño? Tan temprano en el curso escolar como sea posible y a menudo el resto del año. Póngase en contacto con el maestro o maestros de su niño al principio del curso escolar o tan pronto como sea posible. Conózcalos y demuestre su interés.

  1. Dígale a los maestros lo que necesitan saber sobre su niño;
  2. Si él tiene alguna necesidad especial, hágaselos saber desde un principio;
  3. Si usted nota un cambio mayor en el comportamiento de su niño, en su rendimiento académico o en su actitud durante el curso escolar, llame al maestro de inmediato;

Las calificaciones son sólo uno de los indicadores sobre qué tan bien se está desempeñando su niño en la escuela. Pero usted debe estar pendiente de las cosas entre cada informe. Por ejemplo, si su niño está teniendo dificultades con las matemáticas, llame al maestro y pregunte cuándo será el próximo examen de matemáticas y cuándo va a entregar los exámenes calificados.

  1. Esto le permitirá enfrentar el problema antes de que se convierta en un problema mayor;
  2. Llame al maestro si su niño no entiende la tarea o si necesita ayuda extra para terminarla;
  3. Pregunte también si el maestro utiliza el correo electrónico para comunicarse con los padres;

El correo electrónico le permite mandar y recibir mensajes a las horas que más le convengan. P: ¿Qué hago si mi hijo tiene algún problema con la tarea o si no entiende lo que se está enseñando en clase? Llame al maestro tan pronto como usted sospeche que a su niño se le está dificultando el trabajo escolar.

  • Las escuelas tienen la responsabilidad de mantenerlo informado sobre el rendimiento académico y el comportamiento de su niño y usted tiene el derecho de molestarse si no descubre sino hasta el último momento cuando entregan las calificaciones que su niño ha estado teniendo dificultades;
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Por otro lado, quizás usted se entere que hay un problema antes que el maestro. Al alertar al maestro ustedes pueden trabajar juntos para resolver un problema en sus primeras etapas. Pida una reunión con el maestro para dialogar sobre el problema. Dígale brevemente que quiere reunirse con él.

Puede decir, “Juanito está teniendo dificultades con su tarea de ciencias sociales. Me preocupa que no puede terminar la tarea y quiero saber qué podemos hacer para ayudarle. ” Si el inglés no es su idioma natal, quizás sea necesario hacer arreglos especiales, como incluir a alguien que sea bilingüe en la reunión.

Comuníquese con el maestro en un espíritu de cooperación. Crea que el maestro le quiere ayudar a usted y a su niño, aunque no siempre estén de acuerdo. No vaya a quejarse con el director antes de darle una oportunidad al maestro de resolver el problema con usted y con su niño.

  1. P: ¿Cómo puedo sacar el mayor provecho de la reunión con el maestro? Prepárese para escuchar y para hablar;
  2. A veces es útil preparar las preguntas por escrito antes de salir de casa;
  3. Apunte también lo que le quiere decir al maestro;

Prepárese para tomar apuntes durante la conferencia y pida una explicación si es que hay algo que no está del todo claro. Durante las conferencias con el maestro, él debe darle detalles específicos sobre el trabajo y el progreso de su niño. Si su niño ya ha recibido algunas calificaciones, pregunte cómo se le ha evaluado.

Hable sobre los talentos, destrezas, intereses y hábitos de estudio o cualquier sensibilidad especial de su niño, como por ejemplo si se avergüenza por su peso o si tiene problemas del habla. Dígale al maestro si usted piensa que su niño necesita ayuda especial o comparta alguna situación familiar o evento que pudiera afectar su capacidad para aprender.

Mencione detalles como el arribo de un nuevo bebé, una enfermedad o algún traslado reciente o pendiente. Pregunte sobre qué puede hacer usted específicamente para ayudar a su niño en casa. Trate de mantener una actitud abierta.

Prepárese para tomar apuntes durante la conferencia y pida una explicación si es que hay algo que no está del todo claro.

