Acciones Que Ayuden A Promover La Justicia En La Escuela?

Acciones Que Ayuden A Promover La Justicia En La Escuela

¿Cómo implementar la justicia en la escuela?  – No hay lugar a dudas, que enseñar qué es la justicia en la escuela es un tema complicado, sin embargo, con ciertas actividades y prácticas es posible que los docentes le enseñen a sus estudiantes a desarrollar el valor de la justicia e implementarlo en sus acciones. Ahora bien, te dejaremos algunos consejos para poner en práctica la justicia en la escuela : 

  • Enseña la diferencia entre el bien y el mal. Esto tiene como finalidad, que al momento de tomar una decisión el niño comprenda cuáles son las consecuencias de sus acciones y si será beneficioso o no para sí mismo y para los demás.
  • Sé un ejemplo a seguir. Recordemos que los niños siempre observan nuestro comportamiento, es por ello que debes actuar de manera recta, honesta, equitativa, compasiva y humana.
  • Fomenta la empatía. Uno de los valores básicos de la justicia, es la empatía, por lo que no se debe permitir que los niños cometan atropellos o acciones humillantes  e injustas hacia sus compañeros, que puedan afectarlos negativamente.
  • Sé justo con tus decisiones. Es importante que como docente les explique a sus estudiantes el porqué tomaste una decisión que los afecte a ellos y no otra, por ejemplo: por qué castigaste o le llamaste la atención.
  • Actúa de forma racional. Cuando tu grupo escolar se encuentre en una situación de conflicto, hazle saber que deben buscar una solución justa o que tu tomaras la decisión basándose en que cada quien obtendrá lo que se merece.
  • Establece límites. El docente debe establecer normas en el aula para que los niños sepan lo que deben y no deben hacer, además que para que tengan conciencia de sus acciones y analicen si es correcto un llamado de atención que se le haga si ese es el caso.

¿Qué se puede hacer para promover la justicia?

¿Qué es la justicia y 3 ejemplos?

Ejemplos de justicia –

  1. Una familia que divide las tareas del hogar con igualdad entre todos los integrantes.
  2. Un policía que arresta a un delincuente al que ha encontrado robando.
  3. Un Estado que garantice que todos los ciudadanos tengan acceso a la salud.
  4. Un gobierno que deja que todas las personas voten en las elecciones.
  5. Un ejecutivo que reconoce con un bono extra a los empleados que se destacan en su labor.
  6. Un ladrón que recibe una condena por robar un banco.
  7. Un padre que da el mismo dinero para el almuerzo a todos los hijos.
  8. Un joven que reparte igual porción de pastel de cumpleaños a los invitados en su fiesta.
  9. Un médico que atiende a todos los pacientes de su consultorio por igual.
  10. Una enfermera que brinda los mismos cuidados a los internos en un piso de hospital.
  11. Un empresario que paga proporcionalmente a todos sus empleados según sus labores.
  12. Un juez que condena a una persona que cometió un fraude fiscal.
  13. Un policía que detiene a un conductor por exceso de velocidad.
  14. Una aerolínea que cancela un vuelo y devuelve el dinero del boleto a sus pasajeros.
  15. Un comerciante que es multado por poner sobreprecios a sus productos.
  16. Un juez que condena a una mujer por maltrato infantil.
  17. Un hombre que va a prisión por el delito de trata de personas.
  18. Un jugador de fútbol penalizado por golpear a otro en la cancha.
  19. Un productor musical que cancela un concierto y devuelve el dinero de las entradas a los fanáticos.
  20. Un cajero que atiende a los clientes por orden de llegada.
  21. Un juez que emite una condena a una persona que ha matado a otra.
  22. Un político que es enjuiciado por desviar fondos públicos.
  23. Una mujer que es indemnizada luego de ser víctima de estafa por parte de una empresa fantasma.
  24. Un transeúnte multado por cruzar una calle con el semáforo en rojo.
  25. Un estudiante expulsado del colegio por cometer actos de vandalismo.
  26. Una abogada que logra que sus clientes accedan a un proceso legal debido.
  27. Un programador informático que es llevado a la justicia por hackear cuentas de empresas para vender información.
  28. Un músico al que la justicia obliga a retirar sus discos del mercado por haber copiado las letras de otro artista.
  29. Un militar que es condenado a prisión por cometer crímenes de lesa humanidad.
  30. Un preso que pide una apelación a su juicio, demuestra que es inocente y queda en libertad.
  31. Una empresa que es obligada a pagar una indemnización a una empleada que ha trabajado más horas sin ser retribuidas económicamente.
  32. Un padre al que le quitan la custodia de sus hijos por explotarlos laboralmente.
  33. Un joven obligado a prestar servicio comunitario por hacer bullying a otros compañeros.
  34. Una trabajadora que, después de ejercer funciones laborales toda la vida, puede acceder a una pensión.
  35. Una automovilista detenida y llevada a la comisaría por conducir en estado de embriaguez.
  36. Un restaurante clausurado por vender comida en mal estado.
  37. Una persona que es obligada a declarar ante un juez después de cometer actos racistas.
  38. Un niño castigado por faltarles el respeto a sus profesores.
  39. Un senador destituido por corrupción.
  40. Un médico al que le quitan su licencia por mala práctica.
  41. Un famoso que es llevado a la cárcel por abuso.
  42. Un cajero que es despedido de su trabajo por robar dinero.
  43. Un narcotraficante que es llevado a prisión.
  44. Un trabajador que es restituido en su cargo luego de haber sido despedido injustamente.
  45. Una estudiante que recibe una beca por haber obtenido las mejores notas durante todos los años de colegio.
  46. Un bombero que es condecorado por salvar a veinte personas en un incendio.
  47. Un jugador de póker que es descalificado de un torneo por hacer trampa.
  48. Un comerciante que reparte las ganancias entre todos sus empleados de manera equitativa.
  49. Un abuelo que quiere a todos sus nietos por igual.
  50. Una hija que reconoce que ha sido grosera con sus padres y les ofrece una disculpa.