En casa, piense sobre lo que el maestro ha dicho y dele seguimiento. Si el maestro le ha dicho que su niño tiene que mejorar en ciertas áreas, revise de nuevo en unas semanas para ver como van las cosas. P: ¿Qué pasa si no estoy de acuerdo con algún reglamento o con la tarea que encarga el maestro? Primeramente, no se ponga a discutir con el maestro enfrente de su niño.

  • Programe una reunión privada para dialogar sobre el asunto;
  • Antes de la reunión, planee cuidadosamente lo que quiere decir—por qué siente que el reglamento no es justo o exactamente qué no le gusta de la tarea;

No confunda los hechos y no se apoye en su coraje para ganar un argumento. Trate de mantener una actitud positiva y mantenga la calma. Escuche con cuidado. Si la explicación del maestro no le satisface, haga arreglos para hablar con el director o con el superintendente del distrito.

No se sienta intimidado por los títulos de sus cargos o sus personalidades. La responsabilidad primaria de un educador es asegurar el éxito de cada uno de los estudiantes, la escuela y el distrito. P: ¿Cuál es la mejor manera de mantenerme involucrado en las actividades escolares de mi niño? Asista a los eventos escolares.

Asista a los eventos deportivos y los conciertos, las reuniones de inicio de curso, las reuniones para padres y maestros y eventos de premiación, como los desayunos especiales para celebrar la “asistencia perfecta. ” Ofrézcase como voluntario en la escuela.

  • Si su horario se lo permite, busque maneras para ayudar en la escuela;
  • Las escuelas suelen mandar a casa listas de actividades para involucrar a los padres;
  • Siempre se necesitan acompañantes adultos para los viajes de estudios o los bailes (y si su niño siente que es demasiado vergonzoso verle en la pista de baile, ayude a vender refrescos en el pasillo);

Los comités escolares siempre necesitan nuevos miembros y el boletín escolar quizás necesite un redactor. La escuela puede tener concilios u otros comités que necesitan representantes de los padres. Si su trabajo u otros compromisos le impiden ser voluntario en la escuela, busque formas de ayudar en casa. P: ¿Qué hago si no tengo el tiempo para ser voluntario?

Si su trabajo u otros compromisos le impiden ser voluntario en la escuela, busque formas de ayudar en casa.

Si usted no tiene tiempo para servir como voluntario dentro de la escuela, usted le puede ayudar a su niño a aprender en casa. La pregunta clave es, “¿Qué puedo hacer en casa, fácilmente en algunos minutos al día, para reforzar y profundizar lo que la escuela está haciendo?” Este es el tipo de participación que toda familia puede y debe proporcionar. Las escuelas también deben tomar medidas para que los padres se sientan bien sobre lo que están haciendo en casa y para que sepan que están ayudando.

¿Que hay que cambiar en la escuela?

Con la incorporación a la escuela presencial, donde hemos vuelto, en la mayoría de los casos, sin la inversión necesaria en recursos materiales, tecnológicos y humanos por parte de las administraciones; los docentes estamos alzando la voz continuamente para que, los gobiernos pertinentes, tengan en cuenta nuestras propuestas y vayan más allá del papel y de la escucha para repensar, entre todos los agentes que componen la comunidad educativa, un nuevo modelo de colegio. Como Contribuir En La Escuela Llevamos años persiguiendo la escuela del cambio, intentando despeinarla y poner patas arriba el sistema. Llevamos años gritando que por apuntes no se puede enseñar a vivir y que la escuela debe descubrir el talento de cada niño, haciendo que brillen sus capacidades. Es el momento de invertir en educación, invertir sabiendo dónde queremos llegar, qué modelo educativo es el que necesitan nuestros niños y niñas, un modelo que les permita aprender para la vida, sabiendo manejar y no solo conocer, los contenidos que se les transmite, permitiéndoles que potencien su imaginación y creatividad, acompañándolos a que descubran aprendizajes nuevos. No podemos seguir cometiendo los tres errores clásicos:

  • Pensar que el fin último de la enseñanza es crear a niños universitarios, cuando el verdadero fin de la escuela debería ser preparar a los niños para enfrentarse a la vida, con todas sus agitaciones, dotándolos de herramientas, competencias y valores para transformar la sociedad a mejor.
  • Querer tratar a todos por igual cuando en realidad todos son diferentes. Cada niño posee un talento que le hace único y si enseñamos solo de un modo, evaluamos de un modo, premiamos una única inteligencia… estaremos apagando estrellas. Todos somos discapacitados en muchos aspectos. No hay ser humano con la capacidad absoluta para hacerlo todo bien.
  • Separar la diversión del aprendizaje cuando el juego es un derecho de la infancia y además la experiencia más importante de la vida porque casi todo lo que aprendemos de forma significativa, lo hacemos jugando, practicando, manipulando. La escuela debe ser tiempo para aprender jugando y socializar. Tener una radio en clase, un huerto escolar o un gallinero, aprender cocinando o a través del cine y el teatro, con juegos de mesa educativos, con proyectos emocionales, de aprendizaje servicio y acción social… no debería ser algo anecdótico que sucede en algunos centros, sino que debería ser algo obligatorio.

    Debemos ofrecer un amplio abanico de tareas variadas que permitan descubrir en qué es el mejor de la clase cada niño. La escuela no puede estar en la periferia de la sociedad, la escuela es la sociedad y la sociedad debe ser la escuela.

    Todo lo que se aprenda en ella debe tener una utilidad, un sentido.

Necesitamos un nuevo modelo que tenga en como protagonista al niño y la nica, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

  1. El gran pacto por la educación que necesita nuestro sistema

No podemos tener un sistema educativo que ha pasado por 7 leyes y que cambia cada cuatro o cinco años su forma de ver la enseñanza, obligándonos a modificar programaciones, registros de evaluación… y sobrecargándonos de burocracia innecesaria. Leyes que dicen muy pocas cosas diferentes a las de la ley anterior, cambios insustanciales que se reflejan en más papeleo y trabajo carente de utilidad pedagógica que lo que hace es restar tiempo al diseño de clases productivas y proyectos enriquecedores para nuestro alumnado.

Las leyes educativas de antes pretendían dar respuesta a una aportación curricular, teórica, académica… Hoy en día pasa justo lo contrario, los niños tienen la información con solo teclear un botón, pero les faltan competencias y valores.

Por lo tanto, la escuela de hoy no puede ser como la escuela del siglo XIX.

  1. Los cambios en la formación inicial del profesorado.

Creo que para cambiar la educación debemos cambiar la forma en la que se prepara a las personas que van a trabajar en educación.

  • Mejoras en los planes de estudio del magisterio. Unificarlos igual para todo el territorio nacional.
  • Formar docentes conocedores de muchas metodologías, de forma práctica. No podemos permitir que aún haya docentes que piensen que trabajar sin el libro de texto es perder el tiempo.
  • Añadir las prácticas desde el primer año de carrera, como si fuese una asignatura más, donde, por ejemplo, un día a la semana, cada alumno, deba ir a un colegio a participar de la enseñanza.
  • Que los docentes más innovadores de todas las etapas educativas puedan impartir clases prácticas en magisterio, ir a la universidad para ofrecer una perspectiva real de la docencia directa con niños y niñas.
  1. El acceso a la profesión docente

Acceso con tres tipos de pruebas:

  • Teórica: examen tipo MIR, tipo test. Un examen que garantice la objetividad al cien por cien.
  • Prueba de actitud y vocación: desplazándose a un colegio, con un grupo de niños desconocidos para el docente, en el que dará clase durante varias sesiones.
  • Exámenes orales explicando qué van a trabajar en sus programaciones, cómo y para qué, no solo evaluando los elementos curriculares, sino la innovación y atención al alumnado.
  • Evaluar al docente desde el primer momento que trabaja con el alumnado. Que no se evalúe al docente cuando saca la plaza, sino el primer año que comienza a trabajar. Es incongruente que un maestro ejerza la docencia como personal interino durante años y que inspección no lo evalúe hasta que no se saca la plaza.

Cambios en la selección de los equipos directivos:

  • Evaluar su trayectoria profesional anterior, su empatía, innovación y compañerismo.
  • Evaluar su formación y capacitación teórica.
  • Intentar que las personas que ejercen ese rol, sean creativas, dinamizadoras y empáticas, y permitan y generen innovación, contagiando a sus compañeros.
  • Que todos los docentes, de forma obligatoria, sean directores. Cambiar cada cuatro años de director. De este modo, se fomentaría la empatía entre el gremio, el trabajo cooperativo y la humildad. Todos pasan por ese rol, todos lo valoran y colaboran con él.

Una enseñanza única, de calidad máxima, de todos y para todos:

  • Acceso del alumnado y profesorado de los centros concertados asignado siguiendo los mismos criterios de selección que en los centros públicos.
  1. Aportaciones para mejorar el sistema educativo una vez dentro

Cambios a nivel de centro:

  • Cambios en la metodología: más competencias, más aplicación práctica de los contenidos trabajados de forma teórica, más trabajo de valores, debates y fomento de la creatividad. Trabajar con más juego y aprendizaje cooperativo. Trabajar con proyectos divertidos que incidan en la motivación, sorpresa y emoción del alumnado, permitiéndonos descubrir sus talentos. Trabajar con tareas de acción social y aprendizaje servicio, ese aprendizaje para la vida.
  • Inclusión de todas las capacidades. No podemos confundir el apoyo, el refuerzo, las adaptaciones individualizadas… con la inclusión. Eso es atención, no inclusión.
  • Cambios en la evaluación: evaluar múltiples tareas, relacionadas con todas las inteligencias. No centrarnos en lo mecánico-reproductivo, en la memoria a corto plazo que permite aprobar, pero no aprender.
  • La educación debería no solo comenzar por la educación infantil, como ya lo hace, sino crecer y evolucionar, mirándose en su espejo, planteando un sistema que yo denomino muelle porque debería haber un paso en espiral desde la infancia a la etapa de primaria, continuando con los principios de globalización, inclusión, socialización, autonomía y juego. No deberíamos intentar que la educación infantil copie la rigidez de las etapas educativas superiores, sino todo lo contrario. Hay un cambio muy brusco entre la educación infantil y la educación primaria. Es en ese primer cambio donde ya se comienza a adormecer al alumnado.

    La escuela debe ser transformadora social. ¿Por qué de repente son necesarias tantas asignaturas diferentes? ¿Por qué de golpe obligamos al alumnado a cambiar de grupos de trabajo cooperativo a trabajo individualizado? ¿Por qué empezamos a premiar lo mecánico y memorístico por encima de lo creativo y artístico? ¿Por qué son tan necesarios los deberes reproductivos para casa? Y por último ¿Por qué clasificamos las materias en áreas de primera y áreas de segunda, quitándole valor e importancia a las artes escénicas y plásticas, a la música y la educación física? Les estamos diciendo a los niños y a la sociedad en general que unos talentos son mejores que otros.

    Precisamente la neurociencia ya ha demostrado que esas materias no solamente son artes inspiradoras completas, que permiten trabajar con tareas que conectan contenidos de todas las áreas, de forma multidisciplinar, competencial y transversal, sino que además son imprescindibles para un correcto desarrollo motor, cognitivo, emocional y cerebral que inciden tremendamente en el desarrollo de la creatividad, que motivan y que modifican el estado neuronal, favoreciendo el aprendizaje significativo.