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¿Qué es la justicia social en la escuela?

Introducción – El compromiso de las profesionales de la Educación Social, pasa por fomentar los derechos ciudadanos para lograr un mundo más justo. La justicia social ha sido un tema recurrente en los estudios de sociología, filosofía, economía y política y forma parte del magma esencial de la educación social y se refiere a las nociones fundamentales de igualdad de oportunidades y de derechos humanos, trascendiendo el concepto tradicional de justicia legal.

Pero desde luego, no se trata un concepto simple o liviano y si bien está basado en la equidad y es imprescindible para que los individuos puedan desarrollar su máximo potencial y así crear sociedades más justas en todas sus dimensiones, se desliza a través diversos niveles de conciencia, por decirlo de una manera gráfica, forma parte de unos desarrollos discursivos teóricos al mismo tiempo que forma parte de un imaginario colectivo y de una percepción individual La complejidad social de la injusticia, la opresión y el sufrimiento ha desdibujado la imagen del opresor y el oprimido y, consecuentemente, modifica el pensamiento emancipador de la educación.

Ya no es posible identificar fácilmente un tirano culpable del sufrimiento ajeno ya que la pluralidad de formas y la borrosidad del poder que circula a través de las estructuras, nuevas o históricas, está obligando a las personas a romper sus esquemas conceptuales tradicionales sobre la justicia.

Se podría afirmar que la injusticia social tiene un sentido estructural ya que su anclaje en las políticas sociales y económicas es innegable, pero también discurre en las proyecciones individuales, en las interacciones corrientes.

Es decir son fruto de la vida cotidiana (Habermas habla de ” la colonización de lo cotidiano “). No son fórmulas exactas, ni configuraciones definidas: la mezcla de la historia, la subjetividad y las relaciones marcan, también, el camino de la desigualdad.

  • Cuando se analiza una concepción compleja, es importante prestar atención a su recorrido histórico por la relación dialógica que los conceptos mantienen con su contexto;
  • El término justicia social surgió históricamente tras la primera Revolución industrial y nació vinculada a la necesidad y compromiso por parte de los Estados para compensar las desigualdades surgidas de los modelos productivos y de los mecanismos sociales;

El concepto moderno de justicia social está anclado en los momentos más álgidos de la democracia social y está desarrollado en el contexto de los Estados territoriales, como unidad apropiada para estas funciones, que determinaba los marcos de relación de sus ciudadanos.

  1. En este contexto una de las preocupaciones principales fue la distribución de recursos ante las desigualdades de los ciudadanos y ciudadanas dentro de sus propios territorios;
  2. Actualmente debemos renombrar, repensar o recordar la esencia de estos conceptos dado que el sentido más tradicional de Estado está siendo substituido por otros mecanismos de poder potenciados por la globalización como son las organizaciones transnacionales;
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Así, esa borrosidad de los márgenes provoca también que se deba repensar el sentido de la justicia social. El viraje político de los gobiernos y la fuerza de las organizaciones transnacionales de índole financiera están poniendo en jaque la democracia. En nuestro contexto, las teorías de la justicia constituyen la esencia de los términos legitimidad, dignidad, justicia, legitimidad, dignidad, libertad, reconocimiento, participación y capacidad, así:

  1. La justicia social constituye un principio de la vida en común y, en este sentido, se relaciona con el ámbito del derecho y de la legislación y está relacionada con la autoridad legítima del Estado. La teoría de la justicia, como parte de la filosofía jurídico-política, es una teoría crítica de los sistemas de legitimidad. Toda teoría de la justicia incluye, pues, una teoría de la legitimidad, y son precisamente los valores (Sánchez-Valverde, 2013), los que conectan ambas nociones.
  2. Como actitud ética y moral individual y colectiva de respeto y reconocimiento. La esencia de la representación de la justicia es la dignidad humana inviolable y el principio de igualdad de trato y constituye un deber moral de la ciudadanía.
  3. Como principio socioeducativo. Se requieren construcciones educativas con el fin de que la justicia social no sea sólo una teoría válida, sino también una realidad vivida. Desde la educación, y concretamente la educación social, debemos potenciar nuestra voces en relación a un nuevo liderazgo, nuevas reflexiones en torno a la justicia social.

La importancia de destacar el desarrollo histórico y/o conceptual de la justicia social es especialmente notoria ya que se trata de un tema ampliamente debatido, largamente olvidado, generosamente recuperado y hoy, de nuevo, de total actualidad. En este apartado pretendo hacer una revisión general, una cartografía, de las principales tendencias y autores/as relacionados con la justicia social. Como tal, no es extensa, ni exhaustiva y tiene como finalidad poner sobre la mesa el pensamiento teórico de la justicia para retomarlo desde nuestros saberes sociales y educativos.

En primer lugar se revisan las principales teorías: Distribución (Rawls, 1979, 2002; Nussbaum, 2002, 2004, 2007,2012; Sen, 2010), Reconocimiento (Fraser y Honneth 2006; Fraser, 2006) y Participación (Young, 2000, 2010; Fraser y Honneth 2006).

La primera está centrada en la distribución de recursos materiales y culturales; la segunda en el reconocimiento y el respeto cultural de todos y cada una de las personas, en la existencia de unas relaciones justas dentro de la sociedad; y la tercera está referido a la representación y participación en decisiones que afectan a sus propias vidas, es decir, asegurar que las personas son capaces de tener una activa de participación en la sociedad.

¿Qué es la justicia en la educación?

educar en Córdoba dialogó con Axel Rivas sobre las políticas de inclusión tendientes a lograr mayor justicia educativa, y la centralidad de la construcción de herramientas pedagógicas docentes para enfrentar los nuevos desafíos de la escuela pública. Axel Rivas es Doctor en Ciencias Sociales e Investigador Principal del Programa de Educación de CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento), donde coordina un equipo de investigación de política educativa.

¿Qué elementos se deben tener en cuenta a la hora de pensar la inclusión educativa desde una perspectiva de justicia educativa? La justicia educativa es una perspectiva desde donde discutir la relación de la educación y la sociedad y de cómo la educación reproduce o combate las desigualdades sociales desde una perspectiva política, y en este sentido, utiliza no solamente herramientas de diagnóstico, sino también propuestas.

Es una especie de intersección entre la sociología de la educación, que tradicionalmente se ocupó de hacer diagnósticos, y la filosofía política, que se ocupó de pensar teóricamente la justicia aplicada al campo educativo. La justicia educativa buscar alternativas no didácticas ni pedagógicas, sino políticas, que tienen consecuencias sobre las pedagogías, que permiten atacar y revertir el diagnóstico muchas veces pesimista (y que de tan pesimista se convierte en un obstáculo), de las perspectivas críticas de la sociología de la educación.

¿Es posible hacer un diagnóstico del estado actual de la educación en Argentina? A pesar de que es una pregunta muy amplia, hay que tener en cuenta que en un país federal como el nuestro, es necesario entender la variedad y la complejidad de los escenarios provinciales antes de entrar en diagnósticos generalistas.

Dicho esto, se puede afirmar que en estos últimos años hubo variados intentos de mejora de la educación, tanto del Estado nacional como de las distintas provincias, y tenemos avances muy importantes, así como muchos temas pendientes. Pero sobre todo, contamos con la oportunidad de construir sobre el terreno de la posibilidad ya establecida, de garantizar derechos y establecer leyes, que son principios rectores de la educación y no empezar todo el tiempo de cero y borrar lo hecho anteriormente.