  • Simplificar la cantidad de contenidos por curso ya que se repiten cada año. En lugar de ofrecer una cantidad enorme de teoría que impide profundizar bien en la misma, reducirla y cambiar la forma en la que se presenta y trabaja.
  • Qué los libros de texto de las editoriales se revisen y sean un recurso de acompañamiento y apoyo digital y en papel, globalizados y por talleres competenciales, ese material no puede ser prácticamente igual que los libros que teníamos en los años 90. Tampoco entiendo el gasto innecesario que supone cambiar de libros de texto cada cuatro años, esos libros pueden tener vida muchísimos años más y con ese dinero que ahorramos se pueden proporcionar materiales variados, recursos digitales…
  • Tener recursos digitales suficientes en calidad y cantidad para poder incluir praxis metodologías basadas en planteamientos digitales. Actualmente se nos exige que hagamos un hibrido en nuestras programaciones, contemplando la parte presencial y la posible parte virtual, pero tenemos recursos digitales precarios e insuficientes.
  • Disminuir la ratio de las aulas y aumentar el número de docentes para darle mayor calidad a la enseñanza, mayor atención individualizada al alumnado.
  • Tener un orientador, monitor, logopeda, maestro de pedagogía terapéutica y de audición y lenguaje a tiempo completo. Hay niños que lo necesitan.
  • Contar con un trabajador social y un profesional sanitario para atender al alumnado con riesgo de exclusión social y con patologías crónicas que supongan la necesidad de un medicamento rescate… No es suficiente que el médico de los equipos de orientación educativa traslade información a los docentes sobre cómo actuar con estos alumnos. No somos sanitarios, al menos deberían darnos formación presencial, obligatoria, en tiempo lectivo, cada año.
  • Que la participación de las familias en los centros no se reduzca a las fiestas o celebraciones de efemérides, sino que sean parte del proceso de enseñanza-aprendizaje de su hijos e hijas, que su participación no dependa del equipo directivo de turno que esté de acuerdo o no con que lo que hagan, sino que se recoja ley educativa que cada maestro podrá incluir a las familias en proyectos educativos de su clase y centro.
  • Plantear bien el bilingüismo en los centros. Actualmente no sirve para mucho tal y como está orientado.
  • Replantear el área de Religión, no como una materia que separa al alumnado por diferentes creencias, en aulas distintas, con profesores diferentes, sino como una asignatura que aporte valores éticos y morales, de respeto mutuo a lo diferente, enseñándoles las diferentes culturas y religiones del mundo, no desde un aspecto de fe, sino de historia, para que cada niño decida creer o no en lo que le apetezca. Vivimos en una sociedad plural y debemos hacerla tolerante, haciéndole entender al alumnado que aquello que es más común no es únicamente lo normal, normal es todo, a pesar de que no sea practicado por un número tan elevado de personas. El respeto parte del conocimiento.
  • Formación continua, obligatoria, presencial y de calidad, en horario de trabajo, para los docentes que ya ejercen.
  • Fomentar, desde la administración y los poderes políticos públicos, el respeto y valor de la profesión docente.
  • Crear redes de conexión entre docentes que intercambien buenas prácticas en el aula. Incluso que los docentes que hacen estas buenas prácticas puedan impartir cursos a otros docentes.
  • Valorar más al profesorado que aplica metodologías innovadoras, aporta recursos propios…
  • Permitir que se pueda repetir más de una vez en cada etapa educativa. Les estamos diciendo a los niños que no tienen que esforzarse, total solo se puede repetir una vez.

Estos cambios son un compromiso de toda la comunidad educativa, donde cada sector debe poner de su parte para que, poco a poco, en un periodo a largo plazo, se pueda conseguir la escuela de calidad que nuestros niños y niñas se merecen. * Lourdes Jiménez es maestra.

¿Cuál es la importancia de la escuela?

La escuela tiene un papel invaluable en la sociedad; ella no sólo es un espacio donde se construyen saberes y se desarrollan habilidades cognitivas, sino que es sumamente importante para la formación identitaria tanto de infantes como de jóvenes.