Creo que eso es muy importante para el futuro, porque la educación se construye en el diálogo, en un proceso que lleva tiempo, donde los diagnósticos y las propuestas apocalípticas, por un lado, y las posiciones más conservadoras de preservación del status quo , por otro, son muy peligrosas.

¿Cuál es el lugar de la política pública en este camino hacia la justicia educativa? Usted propone la jornada extendida como una política específica que aporta en este sentido. Sí, creo que es una política muy importante, pero que debe tener una planificación y ejecución.

  1. Nosotros tenemos muchas experiencias de ampliación de la jornada escolar en toda América Latina, que han sido muy poco planificadas, muy poco aprovechadas y que terminan siendo –para decirlo muy rápidamente– más de lo mismo;

Y eso es un gran riesgo, ya que supone una gran inversión del Estado y una gran oportunidad de transformación de la vida de los alumnos, que termina siendo desaprovechada. Dicho esto, creo que una buena planificación tiene que tener en cuenta un criterio de garantía social de defensa de derechos de las poblaciones más vulnerables y por eso debe priorizar a los sectores que tienen una situación social más adversa.

  1. En segundo lugar, la planificación tiene que tener una concepción muy clara de cuál es el sentido de la propuesta de la extensión de la jornada escolar en términos pedagógicos, curriculares y organizativos;

Todo proyecto de extensión de la jornada escolar debe ser una oportunidad de revisión y cambio profundo de las pedagogías, para que el mayor tiempo permita que los docentes de la escuela puedan trabajar más integrados, con un proyecto más sólido, con mayor apoyo a los alumnos y que esto redunde en la posibilidad de repensar en qué falla la escuela.

No hablo de la escuela individual, sino de la escuela como sistema, para que los alumnos no fracasen, para que vayan a la escuela con entusiasmo, aprendan y sean capaces de defender sus propios derechos.

¿De qué modo se logra expresar esos objetivos a partir de la propuesta de extensión de la jornada? Esto se expresa a través de un proyecto curricular que establezca cuáles son las prioridades de la extensión de la jornada escolar, para lograr un profundo involucramiento de los docentes y directivos de cada escuela que participa.

Tener un proyecto que sea un momento de revisión y cambio, que tenga un efecto -más allá de la cantidad de horas de clase- en las pedagogías, en las concepciones de las escuelas y en la posibilidad de pensar una escuela distinta, sobre todo en el nivel primario.

Una escuela que piense mucho más allá de cumplir con el programa escolar, o de lograr llegar a tiempo con los contenidos; una escuela que se proponga ir más hacia las personas, hacia cada alumno, poder tener tiempo para que cada uno sienta su presencia en la escuela de un modo más vital.

Usted sostiene que el primer año de escolarización adquiere una importancia crucial para garantizar la justicia educativa. ¿Qué es lo que se pone en juego en esa etapa? Creo que es un momento en el cual se define una parte importante de la relación de los alumnos con la escuela.

Generalmente, en el nivel inicial, la relación de los alumnos es muy positiva; ese ambiente de trabajo más personalizado, basado en el juego y la interacción, es un entorno mucho más disfrutable por los alumnos. Ese es el momento donde se establece un ritmo, una vara, un nivel, que también puede ser excluyente, aburrido e incomprensible para muchos.

  1. Primer grado debe ser un espacio de mucha integración, donde cada día que pasa es un día en el que los docentes tienen que tener una mirada de conjunto, donde debe haber una gran preocupación de la escuela y del sistema educativo en proteger a sus alumnos, pensar en ellos, apoyarlos, que tengan muy buenos docentes, con continuidad, y que cuenten con apoyo de otras áreas de la escuela y de sus gabinetes;

El primer grado es un símbolo de cómo el sistema educativo trata a sus alumnos, y la mejor forma de empezar es tratándolos de una forma inclusiva e integral. Para eso, es necesario pensar que el primer año no es un bloque que se termina, sino un bloque mucho más amplio que generalmente dura dos años, durante el cual se debería garantizar la continuidad de un mismo docente con el mismo grupo de alumnos.

  1. No debe haber repitencia, como se establece en las recientes resoluciones del Ministerio de Educación, y donde se debe lograr que ese símbolo, que es la recepción que el sistema educativo le da a los alumnos, no termine ahí; que ese símbolo tiene que expresarse en todos los niveles educativos;
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Esta forma de trabajo bajo el paradigma de la inclusión, de la personalización de la enseñanza, de la visión integral de cada alumno, es una perspectiva que debe acompañar al alumno a lo largo de todo el recorrido escolar. Pero para comenzar, hay que priorizar el primer grado. En este último tiempo se viene discutiendo fuertemente el vínculo entre el aumento de la matrícula, producto de las políticas inclusivas, y el impacto que este aumento tiene en el nivel educativo y rendimiento de los estudiantes de las escuelas públicas. ¿Cómo ve usted este debate? Este proceso que se viene dando desde hace mucho tiempo no lo caracterizaría como un fenómeno de los últimos años. La inclusión de alumnos en el secundario tiene un desarrollo histórico, que está enfatizado desde el retorno de la democracia y por lo tanto, no asignaría una marca de época a la expansión de la matrícula del secundario.

  • En el nivel inicial sí hubo una mayor expansión, pero no en el nivel secundario;
  • Esto es una transformación que ha vivido la educación en los últimos 35 años, que genera grandes dilemas y debates y que necesita recomposiciones y miradas pedagógicas no excluyentes, no centradas en la restricción, en los exámenes como únicas medidas del conocimientos de los alumnos, no centradas en los agrupamientos fijos y homogéneos, o en la graduación como único criterio de diferenciación de los alumnos;

Creo que necesitamos una revisión muy profunda de la separación de las materias, aisladas en bloques de tiempo, que no tienen sentido más que para una organización estrictamente burocrática de los contenidos. También necesitamos pensar la relación de la escuela con los adolescentes, que tiene que ser una relación mucho más poderosa, centrada en el conocimiento, en la capacidad de creatividad y en la capacidad de proyectarse de los alumnos, en desarrollarse con más tiempo y profundidad en los contenidos, evitando la excesiva fragmentación en tantas materias y exámenes.

Esta discusión es una discusión muy larga acerca de la matriz selectiva de la escuela secundaria, y cómo debe ser pensada una escuela secundaria para todos. ¿Cuáles considera que son los desafíos de los docentes en el camino de mayor igualdad y justicia educativa? Este camino se transita con una docencia que se sienta parte de un colectivo, que asuma que su trabajo en colaboración con sus colegas es un trabajo que fortalece al conjunto, a la institución y a las personas.

Para esto es necesario hablar más de pedagogía, discutir los problemas de la escuela en términos pedagógicos y evitar el diagnóstico de la queja, que siempre existe, de tirar la pelota fuera de la cancha o de decir que toda la culpa es de las familias, de la sociedad, la política o cualquier otro factor externo.

Indudablemente, todos estos factores tiene un fuerte peso en lo que ocurre en las aulas y con los alumnos, pero el docente tiene que definirse por su propia identidad pedagógica y no puede ser una identidad de derrota.

Tiene que ser una identidad que, conociendo la complejidad de los obstáculos, pueda establecer cuál es su margen de acción y pueda mover ese margen, corriendo de ese modo la frontera de lo que la educación es capaz de hacer. Los docentes -en términos de defensa de la justicia educativa- tienen que tener una postura, una actitud corporal, mental, psicológica, de andar hacia adelante, de voluntad de cambio y voluntad de aprender en conjunto con el colectivo docente, a superar problemas, y esto no implica hacerse cargo de todos los problemas, implica hacerse cargo, hasta donde los márgenes sean posibles, de las respuestas pedagógicas que son factibles, incluso en contextos muy adversos. educar en Córdoba | no 31 | Junio 2015 | Año XI | ISSN 2346-9439 .

¿Cómo se aplica la justicia en la escuela?

¿Cómo implementar la justicia en la escuela?  – No hay lugar a dudas, que enseñar qué es la justicia en la escuela es un tema complicado, sin embargo, con ciertas actividades y prácticas es posible que los docentes le enseñen a sus estudiantes a desarrollar el valor de la justicia e implementarlo en sus acciones. Ahora bien, te dejaremos algunos consejos para poner en práctica la justicia en la escuela : 

  • Enseña la diferencia entre el bien y el mal. Esto tiene como finalidad, que al momento de tomar una decisión el niño comprenda cuáles son las consecuencias de sus acciones y si será beneficioso o no para sí mismo y para los demás.
  • Sé un ejemplo a seguir. Recordemos que los niños siempre observan nuestro comportamiento, es por ello que debes actuar de manera recta, honesta, equitativa, compasiva y humana.
  • Fomenta la empatía. Uno de los valores básicos de la justicia, es la empatía, por lo que no se debe permitir que los niños cometan atropellos o acciones humillantes  e injustas hacia sus compañeros, que puedan afectarlos negativamente.
  • Sé justo con tus decisiones. Es importante que como docente les explique a sus estudiantes el porqué tomaste una decisión que los afecte a ellos y no otra, por ejemplo: por qué castigaste o le llamaste la atención.
  • Actúa de forma racional. Cuando tu grupo escolar se encuentre en una situación de conflicto, hazle saber que deben buscar una solución justa o que tu tomaras la decisión basándose en que cada quien obtendrá lo que se merece.
  • Establece límites. El docente debe establecer normas en el aula para que los niños sepan lo que deben y no deben hacer, además que para que tengan conciencia de sus acciones y analicen si es correcto un llamado de atención que se le haga si ese es el caso.