¿Qué es lo que se enseña en la escuela?

Las primeras etapas de aprendizaje de los niños son difíciles y pueden surgir algunas dudas de a quién le corresponde cada tarea. Qué aprenden los niños en el colegio y qué aprenden en casa no es algo que esté delimitado y eso puede suponer un problema para el desarrollo del niño.

  • Y sin olvidar en ningún momento que la responsabilidad educativa del niño recae primeramente sobre los padres, podemos establecer en líneas generales cuál es la tarea del colegio y cuál la de los padres;

Te contamos qué aprenden los niños en el colegio y en casa. Como Contribuir En La Escuela Antes de llegar a Preescolar , la mayoría de los niños han pasado ya alguna temporada en la guardería , que es el lugar ideal para que los más pequeños practiquen tareas de motricidad, atención y sociabilidad. Una vez en Preescolar, los niños empiezan a identificar las letras , los números, las formas y los colores. En esa misma etapa educativa, los niños son capaces de aprender a unir letras, a identificar palabras y a leer textos sencillos. Igualmente pueden aprender a hacer cuentas básica , como sumar y restar, sin olvidarnos de otras facetas del aprendizaje básico como pueden ser las manualidades simples para relacionar objetos y pintar para identificar las formas y los colores.

Es tarea del colegio desarrollar en los niños todas aquellas habilidades básicas que necesitarán a lo largo de toda su vida académica o social. Es decir, aprender a leer, a escribir, a contar. pero también a compartir, respetar y vivir en sociedad.

Sin embargo, que los niños acudan al colegio no exime a los padres de su responsabilidad educativa. De nada sirve que un niño aprenda a identificar la letra A, si cuando llegue a casa ese aprendizaje no se refuerza. Como Contribuir En La Escuela Por eso insistimos en la responsabilidad educativa de los padres. Claro que la mayoría de las personas no están dotadas de conocimientos pedagógicos, pero con un poco de intuición , todo el mundo puede reforzar lo aprendido en el cole. Jugar a identificar las letras que el niño va a aprendiendo observando los letreros comerciales, por ejemplo, es una forma muy divertida para que el niño continúe aprendiendo sin esfuerzo.

Recordar en casa los números a base de canciones y hacer sencillos cálculos con objetos es una buena forma de que el niño afiance sus conocimientos. Y por supuesto no podemos olvidarnos de los valores que debemos inculcar a nuestros hijos.

El desarrollo de su personalidad, la autoestima, la seguridad, la tolerancia y el respeto es tarea fundamentalmente de los padres. No podemos pretender enviar a nuestros hijos al colegio y que regresen a casa con el abecedario aprendido, sabiendo dar la hora o contando los caramelos que tienen en bolsillo y además de eso, que sean personas educadas, respetuosas, ingeniosas, tolerantes y sociables.

Porque los primeros años del niño son un aprendizaje continuo y esa labor es, sobre todo, de los padres. Puedes leer más artículos similares a Qué aprenden los niños en el colegio y en casa , en la categoría de Aprendizaje en Guiainfantil.

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¿Cuál es la importancia de la educación en la escuela?

Además de proveer conocimientos, la educación enriquece la cultura, el espíritu, los valores y todo aquello que nos caracteriza como seres humanos. La educación es necesaria en todos los sentidos.

¿Cuál es el trabajo de la escuela?

La escuela es una de las instituciones sociales más importantes – Como Contribuir En La Escuela Fuente: artoffriendshipsocialskills Al igual que la familia y el entorno, que son los primeros contextos donde nace y se desarrolla el ser humano, la escuela es normalmente el siguiente pilar fundamental que tendrá lugar en la vida. Esta institución tanto de formato clásico como libre es necesaria para favorecer el desarrollo completo de los alumnos/as o educandos de cara a la sociedad. Dentro de las funciones de la escuela se encuentra el ayudar a desarrollar adultos capaces de enfrentar solos los problemas de la vida.