¿Cómo promover la justicia en mi comunidad?

¿Qué es la justicia ejemplos para niños?

Popularmente se entiende como la disposición según la cual se castiga o premia, según se merece cada persona. Es lo que regula la igualdad o equidad en la distribución de algo, y establece la proporción con que deben distribuirse las recompensas y los castigos.

¿Cuál es un ejemplo de justicia?

¿Qué es justo y qué no? Difícil saberlo y definirlo. La justicia depende de los valores de una sociedad y de las creencias individuales de cada persona. El concepto tiene su origen en el término latino iustitĭa y permite denominar a la virtud cardinal que supone la inclinación a otorgar a cada uno aquello que le pertenece o lo concierne. El Estado imparte justicia a través de la aplicación de las leyes.

¿Dónde se puede aplicar la justicia?

¿Quién imparte justicia? – La justicia se entiende relacionada con la aplicación e interpretación del derecho y quién realiza esta función son los tribunales y los jueces. Estos órganos son los encargados de impartir justicia basándose en las leyes de un Estado.

¿Cómo se puede llevar a cabo la justicia social en las aulas?

Cuando hablamos de educación inclusiva ¿realmente sabemos lo que es y lo que supone?¿Somos conscientes de que es un derecho? ¿Somos conscientes de que como docentes es nuestra obligación garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad a todo el alumnado? Cuando hablamos de educación inclusiva, ¿sabemos que hablamos de justicia social, de derechos humanos, de ética? El principio de inclusión aparece por primera vez en España en mayo del año 2006, cuando se aprueba la Ley Orgánica de Educación (LOE).

Ese mismo año, en el mes de diciembre, las Naciones Unidas aprueban también la Convención sobre los derechos de las personas con Discapacidad, que en su artículo 24 habla del DERECHO a una educación inclusiva.

España firma y ratifica esa Convención en mayo del año 2008, y desde entonces entra a formar parte del ordenamiento jurídico español. La educación inclusiva es un derecho que tiene todo nuestro alumnado y para nosotros, los docentes, es una obligación ofrecer y garantizar los apoyos y ajustes necesarios para conseguirla. Hablar de justicia social es hablar de educación inclusiva; es hablar de asegurar que todos los niños y niñas tengan derecho a una educación inclusiva, equitativa y de calidad; es hablar de filosofía, de ética y de humanismo; es hablar de personas. En la actualidad, cada vez hay más familias que para conseguir este derecho a la educación deben acudir a los tribunales, con el consiguiente sufrimiento, desasosiego e incertidumbre que ello acarrea. Esto no es hablar de justicia social, no es hablar de educación inclusiva.

La justicia social en educación debe alejarse del concepto tradicional de justicia legal y debe acercarse a la justicia como presencia y participación de todo el alumnado en el aula y sobre todo a la justicia como educación de calidad y éxito para todos.

Para ello, los docentes y los centros educativos debemos cambiar nuestras culturas, nuestra mirada, debemos ver la capacidad y no la discapacidad, ver el talento y no el déficit, debemos estar informados y formados, debemos transformar nuestras prácticas y debemos liderar este cambio.

La justicia social se basa en aceptar las diferencias, en diluir los límites entre lo que yo, como docente, entiendo por normalidad y anormalidad, en ofrecer una educación de calidad a todo el alumnado, en un cambio de mirada mío y en un cambio de cultura del centro educativo.

Cuando no somos justos, somos injustos, y entonces hablamos de opresores y oprimidos, y yo soy opresora cuando soy culpable del sufrimiento ajeno, cuando cometo injusticias, cuando le digo a una familia que su hijo o su hija no puede estar en este centro, cuando no ofrezco apoyos y ajustes suficientes a todo el alumnado, cuando etiqueto, cuando pongo barreras, cuando no las elimino, cuando no permito que todos los niños participen, cuando segrego, cuando invisibilizo, cuando tengo prejuicios, cuando me molestan dentro del aula; pero, sobre todo, cuando acepto la injusticia como algo normal y lo habitual se vuelve opresivamente cotidiano.

Reflexionemos sobre nuestras prácticas, reflexionemos sobre cómo transformarlas, reflexionemos sobre nuestra mirada, reflexionemos sobre qué es lo que quiero, sobre las barreras que pongo y quiero eliminar, sobre los apoyos que necesito para conseguir eliminarlas, sobre lo que puedo y no puedo hacer sola, sobre quién me va a ayudar.

Reflexionemos sobre la justicia y la injusticia y entonces, solo entonces, esta reflexión me servirá para caminar, para conseguir una educación justa, equitativa y de calidad para todo el alumnado, para hablar de educación con mayúsculas, porque no tendríamos que hablar de educación inclusiva, tendríamos que hablar solo de educación, de educación con mayúsculas, porque cuando añado el adjetivo «inclusiva» al sustantivo «educación», quiere decir que previamente he segregado y que por eso ahora tengo que incluir. .

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¿Qué tengo que hacer para mejorar mi convivencia escolar?

La convivencia escolar es un tema que preocupa a docentes, centros educativos, alumnado, familias, sociedad en general y desde hace cierto tiempo, los medios de comunicación hacen especial énfasis en esta cuestión, sobre todo dando relevancia a los casos más graves de acoso escolar y mostrando las situaciones más conflictivas.

  • Educaweb;
  • com, como medio especializado, no puede mantenerse ajeno al interés que provoca el tema y por eso, ha dedicado el último monográfico de 2007 a la Convivencia en las aulas;
  • Con el reportaje que sigue a continuación queremos mostrar brevemente las ideas básicas y las principales propuestas que existen relacionadas con la convivencia en las aulas;

Convivencia y conflictos La convivencia es un elemento fundamental en el proceso de aprendizaje. En primer lugar, porque supone hablar del entorno social, cultural y afectivo en el que vivimos y en segundo lugar, porque aprender a convivir es fundamental para el desarrollo individual y social de cada persona.

Desde hace un tiempo, la convivencia escolar es un tema de moda. El hecho que los medios de comunicación se hagan eco de los casos más extremos de violencia en las aulas ha propiciado una mayor sensibilidad de la sociedad y las instituciones hacia la situación de la convivencia escolar.

Pero, el principal problema es que también han contribuido a magnificar situaciones y que han presentado como habituales conflictos ocasionales. Aunque los expertos coinciden en señalar que no existe más violencia escolar que hace 10 años , sí se puede afirmar que se han incrementado los casos de indisciplina y falta de respeto al personal del centro y según parece, los casos de acoso pueden convertirse en conductas agresivas con más facilidad que hace un tiempo.

  • ¿A qué se deben los problemas de convivencia en las aulas? Los expertos coinciden en afirmar que el clima que se observa en las aulas es un reflejo de la sociedad;
  • Tal y como dice Jesús Sanz en su artículo , en una sociedad donde las relaciones interpersonales se resuelven, muchas veces, con disputas, insultos, descalificaciones o la ignorancia del otro, ¿podemos delimitar en compartimentos estancos los tipos de violencia? Violencia de género, violencia escolar, violencia frente al diferente,? Violencia de los medios de comunicación, violencia en la familia, violencia entre políticos, entre profesores, entre compañeros de trabajo, mobbing,? Parece como si todo lo resolviéramos de forma violenta;

Así pues, según palabras de Mª Jesús García y Mª Candelaria Luque , las acciones para mejorar la convivencia en las aulas deben se afrontadas desde una concepción global y multidisciplinar, integrando todos los factores y elementos que convergen en el acto educativo.

  • Concepto de acoso escolar Antes de profundizar en las propuestas para educar en la convivencia, queremos hacer mención a un concepto que preocupa especialmente a las familias, alumnado, profesorado, instituciones y opinión pública: el acoso escolar;

Las investigaciones sobre abuso y malos tratos entre compañeros/as no son homogéneas, pero en general coinciden que la situación de maltrato no es un hecho anecdótico, sino un fenómeno común que afecta a un gran número de escolares repartidos en el rol de víctima, agresor y espectador de la violencia.

Las formas más comunes de maltrato entre iguales son la verbal (insultos, motes, ridiculizaciones, etc. ); el físico (provocar peleas, golpear, etc. ) y el maltrato social (aislamiento, rechazo, marginación, etc.

A estas modalidades se le suman conceptos como el Ciberacoso , que consiste en una utilización de las TIC con finalidad de agredir o acosar (grabar y distribuir imágenes a través de móvil; acoso en foros, chats o Blogs; etc. ) En cuanto a las situaciones de violencia hacia el profesorado y personal de un centro educativo, diversos informes destacan que las principales dificultades a las que debe hacer frente el profesorado son las dificultades para impartir clase (disrupción); los insultos por parte del alumnado e incluso amenazas y agresiones.

Por último, tal y como expone J. Planas en su artículo , toda la Comunicad educativa está de acuerdo que es necesario mejorar le clima de la convivencia en el aula para prevenir estos posibles casos de acoso o bullying.

Educar para la convivencia Si tenemos en cuenta todo lo que se ha dicho en los puntos anteriores, sólo nos cabe concluir ¿de qué forma se puede mejorar la convivencia escolar? ¿Cómo se educa para la convivencia? En primer lugar, los expertos coinciden que la mejora de la convivencia escolar empieza por la responsabilidad compartida de todos los miembros de la comunidad educativa, implicados directa o indirectamente en la educación: familia, profesorado, instituciones, agentes sociales, etc.

  1. Resulta evidente que evitar la violencia y fomentar la convivencia requiere el respaldo y la colaboración de la familia y de las instituciones;
  2. Otro aspecto relevante es la necesidad que las acciones preventivas superen las acciones punitivas en caso de acoso escolar, conflictos o disrupción en el aula;

Las acciones correctivas no son suficientes por sí mismas si no se acompañan de acciones formativas. La educación para la convivencia requiere un planteamiento continuo que tenga en cuenta las múltiples variables. Un proyecto que abarque todos los aspectos de la convivencia exige fomentar la información, la participación, la comunicación y la colaboración.

La convivencia debe convertirse en un proyecto intrínseco del centro. Por esta razón, los expertos recomiendan que el planteamiento general de la Educación para la Convivencia ha de estar recogido en el Proyecto Educativo del Centro.

La educación para la convivencia debe iniciarse desde las primeras etapas (infantil y primaria). Si se fomenta la construcción diaria de la responsabilidad, mediante la implicación, la complicidad y la confianza del alumnado, se consigue una pauta educativa imprescindible para la educación para la convivencia.

Las herramientas más eficaces para la resolución de conflictos son la mediación y el diálogo. De la misma forma, el tipo de metodología que utilice el profesor puede fomentar la convivencia y reducir la agresividad (por ejemplo, el trabajo cooperativo).

Las Comunidades Autónomas y el Gobierno elaboran planes de convivencia que cada centro puede adaptar a sus necesidades. A partir de aquí, las medidas concretas que se aplican a cada centro surgen de la experiencia con profesores, alumnos y agentes sociales.

Finalmente, la educación para la convivencia pasa por crear personas que sean capaces de escucharse y respetarse mutuamente, sin recurrir a la violencia, por eso hay que educar a los jóvenes de forma simultánea en el campo cognitivo, emocional y moral.

Laia Mestres i Salud. Redacción de Educaweb. com [email protected] com Educaweb. com.

¿Cuáles son las dimensiones de la justicia educativa?

Las dimensiones de la (re)distribución y el reconocimiento, y a menudo la de participación democrática, se conjugan desde los años noventa en la definición de justicia educativa en México, como sucede en otras latitudes en el arranque del nuevo siglo ( Veleda, Rivas y Mezzadra, 2011 ; Bolívar, 2012 ).

¿Qué es la igualdad en la educación?

Igualdad de consecuencias educativas se refiere a la probabilidad que tienen sujetos de diferentes grupos sociales de acceder a similares niveles de vida como consecuencia de sus resultados escolares.

¿Qué es la equidad en la educación?

Así, equidad educativa refiere a tomar en cuenta la desigual situación de los alumnos y sus familias, de las comunidades y las escuelas, ofrecer apoyos especiales a quienes lo requieren, de tal forma que los objetivos educativos sean alcanzados por el mayor número de estudiantes (UNESCO, 2002).

¿Qué significa promover la justicia?

Qué es Justicia social: – La justicia social es un valor que promueve el respeto igualitario de los derechos y las obligaciones de cada ser humano en determinada sociedad. La justicia social, se enfoca generalmente, a la repartición justa y equitativa de los bienes y servicios básicos necesarios para el desarrollo y el desenvolvimiento de una persona en la sociedad como, por ejemplo, el bienestar socioafectivo, la educación, la salud y los Derechos Humanos.

  • El día mundial o internacional de la Justicia Social se celebra el día 20 de febrero;
  • Este día fue establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como una forma de conmemorar y velar por este valor social fundamental;

La importancia de la justicia social radica en que fomenta la integración y la protección frente a la explotación de los más vulnerables, para de esta manera, caminar hacia una sociedad más justa y equitativa.

¿Qué medios existen para lograr la justicia social?